Aquella tarde, en el Poniente augusto,
el crepsculo audaz era en una pira
como de algn atrida o de algn justo;
llamarada de luz o de mentira
que incendiaba el espacio, y pareca
que el sol al estrellar sobre la cumbre
su mole vibradora de centellas,
se trocaba en mil tomos de lumbre,
y esos tomos eran las estrellas.
Yo estaba solo en la quietud divina
del Valle. Solo? No! La estatua fiera
del hroe Cuauhtmoc, la que culmina
disparando su dardo a la pradera,
bajo del palio de pompa vespertina
era mi hermana y mi custodio era.
Yo me llam Netzahualcyotl y era
rey de Texcoco; tras de lid artera,
fui despojado de mi reino un da,
y en las selvas err como alimaa,
y el barranco y la cueva y la montaa
me ensearon su augusta poesa.
Yo hice grande la raza de los lagos,
yo llev la conquista y los estragos
a vastas tierras de la patria andina,
y al tornar de mis blicas porfas
traje pieles de tigre, pedreras
y oro en polvo... Yo soy Ilhuicamina!
Y el fantasma postrer lleg a mi lado:
no vena del fondo del pasado
como los otros; mas del bronce mismo
era su pecho, y en sus negros ojos
fulguraba, en vez de mpetus y arrojos,
la tranquila frialdad del herosmo.
Y parecime que aquel hombre era
sereno como el cielo en primavera
y glacial como cima que acoraza
la nieve, y que su sino fue, en la Historia,
tender puentes de bronce entre la gloria
de la raza de ayer y nuestra raza.
Mirme con su lmpida mirada,
y yo le vi sin preguntarle nada.
Todo estaba en su enorme frente escrito:
la hermosa obstinacin de los castores,
la paciencia divina de las flores
y la heroica dureza del granito...
T escuchaste mi grito, sonreste
y en la sombra infinita te perdiste
cantando con los otros almo coro.Callaba todo ser y toda cosa;
y arriba era la noche misteriosa
jardn azul de margaritas de oro...
Las edades o las razas del ser humano son las etapas por las que ha pasado la humanidad desde su aparicin, segn la mitologa clsica. Sus fuentes literarias principales son las obras del griego Hesodo y el latino Ovidio, con una reexposicin de San Jernimo de Estridn en el comienzo del Medioevo. El mito tiene una estructura general que presenta una sucesin de etapas, desde un principio lejano en el tiempo en el que los seres humanos vivan de forma semejante a los dioses (Edad de Oro) hasta la poca de quien expone la historia (Edad de Hierro). Las versiones presentan diferencias significativas.
Describe que al principio los dioses crearon una estirpe dorada de mortales. Estos existieron en tiempos del reinado de Crono y vivan como si fueran dioses, es decir, sin fatigas, preocupaciones ni miserias. A su vez eran siempre jvenes y fuertes, disfrutaban de fiestas y no conocan el mal. Posean alegras de todo tipo y la tierra frtil los provea de manera espontnea de abundantes frutos. Alternaban sus trabajos con muchos deleites. Adems eran ricos en rebaos, cercanos y agradables a los bienaventurados dioses. No conocan la muerte sino que, en vez de eso, se suman en un sueo.
Una vez que fueron sepultados bajo tierra, Zeus les concedi el rango de dmones (δαίμονες) y ahora gozan del privilegio de ser protectores de los mortales y proveedores de riquezas. Tambin vigilan las sentencias y malas acciones recorriendo todo el mundo.
En lugar de la estirpe dorada, los dioses olmpicos crearon una segunda raza, de plata, que no se pareca a la primera ni en belleza ni en inteligencia, pues era mucho peor. Durante cien aos los nios permanecan junto a su madre, en su casa. Luego vivan poco tiempo, en la juventud y padecan sufrimientos por su ignorancia. Ejercan violencia todo el tiempo y no queran dar culto a los dioses haciendo sacrificios. Por ello, Zeus, irritado, los extermin. Sin embargo, reciben el rango inferior de mortales bienaventurados.
Zeus cre una tercera raza, a partir de los fresnos. Esta estirpe era temible y fuerte, no coma pan y solo tena inters en la guerra y en los actos de soberbia. Todo en ellos era de bronce, sus armas, sus casas y sus trabajos, no haba hierro. Aunque eran terribles, de ellos se apoder la muerte y murieron sin dejar nombre.
Una vez enterrados los seres humanos de bronce, fue creada por Zeus una raza justa y virtuosa: la de los hroes o semidioses. El poeta indica que es la generacin que pereci, en gran parte, en las hazaas relacionadas con las guerras de Troya y Tebas. A unos pocos Zeus determin alejarlos del resto y darles residencia en los confines de la tierra: ellos ahora viven en las Islas de los Bienaventurados y no conocen los dolores.
Zeus cre otra raza, conformada por los contemporneos del poeta, que deplora haber nacido en el tiempo de esta estirpe de hierro. Las personas no se vern libres de fatigas ni miserias, los dioses los sometern a tribulaciones, no obstante conocern algunas alegras mezcladas con males. Zeus destruir tambin esta raza, cuando estas personas nazcan ya con canas. Padres/madres e hijos/hijas no se parecern entre s, el anfitrin no apreciar al husped, as como los amigos no apreciarn a los amigos y los hermanos no se querrn como antes. En cuanto el padre/madre envejezca el hijo/hija lo insultar duramente, sin advertir la vigilancia de los dioses. Tampoco podrn dar sustento a sus padres/madres en la vejez. Los justos y los honrados no obtendrn reconocimiento; por el contrario, se beneficiarn los malhechores y los hombres violentos. La justicia se identificar con la fuerza y no existir el pudor. Los malvados tratarn de perjudicar a las personas virtuosas con discursos retorcidos y juramentos. La envidia acompaar a las personas miserables. Entonces, Aidos y Nmesis se irn desde la tierra hasta el Olimpo para vivir con los inmortales y el ser humano quedar solo con sus amarguras. Ya no existir remedio para el mal.
Otro mito sobre las edades del ser humano lo cuenta Platn en su dilogo Poltico, donde los personajes discuten acerca de la definicin del poltico, y luego de fracasar en los primeros intentos de acertar en ello, el Extranjero de Elea, uno de los personajes que participan en la discusin, recurre a dicho mito, denominado El mito de los pastores divinos para encontrar la razn del extravo de la discusin (268d 274d).
Esta reversin de los antiguos mitos toma tres historias narradas por la tradicin que precedi a Platn: la inversin del curso de los astros, suscitada por Zeus en favor de Atreo cuando este se disputaba con Tiestes el trono de Argos; el reinado de Cronos; y los testimonios que contaban que en la edad anterior a la que ellos vivieron, los seres humanos nacan de la tierra y no procreaban entre s. A partir de estos tres mitos el Extranjero relata uno nuevo que, segn lo que l afirma, es el acontecimiento que constituye la causa de los otros tres.
Este mito cuenta que el universo a veces es guiado personalmente por el dios, y otras es librado a s mismo, es por ello que cambia a veces su curso; cuando es guiado por el dios sigue siempre el mismo curso porque solo lo divino es invariable, pero cuando es librado a s mismo, por su naturaleza corprea, no puede continuar de forma invariable el impulso que recibi del dios, pues tampoco se mueve por s mismo, sino por el impulso que el dios le confiri. Tampoco puede afirmarse que dos deidades distintas cambian el curso del universo por designios distintos, en sentidos opuestos, sino que es el mismo universo librado a s mismo que no logra la invariabilidad y va movindose cada vez ms variablemente, y entonces, cuando el universo est a punto de sumergirse en la desemejanza, el dios vuelve a guiarlo. La edad en la que el universo es guiado por la divinidad es la Edad de Cronos, mientras que la edad en la que es librado a s mismo es la Edad de Zeus.
Durante la Edad de Cronos, que es la equivalente a la Edad Dorada de Hesodo, por el hecho de que el universo giraba en sentido opuesto al actual, los hombres no envejecan, sino que, por el contrario, se volvan cada da ms jvenes hasta que retornaban al estado de un recin nacido, asimilndose a ste en cuerpo y alma, y finalmente desaparecan. No procreaban entre s, sino que nacan de la tierra, pues al invertirse el curso del universo se inverta el proceso de nacimiento, y quienes yacan bajo tierra se restituan y renacan. Cronos cuidaba por completo del universo y de los hombres, todas las partes del mundo estaban distribuidas entre los dioses que las gobernaban, los animales eran pastoreados segn sus razas y rebaos por divinidades inferiores, cada una de las cuales se arreglaba por s sola ara apacentar su respectivo rebao, por lo que no haba animales salvajes y los animales no se devoraban unos a otros, no exista ningn tipo de guerra ni discordia. No haba regmenes polticos y los hombres no posean mujeres ni nios, y al surgir de la tierra no guardaban recuerdo alguno de la vida que haban vivido antes de ser sepultados; en compensacin de estas carencias disponan de una profusin de frutos que plantas y rboles les brindaban espontneamente sin necesidad de cultivo. Las estaciones eran templadas, por lo que vivan desnudos al aire libre, dorman en lechos de abundante csped que brotaba de la tierra. En estas condiciones vivan estos hombres, mas el Extranjero no se atreve a afirmar que aquellos hombres eran ms felices que los de la edad de Zeus, pues tenan la ventaja de tener mucho tiempo libre para hablar y filosofar incluso con animales (tambin estos hablaban), pero es posible que ante la abundancia se entregaran a la comida y a la bebida en exceso y que se dedicaran a contar mitos sin dedicarse a la ciencia y la argumentacin.
La Edad de Zeus, equivalente a la Edad de Hierro en Hesodo, surgi cuando desapareci por completo la raza de los hombres nacidos de la tierra, porque cada alma haba pagado su respectiva cantidad de nacimientos, y el dios, esta vez Zeus, dej al universo librado a s mismo y este invirti nuevamente su curso, y luego de la destruccin de la mayora de los seres vivos a causa del choque de fuerzas contrarias, alcanza nuevamente un orden por imitacin al antiguo orden divino, pero por su naturaleza material no logra hacerlo a la perfeccin. El resto de los dioses tambin han abandonado la parte del mundo que custodiaban, pero luego de ver que el hombre, urgido ahora por el hecho de que tiene que satisfacer necesidades que antes no, porque ya no est exento de la vejez y el hambre, y los animales se han vuelto salvajes y depredadores, ensean a los hombres las artes para su preservacin; pero al igual que el universo entero no logra imitar el orden divino a la perfeccin, el hombre tampoco puede imitar a la perfeccin las enseanzas de los dioses. La Edad de Zeus es la edad contempornea a los personajes del dilogo.