| Hermano Alberto | 23 de mayo de 2011 21:04 |
El camino de la vida te lleva a otro nivel de conciencia después de la muerte.
Pocos entienden el camino y por ello nos ofrecen el castigo o la recompensa.
Algo tienen de razón, pero no estamos en este mundo para sufrir, y pensar que
con ello ya ganamos el cielo.
En realidad en el plano astral vivimos exactamente lo mismo que vivimos aquí,
porque en un chip interno llevamos lo que conocemos y se hace más intenso en ese plano.
Seria mejor olvidarnos que el sufrimiento es la base para llegar al cielo.
Esa idea ha sido usada por corrientes religiosas para mantener en calma
a los muchísimos pobres mientras unos pocos se enriquecen con su sufrimiento.
Pensemos más bien que la equidad en el alimento, en la sobria comodidad,
en el conocimiento compartido, en la solidaridad igualitaria es lo que hace
más humanos a los humanos.
Nadie es dueño de Dios y el no necesita ministros ni representantes para existir,
no es ególatra, y no necesita alabanzas ni ofrendas como los Dioses idólatras,
no es un jefe de estado, ni un comerciante.
Es la vida misma y lo podemos sentir dentro de nosotros mismos sin importar
en que punto del planeta nos encontramos.
Bendiciones hermanas y hermanos.
hermano alberto