Esta producción de una ópera tan querida y conocida en nuestro país, y que figura en el podio de las más representadas internacionalmente, pasará sin pena ni gloria a pesar de su larga programación de 17 representaciones. En la penúltima, las direcciones musical
y artística mantuvieron un tono discreto compartido por los intérpretes. Su errada ambientación lastró el espectáculo hasta trivializarlo.