Heberto Padilla Poemas

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Fe Kittner

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Aug 3, 2024, 3:06:17 PM8/3/24
to highbartdele

Los problemas de Padilla en Cuba haban comenzado en 1967, con la publicacin, en el suplemento cultural El Caimn Barbudo, de un artculo que elogiaba el libro Tres tristes tigres, del escritor exiliado Guillermo Cabrera Infante, al mismo tiempo en que criticaba la novela Pasin de Urbino, de Lisandro Otero, vicepresidente del Consejo Nacional de Cultura. La publicacin de este artculo polmico hizo rodar las cabezas de Jess Daz y su equipo de escritores, que fueron destituidos de la direccin del suplemento. En 1968, la edicin del libro de poemas de Padilla, Fuera del juego, premiado en el IV Concurso Literario de la Unin Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), calent los nimos de los debates y gener crticas en la UNEAC y en la revista Verde Olivo, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

El encarcelamiento y la confesin de Padilla, en marzo y abril de 1971, marcaron el fin de la luna de miel entre la intelectualidad internacional y el gobierno cubano. Heberto Padilla fue obligado a redactar una autocrtica, en la que declar haber conspirado contra la Revolucin y acus a su esposa Belkis Cuza Mal y a muchos otros escritores cubanos. El gobierno utiliz a Padilla como chivo expiatorio para probar el alineamiento de Cuba con la poltica cultural sovitica y, adems, para sofocar cualquier pretensin de una poltica cultural ms abierta. Se hicieron explcitas las restricciones a los intelectuales, no slo en cuanto a la libertad de creacin y de expresin, sino tambin en relacin al control de su conducta pblica y privada. En contraposicin a la explosin creativa revolucionaria de los aos sesenta, la dcada de los aos setenta en Cuba se conoci como los aos grises.

La posicin de muchos intelectuales latinoamericanos en relacin al gobierno cubano fue decisivamente modificada. El caso gan repercusin internacional. La primera carta de protesta dirigida a Fidel Castro contra el arresto de Padilla, firmada por los escritores mexicanos del Pen Club de Mxico, fue publicada el 2 de abril de 1971, en el peridico Excelsior (Carta, 1998 p:122), la misma publicacin de la cual la revista Plural era un suplemento. Octavio Paz, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, entre otros intelectuales, manifestaron en esta carta su desaprobacin en cuanto al encarcelamiento del escritor y enfatizaron la importancia del derecho de la crtica intelectual y de la libertad, para que Cuba no cayese en un acto represivo y antidemocrtico.

Muchos otros intelectuales de izquierda europeos y latinoamericanos, simpatizantes de la Revolucin Cubana, firmaron otras dos cartas enviadas a Fidel Castro, donde cuestionaron primeramente el encarcelamiento y posteriormente la autoconfesin pblica de Padilla. La carta publicada en el peridico Le Monde, el 9 de abril de 1971, alertaba sobre cmo el encarcelamiento del escritor podra debilitar el smbolo y el estandarte que la Revolucin Cubana representaba para los latinoamericanos (Primera Carta, 1998b: 123). Octavio Paz fue uno de los intelectuales que firm esta carta.

Antes de concluir con Fuera del juego debo dedicar unas lneas a una de las secciones del poemario que, sin dudas, debi acrecentar la irritacin de aquellos que se sentan ms comprometidos con la ideologa y las realizaciones de la Unin Sovitica, pas donde Padilla vivi como periodista de Novedades de Mosc, en la edicin en espaol. Me refiero, como ya quienes conocen el libro estarn suponiendo, a los poemas agrupados bajo el ttulo El abedul de hierro. Las revelaciones que fueron abrindose a la luz luego de 1986, y el destino mismo de lo que fue aquella comunidad de naciones, hicieron que el juicio definitivo que la Declaracin deja en manos de la conciencia revolucionaria del lector hoy pueda dictar su veredicto a favor de los poemas que Heberto Padilla dedic a aquella complejsima realidad que conoci desde dentro.

Las tensiones que confluyeron en Fuera del juego, lejos de aminorar, se fueron acrecentando. De hecho, en poesa, la primera vctima de estos enfrentamientos no fue Heberto Padilla, cuyo libro vio la luz, sino Delfn Prats: su Lenguaje de mudos, ganador a inicios de ese 1968 del Premio David, e impreso, fue destruido fsicamente. Hechos como estos pulularon en la Cuba convulsa del Quinquenio Gris. La bestia haba despertado.

Lei el articulo y la confesion de padilla y esta ultima me han dado deseos de vomitar q le habran hecho los hp de la seguridad del estado para q este hombre cayera tan bajo.Se q el dictador fue a verlo en persona y lo insulto cobardemente como ha sabido hacer siempre el dictadorzuelo cuando ha tenido ventaja pues historias hay q de hombre a hombre siempre corrio el bocon q nunca dio el pecho a las balas e hizo como el capitan araa.

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