este primer capitulo no tiene mucho, pero en proximos agregare mas fetiches.
contenigo: chico diminuto, giganta amable, lo hizo una maga,
Mi nombre es Dani, yo siempre fui el chico que recibia todo el Bullyng en mi escuela, no tenía ningun amigo, lo mas parecido a eso era Delfina, una chica alta, atlética, de pelo negro, piel blanca como papel, unos ojos azules como el mar y muy popular, ella siempre me defendía, pero no por que sintiera afecto por mí, si no por lastima, y eso era algo que descubrí cuando la invite a salir, ella me dijo "lo siento, pero no eres mi tipo pequeñín" yo estaba devastado y arto de la vida, cuando un día Delfina se me acerco y me pregunto si quería acompañarla a un sitio, inmediatamente me alegre, si bien ella me dejo en claro que solo iríamos como amigos, el simple echo de estar con ella era suficiente para alegrarme el día.
Fuimos hasta el mercado, o una zona apartada, en la que vendían cosas de magia y hechicería, yo no creo en esas cosas, aun que admito que me daba mucha curiosidad para que ellos usaban todos estos dijes y pociones, entonces llegamos a una tienda llamada, la bruja del mar, que tenía un letrero que parecía la fusión de un ancla y un sombrero de bruja, bastante bonito por cierto,
Delfina me estiro dentro diciendo "es aqui, encontre a alguien que creo puede ayudarte"
yo no tuve tiempo de responder, ¿o simplemente me exite tanto de que ella me agarrara del brazo que no pude decir nada? en cualquier caso entramos a la tienda llena de pociones y dijes mientras Delfina gritaba "¡¡disculpe!! señorita Madali?"
una voz joben respondio, casi parecia la de una niña "tranquila, ya voy, ya voy" entonce vi un poco incredulo como detrás del mostrador se asomaba un sombrero de brujaque se movia de un extremo a otro a la par que se oían unos pasos, una vez ya no había mas mostrador que bloqueé la visión de lo que había bajo el sombrero vi lo que parecía una niña de máximo 10 años, pelo y ojos café, y una ropa como de marinera con distintos tonos azul marino y blanco.
"emmm.. usted es la hija de la señora Madali?" pregunte con curiosidad, la niña y Delfina rieron y me miraron y ambas al unisono me dijeron que ella era la señora Madali, luego Delfina me explico que me trajo ahí por que Madali vendía pócimas que podían dar buena fortuna, juventud y belleza, popularidad entre otras muchas cosas, y querían que yo pruebe una para ver si así no mejoraba en algo mi vida, yo estaba incrédulo, incluso explique tímida pero respetuosamente que yo no creía en esas cosas, pero Delfina insistía y dijo que seria un regalo de su parte, mientras que Madali me decía que no hace falta que crea ahora, por que cuando vea los resultados creeré en ella de verdad, dudoso acepte el probar la pócima, me dieron un baso con un liquido de color purpura, tembloroso pero sin derramar una gota tome el baso entero de un fondo blanco, el sabor no era precisamente agradable, pero tampoco era algo asquerozo, luego de temblar un poco por la sensación de empalagar me las miro a las dos
"no ah pasado nada..." dije, la señorita Madali dijo "tarda un tiempo en hacer efecto" yo la mire, y note que mi mirada estaba borroza, antes de poder desir nada me desmaye, cuando desperte pude sentir que estaba sobre alguna clase de cojin, al levantarme mire ami alrededor y note que estaba en una jaula de metal, al mirar mejor, note que la jaulo estaba sobre lo que parecía una mesa, entonces escuche la voz de Delfina "mire señora, se desperto por fin" dijo con emoción, al mirar en la dirección de la que venía la voz me quede boqui abierto, Delfina era del tamaño de un edificio, Madali solo rió y le dijo algo que no pude entender muy bien por mi estado de shock
"¡¿D-DELFINA, POR QUE ERES GIGANTE!? ¡¿Y POR QUE SOY TAN PEQUEÑO?!" grite con todas mis fuerzas, ella me miro con una sonrisa y dijo "tranquilo pequeño, todo es parte del plan" dijo riendo un poco, yo gritaba por ayuda inútilmente, entonces Delfina levanto la jaula y la metió en un bolso para mascotas, mientras se despedía de la bruja y me llevaba devuelta a su casa, la cual estaba a solo unos minutos a pie del mercado, tan pronto llegamos, Delfina saco la jaula del bolso y la puso sobre la mesa, yo estaba acurrucado en una esquina temiendo lo peor, pensaba en que seria aplastado, comido, usado para algun fetiche extraño que termine horriblemente mal para mi, los hermosos ojos azules de Delfina me miraron con ternura, la calidez de su mirada fue suficiente para calmarme y mirarla a ella si bien aún con miedo, con la sensación de que al menos lo que me esperaba no sería algo un peligro tan grande como me esperaba.
"te vez tan adorable..." dijo ella mientras me admiraba, como si estuviera viendo un cachorrito de algún animal.
"¿p-por que me haces esto?" pregunte temiendo lo que pueda responder.
"es difisil explicar, pero basicamente, todo el tiempo que ví que eras el objetivo de bullyng y burlas, pensaba en ti como un animal indefenso que necesitaba ser protejido, y por eso ahora yo te adopte como mi mascota" dijo.... la mire estupe facto, no sabía que decir, entonces vi como habría el techo de la jaula y metía su mano para sacarme, yo me puse en posición fetal rogando que no me lastimara, que me devolviera a mi tamaño original ella me sujeto con gentileza y me dio un beso en mi cabeza, la cual entraba casi por completo entre sus labios
"no eres el tipo de persona que me gustaría llamar novio, pero eres el tipo de persona que me gusta cuidar y tratar como mis mascotas" dijo ella mientras me acariciaba y volbia a poner en la jaula, yo solo pensaba en lo ultimo que dijo "mis mascotas" osea que no soy el unico, ¿acaso esa bruja y ella ya encogieron a mas personas? entonces ella saco un celular, pero no el suyo, era el mío!!
"veo que tienes alguna imágenes de pies, acaso tienes un fetiche con eso?" me pregunto burlona mente, yo estaba aterrado, esperaba ser metido en su bota y pasar el resto de mi vida ahí, aun que extrañamente a mi pene paresia gustarle la idea por lo duro que se puso, afortunadamente tenía ropa puesta (aun que no la misma que llevaba antes de ser encogido)
Entonces ella se quito la media/calcetín y la puso dentro de la jaula, el olor rapidamente agarro el pequeño espacio, era horrible, pero solo consiguió que mi erección fuera mas dura, "diviértete con eso por el momento, yo debo ir a preparar algunas cosas, y ni se te ocurra tratar de escapar pequeño" dijo yéndose a la cocina, yo le grite que volviera pero no me escucho, o simplemente no me hizo caso, entonces, sintiéndome devastado por la situación pero a la vez excitado por el olor de la mugrosa media decidí aprovechar lo que yo creía que podían ser mis últimos minutos de vida de la única forma que se me ocurría, envolviéndome la media alrededor del cuerpo, y masturbarme, por que me guste o no, esto era un sueño echo realidad, que temía que se convirtiera en pesadilla.
Continuara...