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Boletín mensual
Santa
Gianna
Boletín
Católico Apostólico Romano
En
promoción de la Vida y la Dignidad Humana.
N°74:
Octubre 2013
En el mes de mayo, aunque no como tema
principal del boletín, publicaba en el boletín Santo Tomás Moro, conexo a este,
al respecto de aquellos filántropos que el populacho tanto admira, por que
donan exorbitantes sumas de dinero (que representan una ínfima parte de su
patrimonio) supuestamente a mega-obras de Caridad, a fin de mejorar la “calidad
de vida” de las poblaciones del “tercer mundo”.
Al respecto, hacía notar ciertos puntos
que hacen que dichas “magnanimidades” valgan lo que desperdicios de gusanos,
por ejemplo el hecho de gritarlo a los cuatro vientos, viendo así favorecida su
industria: Es decir, cada vez que aparecen públicamente donando millones (por
ejemplo 100.000.000, para alguien con un patrimonio de 100.000.000.000 de
dólares), su imagen crece y el gusto de comprar a quien aparece como gran
benefactor de los pobres y desvalidos, también.
He aquí ya dos causas que tiran abajo su
caridad, por un lado el hecho de hacerlo para resaltar su imagen (Mt. 6: 2 – 3),
y por el otro, el de ser una excelente estrategia de ventas, para atraer
incautos que creen en la benevolencia de estos empresarios.
También la circunstancia de que dan de
aquello que les sobra, pero al hacerlo públicamente, la gente dice “qué bueno este señor, mirá como ayuda a los
pobres”, pero para que tu limosna valga, hay que dar hasta que de duela
(Madre Teresa) (Mc. 12: 44). Nos es
fácil, dar una ínfima fracción de nuestro salario, y no está mal, ciertamente,
pero dar U$S 100.000.000 alguien que tiene guardados U$S 100.000.000.000, no es
un súper acto de filantropía, y el publicarlo en todos los medios lo convierte,
además, en un acto de hipocresía.
Otro punto a considerar es que estas
donaciones que, o sorpresa, las hacen mediante fundaciones propias, les sirven
para evitar pagar impuestos, es decir, los réditos económicos de estos actos de
caridad no tienen límites. Por donar menos del 10% de sus ingresos, les sirve
para no perder mucho más en impuestos.
Mercader
de la muerte.
Pero eso no es todo. ¿Cuántas veces, en
el supermercado, me dijeron “desea
redondear su vuelto para UNICEF”? A veces ese redondeo es de $1.
Téngase presente que el famoso redondeo nace de la Ley de Defensa al Consumidor
que obliga a los comerciantes a que, cuando la diferencia del vuelto es menor a
$0.05, la diferencia sea a favor del cliente. Es decir, cuando uno compra por
$9.99, no se debe cobrar $10, sino $9.95. Es un mecanismo anti fraude. De este
modo, las empresas, para evitar esa pérdida y seguir obteniendo la ganancia que
les implica la diferencia impositiva, donan ese centavo a UNICEF u otras. Pero
redondear $1 o $0.50 es un abuso.
A esta pregunta yo, sistemáticamente
respondí “NO”, a veces ante la mirada atónita y hasta alguna vez frente a las
agresiones de la cajera, por mi “insensibilidad” hacia los “más necesitados”.
Ahora bien ¿por qué debería donar mi
vuelto a UNICEF?, ¿Acaso alguien sabe qué hace UNICEF con esa donación? Bueno,
reparte preservativos, anticonceptivos, promueve campañas abortistas y
esterilizaciones en los países del “tercer mundo”. Jamás en Europa o Estados
Unidos, ciertamente.
Ahora bien, en cuanto a estos “mega
filántropos”, “El programa FP2020 (financiado por Bill y Melinda Gates) se ha comprometido a aportar 2.6 mil millones de los 40 mil millones
de dólares pedidos por el Secretario General de la ONU, y en un plazo que
supera el año de vencimiento de los actuales Objetivos del Milenio para el
Desarrollo, el 2015. Los Gates y sus aliados
esperan esterilizar África y Asia hacia el 2020, de lo que se deduce que el
programa FP2020 será incluido en la Agenda para el Desarrollo Post-2015.
“…Según la propia información de FP2020 (Family
Planning 2020 Empowering Women Worldwide), los laboratorios Merck y Bayer,
producirán para el Fondo para la Población de la ONU (UNFPA), la Clinton Health
Access Initiative, la Children’s Investment Foundation y los gobiernos de
Noruega, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos, los implantes anticonceptivos
(abortivos), Jadelle e Implanon.
El laboratorio Pfizer, para el Department for
International Development del Reino Unido, la Agencia Internacional para el
Desarrollo (AID) de USA y para el Fondo para la Población de la ONU, producirá
contraceptivos (abortivos) inyectables.
Si tenemos en cuenta, como lo ha declarado Bill
Gates, que los países “beneficiados” correrán
con la mitad de los gastos del programa FP2020, esos supuestos
“beneficiados” financiarán los abortos tempranos (por medios químicos) y la esterilización de sus mujeres y niñas.
Son países “víctimas” que terminarán con su población esterilizada, pagando el
genocidio de sus niños no nacidos, y endeudados con los organismos
internacionales.
Por otro lado, las instituciones públicas -como
las agencias de la ONU- y las organizaciones privadas, son socios de las
industrias farmacéuticas, por lo que se
benefician de sus ganancias, y así, en parte, recuperan sus supuestas
donaciones”. (Noticias Globales, Año XVI. Número 1089,
23/13)
Engaños
y buenas intenciones.
¿Dónde quedan entonces las buenas
intenciones de estos filántropos que nos hacen creer que son una especie de
salvadores de la humanidad, de Mesías del S. XXI?
Lo cierto es que todos estos sujetos y
los organismos de las Naciones Unidas, juegan con la buena fe de millones de
personas en el mundo, haciéndoles creer que con sus donaciones hacen un bien
cuando, en realidad hacen un gran mal, y muchas veces en contra de sus
conciencias. Ni hablar de cuando ese mal se vuelve en contra del mismo donante
pues la “caridad” tiene como fin esterilizar a la población de su región.
Además, uno debe cargar con tener que
explicar o callar y tolerar la ignorancia y enojo de personas prejuiciosas que,
si uno no dona su vuelto lo agreden. ¡Que donen ellas su salario!
Mientras tanto, estas mismas personas, impulsadas por aquellos que promueven
toda la cultura de la muerte, callan y critican el papel de la Iglesia que,
diariamente salva millones de vidas y auxilia millones de necesitados. Con
lemas como “vendamos los tesoros del
vaticano”, ocultan el papel silencioso de los Católicos en hospitales,
leprosarios, villas, poblaciones pobres, geriátricos, escuelas, involucrándose
directamente con aquellos que lo necesitan y no mandando una partida de dinero
desde sus tronos en sus mansiones con pileta, cancha de tenis, varios autos de
los más caros, jets privados, etc.
Si la gente se involucrara más, si
conociera la Iglesia, estos “santos” mundanos perderían gran parte de su
negocio. Además, no veo a ninguno de estos vender todo y dar el dinero a los
pobres (Mc. 10: 21).
Como se puede ver, estas personas no
hacen más que lucrar con el dolor de la gente.
Los
verdaderos filántropos.
Los verdaderos benefactores son aquellos
de quienes no escuchamos o lo hacemos ocasionalmente. Verdaderos filántropos
son la Madre Teresa, que recorría las calles de la India y que sí, recibió
numerosas donaciones pasa su obra, pero para eso se destinaron y nunca abandonó
las calles de India. El Padre Pepe, que trabaja en las villas contra el flagelo
de las drogas, a pesar de los ataques y amenazas del Crimen Organizado y tantos
otros cuyos nombres desconozco, sencillamente porque no les interesa ganar el
favor del mundo, sino el de Dios.
La Iglesia se involucra constantemente
en verdaderas obras de caridad, haciendo oídos sordos a las críticas del los
necios y siguiendo los mandatos de Cristo sin buscar para ello, matar miles de
millones de personas, simplemente porque es más fácil evitar que nazcan y no
tener que ocuparse de ellas.
Conclusión.
Debemos tener cuidado cuando escuchamos
noticias, o cuando se nos invita a hacer algún aporte a una fundación la cual
desconocemos o no conocemos en profundidad.
Antes de donar $1 a UNICEF, mejor dejar
eso en la bolsa de las ofrendas de misa. En lugar de colaborar con la fundación
Bill y Melinda Gates, mejor donar el equivalente a Cáritas que da de comer,
realmente, a millones de personas todos los días, sin que sus voluntarios busquen
ser reconocidos por los hipócritas.
Tengamos cuidado, el enemigo se presenta
con piel de cordero intentando destruir a la Iglesia que, en el silencio hace
mucho más bien del que ellos puedan siquiera imaginar.
Fuentes:
Notivida.
La biblia.
Boletín Santo Tomás Moro.
Agradecemos a aquellos colaboradores que ya hicieron
posible la difusión de la Hoja
Por favor, si
recibió esta hoja dedique un rosario por ella.
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