La última de las cuatro grandes obras de Antón Chéjov se parece tanto a la anterior ‘Tío Vania’ que uno confunde trama y personajes. Junto a ‘La gaviota’, y ‘Las tres hermanas’, se han convertido en clásicos contemporáneos. Esta notable producción no solo es
fiel a un original que el tiempo ha sometido a indudable desgaste, sino que lo adorna hasta llegar a unos excesivos 140 minutos sin pausa.