El grupo teosófico Hermes Trimegisto de la Logia Teosófica Arca El Cordero Blanco nace por la necesidad de divulgar la necesaria información de índole espiritual para llevar a cabo una transformación en el ser humano. Dicha transformación es, ante todo hacer que cada hombre y cada mujer sea consciente y sensiente de la presencia del Dios interno que mora en cada uno de nosotros, así mismo en el reino mineral como la cimentación, en el reino vegetal como la conjunción y en el reino animal como la manifestación. A través del estudio de la Teosofía, sabiduría divina, que es el cuerpo de verdades, que constituye la base de todas las religiones y que no puede pretenderse posea exclusivamente una de ellas. Estamos unidos por el profundo y sincero deseo de deponer los antagonismos religiosos y formar un vínculo que nos una, que no sea una profesión de una fe común, sino la profunda aspiración y realización de la verdad a través del estudio, la reflexión, el discernimiento, que es el penetrar al fondo de las cosas conscientemente y después de haberse cerciorado perfectamente, poder deliberar nuevamente, conscientemente
¡Gloria a Dios en los hombres y bendito en la maravilla de lo creado y de lo increado, porque aún siendo ínfimas moléculas humanas en el conjunto de la armonía, seremos generosos para escuchar, amables para responder, enérgicos para razonar, niños para aceptar, valientes para trabajar y sinceros para expresar!
Por lo que se les invita a participar activamente en las discusiones y estudios de la Teosofía, sabiduría divina, porque es la enseñanza más antigua del mundo, declararla en un nuevo lenguaje, a través de la expresión de la vida del alma yacente en el hombre, acrecentando nuestra fe, liberando nuestro espíritu; y será bienvenido como miembro todo aquel que este dispuesto a estudiar, a trabajar en si mismo con perseverancia, sinceridad y honestidad y dependerá del mismo miembro llegar a ser un verdadero instrumento de la paz.
Ckrishnashi Samayoa
Logía Arca El Cordero Blanco
Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Otros luchan un año y son mejores.
Pero están los que luchan toda la vida.
Esos son los imprescindibles.
Bertold Brecht.