Yajelit Vásquez
unread,Feb 19, 2013, 4:59:00 PM2/19/13Sign in to reply to author
Sign in to forward
You do not have permission to delete messages in this group
Either email addresses are anonymous for this group or you need the view member email addresses permission to view the original message
to maritza acuña, Adelfa Hernandez, rosana Chachín, Rosa Junguittu, Maria ovalle Simón Bolívar, Ninoska Marcano Maestra el salvador, thaimy estudiante UCV, Alejandro Garrasino, Amelia Twiter, Beni Luna twist, Briss Martinez Twis, Eduardo Morlán Twitter, Erika Labastidas Gatawich twiter, Ian Smith twist, Jesus Bosque Musico twis, Juan Carlos Dacosta Twitter, Julio Rada Twis, Laurita twis, Luís Borrejo Twist, Rafael Ortiz Twis, Oscar Colmenarez Twist, Rodrigo López Twitter, Sergio González twist, Sergio GonzálezMéxico Twist, Xavier Gonzalez Twitter, fundacionart...@googlegroups.com
Hola, queridos amigos, hoy quiero compartir con ustedes pequeño relato, realizado con mucho cariño... Feliz Día. Dios nos bendiga. Se les quiere!!! Besitos
EL DEDO
(Relato inspirado en la obra de Fenómeno Lu)
Un hombre pobre se encontró en su camino, a un antiguo amigo llamado Camilo. Un caluroso abrazo los estremeció de alegría, sus caras rebasadas de cariño reflejaban el tiempo que tenían sin verse. Camilo tenía un poder sobrenatural que le permitía hacer milagros. Aquel hombre y Camilo caminaron hacia el Parque los Caobos, allí se sentaron a conversar, al lado de una señora de faldas de rayas, ella en silencio tejía y tejía como araña. Como el hombre pobre se quejaba de las dificultades de su vida, su amigo tocó con el dedo un ladrillo que de inmediato se convirtió en oro. Camilo pretendía ayudar a su amigo, sin embargo, nada le daba consuelo, sólo se escuchaba lamentos. Para aquel hombre pobre, era muy poco el oro, la señora le observaba y seguía tejiendo. Camilo fue cerca hasta un león de piedra, lo tocó y se convirtió en un león de oro macizo y también
le colocó el ladrillo de oro. El amigo insistió en que ambos regalos eran poca cosa. La señora lo miró por un instante y en silencio siguió tejiendo.
-¿Qué más deseas, pues? -le preguntó Camilo sorprendido.
-¡Quisiera tu dedo! -contestó el otro. La Señora miró a Camilo, y sin mediar palabras se dirigió al hombre pobre, lo tocó con su dedo y ambos desaparecieron, sin dejar huellas de aquel encuentro.
Yajelit Vásquez
19-2-2013
Este mensaje ha sido enviado gracias al servicio BlackBerry de Movilnet