Hola Pedro y feliz año,
Tengo una gran noticia para compartir contigo. Una gran noticia para empezar 2023.
Sí, has leído bien el asunto de este mensaje. La macrogranja que querían construir en Noviercas, Soria, no verá la luz del día.
¡Ya es una realidad! Pero no ha sido fácil llegar aquí. Han sido más de cinco años trabajando sin descanso para frenar este faraónico proyecto. Y, si hemos aguantado todo este tiempo y hemos llegado tan lejos, ha sido, en gran medida, gracias a ti, a tu apoyo durante todo este tiempo. Por ello te quiero dar las gracias, un GRACIAS mucho más grande que este proyecto.
También quiero agradecer a todas aquellas personas que nos han dado su calor durante este largo recorrido en las calles, en las redes sociales - más de 470.000 personas apoyan nuestra petición ¡Macrogranjas No! - y a todas las organizaciones que se han sumado por el camino para frenar este proyecto. Juntas, nos hicimos más fuertes.
Este proyecto era un claro ejemplo de la codicia humana y de no tener en cuenta lo que está ocurriendo en el planeta. Era un proyecto megalómano que no respeta los límites planetarios, a las personas, ni a los animales. Aquí, hace años, hicimos una estimación de lo que sería parte de su impacto ambiental.
El real decreto que se aprobó el pasado día 27 de diciembre da el carpetazo definitivo a este proyecto. En Noviercas querían explotar 16.128 vacas adultas y un total de 23.520 animales. La nueva normativa establece que la capacidad máxima para las futuras explotaciones, o ampliación de las existentes, es lo equivalente a 725 vacas adultas. De haberse llevado a cabo, esta macrogranja sería unas 30 veces más grande de lo que establece la normativa. ¡Una auténtica locura!
Esta normativa impide que en el futuro se vuelvan a poner sobre la mesa proyectos con la dimensión del de Noviercas, pero, tiene muchas lagunas. La capacidad máxima, para nosotros, sigue siendo elevada. Tampoco contempla el impacto acumulado de tener 10, 100 o 1000 explotaciones de 725 vacas. Todo ello lo dijimos en nuestras alegaciones, pero no a todo nos hicieron caso.
Por ello, seguimos pidiendo al Gobierno que ponga en marcha un plan estratégico de ganadería que tenga en consideración la densidad máxima de animales para cada territorio, según sus características, y que tenga también en cuenta el impacto global. En definitiva, pedimos un plan que esté a la altura de los retos actuales, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la escasez y contaminación del agua y que permita transformar el actual y destructivo modelo, en uno realmente sostenible.
Desde el 2018, cuando lanzamos la campaña públicamente, hemos dado grandes pasos, pero queda mucho por hacer - contamos, por ejemplo, con que la empresa afectada no aceptará con facilidad esta nueva normativa - y por ello necesitamos que sigas a nuestro lado, que nos sigas apoyando en este cambio transformador.