¿Motivos? SC

195 views
Skip to first unread message

nioles...@gmail.com

unread,
Dec 24, 2018, 8:16:13 PM12/24/18
to HISTORIAS GTS
Antes que nada esta historia es un poco antigua, 3 años aprox. Se publico originalmente en un grupo de Amino. Si pertenecieron a esa agradable comunidad tal vez la recuerden. En caso contrario espero la disfruten.

¿Motivos?
Sin censura.

Nunca fui una persona demasiado sociable. Siempre considere el contacto humano como un mal necesario que debía minimizar al máximo, así es lógico suponer que mis relaciones de amistad y noviazgo fueran escasas. Por lo que el pode ser novio de Karina fue uno de los momentos más felices de mi vida.

Ella era hermosa y bastante inteligente, nos complementamos de maravilla. Juntos logramos hacer que nuestro mundo mantuviera su curso de manera ideal. A pesar de que su familia desaprobaba nuestra relación, ella siempre permaneció firme. Cuando decidimos mudarnos juntos; creo yo fue uno de los pasos esenciales para que nuestra relación creciera y se hiciera más fuerte. Pero eso también implicaba renunciar a ciertas cosas y tomar responsabilidades. Implicaba trabajar más para poder mantener la casa, los servicios básicos y alguno que otro de nuestros gustos de manera esporádica. Karina se encargaría de nuestra administración economía ya que ella trabajaba medios días en su empleo regular y el resto administrando un negocio propio. Mientras yo trabajaba turnos dobles. Aquellas primeras semanas fueron agotadoras y duras. Llegaba a casa tan cansado que ni siquiera calentaba la cena o peor aún, simplemente llegaba a tumbarme en la cama sin dar un solo bocado junto al cuerpo de mi novia que descansaba de sus labores. Así transcurrieron varias semanas, y conforme el tiempo volaba yo me enfrascaba cada vez más en mi trabajo. Llegó un punto en el que no llegaba a casa en dos o tres días seguidos y tenía que dormir una o dos horas en mi trabajo. Karina me mandaba mensajes diarios, mensajes que no podía leer. Al cuarto día puede ir a casa, cuando llegué era poco antes del mediodía. Estaba muy exhausto y Karina aún no regresaba de su primer trabajo pero había dejado una nota sobre la mesita que teníamos junto a la cama.

<Amor cuando llegues recuerda tomarte las pastillas para el estrés y el sueño. Están junto al buró del lavabo. Con cariño : K.>

La leí con desganas y me dirigí a la cocina almorcé lo primero que tomé de la nevera, para después meterme a darme una merecida ducha. El agua resbalaba por mi cuerpo dándole un masaje digno de los dioses. Cuando salí de ella fui directamente al buró para tomar las pastilla, están dentro de un frasco sin etiqueta. Puse las pequeñas pastillas en mi boca y con un ayuda de un vaso con agua las trage. Me puse mi pijama y caí rendido sobre mi cama, el sueño no tardó casi nada en derribarme.

Cuándo empiezo a despertar todo se encontraba a oscuras. Y sentía que las sábanas me aplastaban, la cama hacía ruidos y movimientos muy bruscos. Como si alguien la sacudiera con violencia. Cuando decido abrir los ojos me encontraba desnudo y envuelto por una gran capa de tela. Me arrastro por ella y al salir lo primero que veo es una gran llanura de sábanas que caen en cascada por el borde. Mirando a mi alrededor me doy cuenta que Karina se encontraba acostada, era inmensa más grande que el mismo edificio en el que yo trabajaba. Estaba de espaldas a mí [estaba desnuda], me dirigí corriendo lo más rápido que pude hacia su cabeza mientras gritaba para llamar su atención. Cuando ella se gira yo me encontraba un poco antes de llegar a sus caderas, y termina aplastandome con uno de sus glúteos. La sensación de presión es inmensa, sentía como el aire me abandonaba con cada segundo y comencé a sentirme más débil y mareado que antes mientras la cálida oscuridad bajo ella me envuelve,{ siento como algo grande sostiene por ambos lados del abdomen con gran fuerza, sacandome de debajo de la prisión que era su nalga y me eleva a gran velocidad sobre el cuerpo de Karina hasta llegar a su cara. Mi cabeza era un torbellino y no dejaba de doler, en sus ojos no reflejaban sorpresa, ni asombro. Simplemente me observan desde su posición y después de hacer una expresión de asco me deja caer directamente sobre sus senos. Al golpear contra su pezón giro sobre mi mismo y resbaló con un torpe movimiento, miró hacia arriba alcanzando a ver como su inmensa palma abierta se dirigía sobre mí, sujetando sus senos y antes de siquiera poder levantarme para gritar, aquellas masas de carne me estaban aplastando con una fuerza y brutalidad de las cuales nunca les creí capaz. El movimiento era agresivo, podía sentir y oír los latidos de su corazón y su respiración. Era una sensación de salvaje llena de adrenalina y lujuria. Todo fue tan rápido, confuso doloroso que no sé en qué momento caí inconsciente.

Al despertar todo estaba oscuro me encontraba atrapado dentro de un enorme cilindro o cápsula que se tambaleaba de manera uniforme y temblaba a intervalos regulares, algo así como: sacudo, golpe, sacudo, golpe... Me hallaba en el frasco del cual había tomado las pastillas la noche anterior. Apenas podía estar de pie dentro de él. Hacía mucho calor y casi a oscuras, no sabría decir en donde se encontraba el frasco. El tiempo pasa por mi cabeza, golpeándome lentamente; 10 minutos, luego 30 minutos. Así el movimiento cesa. Un gran temblor hace que el frasco se vuelque, giro sobre mi mismo y todo sigue estando a semioscuras. Luego una luz opaca comienza a envolver el entorno, unas enormes sombras ovaladas se dibujan en las paredes, son yemas de dedos que toman mi prisión y una sensación de vacío se apodera de mi cuerpo. Alguien había levantado el recipiente. Esa sensación de montaña rusa me ahogaba y también me golpeaba contra las paredes de plástico.
Un gran golpe me indica que han colocado el recipiente en algún lugar, afuera de la paredes del opaco plástico se iluminan un poco más, una sombra se coloca encima cuando una enorme mano retira la tapa. volviendo a colocar mi prisión sobre lo que sea esa superficie.

Al mirar hacia arriba una lámpara me encandila, oigo las voces distorsionadas de Karina y de Melisa.
(Melisa es una de las amigas más confiables de Karina) No sé de qué estarían hablando, cuando sus voces se apagan alguien levanta el frasco y lo voltea de manera brusca y caigo varios metros hasta golpear el suelo mientras me pongo en pie adolorido y confuso observo mi alrededor. Estoy en una habitación puedo ver zapatos y ropa esparcidos por el suelo y una enorme cama. Al levantar mi cabeza hacia el frente no muy lejos de mí veo unos pies; pies del tamaño de un autobús escolar en zapatos de piso unidos a unas piernas enfundadas en unas mallas negras, tan gruesas como obeliscos que se alzaban hasta unas caderas enormes que se unían a un torso dentro de un ajustado vestido negro.

Era Melisa, quien me sonreí desde su lejano rostro más allá de su titánico torso. Levanta su pie derecho y lo deja caer a menos de medio metro de mi lado izquierdo, haciendo temblar el piso y derribandome de mi precaria postura. Aprovechando el movimiento para inclinarse sobre su rodilla izquierda. Cuando vuelvo a levantar la vista lo primero que veo son dos obeliscos, uno a mi izquierda y otro enfrente que se unen bajo su vestido dejando ver la ropa interior de su entrepierna cubierta por la oscura malla y ensombrecida por un pequeño pliego de vestido.
Una enorme sombra se posa sobre mí y al alzar la vista veo sus los largos y gruesos dedos que se cierran sobre mi. Me toma por una pierna a la que aprieta con mucha fuerza y me levanta a gran velocidad. Comienza a jugar conmigo, sacudiendome en todas direcciones al tiempo que gritó de dolor.

En mi agonía alcanzó a ver como se descubre y retira el escote del vestido, dejando al descubierto un sujetador rojo bastante ajustado.
Me lleva hasta sus senos y me coloca entre ellos

Luego ella se pone en pie haciendo un brusco movimiento y me vuelve a subir ahora a la altura de su rostro.
Ella comienza a soltar una risita juguetona mientras se muerde el dedo índice. Dice unas palabras incomprensibles para mi. Luego me acerca a su gigantesca boca para después saca su enorme y húmeda lengua cubierta de saliva.
Su aliento me envuelve en una atmósfera cálida y húmeda con un extraño olor parecido a fresas y coco.

Su lengua me recorre todo el cuerpo de un solo lengüetazo. Me mete y saca de su boca repetidas veces en algunas de ellas golpeándome contra alguno de sus perlados dientes, como si yo fuera una paleta o un caramelo. Luego me deja colgando húmedo y confuso, alcanzando a leer las siguientes palabras de sus labios mientras una calurosa brisa emana de su interior antes de pasar atravesar de ellos:
«Adiós pequeñín, estuviste delicioso.»

Me deja caer sobre su cavernosa boca veo como su lengua y su dedo índice me empujan hacia su garganta y en un impulso de determinación pateó con fuerza su úvula, haciéndola dar arcadas, intentando aprovechar el impulso de la gravedad estiro mi brazo brazo izquierdo para sujetarme de lo que sea pero este es triturado de inmediato por una mascada involuntaria de sus molares. Gritando de dolor pero sin perder mi objetivo de vista logró sacar mi brazo derecho por sus labios y aprieto con fuerza para comenzar a tirar con mi único brazo. Pero mis esperanzas mueren rápido cuando sus labios se cierran mientras con su lengua y garganta tira de mi torso y piernas. para luego tragarme con un fuerte pero ahogado <GLUP>
El dolor invadía todo mi cuerpo, mis oídos, mi brazo y piernas. Puedo oír sus pulmones respirar y los latidos de su corazón agitados por mi intento de escape. Luego algo me presiona desde afuera de su garganta y sigue mi camino hasta que llegó a entrar por la boca de su estómago. Dentro estaba envuelto por la oscuridad absoluta ,hay poco aire y todo mi cuerpo tanto por dentro como por fuera comienza a arder como si estuviera en el mismísimo fuego del infierno.

Su estómago emite un ruido fuera de lo común para mí justo antes de comenzar a temblar y hacerme girar.
Melisa se había dado unas ligeras palmadas en su vientre para luego recostarse en su cama. Y caer profundamente dormida.
Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages