Hablando con varios “tuiteros” en el último Eats&Twitts surgió el tema de cómo era posible seguir a un número elevado de personas sin dedicar un número considerable de horas a gestionar Twitter.
Comentando el tema con @pazgarde, mi tuitera favorita, me he animado a escribir esta entrada para compartir contigo y los demás lectores de Optima Infinito la forma en que gestiono mi Twitter, tal y como hice en su día con los feeds en cómo organizar tus feeds con eficacia.
Yo no te voy a decir para qué debes usar o dejar de usar Twitter, ni si lo debes usar mucho o poco. Úsalo lo que quieras y para lo que quieras, pero hazlo con eficacia para evitar que acabe con tu productividad, ya que Twitter es una herramienta de comunicación extremadamente potente pero puede convertirse en un vicio y en un peligroso ladrón de tiempo.
Al igual que veíamos en “cómo organizar tus feeds con eficacia“, lo importante no es a cuánta gente sigues sino cómo procesas los twitts. Y si quieres procesar tus twitts con eficacia, lo primero que debes hacer es categorizarlos.
Aunque la productividad no es la herramienta, en este caso la herramienta sí que es un elemento muy importante. Yo he probado muchas, tanto basadas en web (Tweetvisor, TwitIQ.com, Seesmic Web o hootsuite) como en aplicación (Mixero, DestroyTwitter o Seesmic Desktop) y al final me he quedado con TweetDeck, aunque casi todas las anteriores tienen las características que necesitas para gestionar tu Twitter con eficacia.
Yo tengo 6 columnas en TweetDeck, además de la de Facebook, que son, de izquierda a derecha:
Una vez explicada la utilidad y el sentido de utilizar varias columnas para categorizar tus twitts, veamos como procesarlos.
Lo primero que debes tener en cuenta es que Twitter no es un blog, aunque lo llamen microblogging. No tiene por tanto mucho sentido, al menos en mi opinión, que cuando te conectes intentes ponerte al día con todos los twitts atrasados de tus following.
Imagínate que entras en el bar de tu barrio, o en Cheers, e intentas ponerte al día sobre todas las conversaciones de toda la gente que conoces. Un tanto estresante, ¿verdad? Lo que habitualmente haces es incorporarte a la discusión, escuchar unos minutos, quizás hacer un par de preguntas y luego participar en la conversación.
Pues en Twitter debería ser lo mismo. Cuando yo me conecto, proceso mis twitts siguiendo siempre la misma secuencia:
Por lo general prefiero conectarme varias veces al día aunque sea sólo unos minutos, un poco más la primera vez por la mañana. Suelo aprovechar las pausas para café o cuando dejo una actividad y voy a comenzar otra. Me sirve de evasión y habitualmente me aporta algo, sea una sonrisa o un enlace interesante.
Creo que lo importante con Twitter es tener claro el tiempo que le dedicas y hacerlo porque así lo has decidido y no porque te has dejado llevar. Este consejo no aplica sólo a Twitter, sino a también a las redes sociales. Si te interesa saber más sobre cómo ser productivo en tus redes sociales, te recomiendo esta entrada de Berto Pena.
Hay muchas formas de evitar que Twitter se convierta en un ladrón de tiempo: limitar estrictamente las horas de uso, restringir el número de following… Yo he compartido contigo la mía porque creo que con ella aprovecho casi todo lo que Twitter me ofrece dedicando una cantidad total de tiempo muy razonable (para mí). Tanto si a ti también te resulta útil como si conoces alguna forma mejor o alternativa, me encantará que lo compartas con nosotros en un comentario.