Cuando en algunos cultivos de soja o girasol aparecen áreas de plantas secas o deshidratadas como si fueran “extrañas huellas”, algunos agricultores prefieren al parecer consultar a Investigadores de Ovnis, en lugar de hacerlos con profesionales del INTA o de la Facultad de Agronomía. Es decir, que a dichas "huellas" se las atribuyen más al fenómeno Ovni (sin que nadie haya visto nada extraño en tal lugar) que, a posibles causas patológicas, químicas o atmosféricas. –Personalmente considero que un Investigador Ovni no reemplaza de ninguna manera a un profesional en Agronomía, (a menos que también ostente tal título). Y, lo que ocurre finalmente, es que las muestras que el Investigador obtiene de la “huella” y del terreno aledaño normal, son llevadas luego a analizar precisamente a laboratorios profesionales de dichas entidades. (Como si fueran intermediarios) . Lo peor, es que cualquier alteración que se hallara luego comparativamente en los análisis de dichas muestras, se la suele atribuir sugestivamente, como “producidos por un Ovni”. (¿?)
Debe entenderse que el fenómeno ovni se compone de dos elementos inseparables: Ovni y Testigo, cualquiera de ellos que falte, no hay hecho. De manera que si no hay Ovni, lógicamente no habrá testigos y, si no hay testigo, obviamente no habrá Ovni. De ello surge que, toda supuesta “huella Ovni” No Asociada (sin testigo), carece de todo valor para la Ovnilogía científica.
Finalmente, sostengo que si a la Investigación Ovni, se la pretende desarrollar dentro del marco de lo científico, deberá realizarse siguiendo un PROYECTO INVESTIGATIVO y no buscando “algo”, un “no sé qué” que se pudiera hallar algún día.
Oscar Raúl Mendoza
Investigador Ovni
Santa Fe - Argentina