Un gran artista sueco de hace un siglo, auténtico maestro de la acuarela, del que nada sabíamos. Cosmopolita y patriota al mismo tiempo, supo reflejar el mar como pocos y captar la esencia de todo tipo de gentes, desde jovencitas
sevillanas a potentados norteamericanos. Tras el terremoto de las vanguardias del siglo XX y en medio de sus marejadas actuales, un remanso que se disfruta.