“Hace 20 años yo sólo pague dos mil dólares y el trato con el pollero era muy sencillo y el paso por la frontera era muy seguro no corrías los riesgos de ahora”.
Clara comenta que para cruzar hay que hacer contacto con el pollero, luego hacer cita y esperar a que este llame y comente la gama de formas con que cuentan para atravesar la frontera.
“Ahora que quiero regresar me sorprenden los precios, antes yo había ingresado al menos en dos ocasiones. Ahora los polleros tienen su lista de espera y no es tan sencillo que te digan cuándo te van a pasar, ya no es como antes que uno quería pasar y listo solo daba el dinero. Ellos te dicen: ‘ahorita tengo gente y citas y no te puedo cruzar’”, asegura.
Clara detalla que de inicio les ofrecen cruzar a los Estados Unidos caminando, en carro, en lancha, en avioneta o con la modalidad mas reciente: “papeles ‘legales’” en los cuales se busca la similitud física del migrante con de la persona que prestó sus documentos.
“Los polleros dan opciones. Por ejemplo, te dicen: ‘tengo en lancha y esa te sale en 10 mil dólares. Por esa ruta te garantizo llegar rápido nos vemos en un embarcadero de Tijuana y te cruzamos’. Otra ruta que te ofrecen es en avioneta. En esa te tienes que trasladar a la frontera con Texas, pero yo no me quiero arriesgar por esa ruta. Allá encierran a las compañeras y te cobran 16 mil dólares. El riesgo allá es que pasas junto con la droga que traen los cárteles”.
Clara estudió en México administración de empresas, sin embargo vive desde hace 20 años en Estados Unidos. Sólo regreso a despedirse de su madre quien murió hace unas semanas, ahora espera cruzar la frontera por la línea con un pollero que le cobra 15 mil dólares.
El método más barato para cruzar la frontera es de 3 mil dólares y consiste en saltar la barda y recorrer el desierto o los cerros que se encuentran del lado de los Estados Unidos. Y el más caro es el de la renta de documentos originales en las cual se ofrece la complicidad de un pollero con un agente de la Patrulla Fronteriza, pero el precio es de 20 mil dólares. Esa cantidad se paga una vez que se está en territorio estadounidense.
Para María Dolores Paris Pombo investigadora del Colegio de la Frontera Norte (Colef), la estrategia de control migratorio en Estados Unidos se está enfocando a incrementar el número de deportaciones tanto de residentes permanentes que cuentan con antecedentes penales, como de aquellos con estatus migratorio irregular.
Por otra parte el gobernador de Baja California José Guadalupe Osuna Millán, recordó que en los últimos meses, el gobierno estadounidense ha incrementado el número de deportaciones de delincuentes mexicanos presos en cárceles de aquel país.
“Las deportaciones van en aumento y en la mayoría de los casos no nos avisan si se trata de ciudadanos sin documentos o de delincuentes, estamos tratando de negociar que nos den listas de deportados y sobre todo de aquellas personas que están siendo excarceladas”.
Este fenómeno, aseguro, está ocasionando que en la frontera de Tijuana se conformen células de narcotraficantes emergentes.
De acuerdo con René Zenteno investigador del Colef, no hay un consenso sobre el número de mexicanos “devueltos” por las autoridades migratorias estadounidenses.
“Teóricamente, las estadísticas estadounidenses y mexicanas deberían coincidir o ser muy similares. Sin embargo, la cifra de Estados Unidos casi duplica a la de México durante la mayoría de los años del periodo 1995-2010”.
De acuerdo al Instituto Nacional de Migración los mexicanos que fueron devueltos a nuestro territorio no fueron recibidos por las autoridades mexicanas, ya que pudieron ser regresados por lugares y en horarios diferentes a los establecidos en los acuerdos bilaterales.
Human smugglers are devising increasingly sophisticated and expensive methods of moving migrants across the border, as Animal Politico reports.
According to one migrant who has crossed the border several times over the last 20 years, smugglers now offer a range of services priced between $3,000 to $20,000.
For a lower price, smugglers agree to help migrants jump the border fence, then walk through the US southwestern desert to safety. Those who pay more are promised original legal documents and the aid of corrupt Border Patrol agents. Other smuggling methods involve moving people by boat and small aircraft. In such cases, drugs shipments are typically smuggled at the same time, the migrant told Animal Politico.
It is unsurprising that heightened security along the US-Mexico border has allowed human smugglers to justify the high price of their services. The Obama administration has deployed record numbers of Border Patrol agents to the southwest frontier, as part of an effort to reinforce border security measures initiated under the previous government.
As crossing the border becomes a more complex and expensive endeavor, it is likely to further attract the attentions of organized crime groups. Many groups already play a role in the human smuggling trade, and this only looks set to increase.
Criminal organizations like the Zetas are known to charge human smugglers a tax in exchange for permission to move people through their territory. Criminal groups are also known to target migrants when moving from Central America through Mexico. In an interview with the AP earlier this year, one migrant said that criminal gangs were considered the real threat during the journey, not immigration enforcement bodies like the Border Patrol.