20 de marzo de 2011
DOMINGO SEGUNDO DE CUARESMA
DOMINGO DE SAN GREGORIO PALAMÁS
ARZOBISPO DE TESALÓNICA
Memoria de los 44 Mártires del monasterio de San Sabas (†620-641)
Tono II
EN LAUDES
DECIMO EVANGELIO MATUTINO
EN LA DIVINA LITURGIA
(de San Basilio Magno)
APOLITIQUIOS
1) De la Resurrección. Tono VI:
Αγγελικαί Δυνάμεις επί τό μνήμά σου, καί οι φυλάσσοντες απενεκρώθησαν,
καί ίστατο οι Μαρία εν τώ τάφω, ζητούσα τό άχραντόν σου σώμα.
Εσκύλευσας τόν Άδην, μή πειρασθείς υπ' αυτού, υπήντησας τη Παρθένω,
δωρούμενος τήν ζωήν, ο αναστάς εκ των νεκρών, Κύριε δόξα σοι.
Estando las potestades angelicales ante tu tumba,* los que te
vigilaban cayeron como muertos;* y parada María, en tu sepulcro,
buscaba tu purísimo cuerpo.* Despojaste al Hades, sin ser entrampado
por él.* Te encontraste con la virgen, dando la vida.* Tu que
resucitaste de entre los muertos, Señor, gloria a Ti.
2º) De San Gregorio Palamás: Ήχος πλ. δ'
Ορθοδοξίας ο φωστήρ, Εκκλησίας τό στήριγμα καί διδάσκαλε, τών μοναστών
η καλλονή, τών θεολόγων υπέρμαχος απροσμάχητος, Γρηγόριε θαυματουργέ,
Θεσσαλονίκης τό καύχημα κήρυξ τής χάριτος ικέτευε διά παντός, σωθήναι
τάς ψυχάς ημών.
Faro de la Ortodoxia, Sostén y Maestro de la Iglesia, decoro de los
monjes y co-luchador invencible de los teólogos; Gregorio milagroso,
orgullo de Tesalónica; predicador de la gracia, ruega siempre que sean
salvadas nuestras almas.
3º) Del Templo:
Ευλογητός εί, Χριστέ ο Θεός ημών, ο πανσόφους τούς αλιείς αναδείξας,
καταπέμψας αυτοίς τό Πνεύμα τό Άγιον, καί δι’ αυτόν τήν οικουμένην
σαγηνεύσας, φιλάνθρωπε, δοξα Σοι.
Bendito eres Cristo, Dios nuestro;* que revelaste a los pescadores,*
como sumamente sabios,* enviándoles al Espíritu Santo.* y a través de
ellos pescaste al mundo,* amante de la humanidad,* gloria a Ti.
CONTAQUIO Ήχος α'
Τή υπερμάχω στρατηγώ τά νικητήρια, ως λυτρωθείσα τών δεινών,
ευχαριστήρια, αναγράφω σοι η Πόλις σου, Θεοτόκε, αλλ' ώς έχουσα τό
κράτος απροσμάχητον, εκ παντοίων με κινδύνων ελευθέρωσον ίνα κράζω
σοι, Χαίρε, Νύμφη ανύμφευτε.
A la gran Vencedora y Generala, que nos has rescatado de perjuicios,
nosotros tu Ciudad, inscribimos Teotocos monumentalmente, victorias y
acciones de gracias. Y como tienes un poder invencible, líbrame de
todo peligro, para que pueda así cantarte: ¡Alégrate, Novia no
desposada!
EPÍSTOLA
Lector: Proquímenon. Tono 5º. Salmo 11.
Tu Señor, nos cuidarás y nos preservarás.
Verso: Sálvame Señor, porque no hay más del justo.
Lector: Lectura de la Epístola del Apóstol Pablo a los Hebreos
(1, 10 - 2, 3)
Y también: “Tú al comienzo, ¡oh Señor!, pusiste los cimientos de la
tierra, y obras de tu mano son los cielos. Ellos perecerán, mas tú
permaneces; todos como un vestido envejecerán; como un manto los
enrollarás, como un vestido, y serán cambiados. Pero tú eres el mismo
y tus años no tendrán fin.” Y ¿a qué ángel dijo alguna vez: “Siéntate
a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus
pies?” ¿Es que no son todos ellos espíritus servidores con la misión
de asistir a los que han de heredar la salvación? Por tanto, es
preciso que prestemos mayor atención a lo que hemos oído, para que no
nos extraviemos. Pues si la palabra promulgada por medio de los
ángeles obtuvo tal firmeza que toda transgresión y desobediencia
recibió justa retribución, ¿cómo saldremos absueltos nosotros si
descuidamos tan gran salvación? La cual comenzó a ser anunciada por el
Señor, y nos fue luego confirmada por quienes la oyeron.
EVANGELIO
Sacerdote: Proclamación del Santo Evangelio según San Marcos, (2,
1-12)
En aquel tiempo, entró Jesús de nuevo en Cafarnaúm; al poco tiempo
había corrido la voz de que estaba en casa. Se agolparon tantos que ni
siquiera ante la puerta había ya sitio, y él les anunciaba la Palabra.
Y le vienen a traer a un paralítico llevado entre cuatro. Al no poder
presentárselo a causa de la multitud, abrieron el techo encima de
donde él estaba y, a través de la abertura que hicieron, descolgaron
la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe de ellos,
dice al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados.» Estaban
allí sentados algunos escribas que pensaban en sus corazones: «¿Por
qué éste habla así? Está blasfemando. ¿Quién puede perdonar pecados,
sino Dios sólo?» Pero, al instante, conociendo Jesús en su espíritu lo
que ellos pensaban en su interior, les dice: «¿Por qué pensáis así en
vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus
pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate, toma tu camilla y
anda?” Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra
poder de perdonar pecados - dice al paralítico -“A ti te digo,
levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.”» Se levantó y, al
instante, tomando la camilla, salió a la vista de todos, de modo que
quedaban todos asombrados y glorificaban a Dios, diciendo: «Jamás
vimos cosa parecida.»
HIMNO “DIGNO ES”
En vez de Digno es en verdad bendecirte... cantamos:
Eπi σoί χαίρει, Κεχαριτωμένη, πάσαη κτίσις, Αγγέλων τό σύστημα καί
ανθρώπων τό γένος, ηγιασμένε ναέ καί παράδεισε λογικέ, παρθενικόν
καύχημα, εξ ής Θεός εσαρκώθη καί παιδίον γέγονεν, ο πρό αιώνων υπάρχων
Θεός ημών, τήν γάρ σήν μήτραν θρόνον εποίησε, καί τήν σήν γαστέρα
πλατυτέραν ουρανών απειργάσατο. Επί σοί χαίρει, Κεχαριτωμένη, πάσα η
κτίσις δόξα σοι.
En ti, llena de Gracia toda la creación se regocija, tanto la compañía
de los ángeles como el género humano. Santísimo templo y paraíso
espiritual, orgullo de vírgenes; Dios se encarnó de ti, y se hizo un
Niño, Él nuestro Dios, que existía desde antes de todos los tiempos;
hizo de tu matriz un trono y tu vientre más amplio que los cielos. En
ti, llena de Gracia, toda la creación se regocija. Gloria a ti.
ACERCA DE LOS SANTOS DEL DÌA
El segundo domingo de Cuaresma, la Iglesia ortodoxa recuerda a San
Gregorio Palamás, arzobispo de Tesalónica.
La fiesta de San Gregorio Palamás 14 de noviembre, sin embargo, se lo
conmemora este domingo como reivindicación de las enseñanzas de la
Iglesia en el siglo XIV, puesto que su lucha contra el filosofo
Baarlam es entendida como el segundo triunfo de la Ortodoxia.
El término “Palamás” etimológicamente significa “vigilante”. San
Gregorio vivió en los fines del Imperio Romano.
Nacido en 1296 fue educado en la corte del emperador Andrónico II.
Después de prolongados estudios, San Gregorio abrazó la vida monástica
en 1316 en el Monte Athos donde se inició en la tradición del
hesicasmo.
En 1326 fue ordenado sacerdote y de 1335 a 1336 fue Abad del
monasterio San Saba, que entonces contaba con cerca de 200 monjes.
Allí buscó tener la paz del corazón. Y en nuestra Iglesia tenemos una
forma de orar muy simple pero eficaz: consiste en invocar el nombre de
Jesús: “Señor Jesús, ten piedad de mi, pecador”.
Desde 1340 se compromete en la lucha contra el filósofo Barlaam de
Calabria, el cual desacreditaba con sus ataques la oración de Jesús
que practicaban los monjes. En respuesta a una serie de tratados
polémicos de Barlaam contra los monjes de Monte Athos, San Gregorio
compone su mayor obra de espiritualidad: sus Tres Triadas que
constituyen el esfuerzo más importante de síntesis teológica de la
espiritualidad ortodoxa.
Poco después, una declaración solemne, compuesta por San Gregorio y
firmada por todos los abades athonitas, el Tomo Hagiorìtico, justifica
la doctrina de Palamás y condena la enseñanza de Barlaam.
Gregorio supo mantenerse en su sitio y defendió con elegancia y con
fina inteligencia a los monjes de Athos. Su experiencia espiritual se
fundamenta en una teología que distingue en Dios la parte de
inaccesible (la esencia) y la parte participativa (las energías). A
todo esto le siguieron controversias por muchos sitios y ambientes
cristianos. Pero, después de muchos años de controversias y de luchas,
la doctrina de Gregorio fue adoptada oficialmente por la iglesia
Ortodoxa.
Barlaam exageró en venerar a los filósofos al grado de considerarlos
iguales a los apóstoles; él identificaba la sabiduría divina con la
mundana; para él, ambos, tenían el mismo objetivo, esto era, encontrar
la verdad, ya que mientras la verdad fue otorgada a los apóstoles por
la revelación, a los hombres se le otorga por el estudio y la
investigación. San Gregorio Palamás rechazó rotundamente esta
identificación entre las dos sabidurías apoyándose en las palabras de
san Pablo: “Como el mundo mediante su propia sabiduría no conoció a
Dios en su divina Sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes
mediante la necedad de la predicación” (I Cor 1:21); pues mientras el
rango de la filosofía es conocer la creación, el de la fe es el
conocimiento de Dios.
El hombre, según Barlaam, es materia (cuerpo) y espíritu, que son
elementos independientes pegados frágilmente; un día serán separados
de modo definitivo, y antes de que este enlace sea disuelto, es
imposible conocer a Dios. En cambio, Palamás enfatizaba que el ser
humano es una unión absoluta de cuerpo y alma, y Dios se ha revelado a
esta unión. La esencia de Dios es incomprensible a los hombres, sea en
esta vida o en la venidera, mientras que sí, es alcanzable a nuestro
ser el conocimiento de Dios por la Gracia.
Barlaam decía: La iluminación que se llevó a cabo en el monte Tabor,
durante la Transfiguración del Salvador, y todas las demás
iluminaciones efectuadas en este mundo y perceptibles a nuestros
sentidos, son luces creadas o ilusión, mientras que el conocimiento
supera los sentidos. Palamás le contestó: La divina Luz es increada y
eterna, y nosotros los hombres, tal como somos en nuestra limitación,
hemos sido dignos de participar en esta Luz por la divina Gracia.
La oración, según Barlaam, es una práctica ajena al cuerpo, y
pertenece únicamente al alma; así que la óptima oración es efectuada
cuando la mente abandona el cuerpo. Mientras la cristiana visión, la
de Palamás, defendía el cuerpo como morada de la divina Luz: “No
sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo.” (1 Cor 7:
19). Lo que buscan los cristianos no es librarse del cuerpo sino de
“las obras de la carne”.
Los escritos de Palamás fueron fruto de todo lo que había vivido y
experimentado, en cambio, la ideología de Barlaam, resultado de un
estudio racional, cuyo rango seguramente no es lo divino.
La Iglesia conserva la memoria de san Gregorio Palamás en este segundo
domingo de la cuaresma, enfatizando que la vida virtuosa, la oración
sencilla, la humilde postración y la purificación de los sentidos, son
la puerta que abrimos para que la Gracia de Dios ilumine nuestra noche
racional.
En 1347, debido a sus dotes intelectuales, a su santidad y a su estilo
de vida evangélica, fue nombrado obispo de Tesalónica. Desarrolló una
gran labor apostólica en su diócesis, en la que ya había estado san
Pablo predicando al Cristo resucitado. En sus frecuentes predicaciones
se revela contra las injusticias sociales e imparte a sus ovejas lo
esencial de la fe cristiana.
San Gregorio muere santamente en Tesalónica el 14 de noviembre de
1359. Su espiritualidad tiene plena actualidad entre nosotros.
Los 44 Padres masacrados en el Monasterio de San Sabas
El monasterio de San Sabas se encuentra en Jerusalén. En los años
Heraklion (620-641), los árabes se dirigieron hacia el monasterio
creyendo que tenían muchos de tesoros.
Las expectativas de los invasores se vieron defraudadas, cuando los
monjes les advirtieron que no existían tales tesoros, y que solo
contaban con la oración, esto enojo mucho a los bárbaros y obligaron a
los monjes a negar a Jesucristo sino los iban a matar a todos.
A pesar de las amenazas nadie negó a Cristo, por lo que algunos monjes
fueron decapitados, otros horrorosamente descuartizados y algunos
clavados con sus espadas.
De esta manera, estos santos padres hasta el final, guardaron su fe,
tomando el camino para la eternidad cerca de Cristo. Esta gran fe de
los santos mártires monjes nos recuerda las palabras del Apóstol Pablo
donde dice: «el justo vivirá por la fe». (Gálatas 3:11)