Re: LLAMADO DE ACADÉMICOS E INTELECTUALES AL GOBIERNO Y A LOS ACTORES SOCIALES Y POLÍTICOS VENEZOLANOS

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Juan Carlos Gomez Leyton

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Feb 21, 2014, 8:17:53 PM2/21/14
to Carlos Moreira, Ernesto Flores Escareño, Felipe Tascon, jose manuel gaitan torres, Emilio TADDEI, Isabel Yepez, CELA FCPS UNAM, Violeta Pankova, Alberto Parisí, Julio Pinto, Igor Goicovic, Amelia Barreda, Alvaro Vivanco, maria alicia salinas farfan, Alexia Massholder, manuel sepulveda, Sergio Grez, Doris Johnson Barella, Diego A. Muniz, Carlos Demasi, Daniel Campione, Daniel Kersfeld, Magdalena Valdivieso, marite zegada, Manuel Antonio_Garretón Garreton, cava...@hotmail.com, Jaime Massardo, Grupo Estado, GT Historia Reciente CLACSO, Andrés Pascal Allende, Atilio A. Boron, Luis Tapia, Fabiola Escárzaga, Manuel Antonio Garretón, Julio C. Gambina, FRANCK GAUDICHAUD, Carlos Madariaga, ely jimenez cortes, Diego Reynoso, diego raus, Fernando Mayorga, Gustavo Ruz, Teresa Orietta Fuentealba, TERESA COSGAYA, yudith gonzalez, Karla Diaz Martinez, Pablo Davalos, chacon pablo, Francisco REYES, Eduardo Sandoval, Gustavo Ruz, Juan Andrés Lagos, Esteban, estega...@ciudad.com.ar, fernando leiva, Emiliano Guido, Maristella Svampa, Jaime Ortega, Raul Prada Alcoreza, Maria Ollier, luis.o...@usach.cl, Crono OSAL, Carolina Quezada, carmen....@yahoo.fr, carmen...@cinemateca.cl
     Evitemos otro
11 de septiembre de 1973,
en América Latina y el Caribe
 
Juan Carlos Gómez Leyton
Dr. en Ciencia Política
Latinoamericanista
 
Convoco a todas las y los intelectuales críticos latinoamericanos a condenar resuelta y categóricamente la violenta acción del capital oligárquico venezolano y del imperialismo estadounidense en contra del legitimo, democrático y constitucional Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela que encabeza el Presidente Nicolás Maduro.
                                                                                    
Las y los intelectuales críticos latinoamericanos y caribeños no podemos perder la perspectiva ni confundir de las cosas. Todos  sabemos que desde el momento mismo que el pueblo venezolano puso fin a la decadente democracia liberal venezolana imperante desde 1958, dando inicio en 1998 a un proceso revolucionario y democrático, las fuerzas políticas y sociales contrarias empujadas por el capital nacional e internacional han intentado por todos los medios frenar dicho proceso. Fracasaron en abril 2002. Y, han fracaso una y otra vez en todos los procesos electorales que se han presentado. Durante 16 años, el pueblo venezolano, mayoritariamente ha impedido a los sectores capitalistas recuperar el poder y sus privilegios históricos. Esa es su gran frustración, su poderosa su rabia y su intenso odio de clase que los moviliza. Hoy intentan nuevamente derrocar al gobierno legítimamente constituido.
 
No confundamos la cosas. Aquí lo que hay que frenar es la manipulación por parte de los medios de comunicación como la cadena CNN de los acontecimientos que se desarrollan en la sociedad venezolana. Debemos frenar a la prensa sediciosa y los análisis tendenciosos al servicio de poder estadounidense. Debemos aprovechar los medios y las redes sociales de comunicación para dar a conocer el proceso social, cultural, político y económico que con múltiples dificultades, errores y problemas se desarrolla hace ya 16 años en Venezuela. En esos 16 años el pueblo mayoritariamente, es decir, sobre el 50% de los votos libremente emitidos en limpias y transparentes elecciones ha apoyado el proceso político abierto con la elección del Presidente Hugo Chávez Frías.
 
A diferencia del proceso de la Unidad Popular del Presidente Allende en Chile en 1970-1973, que nunca conto con una mayoría electoral y ciudadana, el proceso revolucionario siempre la ha tenido. Ni la prematura muerte del Presidente Chávez ha impedido esa mayoría se haya menoscabado significativamente. Ahí reside la desesperación de la oposición capitalista, similar a la vivida en Chile por la CODE (Confederación Democracia) cuando no logro obtener en marzo de 1973 la mayoría electoral requerida para destituir constitucionalmente al Presidente Allende. Al fracaso del "golpe constitucional" de marzo de 1973 abrió el camino al "golpe militar" de septiembre de 1973. La actual insurrección de la burguesía y de las capas medias venezolanas constituyo otro esfuerzo para destruir el régimen político democrático de la República Bolivariana de Venezuela.   

Por eso, debemos decir basta al atropello que hoy está siendo sometido el pueblo venezolano. Debemos decir basta de muertes. Para evitar que las muertes populares sean el día de mañana las más, como suele ocurrir en América Latina y el Caribe, cuando se invoca la defensa de la democracia.
 
Todos sabemos que cuando se invoca esa defensa, los defensores, terminan con ella y como generalmente ocurre los únicos que han terminado sufriendo las consecuencias de esas defensas han sido los sectores populares. Los ejemplos latinoamericanos sobran. 

No debemos permitir que el poder del capital logre su objetivo de desestabilizar al gobierno popular venezolano de la misma forma como lo hicieron con el Chile de Salvador Allende y la Unidad Popular. No podemos permitir que una vez derrocado el gobierno legitimo "el mundo libre y democrático" llore a los caídos, a los exiliados, a los torturados, a los desaparecidos, a los humillados, por la dictadura capitalista que se instala en el país, con el objeto de restablecer, supuestamente, la institucionalidad quebrantada. Ese discurso ya lo conocemos y sabemos lo que oculta.

La historia no transcurre en vano. Por eso, debemos aprender de ella. Y, ella nos enseña que cuando los clases propietarias movilizan a las clases medias en contra de gobiernos populares y revolucionarios lo que se instala son sangrientas dictaduras.
 
Sabemos que cuando se defiende la libertad de expresión lo que viene es su fin. Sabemos cuándo se defiende los derechos humanos lo viene es: la violación sistemática de los derechos humanos, tengamos presente los muertos y desaparecidos que dejaron las dictaduras del capital en Guatemala, El Salvador, Nicaragua; en Chile, en Uruguay, en Bolivia, en Argentina, en Brasil, durante la década de los setenta. Todas esas dictaduras se instalaron con el apoyo ciudadano de aquellos que decían defender la democracia y su libertades, supuestamente conculcadas por los regímenes derrocados.
 
Por todo lo anterior debemos evitar otro: 11 de septiembre de 1973, en América Latina y el Caribe y en Venezuela.
 
Tengamos presente las palabras del presidente Allende en aquel aciago día. 
 
"superarán (las y los ) venezolanos y latinoamericanos este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. sigan ustedes sabiendo que,  mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pasen los hombres, las mujeres y los niños y las niñas para seguir construyendo una sociedad mejor"
 
A defender, por la razón o la fuerza y con ejemplo de allende,  el proceso revolucionario bolivariano.
 
 
Santiago de Chile, febrero de 2014.



  
 
JUAN CARLOS GÓMEZ LEYTON
Posdoctorado en Estudios Latinamericanos, UNAM
Dr. en Ciencia Política, FLACSO-México
Profesor e Investigador Titular
Coordinador de Posgrado
Director Doctorado en Estudios Políticos y Sociales en América Latina, EPSAL.
Facultad de Ciencias Sociales, FACSO
UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE

jcle...@yahoo.com


El Viernes, 21 de febrero, 2014 18:09:13, Carlos Moreira <cmore...@yahoo.com> escribió:
LLAMADO DE ACADÉMICOS E INTELECTUALES AL GOBIERNO Y A LOS ACTORES SOCIALES Y POLÍTICOS VENEZOLANOS
 
Veníamos siguiendo con preocupación cómo en meses recientes se han venido agudizando problemas socioeconómicos y políticos en Venezuela. Altos índices de inflación, desabastecimiento y baja productividad son indicadores que mostraban al país en una coyuntura económica difícil. Medidas y acciones tomadas por el gobierno en un intento de superar la situación, han conllevado en lo inmediato a un deterioro de los niveles reales de ingreso de la mayoría de la población, particularmente de los más pobres, incrementando el malestar social. Aunado a esto, la creciente inseguridad, real y percibida, alimenta un cuadro de zozobra que busca canales de expresión.
Como en tantos otros momentos de la historia contemporánea de Venezuela, es el movimiento estudiantil, acompañado por organizaciones sociales y políticas, quien ha tomado el liderazgo en la calle en un esfuerzo por hacerle llegar al ejecutivo nacional lo que ellos interpretan como el rosario de quejas y demandas de la sociedad. Reaparece la política de la calle dada la debilidad actual de las instituciones, así como la ausencia de mecanismos reales de diálogo democrático entre los principales actores políticos y sociales. Se puede estar o no de acuerdo con las demandas enarboladas, pero no debe caber duda alguna de la legitimidad y derecho de cualquier sector de la sociedad para protestar pacíficamente en espacios públicos.
Los lamentables hechos de violencia, con el trágico saldo de muertos y heridos, ocurridos en el marco de esas protestas estudiantiles han despertado angustia en la comunidad nacional e internacional. La profundización en la criminalización de la protesta resulta alarmante. Acusaciones formuladas por altas autoridades públicas, sin que medien investigaciones ajustadas a derecho, enrarecen aún más el clima, llegando a detenciones de dirigentes políticos y activistas sociales.
En nuestra condición de académicos e intelectuales, atentos al devenir de la región latinoamericana, llamamos tanto al gobierno como a los demás actores envueltos en la turbulenta situación actual a abrir espacios reales de diálogo político que encauce la búsqueda de soluciones por vías pacíficas y que desmantele las tentaciones de atajos violentos antidemocráticos. No debe haber impunidad ni retaliación política. Para ello es indispensable que los poderes competentes se aboquen a las investigaciones conducentes a determinar los responsables de la violencia y que sean procesados, conforme al estado de derecho.
 
FIRMAS
Isidoro Cheresky, Dr. Ciencias Políticas (UBA, Argentina)
Carlos Walter, Dr. Políticas y Programación del Desarrollo (CENDES-UCV)
Manuel Antonio Garretón, Dr. Sociología (Universidad de Chile)
Leonardo Avritzer, Dr. Sociología (Universidad de Minas Gerias, Brasil)
Margarita López Maya, Dra. Cs. Ss. (CENDES-UCV)
Carlos de la Torre, Dr. Sociología (Universidad de Kentucky)
Alberto Olvera, Dr. Sociología (Universidad Veracruzana, México)
Hugo Quiroga, Dr. Filosofía (Universidad del Rosario, Argentina)
Luis E. Lander (FACES- UCV)
Thais Maingon, Profesora-investigadora (CENDES-UCV)
Marcelo Cavarozzi, Dr. Ciencia Política (Universidad Nacional de San Martín, Argentina)
Armando Chaguaceda, Dr. Ciencia Política (Universidad Veracruzana, México)
Alicia Lissidini (Universidad Nacional de San Martín, Argentina)
Mauricio Phelan, Dr. Sociología, (FACES-UCV)
Carlos Moreira, Dr. Ciencia Política (Universidad Autónoma de Baja California, México)
Francisca Raventós, Dra. Sociología (Costa Rica)
Oswaldo Iazzetta, Dr. Ciencia Política (Universidad del Rosario, Argentina)
Tomás Páez, Ph.D. Planificación (Profesor Titular, FACES-UCV.)
Simón Pachano, Dr. Ciencia Política (FLACSO-Ecuador)
Antonio De Lisio Dr, Cs. Ss. (FACES-UCV)
María Gabriela Ponce Zubillaga (IIES-UCAB)
Jesús A. Azcargorta, Dr. Ciencias Políticas (Universidad Rostock)
Catalina Banko, Dra. Historia (FACES-UCV)
Jesús Civit , Dr. Sociología (UCAB, Venezuela)
Héctor Hurtado Grooscors, Doctorando (FLACSO-México)
Jeaneth Fernández Silva (IIES-UCAB)
 
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