Foto: Página 12
Más dudas que certezas tiene el asesinato de Elsa Marta Sosa de Fagetti, testigo y querellante en causas de lesa humanidad en la provincia de Mendoza. Las notas del compañero Fernando Tebele, de La Retaguardia, son claras y contundentes al igual que el pronunciamiento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia.
Las teorías policiales y judiciales pasaron de un homicidio en ocasión de robo a un simple femicidio en cuestión de horas. Sin embargo, pasaron por alto la condición que Elsa tenía en Mendoza: ser testigo y querellante en causas contra los genocidas.
Resulta increíble la rapidez para esclarecer el caso, descartando teorías sobre lo ocurrido y ello nos lleva a pensar porque esta aceleración de los trámites policiales y judiciales. El silencio de radio de los organismos de Derechos Humanos, salvo el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, bastante llamativo para un caso de esta naturaleza.
El paralelismo con el caso de Silvia Suppo es más que evidente. Si le sumamos el conservadurismo mendocino y cordobés, junto a la corrupción existente en las policías bravas provinciales, queda claro que este asesinato no fue casual sino que tiene que ver con la actividad de la militante fallecida en materia de Derechos Humanos.
Y podemos afirmar que este caso no está resuelto porque las circunstancias del hecho y el contexto en el cual ocurrió deberían llamar a continuar la investigación. Con seguridad, buscarán algún perejil para adjudicarle el homicidio y terminar cerrando la causa.
Desde el Encuentro Memoria Verdad y Justicia compartimos el dolor y la preocupación por el asesinato de la compañera Elsa Marta Sosa de Fagetti, testigo y querellante en la causa contra los genocidas de San Rafael, Mendoza, por la desaparición de su esposo, Aldo Fagetti el 25 de febrero de 1975, en dicha ciudad.
El juicio de San Rafael a 27 genocidas imputados por la desaparición de 72 compañeros desaparecidos ha entrado en la etapa de alegatos.
Elsa Sosa era médica y vivía en Córdoba, donde se produjo el crimen.
En un contexto donde más de la mitad de los genocidas procesados gozan del beneficio de excarcelación, a pesar de ser autores de los crímenes más aberrantes, es imposible no relacionar este crimen con la impunidad de los genocidas.
Su asesinato se produjo a pocos días que el pueblo argentino expresara multitudinariamente en las calles y plazas de todo el país su repudio a la impunidad y a la reconciliación con los represores, promovida desde el gobierno de Macri, la cúpula de la iglesia y el poder judicial, fogoneada por una intensa campaña mediática.
Con la memoria y las heridas abiertas por el secuestro y desaparición de nuestro compañero Jorge Julio López y por el asesinato de Silvia Suppo, crímenes impunes por lo que hemos exigido justicia día tras día, exigimos la inmediata investigación y el castigo a los responsables del asesinato de Elsa Sosa. Repetimos: no hay seguridad para los testigos con los genocidas libres.
¡ No olvidamos ! ¡ No perdonamos ! ¡ No nos reconciliamos !
Son 30.000, fue genocidio.
Cárcel ya a todos los genocidas.
¡ Justicia por Elsa Sosa !
Silvia Suppo testimoniando en la Causa Brusa.
Con dolor y silencio, familiares, amistades y compañeras y compañeros de militancia de Marta Sosa, afrontaron con desdicha y sorpresa el momento desolador de la despedida de sus restos en Córdoba, donde fue asesinada el viernes, como informó La Retaguardia en la mañana de ayer. Esta mañana la policía detuvo a un albañil que realizó trabajos en su casa y al que un vecino asegura haber visto salir de la casa poco después de la que se supone fue la hora de su asesinato. Descartada la teoría del robo, que la policía pretendió instalar ayer con una seguridad que luego no pudieron sostener, la teoría oficial viró hacia el lado del femicidio, aunque ya no les resulta posible descartar que su crimen pudiera estar vinculado a su condición de querellante en un juicio cuya sentencia debería conocerse en pocos días. Generan inquietud las similitudes con la investigación judicial que tuvo el caso de la testigo Silvia Suppo, por eso dialogamos con su hija, Marina Destéfani, que repasó aquellas primeras horas, dudas y certezas.
Por Fernando Tebele
"Estamos despidiendo a una gran compañera, con toda su sencillez y humildad. Recordando esa sonrisa siempre dispuesta para todo. El mate en el juicio. Y sobre todo quiero recordar a Marta mirándolos a los genocidas, siempre con su coraje, exigiéndoles y pidiéndoles que digan donde están los cuerpos. Siempre acompañando a su hijo, abrazados. Esa es la imagen con la que voy a cerrar el día. Y recordándola siempre con esa sonrisa, siempre predispuesta al abrazo, a la contención. Una gran militante. Siempre con su coherencia en los juicios, a la hora de dar su testimonio. Una maravillosa persona", dice con desolación Victoria González, co-presidenta de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de San Rafael, Mendoza, donde Marta dejó esa imagen que podría aplicarse a la mayor parte de los sobrevivientes que no solo dan su testimonio, sino que además sostienen los juicios con su presencia cotidiana. González forma parte de una delegación de organismos de derechos humanos de San Rafael que viajaron a Córdoba ayer luego de haberse reunido en la Plaza de la Memoria de esa ciudad, para realizar una especie de asamblea en la que intercambiaron la información que iba enviando el hijo de Marta, Javier Fagetti, que viajó en la medianoche del mismo viernes a Córdoba. Fagetti es referente de H.I.J.O.S. en Gral. Alvear y fue recibido y acompañado por la regional Córdoba de la misma agrupación.
Conviene en este momento volver al principio. La Retaguardia tomó conocimiento de la noticia a través de un posteo en Facebook de una ex presa política. Graciela Draguicevich: "En Córdoba apareció muerta ahorcada con una bolsa en la cabeza Marta Sosa de Faggetti testigo del juicio de lesa humanidad que se lleva adelante en estos días en Mendoza. Es terrible.De terror lo que hicieron con esta compañera. Hijos de yuta !! En ese juicio también se juzga a Trentini, el policía que mató a Sebastián Bordon".
Por lo que pudimos saber más tarde, Marta
Sosa no fue encontrada con una bolsa en la cabeza, lo que
había generado en los y las sobrevivientes mucha
inquietud, casi un sello de fábrica marca genocida.
Otra de las inquietudes del día de ayer apenas conocida la
noticia, fueron las similitudes con el caso de la testigo
Silvia Suppo, asesinada en 2010 en Rafaela, Santa Fé. Por
eso dialogamos con Marina Destéfani, su hija, espantada
como todos y todas por la noticia, pero con el plus que
significa que le remueva su propia historia.
"Estoy movilizada por la novedad, tristemente movilizada", soltó al comienzo del diálogo.
Elsa junto a su hijo Javier (Foto: Página 12)
Elsa Marta Sosa de Fagetti, testigo y querellante en el juicio por crímenes de lesa humanidad de San Rafael, Mendoza, fue asesinada ayer (19/05) en su casa de Córdoba, donde vivía. Su hijo, Javier Fagetti, referente de H.I.J.O.S. en esa ciudad, viajó esta madrugada desde General Alvear, donde vive, ya enterado de la dolorosa situación. Según pudo saber La Retaguardia, su madre habría aparecido con algunas señales que podrían entenderse como parte de la metodología de aquellos años. De todos modos, por ahora hay más dudas que certezas, sobre todo porque la Policía Federal y la Policía de Córdoba han caratulado la causa como si hubiese sido una muerte tras un robo.
Por Fernando Tebele
Elsa Marta era esposa de Aldo Fagetti, militante de la JP y Montoneros, un empleado de Rentas en la ciudad, que fue secuestrado el 25 de febrero de 1976. Por su secuestro y posterior asesinato no solo era testigo sino además querellante en uno de los juicios más importantes en número de casos y genocidas acusados. El caso de Fagetti es emblemático, ya que es uno de los tantos hechos ocurridos durante el Terrorismo de Estado, antes del golpe, lo que motivó que se pidiera la detención de Isabel Martínez de Perón, por entonces Presidenta de la Nación.
Algunas fuentes han declarado a La Retaguardia que tanto la Policía Federal como la de la provincia de Córdoba, donde ocurrió el hecho, ya caratularon el hecho como homicidio ocurrido en ocasión de robo, pero además solicitaron desvincularlo de cualquier relación con la calidad de testigo - querellante de Sosa de Fagetti, lo que no deja de llamar la atención, ya que es de suponer que cuando se investiga un asesinato cabe tener en cuenta como posibles homicidas a quiénes podrían querer que la víctima sea asesinada; pero quizá veamos demasiadas series.