 | LITIO (Marisa Wagner) Se habla de la bipolaridad de mi locura. De la necesidad del litio de por vida. Hace diez años: Litio en desayuno. Litio en el almuerzo. Litio en cena. Y cada tres meses una litemia. (Valor de litio en sangre) Una ecuación psiquiátricamente perfecta. Sin embargo, yo siento que mi locura tiene mucho más que dos polos. Muchos más matices. Muchos recovecos. ¿Será , tal vez, multipolar y multifácetica? Me pregunto si puede el litio con todo esto. ¿No estarán podridas mis neuronas de tanto Ceglutión en cuotas? Maníaca. Depresiva. Psicótica. Caractericemos. Encuadremos. Traguemos la pastilla. Que pobre mi locura bipolar que se queda quietita con el litio. Que retrocede asustadiza. Y yo vuelvo a ésta lucidez de morondanga. Prolijita, Mustia. Gris. Casi calladita. Es que si rio demasiado tiemblo. (Me estoy euforizando, temo) Si lloro, también tiemblo. (Me estaré deprimiendo, pienso). HAY QUE CUIDARSE DE LOS POLOS. -Me convenzo- que a no olvidar son dos. Y me rebelo. |