Nois, estimats,
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NIÑOS ROBADOS; EL MUSICAL (TÍTULO PROVISIONAL)
PERSONAJES
Mabel
Es una mujer de unos treinta y cinco años muy nerviosa que necesita entender todo lo que pasa a su alrededor. Es esa necesidad la que le lleva a desconfiar de su pasado.
Isabel, la madre adoptiva
Una mujer de cincuenta y cinco años que está acostumbrada a salirse con las suya. Tiene mucha fuerza en la voz. Tiene la tienda de antigüedades más prestigiosa de Zaragoza. Acostumbra a tratar con personas que trapichean con azulejos antiguos, tallas románicas, etc. Mabel a menudo se aprovecha de familias que han ido a menos.
Román Crespo, el padre adoptivo.
Es subdirector de una sucursal de Banesto en Zaragoza. En su juventud fue el hombre más deseado de Calatayud, aún conserva su atractivo. No tiene un papel relevante en la familia.
Dolores Caño, la madre biológica.
Es una mujer de cincuenta y cinco años. Empieza a tener ausencias de memoria y una asistente social va por las mañanas a atenderla. Tiene una cojera muy pronunciada. Durante años ha trabajado en puesto de lotería. La obsesión no la dejó vivir durante su primera juventud, pero para cuando encuentra a Mabel ya no se fía de su propia percepción, solo lo comprenderá más tarde. Vive cerca de la casa de Mabel, sin saberlo todas las mujeres de la pieza han estado comprando en la misma tienda.
Las cuatro personas que esperan el resultado de las pruebas de ADN, (por definir)
Representan diferentes casos y darán cuenta de que naturaleza humana es muy variada. Actuarán de contrapunto argumental, también colorista.
SINOPSIS[1]
Voz en off: A un programa de radio titulado Mi familia es la peor llama Mabel y asegura que su familia es la peor. Ella es una niña robada.
Vemos a Dolores Caño e Isabel Briones tejiendo la misma bufanda cada una por un lado. Ambas tiran del mismo ovillo de lana. Dolores Caño eructa, es sencilla y muy física. Isabel Briones es mucho más delicada. Van tejiendo en silencio hasta que tiran de la lana y de la bufanda, llega un momento en que se pelean, se ensañan y se clavan las agujas.
Vamos atrás en el tiempo. En la mesa están Román Crespo, el padre, Isabel Briones, la madre y Mabel, la niña robada. Mabel, pregunta qué ha sido de la señora Natalia a la que iban a ver dos días después de cada cumpleaños y que siempre le comprobaba las marcas de nacimiento. Por qué dejaron de visitarla cuando cumplió los nueve años. Mabel enfrenta a Isabel Briones a ciertas cosas del pasado para las que no tiene respuestas.
Vamos atrás en el tiempo y vemos a Isabel Briones de joven exigiendo a Román Crespo, su marido, un hijo. Tienen de todo, ¿por qué no?.
Vamos hacia adelante en el tiempo. Vemos que cinco personas, Mabel entre ellas, esperan los resultados del análisis de ADN. Llega una enfermera y antes de saber los resultados. Conoceremos las cinco historias de personas que están en la sala. Todas tienen dudas sobre sus padres. Cinco casos diferentes, de posibles niños robados. El grupo está compuesto por dos chicos y tres chicas de aspecto muy distinto. Expectativas y dudas. Un chico que siente que tiene un gemelo. ¿Por qué lo sabe? No lo sabe. Una chica que no cree haber sido robada, pero sus padres adoptivos le aseguran que sí, no da crédito, un hombre lleno de tics al que no ha tratado bien la vida.
Seguimos adelante en el tiempo. Dolores Caño besuquea a Mabel y le sirve la sopa. Allí están una frente a la otra. Largo rato. Mabel le dice que es su hija pero esa mujer no acaba de entender muy bien el tema, ni de qué le habla exactamente. Mientras Dolores Caño recoge la mesa Mabel habla con una amiga por teléfono: “no tenemos nada en común”, “esta mujer me repugna”. ¿Qué significa eso? ¿Quién soy yo?, se pregunta.
Dolores Caño explica en un monólogo el placer que le produjo la relación sexual que la llevó al embarazo, concretamente aquella vez sintió una conexión con su cuerpo desconocida hasta entonces. Esa experiencia le hizo más mujer, lleno su persona de una fuerza y determinación nunca antes sentida, cuando sus padres le afearon la conducta y la repudiaron por el embarazo Dolores se sintió totalmente perpleja. En los albores del despertar sexual llega un incomprensible mazazo por causa de un bebé. ¿Lo que más placer le había producido la condenaba? Pensamientos de ese tipo le hicieron sentir una escisión personal que la lleva a desconectarse de su cuerpo por lo tanto el robo de la niña fue fácil en la institución donde estuvo ingresada. Las autolesiones la levarán a la cojera. Pero resultó un alivio comprobar que su cuerpo dejaba de estar anestesiado. La hipocresía social y familiar.
Conectamos nuevamente con el programa de radio. A él llama Dolores Caño y dice que su familia seguro que es la peor que le robaron a su hija.
Vemos a Isabel Briones y a Dolores Caño frente al escenario con una película proyectada en sus caras, es una fiesta de cumpleaños de una niña de cinco años. Isabel Briones cuenta todo lo que sucedió en esa fiesta reviviéndola con gran placer y Dolores Caño hace preguntas y más preguntas para acabar llorando en silencio. La joven Mabel se ha quitado la vida. Tras muchos reproches mutuos se consuelan una a otra.
[1] La pieza estará salpicada de canciones en los momentos más adecuados, sin embargo, éstas están aún por ver su ubicación definitiva.