No viváis en lo presente ni en lo futuro, sino en lo eterno. La gigantesca hierba (del mal) no puede florecer allí. Esta mancha de la existencia se limpia en la atmósfera del pensamiento en la eternidad.
Para lograr el "Conocimiento del Espíritu" es requisito indispensable la pureza de corazón, que puede alcanzarse por dos medios principales: desechando persistentemente todo mal pensamiento y manteniendo el ánimo sosegado en toda circunstancia, sin jamás agitarse ni irritarse por nada..
Estos dos medios de purificación reciben su mayor estímulo de la devoción y la caridad. No hemos de desmayar en nuestros esfuerzos, aunque nos sintamos todavía impuros.
Que cada cual aspire a la pureza y se esfuerce en alcanzarla por el recto camino cuya primera etapa es la pureza de corazón.
H. P. Blavatsky