Dentro
del Festival Internacional Madrid en Danza, el espectáculo Entity, del
coreógrafo Wayne McGregor, era uno de los más esperados. No defraudó. Un lleno
total subrrayó las tres actuaciones de su compañía, la Wayne McGregor/Random
Dance en los Teatros del Canal. Una 'entidad coreográfica artificialmente
inteligente', ha definido Scott Lahuna, el director de investigación de la
compañía, esta Entity tan difícil de comentar como de clasificar. Por eso los
críticos han optado por la veta tecnológica, como si McGregor fuera el primero
en usar máquinas y chirridos junto a proyecciones científicas y movimientos poco
humanos.
No
hay nada más triste para un devoto del teatro, que abandonar avergozamente la
sala antes de que caiga el telón. No hay nada más penoso para quien fue un joven
fascinado por los personajes en busca de autor de Luigi Pirandello que
enfrentarse con una frustrada adaptación de su obra a los tiempos actuales, aún
partiendo de la base de que ni los mismos italianos se han atrevido a llevar sus
cuentecillos a escena, cuando ni él mismo lo encontró procedente. Uno no se
explica las razones por las que el Teatro Español se ha atrevido a hacerlo en el
Matadero, justo al mismo tiempo que trae a Madrid al fantástico Bridge Project
en su sala titular, en este 'Tantas Voces...' tan desgraciadamente fallida, tan
frustrante.
El
Centro Dramático Nacional ha encargado a tres directores bien diversos una
relectura del 'Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte', de Ramón María
del Valle‐Inclán. Ana Zamora se encarga de 'Ligazón', Alfredo Sanzol de 'La
cabeza del Bautista', y Salva Bolta de 'La rosa de papel'. Ninguno consigue una
adaptación totalmente convincente, por más que lo intenten por caminos diversos,
poético la primera, festivo el segundo y grotesco el tercero. Jean‐Guy Lecat
debía quizás haberse planteado una escenografía unificada que elevara la Galicia
rural de hace un siglo a característica totalizadora. Como ocurre con los
clásicos, y Valle-Inclán así puede ya considerarse, aún sus textos menores
tienen mil relecturas.
'La
experiencia de la danza es ese momento único y fugaz en el que te sientes vivo',
opina nuestro protagonista. El broche de oro del Madrid en Danza 2009 era la
llegada a Europa de Merce Cunningham con el espectáculo que conmemora su 90º
cumpleaños, Nearly Ninety. Sin duda que lo fue. Danza, músicas, imágenes, luz y
escenografía interactuaron sin apenas desmayo para dejar al público absorto y
rendido. Fue toda una apotesosis triunfal de un nivel artístico pocas veces
posible de contemplar, aunque ni el anciano triunfador mimado por la fama
mundial pudiera resistirse a la tentación del exceso, y ofrecernos un
espectáculo al que le sobra longitud para poder suprimir el
intermedio.