Boletin mensual
Santo Tomás Moro
Boletín Católico Apostólico Romano
Apologética Cristiana.
N°103: Noviembre 2015.
Pocos días atrás fuimos testigos de un
nuevo atentado del grupo terrorista “Estado Islámico”. Lo primero que viene a
la mente es la crítica que muchos hicieron a la aparición de la banderita
francesa como señal de luto en “facebook” y es, justamente, que nadie parece
conmoverse ante los atentados diarios cometidos en medio oriente contra
millones de Cristianos, en tanto que todo el mundo llora los dos atentados que
tuvieron lugar en Francia a lo largo del presente año. Tienen mucha razón en el
sentido de que es un despropósito y en que resulta inexplicable el silencio de
los medios de comunicación ante realidades cotidianas pero también esto debería
orientarnos a prestar más atención a lo que está pasando en todo el mundo.
El
Islam, una religión de muerte.
Un segundo punto que viene a la mente es
el de meditar nuevamente sobre el fundamento del Islam. No faltan
permanentemente voces que quieren ver en el Estado Islámico un grupo de
fundamentalistas confundidos que cometen actos que nada tiene que ver con la
predicación de Mahoma y la “revelación” de Allá, pero cuando uno lee el Corán,
se da cuenta de que todo esto está ordenado por su falsa fe. El Islam ordena
hacer la guerra al Infiel, y eso no es una simple interpretación personal de
una persona que no sabe nada del Islam y que opina por lo que lee en los
diarios, sino que surge directamente de la letra del Corán como se expresó en
el N° 101 de esta misma publicación.
Pero empecemos por el principio. Para
entender este tema hay que distinguir entre el Islam y los Musulmanes. El hecho
de que haya musulmanes “buenos” y “malos” no significa que la doctrina del
Corán sea “buena” o “mala” como, si se me permite el paralelismo, el que los
homosexuales sean buenas personas no tiene nada que ver con que la
homosexualidad sea buena o mala en sí, o el que haya Católicos corruptos,
putaneros o delincuentes no significa que Cristo haya predicado una doctrina de
corrupción, libertinaje y muerte, como ya lo adelantaba el Apóstol Santiago
(Stgo. 2: 11). Una cosa es la persona y
otra la doctrina.
El Islam, a lo largo de su texto
Sagrado, el Corán, reitera una y otra vez que hay que hacerle la guerra al
infiel. Más aún, para aquellos que resaltan que ISIS también mata Musulmanes,
el Corán manda que el Musulmán que sea amigo de Cristianos y Judíos (el Corán
habla de Cristianos y Judíos específicamente) debe ser tratado como uno de
ellos (Sura 5:51) y, aunque se arrepienta, no debe ser perdonado (Sura 9:
83-84).
“Verás
que los más hostiles a los creyentes son los judíos y los asociadores, y que
los más amigos de los creyentes son los que dicen: «Somos cristianos». Es que
hay entre ellos sacerdotes y monjes y no son altivos. Cuando oyen lo que se ha revelado al Enviado, ves que sus ojos se
inundan de lágrimas de reconocimiento de la Verdad” (Sura 5: 82-
83). Es decir, no es que acepten el
Cristianismo, sino que el buen Cristiano, para ellos es el que se convierte al
Islam (como el buen Musulmán parece ser para muchos el que no sigue la doctrina
del Corán, el que no acepta la guerra santa).
Pero si esto no nos convence, pensemos
este otro punto. El Islam, como el Cristianismo, tiene tres fuentes de la
revelación, entre las que está la vida de Mahoma. Su vida es ejemplo de cómo
debe interpretarse su “revelación”; bueno, veamos, su “profeta” expandió su
religión mediante la guerra, no mediante la paz y el amor. Mientras el Cristiano
crecía a pesar de la persecución,
gracias a la sangre de sus Mártires, el Islam crecía mediante la persecución, gracias al asesinato sin piedad de todo el
que no se convertía. Ahora, si Mahoma, fundador del Islam, se comportaba de
esta manera ¿podemos creer que el Islam fue creado como una religión de paz y
que aquellos que pretenden difundir sus enseñanzas mediante la guerra y el
genocidio están malinterpretando a su maestro? No lo creo (gecoas.com).
Lo decía el Papa Benedicto XVI “"Muéstrame también lo que Mahoma ha traído de
nuevo, y encontrarás solamente cosas malas e inhumanas, como su directriz de difundir por medio de la espada la fe que
predicaba" (Infobae).
Entonces,
entendámoslo, el Islam es una religión de muerte, que crece por la guerra y la
matanza, no es una religión de paz y amor. El hecho de que algunos
musulmanes, principalmente en países donde son minoría, se porten de otra
manera, no hace buena a su religión, sino al contrario, según sus propias
enseñanzas, los vuelve impíos y dignos de la pena capital.
Cristianismo
e Islam según Benedicto XVI.
Pero veamos, alguien podría retrucarme,
con razón, mi desconfianza y disgusto hacia los periodistas y su costumbre de
manipular las noticias, por lo que opté por buscar la exposición “Fe, Razón y Universidad. Recuerdos y
Reflexiones” del Emérito Santo Padre para conocer en contexto qué fue lo
que dijo:
“Me
acordé de todo esto cuando recientemente leí la parte editada por el profesor
Theodore Khoury (Münster) del diálogo que el docto emperador bizantino Manuel
II Paleólogo, tal vez durante el invierno del 1391 en Ankara, mantuvo con un
persa culto sobre el cristianismo y el
islam, y la verdad de ambos. Fue probablemente el mismo emperador quien
anotó, durante el asedio de Constantinopla entre 1394 y 1402, este diálogo.
De
este modo se explica el que sus razonamientos son reportados con mucho más
detalle que las respuestas del erudito persa. El diálogo afronta el ámbito de
las estructuras de la fe contenidas en la Biblia y en el Corán y se detiene
sobre todo en la imagen de Dios y del hombre, pero necesariamente también en la
relación entre las "tres Leyes" o tres órdenes de vida: Antiguo
Testamento, Nuevo Testamento, Corán.
Quisiera
tocar en esta conferencia un solo argumento --más que nada marginal en la
estructura del diálogo-- que, en el contexto del tema "fe y razón" me
ha fascinado y que servirá como punto de partida para mis reflexiones sobre
este tema.
En
el séptimo coloquio (controversia) editado por el profesor Khoury, el emperador
toca el tema de la "yihad" (guerra santa). Seguramente el emperador
sabía que en la sura 2, 256 está escrito: "Ninguna constricción en las
cosas de la fe". Es una de las suras del periodo inicial en el que Mahoma
mismo aún no tenía poder y estaba amenazado. Pero, naturalmente, el emperador
conocía también las disposiciones, desarrolladas sucesivamente y fijadas en el
Corán, acerca de la guerra santa. Sin detenerse en los particulares, como la
diferencia de trato entre los que poseen el "Libro" y los "incrédulos",
de manera sorprendentemente brusca se dirige a su interlocutor simplemente con
la pregunta central sobre la relación entre religión y violencia, en general,
diciendo: "Muéstrame también
aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e
inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él
predicaba".
Conclusión.
Lo que sucedió días atrás, no es sino un
ejemplo más de la maldad contenida en el texto fundamental de una religión por
esencia satánica, que niega la trinidad y manda matar a quien la afirme así
como a todos aquellos “creyentes” (musulmanes) que confraternicen con ellos.
Todos los días, nos enteremos o no, hay
nuevos atentados genocidas contra Cristianos por el solo hecho de serlo, contra
judíos y ateos por no ser musulmanes, y contra los mismos musulmanes por
renegar de los métodos del Estado Islámico… No nos engañemos, TODO ESTÁ EN EL
CORÁN, ¡léanlo!
La única manera de terminar esto es
abriendo la mente y comprendiendo que el genocidio, la persecución y la guerra
están en la base de sus creencias y que, independientemente de que haya
musulmanes que acepten tales doctrinas o no, lo cierto es que el Corán manda la
persecución del infiel (nombrando en particular a Cristianos y Judíos) con la
misma insistencia que la Biblia manda amar al enemigo y rezar por quienes nos
persiguen (Mt. 5: 44).
De aquí en más, dependerá de cada uno la
decisión que tome, pero antes de cerrarse y negar lo expuesto en estas líneas,
les pido que por favor, vayan a la fuente y comprueben si en lo dicho hay
mentira.
Fuentes:
Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones -
Benedicto XVI.
Infobae.
Biblia.
Corán.
Agradecemos a aquellos colaboradores que ya hicieron
posible la difusión de la Hoja.
Por favor, si recibió esta hoja, rece por ella
un Rosario.
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boletín se recibe en forma gratuita.
Editor
Santiago Luis Pupi. ____________________________________________________________________________
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