Una comedia optimista y positiva para dar ánimos a la gente corriente. Solo tal propósito merecería respeto, pero es que además estamos ante un texto y una interpretación del mismo sobresalientes para vencer la dificultad intrínseca de dos horas escuchando
a dos personajes, eso sí, sabiamente acompañados de buenas música original y puesta en escena.