Las nuevas autoridades y la política lingüística necesaria
En menos de dos meses asumirán sus cargos todas las autoridades electas
en abril pasado. Las mismas tienen muchos desafíos en todas las áreas
de la vida nacional. Muchas propuestas, especulaciones, opiniones,
preocupaciones, presiones y pedidos previenen de todas partes, pero casi
nada estamos escuchando acerca de las políticas que las nuevas autoridades plantearán en el área de las lenguas.
En Paraguay históricamente las autoridades han intentado desconocer la
situación sociolingüística, imponiendo como lengua única el castellano;
por eso una política lingüística favorable a todas lenguas del país ha
quedado siempre totalmente rezagada sino olvidada en la agenda nacional.
Ahora, que ya contamos con una Ley de Lenguas y con una Secretaría de
Políticas lingüísticas, es necesario plantear e insertar en la agenda
política tanto del Ejecutivo como del Parlamento Nacional una verdadera
política relativa a las lenguas, de manera a concretar la oficialización
de la lengua guaraní en los tres poderes del Estado, iniciar políticas
de fortalecimiento y cuidado de las 20 lenguas indígenas, y construir un
país verdaderamente plurilingüe e intercultural.
Ñane
ñe’ënguéra raperã ningo iñambue ñepyrükuri 1992 guive, osëramo guare Léi
Guasu; katu iñambuete 2010 guive, oñemoañeteha ára guive Léi 4251
Ñe’ënguéra Rehegua. Ko Léi oiguyru ha ombohape porãiterei Estado
rembiaporã ñe’ënguéra renondépe; ha’e tenonderãite voi ombojojáva’erã
guarani ha castellano jeporu Estado rembiapópe, ohyvykoivéva’erã ko
ñe'ë, ha'e ñanemopeteï ha ñanembojoaju rupi tetã háicha; ko Léi avei
ojopy Estado-pe oñangarekóvo hekópe opaite ñe’ë ojeporúva ñane retãme,
ko’ýte indigenakuéra ayvu tee rehe.
Entonces, las políticas
lingüísticas a ser desarrolladas por las nuevas autoridades,
especialmente por el Ejecutivo, son bien claras, y solo hace falta
mejorar y obtimizar las que se vienen desarrollando. Aquí presentaré,
para invitar al debate, algunas acciones que urgentemente deberán
impulsar las nuevas autoridades del Ejecutivo:
a.
Fortalecimiento de la Secretaría de Políticas Lingüísticas (SPL), a
través de la dotación de presupuestos necesarios para que la misma pueda
desarrollar sus funciones. Para el ejecicio 2012, esta cartera recibió
un modesto presupuesto, pero el mismo de alguna manera se justificó ya
que era su presupuesto inicial; para el presente año, 2013, el
Parlamento Nacional incrementó 100% dicho monto, pero el Ministerio de
Hacienda, sin razón alguna, recortó cerca del 40%. El prespuesto actual
es totalmente insuficiente y representa una verdadera burla a los
idiomas paraguayos, especialmente al guaraní. Para cambiar
racionalidades, paradigmas, usos, costumbres y prejuicios tan
fuertemente arraigados en la conciencia colectiva en torno a las
lenguas, y superar la diglosia guarani-castellano, esta Secretaría
precisa contar con centenares de técnicos especializados en planficación
lingüística, amén de investigadores y especialistas en lenguas
indígenas. Con el presupuesto que finalmente le destinó el Ministerio de
Hacienda para el presente año, la Secretaría no puede contratar ni con
el 10% de los especialistas que necesita; en realidad, para cumplir
mínimamente con la función que le asigna el Estado paraguayo a través de
de la Ley de Lenguas, la SPL precisa incremenar por lo menos 1000% su
actual presupuesto. Por tantos años de abandono de nuestras lenguas, por
tantos años de renuncia a nuestra soberanía lingüística y cultural, es
necesario inclusive plantear convertir la Secretaría de Políticas
Lingüísticas en un Ministerio de Políticas Lingüísticas, ya que su
trabajo debe ser transversal a los tres poderes del Estado y los
gobiernos departamentales y distritales.
b. Es más que urgente
empezar, desde la Secretaría de Políticas Lingüísticas (SPL), una
política de bilingüización visual (en guaraní y castellano) de todos los
entes públicos, los lugares públicos, las rutas; impulsar la formación
de servidores públicos bilingües. Por suerte la SPL ha empezado esta
iniciativa; varios funcionarios públicos han estudiado guaraní y siguen
formándose para elevar el dominio en este idioma; por otra parte, está
trabajando con la Secretaría Nacional de Turismo (SENATUR) para
incoporar decididamente el uso del guaraní en el turismo, bilingüizando
los lugares turísticos como los documentos utilizados para la promoción
del turismo a nivel nacional e internacional. Por otra parte, como ya se
ha planificado en la SPL, ésta deberá trabajar con todas las
gobernaciones y municipalidades del país, para incorporar el uso escrito
del guaraní junto al castellano en los documentos, como prescribe la
Ley 4251.
c. Reformar la Educación Bilingüe iniciada en 1994.
Uno de los logros más importantes de la democracia paraguaya es, sin
dudas, la Educación Bilingüe; en casi doscientos años de vida
independiente, por primera vez la Asamblea Nacional Constituyente había
oficializado la lengua propia del Paraguay en 1992, y establecido que la
educación paraguaya deberá ser bilingüe castellano-guarani. La Ley de
Lenguas establece en dos artículos (28 y 29) que el guaraní y el
castellano deben ser enseñados y utilizados como instrumentos didácticos
en las instituciones públicas y privadas que integran el sistema
educativo nacional, desde el nivel incial hasta el superior. Las
autoridades paraguayas, y con mayor razón el Ministerio de Educación y
Cultura, deben entender que exite un ANTES y un DESPUÉS de la
promulgación de la Ley 4251. Las propias autoridades del MEC han
reconocido que la Reforma Educativa ha fracasado, y el mayor fracaso se
ha observa en lo relacionado a la educación bilingüe; ella sige
impulsando una política de imposición del monolingüismo castellano; la
educación bilingüe sigue siendo de transición y no de mantenimiento; la
misma sigue siendo castellanista y castellanizante en desmedro de la
lengua guaraní. La SPL y el MEC habían firmado un convenio de
cooperación para trabajar las lenguas en el sistema educativo paraguayo;
los trabajos que devienen de dicho convenio deben ser concretados;
además se debe hacer partícipe a la ciudadanía a través de congresos,
seminarios y otros espacios de participación ciudadana, como se ha
realizado en antes del inicio de la Reforma en 1994.
En fin,
son infinidades las acciones que deberán encarar las nuevas autoridades
en materia lingüística. Este es el momento como nación para
reivindicarnos con el guaraní y las otras lenguas nacionales y con
nosotros mismos. Invito a los estudiosos de las lenguas y las culturas a
debatir estos temas y a ejercer el control y presiones necesarios hacia
las nuevas autoridades, de manera que se compromentan en el respeto de
los derechos culturales y lingüísticos de todos los paraguayos y las
paraguayas y en la contrucción de un país pluricultural, plurilingüe e
intercultura.
Ñanderehe ojeko jahupi haguä yvate ñane ñe'ë ha
ñande reko; jahupívo yvate ha ñamomba'évo ñane ñe'ë guarani, ñande avei
ñañemomba'e; ñamochïchï ha jahayhúramo ñane ñe'ë, ñande avei jajehayhu
ha ñasëta tenonde.
24/06/13
Miguel Verón