---------- Mensaje reenviado ----------
De:
carri...@bluewin.ch <
carri...@bluewin.ch>
Fecha: 16 de mayo de 2014
Estimados colegas,
Gracias por compartir sus ideas en el foro.
Veo que son muchos los Oficiales Mercantes que se preguntan si son profesionales o no. Un Oficial Mercante es un Profesional hecho en el mar y no en las aulas, de que vale un diploma de universidad a un abogado para ir a conducir un taxi, yo no conozco el primer Oficial Mercante que esté manejando taxi.
Los Oficiales Mercantes tenemos que tener mucho orgullo, pues somos únicos, ninguna otra profesión ofrece tantos campos de trabajo, a bordo, en los puertos, como charteador, como inspector, como catedráticos.
Senores Oficiales, tengan orgullo Mercante, en mi caso mis conocimientos no terminaron cuando me gradué en 1986 ni los mismos me impidieron terminal Ingeniería Naval ni hacer una maestría en Europa ni estar trabajando en shipping fuera de Colombia hace ya 18 años.
Repito que cada Oficial Mercante es único y no necesita esperar un diploma de universidad para progresar en la vida, ninguna universidad enseña a navegar, a cargar un buque, a reparar motores de mas de 10,000 HP, ni el manejo de cargas peligrosas. Pudiera enumerar infinitamente los oficiales mercantes que conozco que están satisfechos con sus trabajos, que se destacan en sus familias y son ejemplo para sus hermanos y son el orgullo de sus tías en las reuniones familiares.
Recuerden que cada hombre labra su camino y no hay que esperar a estar como los viejos oficiales retirados Rusos… llenos de condecoraciones y viviendo de sueños. Si la Marina Mercante necesita una reforma nosotros tenemos que poner todo el empeño en el mismo, La Escuela Naval tiene los medios económicos como semillero, hay que apoyarla y no desbaratar lo que ya se ha hecho hace mas de 50 años.
Yo invito a cada Oficial Mercante que se acerque a la escuela y dialogue con los cadetes mercantes y transmita sus conocimientos, ese es el gran apoyo que cada uno puede hacer y no les cuesta mucho.
Cordial Saludo,
Luis Carrillo
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Cordial saludo,
Luis M. Carrillo
Email:
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De: fernando molano <
fenr...@yahoo.es>
Fecha: 14 de mayo de 2014
Estimados Todos.
Este medio de discusión es en realidad muy enriquecedor cuando se presentan propuestas e ideas con posiciones respetuosas y constructivas.
Agradezco infinitamente a quienes han escrito en este "Foro".
Quiero enterarlos que se está trabajando fuertemente con el Colegio de Oficiales de La Marina Mercante de Colombia con el objetivo de acompañar a la Armada en esta nueva cruzada de formar Oficiales Mercantes y por supuesto buscar mayores alcances para este tipo de organización que está cobijada por la constitución nacional . Que se está creando al Asociación de Peritos, que ya se creó la asociación de Armadores de Colombia con sede en la ciudad de Cartagena. Todo esto para buscar trabajar con miras a recuperar el tiempo perdido y llenar espacios en el ámbito institucional y legal, que habíamos desaprovechado todos los que de alguna manera tenemos vocación de mar.
Todos los que estamos involucrados en cada una de estas organizaciones buscamos hacer presencia en las decisiones de estado. Nos compete, es nuestra responsabilidad como ciudadanos. Se ha concluido finalmente que es bajo una organización formal y claramente definida, enmarcada bajo la constitución y la ley, que podremos construir lo que por tanto tiempo como dice un amable colega, ha generado lamentos y quejas por tantos años.
En estos momento en DIMAR un grupo de Oficiales Mercantes que se han formado tambien en la academia de las leyes y otras más fuera de muchas singladuras que curten su espíritu, están trabajando en construir un marco legal adecuado para defender y participar en decisiones de estado. Ocupando los espacios donde claramente debemos estar también, sentados en la mesa debatiendo y construyendo mecanismos que articulen los mejores esfuerzos para encontrar soluciones y caminos con claros objetivos patrióticos.
En el intento de modificación de la ley 730 uno de los ponentes comentaba con razón, que desconocía totalmente la existieran organizaciones como la asociación de Pilotos, Asomec, Colegio de Oficiales Mercantes, Acimpa y otras más que sentaron su voz de protesta por esas lesivas modificaciones legales sin tener en la mesa de trabajo a todos aquellos que de alguna manera hemos vivido parte de nuestra historia; no solamente en el mar. también en los rios y todo ese universo que nos brinda un país como el nuestro por su rica geografía. Por que no nos digamos mentiras, los mismos vacíos legales y conceptuales existen también en ese rico universo fluvial de nuestra querida Colombia.
En este caso puntual de la Reforma a la Ley 730, una amalgama de participantes en compañía de un grupo de abogados de una naviera de tradición, logramos hacer presencia y ser escuchados.
Los invito a formar parte de estas organizaciones. A involucrarse y tomar partido. No busquemos la confrontación directa, Es supremamente desgastante y no arroja resultados positivos. En este tipo de organizaciones podremos encontrar los caminos para conciliar y construir todos juntos en los espacios que abierta y legalmente nos pertenecen.
Por favor háganme saber si quieren contactarse o recibir información de estas organizaciones que en estos momentos tienen un elemento fundamental para ser exitosas en su gestión. El factor humano del cual todos formamos parte.
Con consideración y respeto. Buen viento y buena mar.
Fernando Molano
fenr...@yahoo.es+57 311 6978381
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De: Alvaro Duarte <
ald...@yahoo.com>
Fecha: 13 de mayo de 2014, 18:15
Señores oficiales
Todos gente de mar
Apreciados colegas:
Duele el estar leyendo las quejas y lamentos de los señores oficiales mercantes a raíz del claro maltrato del que han sido objeto a lo largo de la existencia del programa de formación de Oficiales de la Marina Mercante.
Es claro que el objeto de la Escuela Naval "Almirante Padilla", alma mater de la mayoría de quienes de una y de otra forma integramos la colectividad de lo que podría denominarse "gente de mar", ha sido el de satisfacer la demanda en la formación de Oficiales Navales, habiendo quedado la formación de Oficiales de la Marina Mercante, relegada a un segundo e incluso tercer plano.
Sin embargo, este hecho no era problema durante la existencia de la Flota Mercante Grancolombiana, AGROMAR y otras empresas de menor envergadura y efímera existencia, que dieron vida a la Marina Mercante colombiana, conformada por naves en cuyos mástiles ondeó orgullosa la bandera tricolor, tripuladas profesionalmente por gente de mar colombiana a órdenes oficiales portadores de la internacionalmente reconocida Licencia colombiana.
Además de proveer el medio logístico requerido pare el transporte de la carga tanto de importación, como de exportación tanto de nuestra economía, como de las de otros países conectados gracias a la cobertura geográfica que permitían las numerosas rutas cubiertas, esta capacidad nunca fué reconocida en su justa dimensión.
Es que desde la misma Escuela Naval, se maltrataba y menoscababa a quienes integraban los diferentes cursos, bien de cadetes mercantes de cubierta, como de los cadetes mercantes ingenieros. Tratamientos despectivos, tales como "mercanchifles", eran de uso cotidiano y ni pensar en su participación en varias de las actividades institucionales, en algunas d elas cuales no les era permitido participar, dado que a la final ellos iban a ser "civiles".
Todos estos recuerdos surgen al leer las diversas notas de descontento que vienen circulando desde hace ya varios años. Pero, ni navales, ni mercantes, hemos sido capaces de lograr una mirada en perspectiva que permita observar con objetividad el problema.
La realidad es una sola: Tras haber permitido la desaparición d ela marina mercante, Colombia perdió su propia capacidad para el aprovechamiento del mar en el ámbito del transporte. Es uno de los varios temas de carácter estratégico, que ha escapado de los diversos Planes de Desarrollo de los diversos gobiernos, ejercidos por nuestra clase dirigente, hoy dedicada a mostrar el cobre en pobres y vergonzosas discusiones que no habrían de tener lugar entre quienes al ser parte de la elite nacional, suponemos cuando menos educada, además de privilegiada con alguna formación profesional. Pero la realidad nos muestra una constelación de ilustrados ignorantes que, a la caza de prebendas, carecen d ela capacidad para mirar al país en sus verdaderas dimensiones.
Los invito a dejar a un lado las animadversiones y taras que nos fueron inducidas, a fin de buscar de manera conjunta, una propuesta de solución para facilitar el encaje de los programas académicos de la Marina Mercante, dentro de las exigencias tanto del Ministerio de Educación, como del ICFES y demás organismos ante los que haya necesidad de someter a examen y/o revisión.
Claro es el hecho que el poder marítimo está constituído por los diversos actores de la actividad marítima, siendo el de la defensa nacional tan solo uno de sus componentes. En cierta forma, el error ha residido en la visión y actitud facilista del Estado colombiano al "encomendar" o "delegar" en la Armada Nacional, la realización de numerosas actividades que escapan a su propia naturaleza, en detrimento de los verdaderos intereses marítimos de la Nación.
Sé que estas palabras suenen duras a muchos, razón por la que estoy seguro seré objeto de descalificaciones, simplemente me limito a estimular a nuestro gremio a fin de motivar la acción. Gracias a la experiencia acumulada a lo largo d emi ejercicio profesional relacionado siempre con las actividades marítimas, tengo la certidumbre de que mi propuesta busca desentrabar este "nudo gordiano" resultante de los absurdos de nuestra colombianidad.
Contamos con el talento de nuestra gente, contamos con las capacidades económicas que nos permitirían la reconstrucción de una nueva marina mercante, contamos con la potencialidad para alimentar la construcción naval dentro de un esquema competitivo, pero lo que nos falta es el abandonar las ya citadas "taras" que nos han llevado a no perder de vista nuestro ombligo...
Despertemos!!
Atte.,
Alvaro Duarte Méndez