Los Decanatos - SIGNOS Y DECANATOS

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Yessenia G Guzman

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Apr 29, 2008, 3:37:05 PM4/29/08
to Grupo Esoterico de Sociedad Exclusiva

Los Dioses Planetarios aportan diversos matices acordes con nuestra
tradición simbólica a los Decanatos controlados por ellos. Decíamos
que los tres Dioses que aparecen en el signo, matizan a todo el signo,
independientemente de que tenga una influencia más visible en su
Decanato. Sostengo además, y creo que con éxito, la hipótesis de que
los Signos que presentan idéntica serie de Decanatos están vinculados.
Veamos unos ejemplos (unos 12 bastarán).

Los Decanatos de Aries

Aries está dominado por Marte/Nergal, Sol/Shamash y Venus/Ishtar. La
relación de Marte y Sol con la individualidad y la masculinidad es
evidente para cualquier principiante en la Astrología. Pero, ¿Venus?.
Para empezar Venus es el símbolo principal del "Otro", del Tú.
Cualquiera que haya observado de cerca a los Aries más prototípicos,
habrá visto que se afirma en función del otro. En Aries la consciencia
de ser el primero, uno de sus impulsos básicos, necesita obviamente
que haya al menos un segundo. No se puede competir sin rivales, y esto
es cierto en cualquiera de los Decanatos de Aries. La competencia
reproductiva, la afirmación y transformación personal a través de la
sexualidad simplemente, el cambio fisiológico y personal que se
produce en la maduración sexual, nos ponen en contacto con la
fertilidad venusiana y el principio del placer. Añadamos que el cuerpo
es la fuente única del placer (así como del dolor, de la alegría, el
miedo y cualquier otra sensación), y está representado por el
Ascendente, correspondiente simbólico del Signo de Aries. El placer
guarda íntima relación con la sexualidad y posteriormente en el sexual
Escorpión se repetirá la misma secuencia de Decanatos. Como
observación particular podemos notar que los Ascendentes del tercer
Decanato de Aries no son menos irreflexivos ni lanzados que los otros
dos, pero sí menos agresivos en su trato y más afectivos y
conciliadores. Igualmente es lógico el orden de desarrollo. Del
impulso inicial, casi meramente corporal (Decanato de Marte), nace la
consciencia de uno mismo (Decanato de Sol), al adquirir esa
consciencia podremos desarrollar la consciencia del Otro (Decanato de
Venus).

Los Decanatos de Tauro

En este signo de Venus y exaltación de la Luna nos encontraremos a
Mercurio/Nebo, Luna/Sin y Saturno/Ninurtu. La tendencia al bienestar y
a los pequeños placeres cotidianos de los sentidos, especialmente en
alimentación, es evidentemente lunar, al igual que el cuidado que pone
el agricultor o el ganadero en su trabajo, actuando como "Madre" de
sus plantas y animales proporcionándoles cuanto necesitan (para
comérselos, como las madres a sus hijos en algunos mitos femeninos).
El espíritu trabajador o comercial de los Tauro prototípicos también
es conocido, este corresponde al simbolismo Mercurial. La capacidad de
reflexión, previsión, estabilidad, paciencia y materialismo y extrema
sosez, son claramente saturninas. ¿Sigo? Hay una imagen muy extendida
de Tauro, particularmente de Luna en Tauro, que más que la de un signo
fijo, parece la de un signo paralítico o artrítico, ¿esto no es
saturnino y más específicamente lunar/saturnino?. Pero también hay
algo que molesta mucho a los Astrólogos modernos, y somos los Tauro
inquietos, que nos ponemos a escribir como enloquecidos o nos
escribimos un libro entre la paella y el café (por ejemplo un país de
dinámica claramente Tauro/Escorpio como es Alemania tiene un gran
número de autores de obra densa y escasa pero clásicos en todas las
ramas del pensamiento). El sistema de Decanatos Caldeos nos permitirá
ver al llegar a Sagitario la relación entre la Filosofía y la Teoría
por un lado y la Experiencia Sensorial de Tauro. Este aparente desfase
entre el simbolismo y la realidad, responde al olvido del Decanato
mercurial. En cuanto al desarrollo del signo y por poner un ejemplo
claramente taurino, nos encontramos con Siembra/trabajo/Mercurio,
Crecimiento/regadío/Luna y Maduración/cosecha/Saturno. Si queremos ver
como se desarrolla el signo desde Aries, veremos que a un Decanato
final de Aries de Venus, el Otro y el placer material, sigue como
primer Decanato de Tauro un Mercurio indicando el principio del
contacto.

Los Decanatos de Géminis

A Géminis le corresponden Júpiter/Marduk, Marte/Nergal y Sol/Shamash.
Júpiter/Marduk nos trae cierta confusión, ya que por la dialéctica
Géminis/Sagitario podemos encontrar justificación a cualquier
tendencia jupiterina en Géminis sin recurrir a los Decanatos. Ello es
cierto, pero no es menos cierto que este primer Decanato Júpiter sigue
a un Tercer Decanato Saturno en Tauro. O sea a la concentración,
acumulación y solidificación producida en Tauro, sigue la expansión y
el desarrollo teórico propio de este signo de Aire. Cuando se resuelve
el problema alimentario en una comunidad aparece la expansión
material, crecimiento de la comunidad, el comercio (Géminis) que lleva
a la importación y exportación (Júpiter y Sagitario como
complementos), y la posibilidad de hablar, teorizar y dedicarse al
arte, la filosofía, el conocimiento y la religión. De aquí nacerán
nuevas formas de consciencia del Yo, simbolizadas por los Decanatos de
Marte/Nergal y Sol/Shamash, pero ahora menos motoras y sensoriales y
más conscientes. En lo que respecta al Sol, y en parte a Marte, al
establecer una forma de comunicar las ideas mediante el lenguaje y más
tarde la escritura, nos encontraremos conque el individuo ya no
depende de su propia experiencia y de sus genes para aprender y ser
consciente, la relación con sus semejantes, la aparición de
tradiciones y la transmisión de conocimientos permitirán que en
ciertos aspectos pueda continuar el trabajo donde otros individuos lo
han dejado (Más adelante veremos la profunda relación que indican los
Decanatos entre signos tan dispares en una aproximación superficial
como Géminis y Capricornio). Consciente el individuo de que hay algo
alrededor, se siente finalmente centro por relación dialéctica de
conceptos, este es el valor solar final de Géminis. En un nivel más
elemental podemos ver la presencia agresiva de Marte/Nergal en
cuestiones como la competencia comercial, la agresión verbal y la
polémica, incluso en temas como los vecinos, especialmente si lo
llevamos al campo nacional, se aplica el lema militar "Todo punto de
contacto es potencialmente un punto de conflicto".

Los Decanatos de Cáncer

Los Decanatos de Cáncer están regidos por Venus/Ishtar, Mercurio/Nebo
y Luna/Sin. El Sol en que acaba Géminis es como decíamos un centro, un
punto alrededor del cual los individuos pueden localizarse y focalizar
esfuerzos de todo tipo. El individuo aquí toma consciencia de su
pertenencia a un colectivo (Venus/Ishtar, cualquier forma de
asociación o unión), sea familiar, sea local, sea nacional. Esto es
consecuencia de la capacidad de comunicación desarrollada en Géminis
(la principal seña de identidad de una nación no es tanto el
territorio, como el idioma y las naciones nómadas son una prueba
palpable). Esto está reforzado por la presencia de un Decanato
Mercurio/Nebo que siempre habla de comunicación. Comunicación
supeditada a lo lunar/inconsciente del signo, pero comunicación,
Cáncer da con frecuencia escritores, especialmente de cuentos,
fantasía, psicología o historia. El tercer Decanato pertenece a la
Luna, Señora de todo el Signo, por lo que poco se puede añadir aparte
de indicar que de la unión venusiana y de la comunicación y relaciones
de vecindad mercuriales surgen la tribu, la localidad y la nación
(Luna como símbolo del pueblo), o la integración del individuo en su
familia (Venus = Unión, Mercurio = Hermanos). En conjunto estamos en
el mundo en el que se forman los Mitos y los Símbolos, aquí de forma
inconsciente, local, como máximo planetaria. Pero la misma serie de
Decanatos aparecerá en Acuario, otro Signo relacionado con el Símbolo,
pero puesto este en los cielos, y con una clara tendencia a establecer
unidades suprafamiliares y sobre todo supranacionales.

Los Decanatos de Leo

La serie de Decanatos de Leo está compuesta por Saturno/Ninurtu,
Júpiter/Marduk y Marte/Nergal. La tradicional relación de Leo con la
realeza, la aristocracia y en general el gobierno en sus formas
clásicas es evidente. Saturno es el poder ejecutivo, Júpiter el
legislativo y religioso (solo recientemente separado en las
apariencias) y Marte el militar. Veamos ahora su desarrollo desde el
Decanato Luna en que termina Cáncer. Empezamos por Saturno/Ninurtu
("Sol de la Noche"), que crea un orden, una organización, una
jerarquía de cualquier tipo. Así la colectividad nacida en Cáncer se
organiza, el blando Decanato Luna en que acaba, se ve protegido por
una sólida cubierta saturnina. Empieza por establecer unas
estructuras, unas normas surgidas generalmente de costumbres
íntimamente relacionadas con la necesidad de sobrevivir del grupo (el
último Decanato del Signo anterior es la Luna). Esta fase,
aparentemente la más organizada tiene todavía un fuerte componente
instintivo. Luego nos encontramos con Júpiter/Marduk, aparece la
religión, la filosofía, la ley, los rituales (y de ellos el teatro,
tan vinculado con Leo), y la transmisión estructurada de conocimiento
que necesitan esta actividades (educación). De aquí surge una nueva
consciencia individual representada por el Decanato Marte. Este
Decanato indica también que como resultado de lo anterior aparece una
nueva fuerza, una nueva capacidad de acción, creación, ataque y
defensa, esta vez basada en lo colectivo, y en las ventajas que este
proporciona al individuo (Marte). El sentido de unicidad y de
personalidad que Leo ha conscienciado de la vivencia Cáncer, nos
llevará a pensar en la posibilidad de entidades superiores al
individuo en las que este esté integrado, y así llegaremos al
sentimiento de disolución del Ego en un todo mayor que indica la
repetición de esta serie de Decanatos en el Signo de Piscis. También
podemos estudiar aquí las tres fases de la redistribución de bienes en
las sociedades primitivas, muy relacionadas con Piscis. En la primera
etapa el que aspira a ser una "gran hombre" convence y moviliza a
parientes y amigos para producir más de los necesario, luego procede
al reparto de este excedente en una fiesta quedándose solo con lo
peor. Es una situación muy similar a la de los estajanovistas, el
individuo se sacrifica (Saturno y Piscis) a cambio de fama y respeto
(Leo). En sociedades con más medios el "gran hombre" organiza el
trabajo ajeno y se convierte en un "río para su pueblo", en un "gran
árbol", da grandes regalos e incluso destruye y despilfarra (Júpiter/
Leo, ceremonias del potlatch en Canadá) para demostrar su riqueza con
la finalidad de atraer más gente a su comunidad, pero ya empieza a
quedarse con parte de lo mejor, no es él el que hace el trabajo
principal e incluso emplea prisioneros de guerra. En la tercera etapa
el "gran hombre" ha adquirido fuerza militar y puede organizar a la
comunidad para dominar y esclavizar a otras (Marte/Leo, Marte/Piscis).

Los Decanatos de Virgo

Los Decanatos de Virgo están regidos por Sol/Shamash, Venus/Ishtar y
Mercurio/Nebo. En Virgo acaba la etapa individual/inconsciente,
aparece la lógica y la capacidad de análisis, la capacidad de dividir.
El Decanto Sol indica claramente que estamos en una principio de
consciencia bastante madura, que siempre sigue a la acción de Marte,
último Decanato del Signo anterior. Consciencia de lo evidente,
obtenida de lo que vemos y sentimos, que requiere por lo tanto una
elaboración intelectiva por un lado y una plasmación concreta por
otro. Aplicando la fuerza marciana obtenida en Leo podemos actuar
sobre la materia, podemos romperla, manipularla, cambiarla, ya no
dependemos de nuestros propios medios para sobrevivir. La consciencia
grupal anterior nos permite ver no solo que nosotros somos parte de
algo, sino que en todo hay partes y estas pueden ser lo bastante
pequeñas o nuestro grupo lo bastante grande, para poder manipularlas.
Es el primer paso para la aparición del trabajo y del análisis
intelectual, basado todavía en la materia. Usamos esta capacidad y
obtenemos una serie de beneficios (alimentos, arte, herramientas) que
nacen de la unión que siempre proporciona Venus (ahora segundo
Decanato). El sentido colectivo primitivo desarrollado hasta Leo y
conscienciado en el Decanato Solar de Virgo empieza a dar sus frutos.
De esta unión, y de la capacidad de ver aunque solo sea a nivel
material la relación unión/parte surge la capacidad de análisis, de
trabajo y comienza también la ruptura (la desmembración del rey de
Leo, de los rituales antiguos) de la personalidad puramente
individual. Así el Decanato final de Virgo indicará no solo la
capacidad de trabajar, sobre todo en las labores de la tierra, sino
también la de poder asimilar (Virgo rige el intestino delgado), todo
lo que hemos desarrollado en este cuadrante inferior/individual/
inconsciente de la carta. Ahora podemos ver primera vez con ojo
crítico y lógico cuanto hemos hecho inconscientemente, o en procesos
más avanzados, analizar cuanto hemos llevado al inconsciente por
cualquier motivo, para elaborarlo, conscienciarlo y luego en Libra re-
integrarlo. Esta fase de análisis y des-integración de la unidad
adquirida en Leo, es única como serie de Decanatos, la secuencia vista
aquí no vuelve a repetirse.

Los Decanatos de Libra

La serie de Libra es Luna/Sin, Saturno/Ninurtu y Júpiter/Marduk. En
Virgo hemos obtenido un montón de partes y hemos llegado a la plena
consciencia de que nosotros también somos partes (es muy distinto
limitarse a ser una parte, que saber que se es una parte). Vistas las
partes surgen dos ideas compararlas, que es tanto medir y pesar, y
reunirlas. Al medir, pesar y comparar (La balanza del Signo), elevamos
la simple práctica de Virgo a nivel de conocimiento, podremos llegar a
conclusiones sobre la materia solo con su estudio. Al intentar reunir
las partes, sean las de objetos, conceptos o simplemente los
individuos que forman las sociedades nos encontramos con un nivel de
unión superior al de Cáncer. Entra aquí el concepto de sociedad, no ya
como familia, clan, tribu o nación, basadas en la sangre, el idioma y
el territorio, empezamos con las abstracciones. La integración se hará
mediante la Luna, todavía queda un resto de inconsciencia en la
primera etapa, de no ser así habría empezado con Venus/Ishtar, y
además la unión aquí no se realiza solo de individuo a individuo
(unión de base reproductiva que se da en Cáncer), pueden intervenir
grupos y masas preexistentes. Ahora seguirá un proceso de organización
análogo al de Leo, pero más rápido y sobre todo no dependiente de la
voluntad de un individuo dominante, aquí no es necesario ya cambiar de
Signo para realizarlo. Saturno crea la cobertura institucional
protegerá al grupo, que esta vez tiene un carácter voluntario. Podemos
pues mantenernos al margen, o bien el grupo puede marginarnos, pero
sin que esto suponga necesariamente una especie de condena a muerte.
Se están estableciendo acuerdos y asumiendo responsabilidades (no se
trata ahora necesariamente de imponer). Júpiter realiza ahora
funciones similares a las que tenía en Leo, pero ya no es necesario
que cree rituales, sino que organice los mismos para un amplio
colectivo, ya no encarna la ley una persona, ahora la ley es la Ley.
También debe establecer las normas. La Luna/Sin primaria en su forma
de Hécate es la Diosa de la Justicia, por regir la memoria, clama
venganza y la obtiene. Las cosas cambian, la justicia que aparece aquí
es más fría, no es una simple venganza; hay que comparar y sopesar lo
sucedido según unos criterios aceptados. Surge la mediación , la
Negociación, los límites a la venganza (ajustar la pena a la ofensa y
a las circunstancias). Se crea un marco para el pacto libre y el
contrato. Las nuevas circunstancias dan vías de expansión al individuo
y a la sociedad (Decanato final de Júpiter), pero la expansión en el
individuo tendrá unas consecuencias mucho mayores. Al descubrir el Tú,
y aceptar plenamente al Otro, se tiene que redefinir a sí mismo. Esta
redefinición tendrá también su manifestación fisiológica, de niño se
pasa a adulto, de cría se pasa a reproductor. En Escorpión todo debe
volver a empezar. Al igual que en Virgo la secuencia de Decanatos de
Libra no tiene paralelo en el Zodiaco. Esto sucede exactamente en la
zona correspondiente a los 0ºd, la del Tú. Sí observamos que aparecen
todos los dioses Planetarios del septenario clásico, excepto Marte/
Nergal representante del Yo y de la agresividad. Es obvio que si
hubiese aparecido Marte en Libra o en Virgo, la falta de objetividad
haría imposibles los acuerdos y el análisis por que se habría
implicado el propio sujeto.

Los Decanatos de Escorpión

Se repite la secuencia de Aries (Marte/Nergal, Sol/Shamash, Venus/
Ishtar), pero la situación ha cambiado mucho. Desde aquí a Piscis hay
que repetir todo el proceso que se hizo entre Aries y Leo, pero a una
escala superior y más compleja. Lo que antes era inconsciente,
instintivo, automático es ahora consciente, cada avance es evidente y
los adultos no nos cuidan ni nos ayudan para lograrlo. Si empezamos
por Marte es obvio que debe haber nuevamente corporeidad. Hay en
efecto una transformación corporal en la adolescencia, pero mientras
en especies muy inferiores esta transformación se realiza en fase de
crisálida nosotros nos la tenemos que tragar bien despiertos. En la
crisálida hay una disolución que correspondería a una fase Piscis.
Aquí se produce esa fase y al hablar de los Términos Zodiacales lo
explicaré, de momento tendrá que aceptar mi palabra. Pasada la
violenta etapa inicial de revoltijo biológico, el Sol nos da una
cierta consciencia de lo que estamos sufriendo y exige que nos
replanteemos nuestra personalidad. Lo que en Aries se solucionaba como
una consciencia básicamente motora, aquí requiere que el individuo se
aclare emocionalmente y pronto intelectualmente. Lo que en Aries no
podía llamarse plenamente egoísmo, ya que ni se planteaba la
existencia de los otros, en Escorpio sí lo es porque nuestros deseos
incluyen al Otro y nos damos cuenta. Pese a la opinión de los padres
el sujeto que hay ahora es biológica y psicológicamente distinto al
niño, que podemos considerar muerto en función del simbolismo del
Signo. Si no hemos matado al niño durante esta fase, peor para él,
pues ahora ocupa un cuerpo con unas necesidades que no son las suyas y
al que se la van a exigir unas responsabilidades que no puede cumplir.
Con el pleno desarrollo de la sexualidad nos encontraremos con la
aparición de la forma más intensa, transformadora y conflictiva de
placer, y como no podía ser menos ahí tenemos a Venus/Ishtar, Diosa
del Placer y de la Fertilidad para aclararnos adonde debemos
dirigirnos y buscar la solución de los nuevos problemas.

Los Decanatos de Sagitario

Para mayor sorpresa y deleite de grandes y chicos el filosófico e
idealista Sagitario repite la serie de Decanatos del sensorial y
pragmático Tauro: Mercurio/Nebo, Luna/Sin y Saturno/Ninurtu.
Recupérese y siga leyendo. Sagitario es un Signo conocido por su
afición a la bebida, la comida y la alegría de vivir, pero estas
condiciones son muy distintas de las equivalentes de Tauro y
perfectamente asumibles por su regencia jupiterina. Sagitario corre
riesgos, a Tauro no le gustan ni de lejos. Veamos primero como
plantear el desarrollo desde Escorpio y luego intentemos ver si es
posible encontrar ese factor común entre Sagitario y Tauro, mucho más
difícil de asumir que entre Aries y Escorpio. Desde el Decanato Venus
de Escorpio se sigue que tiene que haber comunicación (al menos esos
nos pasó el hemiciclo anterior), ciertamente es así, pero el nivel
cambia mucho, lo que se comunica ahora son grandes conceptos, la
sacudida de Escorpio nos obliga a pensar sobre lo que somos, la
experiencia de Venus en Escorpio es demasiado profunda. En Escorpio
apareció el ¿quién soy? y por si solos aparecen ahora las demás
grandes preguntas: ¿de donde vengo? ¿adonde voy? Los valores se han
trastocado, debemos desarrollar unos nuevos y aunque no hablé de la
muerte en Escorpio, también hemos llegado a la consciencia de ella, y
eso también da que pensar: la filosofía y la religión han aparecido
como entidades propias. Y también todas las demás teorías, necesitamos
concepciones del mundo, esquemas en los que movernos, para
protegernos. Tras el juego mental, de las dudas del Decanato de
Mercurio empezamos a tomarnos en serio el asunto, nuestra sensibilidad
(el Decanato lunar de Sagitario) necesita expandirse, crecer y al
mismo tiempo volver a protegerse. Esta expansión la dan las ideas, las
filosofías, las religiones (llama la atención que la necesidad
religiosa aparece con más frecuencia en mujeres que en hombres).
Asumida esta necesidad nos queda construir una sólida coraza
conceptual y de valores que de sentido al bla-bla de Mercurio y
proteja a la Luna. El establecimiento definitivo de las teorías se
dará con Saturno como regente del tercer Decanato. En campos más
concretos podemos jugar con Sagitario como significador del
extranjero. Aparece la consciencia de que hay otras comunidades, que
hablan (Mercurio) de manera distinta, son de raza(Luna) distinta y se
organizan (Saturno) de manera distinta. El choque consiste no solo en
aceptar que hay que relacionarse con otros, sino que estos otros
pueden ser algo totalmente alejado, extraño y por ello quizá temible
(Saturno/Luna) o interesante (Mercurio/Luna).

La repetición de la serie de Tauro requiere una mención especial. No
se suele concebir un Tauro filósofo, pese a su obvio natural rumiante
y contemplativo. La relación existente entre los dos Signos es la de
la experiencia del mundo real, especialmente de la vida en todas sus
formas y de la necesidad de solucionar nuestros problemas de
subsistencia de Tauro, y que de ello nacen necesariamente las teorías.
En nuestra era las teorías parecen haber adquirido cierta autonomía,
pero las únicas que valen son aquellas que nacen de la experiencia
vital directa, lo demás son metateorías. Igualmente nuestra concepción
del mundo surgida en Sagitario puede afectar nuestra economía o
capacidad de disfrute en Tauro. La Economía se basa ante todo en
esperanzas, no cuenta tanto lo que hay ahora como lo que esperamos que
suceda a la hora de ahorrar, invertir, gastar o sembrar; su supuesta
objetividad es un canelo en el que creen más los políticos, los
pequeños inversores y los votantes que los economistas y grandes
inversores. Una de las pocas cosas que espanta más la inversión que
los impuestos altos es una política fiscal imprevisible, nuevamente la
relación estabilidad económica/estabilidad legal. Como indicamos en
Géminis el desarrollo intelectual y por lo tanto de lo legal,
filosófico y religioso solo es posible cuando alcanzamos unos mínimos
de subsistencia y excedentes. Un ejemplo histórico interesante es el
Egipto Antiguo, sociedad esencialmente Tauro, que puede considerarse
una de las sociedades más religiosas jamás conocidas. Finalmente
destacar la profunda relación que debe haber entre teoría y práctica.

Los Decanatos de Capricornio

Capricornio repite la serie de Géminis: Júpiter/Marduk, Marte/Nergal y
Sol/Shamash. Adelantaba en Géminis la relación entre los dos Signos. A
primera vista la mayor parte de los Astrólogos no encontraría una
relación directa, pero el lenguaje cotidiano la encuentra
continuamente. Capricornio rige a los políticos y la mayor parte de
los que no trabajan en política ve relación entre político y ladrón,
política y medios de comunicación, política y comercio, política y
mentira, política y falta de principios, política y cambio de
chaqueta, las dos caras de los políticos... es decir, entre
Capricornio y las facetas más chorizas e inmaduras de Géminis. Desde
un punto de vista menos crudo pero más profundo no se suele pensar en
que la estructuración Capricorniana de una sociedad o grupo al
establecer sus formas de gobierno o desgobierno, está íntimamente
relacionada con las capacidades de comunicación. Igualmente el sistema
de costumbres y tradiciones de Cáncer, que sostiene buena parte del
esquema de poder requiere como indicamos en su momento el desarrollo
del lenguaje. Una transmisión eficaz de información hacia arriba y de
órdenes hacia abajo es la esencia misma de la eficacia de las
jerarquías. En los problemas de organización y decisión se usan
constantemente dos teorías matemáticas muy geminianas: la Teoría de la
Información y la Teoría de Juegos. El Decanato inicial es sorprendente
para muchos por los criterios actuales de Júpiter. Me remito a las
ideas de Sinesio Rodenas sobre la Expansión post-Saturnina y la
Depresión post-Jupiteriana. Mi interpretación primera y
manifiestamente mejorable es que tras una estabilización y
formalización de las ideas en el Decanato Saturno con que termina
Sagitario, es posible una expansión del individuo y de la sociedad en
el plano estrictamente material. Y esta parece ser la función
principal de Capricornio. La aparición posterior de Marte/Nergal,
indica que tras esta expansión es posible actuar con agresividad,
conquistar, realizar. Capricornio es el signo de exaltación de Marte,
que aquí adquiere estabilidad, constancia, disciplina y enfría sus
impulsos primarios para poder aplicar su agresividad con cabeza y no a
cabezazos. Las legiones romanas o los tercios españoles, ambos
imbatidos durante largos periodos, son posibles solo gracias a la
creación de grandes estructuras de mando dotadas de enormes recursos
materiales y humanos, es decir provenientes de una expansión material
indicada por el Decanato de Júpiter en Tierra. Finalmente esta
actividad material, y la lógica asunción de responsabilidades del
individuo al encontrarse abandonado en la intemperie del día a día
material (no en vano todo el signo está bajo el control de Saturno),
formará una nueva consciencia través de su papel social simbolizada
por el Decanato final del Sol y, aunque por una vía necesariamente
dura, habrá conseguido su independencia y por ella la madurez. También
el grupo social formará una nueva unidad al institucionalizarse y
jerarquizarse.

Los Decanatos de Acuario

Repetimos aquí la serie de Cáncer: Venus/Ishtar, Mercurio/Nebo y Luna/
Sin. Aparece aquí la relación de amistad. Al tener un nuevo papel como
ser social, el individuo establece relaciones que no tienen
vinculación necesaria con su origen familiar o local. Las
preferencias, la ayuda mutua, las ideas comunes, el desarrollo libre,
o simplemente la diversión y la expansión personal (polaridad con Leo,
el Ocio) toman el relevo de la disciplina Capricorniana. Así se
establece el contacto (Venus), de ahí la comunicación y la proximidad
(Mercurio) y finalmente nace un tipo de comunidad o colectivo (Luna)
nuevo no basado en las necesidades reproductivas o económicas, y que
no renuncia a la recién conquistada independencia individual de
Capricornio. No voy a insistir en esto ni a desarrollarlo
adecuadamente porque no es lo que más me interesa en esta obra. Si
quiero recalcar que Acuario y Cáncer tienen una estrecha relación con
el mundo de los símbolos. Empezaremos por algo obvio, la Astrología es
Acuario, ya que Acuario es el Cielo, especialmente el Cielo
Estrellado. La materia prima del Astrólogo es el Símbolo leído en los
Cielos, no el simple número y la materia (simbolizados estos por la
dominante Saturnina de Acuario). Sigamos tirando del hilo: el Símbolo
es un concepto subconsciente, por lo tanto Canceriano y Terrestre
(Cáncer representa el hogar - Planeta Madre -, pero también el simple
Suelo contrapuesto al Cielo. He aquí que de dos maneras distintas la
serie Venus/Mercurio/Luna nos lleva al manejo del Símbolo. Se
desarrolla este en Cáncer al poner a Mercurio entre la feminidad de
Luna y la de Venus. En Cáncer es todavía inconsciente, inmaduro y
adaptado al terreno y a la cultura local. En Acuario se repite, pero
esta vez no sentimos los Símbolos en nuestro interior, los vemos en
los astros. Y los astros son iguales para todos. El Sol siempre sale
por el este, las estrellas brillan de noche y Marte es un puntillo
rojo que se mueve de manera extraña por mucho que varíe nuestro lugar
de observación. Acuario coge el Símbolo Canceriano y a través de la
elaboración intelectual propia de los Signos de Aire convierte lo
local en universal, lo planetario en espacial. La interacción continua
de ambas tendencias lleva a la construcción de lo que muchos llaman la
Tradición Unánime, la continua repetición bajo distintas formas de los
mitos religiosos, y en psicología a la aparición de los mismos
Símbolos bajo multitud de formas en los sueños de los humanos de
cualquier parte del mundo (Inconsciente Colectivo). La manía de muchos
pueblos neolíticos carentes de escritura, de dedicarse a tallar los
sólidos platónicos en piedra, anotar las fases de la Luna en colmillos
de mamut construir observatorios con megalitos de toneladas, indica la
fascinación que durante este periodo evolutivo de desarrollo
canceriano ejerce el Cielo. Si no tenemos en cuenta la relación Cáncer/
Acuario en esta fase de desarrollo esas actividades son insensatas,
pero gracias a ellas aparecen las civilizaciones de manera brusca al
establecer el contacto con los Genios, regidos unos por el Decano de
Mercurio en Cáncer y otros por el Decanato de Mercurio en Capricornio.
También destacaré que si Acuario tiene que ver con el Cielo, que es el
único lugar más alto que las montañas de Capricornio, y representa por
ello una ascensión más allá de la materia, también tiene que ver con
los ríos y cualquier otra forma de canalizar energía, fluidos o gases.
A través de Acuario tomamos el camino para separarnos de este planeta
alcanzando la unidad indiferenciada del vacío espacial, y volvemos a
la Tierra Primaria alcanzando la unidad indiferenciada del Océano
representado por Piscis.

Los Decanatos de Piscis

Piscis repite la serie de Leo: Saturno/Ninurtu, Júpiter/Marduk y Marte/
Nergal. No debería sorprendernos demasiado ya que en Leo están
exaltado Júpiter y Neptuno y se dan actividades tan fantasiosas como
el teatro. La Luna final de Acuario necesita como paso siguiente el
orden, la protección y la concreción de Saturno, pero este es un
Saturno un tanto disuelto, está en un Signo de Agua y por lo tanto no
cumplirá su función de la manera normal (obsérvese la tendencia
depresiva de Piscis). En Piscis ya tenemos desarrollada plenamente la
individualidad (independencia de Capricornio) y desde Acuario el
individuo solo puede trascender esa individualidad (progresión hacia
el útero) o disolverla patológicamente (regresión hacia el útero). La
fase uterina de Piscis es inevitable, el que se produzca una
"progresión" o una "regresión" dependerá en gran medida del desarrollo
sexual en la fase Escorpio. Meditando sobre las escasas prohibiciones
sexuales de los egipcios, he llegado a la conclusión de que
consideraban peligroso para el Maat, y por lo tanto para la
Estabilidad que tanto valoraban, las prácticas que podían implicar
retorno hacia el útero materno o huida, temor o rechazo del mismo:
homosexualidad masculina e incesto madre/hijo. En cambio las que iban
en el sentido de desarrollar consciencia y experiencia de un útero
distinto del maternal estaban permitidas: lesbianismo, incesto padre/
hija y todas las prácticas heterosexuales. El monoteísta faraón loco
Akenatón, el "hijo del dios único" que arruinó su país, infringió
ambas prohibiciones. Decíamos que Saturno, la soledad, está un poco
fuera de tiesto en el agua. ¿Cómo se puede estar solo en el mundo de
los sentimientos? ¿Como establecer barreras en el campo de las
emociones? Podemos emplear la represión (Piscis puede ser mucho más
represivo que Capricornio), pero también podemos aislarnos del
exterior para proteger nuestra individualidad y crecer hacia el
interior. En las sociedades esta tendencia se refleja en un incremento
de las actividades místicas, religiosas y ocultistas, en una expansión
hacia el exterior por los océanos (características ambas de la España
Conquistadora), y en un futuro ya visible puede tener que ver con la
expansión de nuestra especie por el espacio. Vemos que hablando de
Saturno hemos llegado a la expansión Jupiterina del segundo decanato.
Tras la expansión debe venir una concreción en una individualidad
(Marte). Que la individualidad que aquí nace vuelva a ser simplemente
personal o suprapersonal al encontrar el sujeto su ego impersonal en
el contacto con el Todo, es un problema de evolución individual y
oportunidad material. En cualquier caso hemos llegado a una definición
del individuo y a un nuevo nivel de consciencia, lo que nos enlaza con
el simbolismo solar de Leo. Recordemos que la soledad y el aislamiento
son un punto importante a la hora de definir nuestra personalidad, ya
que nos obligan a desarrollar un concepto de nosotros mismos ajeno a
las referencias externas. También recordar que ciertas actividades
creativas (Leo) solo se desarrollan adecuadamente en aislamiento. De
hecho si no está bien resuelta la dialéctica Acuario/Leo, Piscis
tiende a despreciar y aniquilar la individualidad. Acabar algo y
llevarlo a sus últimas consecuencias, y más si es un ciclo vital,
requiere en algún momento una gran cantidad de energía final y valor,
y ambos los da el Decanato de Marte que cierra el ciclo. En un terreno
práctico o simplemente anecdótico podemos encontrar en las órdenes
religiosas y monásticas, la tendencia a la represión y el aislamiento
de Saturno, a la alegría interior o exterior (los mejores vinos y
cervezas de Europa se lo deben todo al segundo Decanato jupiterino de
Piscis, tan manifiesto en la figura del fraile golfo y borrachín). Y
la tremenda agresividad que demuestran las organizaciones, sectas y
grupos religiosos piscianos con su militancia e incluso violencia nos
dan la clave de la acción de Marte en el tercer Decanato. También nos
falta estudiar una última forma de agresividad, después de la de Aries
(conquista y agresión frontal), Géminis (competencia y agresión
verbal), Leo (primacía grupal y conquista erótica), Escorpio
(destrucción, asesinato y agresión sexual), y Capricornio (colectiva,
institucional, de dominación social) y esta es la pura y simple
traición, que corresponde a Marte en Piscis.
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