Centenario en Guaraní
A los que leyeron y participaron en los intercambios de ideas sobre la palabra SANDYKÕI, les digo que todos esos intercambios son útiles y educativos. Yo he creado esa palabra cuando la Directora del Centro Cultural Cabildo me pidió, a quemarropa, la versión guaraní de la palabra Bicentenario. No se puede afirmar que la palabra “Sandykõi” está mal. Lo que se puede decir, en todo caso, es que se puede lograr una palabra mejor y más apropiada. Cuando se hace neologismo hay que tener en cuenta la técnica de la lexicogénesis y la tipología de la lengua en la que ha de crearse la palabra en cuestión. Una palabra es mejor que otra cuando ella ofrece mayor facilidad articulatoria para su pronunciación, tiene mayor brevedad, consulta mejor eufonía (ndahasýiva’erã ja’e haguã, mbykýva’erã ha ipuporãva’erã), y es más “apropiada” cuando significante y significado están más armonizados y expresa más acertadamente la idea que se quiere expresar. Algunas palabras son ásperas y cacofónicas porque se ajustan estrictamente a algunas reglas gramaticales y no debe ser así. Varias lenguas como el “nihongo”, por ejemplo, en muchas palabras sacrifican muchas reglas en aras de la eufonía.
En guaraní ocurre lo mismo, a veces inconcientemente y otras veces intencionalmente. Para pluralizar una palabra con la partícula “específica” (kuéra y nguéra), se debe usar “kuéra” en las palabras orales y en las nasales, la partícula “nguéra”. Pero hay muchísimas palabras “naso-orales” que para pluralizarlas y para muchas cosas, las tomamos como nasales porque morfológicamente son más nasales que orales. Sin embargo, por eufonía y por facilidad articulatoria, las pluralizamos con la partícula oral “kuéra” y cosas así. Por su parte, la pluralización con las partículas de “multitud”, se hace totalmente por eufonía y de ahí mismo se obtiene la regla. Además, es conveniente no confundir la tarea de la traducción con la de transliteración o transfonetización y menos aún con la tarea de creación de neologismos. De todas maneras, la conclusión importante que se puede obtener de esto es que, en el guaraní, hay muchas cosas que hacer para avanzar hacia su normativización “total” y que es “menuda” la tarea que le espera a la futura Academia de la Lengua Guaraní.
Lino Trinidad Sanabria.