La Vega, RD. 22 de enero de 2026. – El ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, visitó este jueves el Parque Zona Franca de La Vega, donde constató el dinamismo y el crecimiento sostenido de este complejo, consolidado como uno de los principales parques industriales del Cibao y el segundo más grande del país, con la generación de más de 4,500 empleos directos.
Durante la jornada, el ministro sostuvo un encuentro de trabajo con Rafael Cruz, director de Proindustria; Agustín Burgos, director del Instituto Dominicano de Prevención y Protección de Riesgos Laborales (IDOPPRIL); Juan Díaz, presidente de la Asociación de Empresarios; Rocío Ángeles, administradora de la Zona Franca de La Vega; así como autoridades y representantes del sector productivo. En la reunión se abordaron los avances del parque, las oportunidades de expansión y los desafíos operativos orientados a fortalecer su competitividad.
Entre los temas priorizados para robustecer el ecosistema industrial se destacó la necesidad de una nueva vía de acceso, específicamente la construcción de una marginal que facilite la entrada al parque, optimice la logística y mejore la movilidad del transporte de carga y del personal.
Sanz Lovatón reiteró su compromiso de acoger los planteamientos presentados y trabajar en soluciones concretas que permitan continuar consolidando la Zona Franca de La Vega como un pulmón económico no solo para la provincia, sino para toda la República Dominicana. En ese contexto, subrayó la oportunidad que tiene el país de posicionarse como un gran centro logístico a nivel mundial, resaltando el rol estratégico de sectores como el tabaco, el textil y la producción agroindustrial para fortalecer el desempeño exportador.
“Vivimos una oportunidad y un momento muy específico que, si lo aprovechamos, hará de la República Dominicana no solo una potencia turística y deportiva, sino también el granero de América. El año pasado, el principal rubro económico del país no fue el turismo ni las remesas, sino las exportaciones. Estoy en esta posición para buscar el financiamiento, la inteligencia y la tecnología necesarias para convertir a la República Dominicana en una potencia exportadora de todo el continente americano”, expresó el ministro.
El titular del MICM enfatizó que las exportaciones fueron el principal motor económico del país en el último año, destacando que las zonas francas encabezaron el dinamismo exportador. “Las sociedades que exportan son las que perduran; y las que producen pueden sostener al país ante cualquier situación”, afirmó.
Como parte de la agenda, el ministro recorrió las instalaciones de Sakira Manufacturing, empresa del sector textil que se destaca como el mayor empleador del parque, con cerca de 1,850 puestos de trabajo, seguida por Five Star, que cuenta con alrededor de 1,100 colaboradores.
El Parque Zona Franca de La Vega también alberga empresas del sector agroindustrial y mantiene actualmente todas sus naves ocupadas, lo que evidencia una alta demanda y estabilidad operativa. Durante la visita se evaluaron oportunidades de expansión de Sakira Manufacturing y de otras empresas textiles, así como la posibilidad de construir una nave destinada al uso de asociaciones de productores agroindustriales, con el propósito de diversificar y fortalecer la oferta productiva del parque.
En el encuentro, el ministro estuvo acompañado por el viceministro de Zonas Francas del MICM, Johannes Kelner; la gobernadora Luisa de la Mota; la alcaldesa Amparo Custodio; el rector de UCATECI, Rvdo. Francisco Jiménez; el presidente de la Asociación para el Desarrollo y Fondos Mineros, Sucre Alba; el empresario Rubén Almonte; el asesor legal de la Cámara de Comercio y de la Asociación para el Desarrollo, René Omar García; el presidente del Clúster Ecoturístico de La Vega, Ángel Ángeles; el gerente de Proyectos de Heriberto Medrano Holding Group, Franklin Paniagua; y la presidenta de COAPOL, Indhira Duvergé.
Este parque es un motor real de empleo: Sakira Manufacturing genera cerca de 1,850 puestos de trabajo y Five Star más de 1,100.
Gracias a @ProIndustriaRD, @IDOPPRILRD, a la Asociación de Empresarios, a la administración del parque y a todos los actores del sector por un… pic.twitter.com/y1WnfMlA3J
— Yayo (@SanzLovaton) January 22, 2026
EDITORIAL | @GuasabaraEditor
La Zona Franca de La Vega y el pulso del Cibao industrialPor Luis Orlando Díaz Vólquez
La visita del ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, al Parque Zona Franca de La Vega coloca en primer plano una realidad que suele quedar diluida en la conversación pública: la industria manufacturera y el régimen de zonas francas no solo sostienen empleo formal, sino que marcan el ritmo de la competitividad regional cuando logran combinar inversión, logística y estabilidad operativa.
El parque, considerado el segundo más grande del país, opera con un dato que habla por sí solo: más de 4,500 empleos directos, en un contexto donde el trabajo industrial tiene un efecto multiplicador sobre transporte, servicios, alimentación, comercio y capacitación técnica. La fotografía del recorrido—con naves ocupadas y una demanda que empuja a discutir expansión—retrata un ecosistema productivo que se mantiene activo, pero que también enfrenta el tipo de cuellos de botella que, si no se resuelven a tiempo, pueden frenar la siguiente etapa de crecimiento.
En la reunión con autoridades y actores del sector, el punto más concreto fue, a la vez, el más estratégico: la necesidad de construir una marginal de acceso al parque. En términos simples, la competitividad se decide muchas veces en lo que no se ve: tiempos de entrada y salida, costo por flete, seguridad vial, fluidez del tránsito del personal y capacidad de respuesta de la cadena logística. Una vía de acceso adecuada no es un “detalle” de infraestructura; es una condición para que la producción llegue a tiempo, para que los pedidos se cumplan y para que las empresas mantengan su atractivo frente a otros destinos que compiten por las mismas inversiones.
El discurso del ministro giró alrededor de una idea que, más allá de la frase, conecta con una tendencia determinante: la economía dominicana se fortalece cuando exporta más y mejor. Al destacar que el año pasado las exportaciones superaron a otros rubros como motor económico y que las zonas francas lideraron ese dinamismo, el mensaje apunta a una agenda de país: producir con estándares internacionales, agregar valor y ganar mercados. La afirmación de que “las sociedades que exportan son las que perduran” sintetiza una lógica conocida en economías abiertas: la producción orientada al exterior obliga a innovar, eleva la calidad, y empuja la formalidad y la tecnificación.
Lo que resulta especialmente relevante en La Vega es la composición del empleo y el peso del textil, representado por Sakira Manufacturing—con cerca de 1,850 puestos de trabajo—y Five Star—con alrededor de 1,100 colaboradores. Esos números no son solo estadística laboral; describen un tejido de estabilidad en hogares, consumo local y capacidades acumuladas. Al mismo tiempo, la presencia del sector agroindustrial y la discusión sobre una nave para asociaciones de productores abren una posibilidad de diversificación: cuando un parque industrial integra manufactura y agroindustria, se reduce la dependencia de un solo renglón y se amplía el rango de oportunidades para pequeñas y medianas unidades productivas que buscan formalizarse y escalar.
En ese marco, la visita funciona como termómetro: si un parque tiene todas sus naves ocupadas, el reto inmediato no es únicamente “seguir creciendo”, sino hacerlo con planificación. Expansión sin logística adecuada puede traducirse en congestión, retrasos y costos ocultos; expansión con infraestructura, articulación institucional y acompañamiento al capital humano puede consolidar al Cibao como un eje industrial más robusto, capaz de competir por nuevas inversiones y sostener empleos de mayor productividad.
El acompañamiento de autoridades locales, representantes institucionales y actores empresariales sugiere, además, un elemento clave: la coordinación. La competitividad regional no se construye solo desde un ministerio ni desde una empresa; se construye cuando gobierno local, instituciones técnicas, sector privado y academia empujan en la misma dirección. Con la gobernación, la alcaldía, UCATECI y entidades vinculadas al desarrollo presentes en el encuentro, el escenario está planteado para traducir diagnósticos en acciones concretas.
Si la conversación de esta visita se convierte en agenda de trabajo—mejores accesos, expansión ordenada, soporte a la diversificación productiva y apuesta por tecnología—La Vega puede consolidar su parque como una plataforma exportadora con impacto más allá de sus fronteras. En tiempos de competencia global, la industria no se defiende con consignas; se sostiene con infraestructura, talento y una visión exportadora que conecte el empleo local con los mercados del mundo.