Ya hace un mes que me ronda por la cabeza, por el cuerpo, que se me enreda en los pensamientos y en el corazón y ayer lo escribí. Nunca he explicado cómo fue la historia de mi cesárea, hace nueve años ya, la conocen mis familiares y amigas íntimas y por supuesto todas las mujeres a las que he acompañado.
Hace muchos años que estoy en paz con esta experiencia de vida pero no sé porque estos últimos días me ha venido muy fuerte crear este poema que comparto ahora contigo. Si te gusta y te conmueve como a mí, compártelo con otras mujeres que conozcas que también hayan parido por cesárea. Estoy convencida de que les hará bien leerlo.
Gracias por estar ahí formando parte de mi tribu de mamas y mujeres conscientes.
Con amor,
Mónica Manso
MANTRA DE LA CESÁREA
Yo parí por cesárea,
y por cesárea yo parí.
Y se abrió la puerta sagrada,
Para ti y para mí.
Y pongo las manos en mi vientre,
y susurro para mí:
Gracias cicatriz querida,
por lo mucho que aprendí.
 |
| Imagen: SpiritYSol |
Yo parí por cesárea,
y por cesárea yo parí.
Y honro ese portal de vida,
por donde yo renací.
Como madre, como hija,
como mujer sin fin.
Gracias cicatriz querida,
por formar parte de mí.
Porque tu custodias bien,
el dolor que padecí.
Un dolor que hoy yo transformo
En sabiduría para mí.
Yo parí por cesárea,
y por cesárea yo parí.
Gracias cicatriz querida,
tú y yo unidas al fin.
Y mi parto fue digno y bueno,
y mi parto me enseñó,
a inclinarme ante la vida
más allá de mi corazón.
Mónica Manso ©
Porque todos los partos son ritos de paso, tanto un parto en casa como una cesárea, tanto uno natural, como uno con epidural. Cada mujer pasa por él con sus herramientas biológicas, emocionales y espirituales y ninguna es mejor que otra por haber parido con o sin intervención del exterior. Cada una tiene la experiencia que necesita para seguir avanzando, aprendiendo y creciendo en la vida. El portal sagrado se abre para todas, sin excepción.