Quelqu'un aurait-il une analyse précise de l'origine du mot "gavacho" dans
son sens péjoratif employé par les espagnols pour désigner les français ?
Henri Martinez
Bonjour Henri,
j'ai fait un copié collé d'une recherche antérieure sur certains termes
utilisés en espagnol
notamment Gavacho......c'est en espagnol......
je te conseille de le copier-coller sur Word ou tout autre éditeur pour voir
plus précisement ce terme
dis-moi si c'était ce que tu cherchais...
@+
Roger
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DE GAUCHOS, RANCHOS y OFICIOS
lunes, 19 de abril de 1999 22:24
Leyendo un muy interesante libro de John Hale sobre el Renacimiento
europeo, encuentro una referencia a las migraciones de la época :
" .... the poor from the Balkans to Italy, from the Auvergne and Gascony
to Spain (where they were reviled as "gabachos", worthless pigs)".
Resulta que algo había leído del origen peyorativo de la expresión
"gaucho", y me pregunto si no será pariente o derivado de "gabacho".
Qué piensan ?
Saludos !
Raúl Ernesto Ajman
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segun el DRAE, gabachos puede venir de 'gavach', pero no lo relaciona
a gauchos.
Segun Ma. Moliner, dice que gauchos puede venir del quichua 'uájcha'
(pobre),
pero temo que no se sabe de seguro.
elisa, 19/4/99
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Pobre la Moliner, aunque quién te dice .... por lo menos "china" viene
del quechua y es "mujerzuela".
.
> pero temo que no se sabe de seguro.
En uno de esos libros del CEAL leí que el nombre viene de "gauderio",
pero no había muchas explicaciones, salvo que decían que el término es
castellano del S XVI.
"Gauderio" me suena a algo festivo en latín o italiano, no sé. Te dice
algo el término ? Les dice algo a los peninsulares ?
Saludos !
Raúl Ernesto Ajman, 20/4/99
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En el Covarrubias, 1611, no aparecen las voces gaucho ni gauderio, lo que no
quiere decir que no fuesen utilizadas en la época. Sí viene sin embargo la
voz GABACHO/GAVACHO: 'Hay unos pueblos en España que confinan con la
provincia de Narbona; Strabón y Plinio los llaman gabales, César gabalos. A
éstos llama Belteforestio gavachus y nosotros gabachos. Esta tierra debe ser
mísera, porque muchos destos gabachos se vienen a España y se ocupan en
servicios bajos y viles, y se afrentan cuando los llaman gabachos. Con todo
eso vuelven a su tierra con muchos dineros, y para ellos son buenas Indias
los reinos de España.'
Un saludo, JAGP, 20/4/99
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En México se le llama "gabacho" al norteamericano o gringo pobre,
sucio,vulgar, pandroso, borrachín, jipioso o destrampado.
Hermelinda, 21/4/99
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Dice Ricardo Rodríguez Molas en su -HISTORIA SOCIAL DEL GAUCHO- (Bs. As.
CEAL, 1994) en una nota al pie respecto del nombre "gaucho":
"Es interesante observar la similitud semántica y social, con el término
gavacho o gauachos empleados en España en los siglos XVII y XVIII para
designar a los franceses que huyen de la pobreza de Languedoc y se trasladan
a la Península. [...] En 1789, en Colonia del Sacramento, a causa de una
pelea ocurrida en una pulpería, se declara que uno de los intervinientes
"había sido un gabucho y que el tal había tomado el campo." Detenido,
resulta ser José Torres, natural del Paraguay. En su declaración señala: "la
mucha gabuchada que a la sazón se hallaba en la expresada pulpería de
Vicente Piris, unos dentro de ella tocando la vigüela, y otros en la parte
de afuera de la misma puerta montados a caballo." (Archivo General de la
Nación, Bs. As., División Colonia, Sección Gobierno, Tribunales criminales,
legajo n° 153)" (página 66)
Bueno, espero que sea útil,Chau. Andrea Cobas Carral, 21/4/99
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La existencia de "gabucho" y "gabuchada" se puede explicar fácilmente.
Al parecer, la palabra original era "gaúcho" (con hiato). Todas las
lenguas tienen aversión a los hiatos y tienden a deshacerlos. Hay dos
maneras principales de deshacer un hiato:
1) Convirtiéndolo en un diptongo: GAÚCHO > GAUCHO.
(Otros ejemplos: boína > boina, baúl > baul)
2) Introduciendo una consonante entre las dos vocales en hiato: GAÚCHO
> GABUCHO
(Otros ejemplos: catalán baul > bagul, dues > dugues)
Por tanto, no creo que la existencia de "gabucho" sea un argumento
definitivo para demostrar que "gaucho" está relacionado con "gabacho"
(aunque tampoco me parece totalmente descartable). A mí, en cambio, me
parecería muy interesante que si alguien tiene acceso a un diccionario
etimológico PORTUGUÉS nos hiciera saber que opinan los filólogos
lusófonos sobre el origen de esta palabra.
La edición abreviada del "Diccionario etimológico de la lengua
castellana", de Joan Coromines dice lo siguiente sobre la voz
"gabacho":
Nombre despectivo que se aplica a los franceses desde 1530. Del
occitano "gavach", 'montañés grosero', 'persona procedente de una
región septentrional y que habla mal el lenguaje del país'. El sentido
propio del vocablo es 'buche de ave' (siglo XIII) y 'bocio', aplicado a
los montañeses de las zonas occitanas septentrionales, por la
frecuencia de esta enfermedad entre los mismos. Voz de origen
prerromano no bien puntualizado.
Con respecto a "gaucho" la información es escueta:
'Criollo rural del Río de la Plata', 1782. Origen incierto,
probablemente INDÍGENA AMERICANO. La acentuación primitiva parece ser
"gaúcho".
Aquí viene como anillo al dedo recordar a J. L. Borges ("Tlön, Uqbar,
Orbis Tertius"):
"...Hablamos de vida pastoril, de capangas, de la etimología BRASILERA
de la palabra gaucho (que algunos viejos orientales todavía pronuncian
gaúcho)..."
Conozco otra etimología que deriva "gaucho" del EUSKERA "haurtxo",
diminutivo de "haur" ('niño') y que, personalmente, me parece inviable
desde el punto de vista fonético.
La Enciclopedia Acta 2000 afirma lo siguiente: "Son términos ARAUCANOS:
gaucho (Giese defiende que sea vasco), poncho, malón."
O sea que, lo dicho al principio: origen incierto.
"Gauderio" no parece tener nada que ver ni con "gaucho" ni con
"gabacho", según se desprende de lo que afirma Coromines sobre la voz
"regodearse":
"Regodearse", 1605. Fue primeramente palabra jergal, derivada de
"godo", 'rico, persona principal', con el sentido de 'vivir como un
rico, divirtiéndose y sin trabajar'. Godos llamaban los rufianes a los
nobles y los ricos por alusión a la frase "hacerse de los godos",
'pretender que uno desciende de la gente de esta raza'. Derivado
"regodeo", 1605. Díjose también "godeo" y "godearse", siglo XVI, de
donde el jergal "godería", 'convite, borrachera', 1609, que, bajo el
influjo de "gaudeamus", produjo a su vez el rioplatense y portugués
"gauderio", 'hombre de mala vida', 1773.
No parece, pues, en principio, que haya ninguna relación entre
"gaucho", "gabacho" y "gauderio" (excepto si a alguien le consta que
los gauchos tengan una especial predisposición a padecer bocio). Más
sugestiva es, a mi parecer, la relación entre los "gabachos" y los
"gafos", "gafes" o "agotes" de los Pirineos. La Enciclopedia Espasa les
dedica un interesante artículo que, a pesar de ser un poco largo, estoy
dispuesto a transcribir si alguien se muestra interesado.
Saludos.fhb, 21/4/99
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Sólo divagando por los terrenos de la lingüística etérea me pregunto si
gaucho no es antónimo de derecho. Aquí se me entran los galos y los godos y
los araucanos... quiero decir en el plantearme la tal, y, por supuesto,
todo lo dicho hasta ahora en esta amable discusión.
Uno cordial,Antonio Bou <anto...@coqui.net>, 22/4/99
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Pues aunque parezca mentira, en este caso estoy con la ortodoxia :-)
No me creo que a gabacho se le pueda caer la "b" asi como asi, no
puedo sentirlo (supongo que el motivo racionalizado sera esa aversion
al hiato que nombrais).
Amen de ello, me extraña que los oscences que antes paseaban por la lista
no hayan mencionado "gabarnie", la parte de francia que limita con el
Sobrarbe, y que da una pista mas de las "notas" implicitas en gabacho.
Tambien relevante, por "evolucion paralela" mas que por dependencia, el
despectivo usado para los de San Sebastian: guipuchis.
Si se quiere jugar a la alpargata (pantufla, de pan- y toufle?), propongo
que pongais en la cesta "gouache", la pintura artistica pseudo-oleo, y
"gaban", que alguna vez ya lo he visto en este juego.
Alec, 22/4/99
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Raúl E. Ajman escribió:
"Aunque mi ego haya abandonado bruscamente la discusión para quedarse
junando con bronca desde la vereda de enfrente, yo te agradezco la
información.
Voy a derivar el tema a una profesora de castellano brasileña, a ver
qué
luz sale de sus diccionarios y qué es lo que dicen por allí."
El D.R.A.E. trae un verbo "galuchar" que significa 'galopar' y que es
propio de varios países de América del Sur, pero no de España.
Teniendo en cuenta que algunos apuntan una posible etimología brasileña
para "gaucho" (de hecho parece que en todos los textos sobre los
gauchos sale a relucir la provincia de Río Grande del Sur) y que en
portugués la -l- intervocálica desaparece (ejemplos: color > côr ; sala
> sâ ) me parece que es una posibilidad a tener en cuenta.
Ya me contarás que te dice la profesora brasileña. ¿sería mucho pedir
si le preguntaras también, ya puestos, que etimología dan los
portugueses a la palabra "duende"?
fhb, 22/4/99
--
Alejandro Rivero escribió:
"Pues aunque parezca mentira, en este caso estoy con la ortodoxia :-)
No me creo que a gabacho
se le pueda caer la "b" asi como asi, no puedo sentirlo (supongo que el
motivo racionalizado
sera esa aversion al hiato que nombrais)."
Bueno, en realidad no es imposible, sobretodo si a la b le sigue una u
(ejemplos: sabuco > saúco, tributo > treúdo). Lo que yo veo más difícil
es la transformación de a en u. No obstante.... "gabachada" es una
palabra con demasiadas as, por lo que puede haberse dado una
disimilación y haberse convertido en "gabuchada", de donde luego
saldría "gabucho" y (con caída de b) "gaúcho".
O sea, que yo no niego totalmente la posibilidad que apunta Raúl. Sólo
quise indicar que la existencia de "gabucho" y "gabuchada" no es una
prueba concluyente.
--
Saúdaçoes. fhb, 23/4/99
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Hasta ahora dos brasileñas me contestaron (una de ellas gaúcha - natural
de Río Grande do Sul, no es que ande a caballo arreando ganado ...-
dónde estará Simone, que también sabe de esto ?) :
a) "gaúcho" proviene del castellano "gaucho" (de un diccionario
portugués, no etimológico). No nos sirve, claro....
b) La gaúcha citó la hipótesis del origen euskera (incluso le respondí
con tu propia mención de esa misma hipótesis, que era más completa).
Me resultaron muy interesantes las páginas gaúchas que encontré en la red.
En realidad hay una subcultura gaucha que se extiende por tres países y que
tiene variaciones locales. Para que te des una idea, el el gaucho/gaúcho es
un fenómeno nativo en un área que ahora se extiende desde el paralelo de los
50 grados de latitud Sur hasta pasado el trópico de Capricornio. Como quien
dice desde el Norte de Francia hasta Mauritania.
El Norte de esta región está caracterizado por la influencia guaranítica (el
mate, la presencia de términos en guaraní en el dialecto, el mayor sentido
comunitario, mestizaje con indígenas pacíficos y más civilizados).
El Sur recibe influencia de naciones indígenas muy belicosas (los charrúas
orientales y sus parientes entrerrianos, los ranqueles cruzando el Paraná,
los araucanos que se expandieron desde el Norte de la Patagonia hacia las
llanuras en época colonial). El gaucho sureño es
mucho más individualista y violento que el del Norte, aunque ambos son
jugadores empedernidos y moderados con la bebida (D 'Orbigny 1826).
En todas partes la cultura gira alrededor del ganado. En las llanuras
sudamericanas había enormes manadas de ganado salvaje (cimarrón, orejano -
sin marca- ) y los gauchos del sur, como los llaneros de Venezuela se
adaptaron a su explotación.
Me gustaría que alguien que tenga más conocimientos lingüísticos que yo se
ocupe de caracterizar el dialecto gaucho, tanto del lado rioplatense como
del brasileño. Desde mi ignorancia, sospecho que el portugués de los gaúchos
tiene características de pronunciación, vocabulario y sintaxis que muestran
una fuerte influencia de la zona hispanohablante
de la cultura gaucha. Por lo menos a los argentinos con muchos años de
residencia en el Brasil y que hablan perfectamente el portugués los
confunden con riograndenses por su entonación.
Hay que tener en cuenta que el área de la Banda Oriental, Río Grande do Sul
y las Misiones fué escenario de conflictos limítrofes entre los imperios
portugués y español. Hubo portugueses que terminaron aquerenciados en zonas
ahora hispanohablantes y españoles en Río Grande do Sul.
Vaya un ejemplo del portugués gaúcho (chistes algo sucios y malos), tomado
de la red. Estos son gauchos hechos y derechos que hablan portugués, pero
con una "música" perfectamente reconocible como propia para un argentino de
la región pampeana o para un uruguayo. Incluso usan el "che" como nosotros :
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Estava o Gaudério em sua estancia trabalhando, quando olhou para o
relógio e exclamou assustado!
- A las frescas! To mais atrasado que tartaruga em desfile de lebre!
O fandango começa daqui a pouco, tche!!
Apressadíssimo, o gaúcho correu para a casa e no caminho falou pro guri que
trabalhava na fazenda:
- Piá! Encilha ligeiro um animal pra mim que eu to loco de atrasado pro
baile!
E o menino fez o que o Gaudério mandou. O gaúcho montou e se mandou correndo
para chegar em tempo no baile.
No caminho resolveu pegar um atalho que, diziam, tinha assombração.
Mesmo assim ele não quis saber. De repente, no meio do mato, surgiu o diabo,
o capeta em pessoa.
O gaudério, mais branco que lenço de padre, se cagou todo:
- Coisa ruim! Por favor não me mate, tche!
- Calma gaúcho - respondeu o tristonho - Pelo contrário, vou te conceder
três
pedidos.
Peça o que quiser.
- Ah, é assim? Pois então QUERO TER UM ROSTO DE GALA DE CINEMA, QUE A MINHA
GUAIACA
FIQUE CHEIA DE DINHEIRO E UM ORGAO SEXUAL IGUAL AO DESTE ANIMAL QUE
ESTOU MONTANDO!
- Pode ir pro baile - disse o demo - vou te atender os desejos.
E o Gaudério chegou no fandango, atiçado. Foi pro banheiro conferir o
resultado dos pedidos.
Primeiro olhou no espelho e tava com o rosto do Tom Cruise. Depois abriu
a guaiaca e era dinheiro que não cabia mais. Finalmente baixou a calca
pra conferir o terceiro pedido:
- PIA DESGRAÇADO!!! ME ENCILHOU A ÉGUA!!!
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Otro:
Chegou um gaúcho no Rio, de botas e bombachas e foi passear na praia de
Copacabana.
Olhando o mar deu uma vontade louca no guasca de tomar um banho. Como
ele não tinha calção de banho, resolveu tirar as botas e entrar no mar
de bombachas mesmo.
O problema é que a bombacha era branca e ficou transparente quando o gaúcho
saiu do mar.
Uns cariocas que estavam passando naquela hora, viram a calca
transparente do gaudério, onde dava claramente pra ver que o pau ia até
o joelho e começaram a rir do gaúcho.
O gaúcho, sem se intimidar, olha pros cariocas e diz:
- Vão dizer que o de vocês também não fica encolhido com o frio!
> Ya me contarás que te dice la profesora brasileña. ¿sería mucho pedir
> si le preguntaras también, ya puestos, que etimología dan los
> portugueses a la palabra "duende"?
Eso lo encontré en la red:
> duende
> do Cast. duende
> s. m.,
> espírito sobrenatural que fazia travessuras, de noite, dentro das casas.
Saludos !Raúl Ernesto Ajman, 24/4/99
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Estuve desconectado de la Lista durante un mes, asi que no sé como empezó
esta conversa sobre la etimología de "gaucho" ni lo que ya se habrá dicho
al respecto. Pero, como soy portugués, me gustaría añadir algo: en el
_Dicionário da Língua Portuguesa_, 6a ed., de Porto Editora, uno de los más
fiables, se dá como etimología lo siguiente: "Del quíchua 'uájcha',
anteriormente 'uákcha', es decir 'pobre', 'huérfano'". No sé lo que valdrá
esta etimología, pero la hipótesis de un origen portugués me parece muy
poco probable; és verdad que en portugués se dió la síncope de la "l" y la
"n" intervocálicas, pero esto pasó en los términos antiguos, entrados en
nuestra lengua en una época muy temprana; dichas "l" y "n" ya no
desaparecen en los términos entrados en el siglo XVI, y no creo que la
palabra sea anterior a este siglo. (Una cosa más: no sé lo que sea lo de
"sala> sâ" que dais como ejemplo... "Sala" en portugués és... "sala", y no
conozco la palabra "sâ"... quereríeis decir "sana" > "sã"?).
Saludos
J. J. D. Marques, 24/4/99
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Raúl escribió:
"Me gustaría que alguien que tenga más conocimientos lingüísticos que
yo se ocupe de caracterizar el dialecto gaucho, tanto del lado rioplatense
como del brasileño."
No conozco de primera mano el habla de los gauchos, pero puedo hacer
algunos breves comentarios al lenguaje que usa José Hernández en el
"Martín Fierro". Se trata básicamente de un dialecto de raigambre
aparentemente andaluza (aunque no necesariamente, ya que los rasgos que
presenta también son compartidos por otros dialectos españoles, como el
leonés y el extremeño):
- Aspiración de "f": "juerte" ('fuerte'), "junción" ('función")
- Pérdida de -d- intervocálica : "cuidao" ('cuidado')
- Caída o asimilación de -s implosiva: "refalar" ('resbalar')
- Inestabilidad del timbre de las vocales átonas: "escuridá"
('oscuridad'), "lumbriz" ('lombriz'), "polecía" ('policía')
- "Pa" en vez de "para", "naide" en vez de "nadie", "ande", "dende"
('donde', 'desde')
- "güe" por "bue" / "hue": "güelta" ('vuelta'), "güella" ('huella')
NOTA:
"Hola!
Lo que indicas no es patrimonio exclusivo del habla gaucha.
La influencia del quechua en los hispanoparlantes peruanos
hace que casi todo lo que has mencionado sea común por aquí
también, al menos en los registros populares.
Saludos desde el Perú! Angel, 26/4/99
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Rasgos específicamente leoneses del "Martín Fierro" son la palatalización
esporádica de n- inicial: "ñudo" ('nudo'), "ñeblina" ('neblina'), el cambio
d > l en posición implosiva ("alvertir" por "advertir") o las d- iniciales
("dentrar" por 'entrar')
Una de las características más llamativas de este dialecto está en la
fortísima aversión al hiato, que lo emparenta no con el andaluz, sino con el
español del Norte. Martín Fierro diptonga sistemáticamente todas las vocales
en hiato (caer > cáir; ahí > áhi; león > lión). A mí esta tendencia me hace
imaginar una entonación rápida y entrecortada, similar a la de los mejicanos
(que también tienen fobia al hiato) y muy diferente de la actual entonación
bonaerense, pero debo estar equivocado, porque se supone que los gauchos
hablan de forma pausada.
("Recuerdo claramente su voz; la voz pausada, resentida y nasal del orillero
antiguo, sin los silbidos italianos de ahora.", Borges, "Funes el
memorioso")
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NOTA:
"Entre la gente de campo hay variantes zonales muy marcadas. . En el Sur
suele encontrarse con mayor frecuencia la cadencia sentenciosa y
tranquila, en el Noreste es más común el fraseo rápido y con pocos
silencios, que viene del guaraní. En todas partes vas a encontrar eses
convertidas en "j" o en "h" y erres que tienen historias y rarezas
difíciles de explicar ( le había mandado a Elisa un WAV en castellano y
quechua donde en 15 segundos un mismo hablante producía tres erres
distintas, espero que ella lo tenga todavía...). "
Raúl Ernesto Ajman, 26/4/99
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Otro rasgo llamativo es la acentuación aguda de los verbos con
pronombres átonos: "busquemeló". Debe ser de origen indígena, ya que en
España creo que sólo se da en las islas Baleares (que apenas
participaron en la colonización de América).
NOTA:
"El 26 Apr 99 Raul Ernesto Ajman escribió:
> No tengo muy clara esta cuestión.
Coincido en que algún origen indígena debe tener. En la
sierra sur del Perú (Arequipa, Cusco), es muy común esa
pronunciación: "dimeló", "buscaló"."
Angel Moyano <an...@erys.com.pe>, 26/4/99
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Por lo que respecta al "che" supongo que procede de la interjección española
"ce!" (pronunciada /tse/) que aparece en los clásicos del Siglo de Oro y que
se conserva actualmente en Valencia (pronunciada che) y (en menor grado) en
Andalucía (pronunciada se). Claro que,
teniendo en cuenta la zona de América en que se usa, también podría venir
del guaraní.
---
NOTA:
"Es que en guaraní no existe y en cambio en araucano es una palabra común
que significa "hombre" y forma parte del nombre de sus tribus : puelCHE,
mapuCHE, etc. y de los nombres araucanos de otras tribus vecinas, como
los tehuelCHE -los "patagones" de Magallanes -. Sin embargo en el centro
de la cultura araucana, en Chile, el "che" no ha entrado en el
castellano. En cambio, en plena zona guaranítica, en Corrientes, se lo
escucha a cada rato.. Los gaúchos riograndenses usan el "tse" como
nosotros el "che". En fin, es un misterio, ya sea que provenga de Europa
o de los araucanos..."
Raúl Ernesto Ajman, 26/4/99
---
NOTA:
"Siempre pensé que era una influencia italiana adquirida por
los porteñós y, de allí, difundida. Hablando con italianos
uno descubre que muchos usan la expresión "cie!" (o algo
así, no conozco nada de italiano, pero suena a "che" y la
intercalan exactamente en donde debrías ir los "ches"
porteños)."
Angel Moyano <an...@erys.com.pe>, 26/4/99
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"Hay que tener en cuenta que el área de la Banda Oriental, Río Grande
do Sul y las Misiones fué escenario de conflictos limítrofes entre los
imperios portugués y español. Hubo portugueses que terminaron
aquerenciados en zonas ahora hispanohablantes y españoles en Río
Grande do Sul."
En los dos últimos siglos, los brasileños se han anexionado un millon de
kilómetros cuadrados a costa de las naciones vecinas. Una buena parte de Río
Grande del Sur formaba parte de las misiones jesuíticas (bajo soberanía
española), aunque en las misiones la lengua predominante no era el español,
sino el guaraní.
El segundo de los chistes sobre gauchos que has enviado es muy conocido en
España, pero aquí se atribuye a un moro.
Saludos. fhb, 24/4/99
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El gaucho es un hombre-jinete de la pradera, no responde a un tipo étnico
único, fruto del mestizaje de la región rioplatense, su origen está
vinculado a las singulares condiciones políticas, históricas y económicas de
su medio. Pertenece por igual a las zonas ganaderas de la Argentina, sur del
Brasil y Uruguay, el área geográfica del gaucho coincide con una región
natural. Puede afirmarse con seguridad que su tipo primigenio nació en la
Banda Oriental a lo largo del siglo XVIII.
El vocablo gaucho proviene de la expresión quechua "huachu", que quiere
decir huérfano o vagabundo. Los colonizadores españoles transformaron el
término, a los huérfanos pasaron a llamarlos "guachos" a los vagabundos
"gauchos". En el sur del Brasil suele llamársele "gauderio" o "gaúcho".
http://www.rau.edu.uy/uruguay/cultura/gaucho.htm
Hay de Leopoldo Lugones un libro, que seguro conocen, brutalmente
interesante y genial sobre el gaucho; se me ha hecho algo difícil
consultarlo en estos días pero está en la biblioteca de la Universidad de
Puerto Rico, y pienso que en muchas otras.
Un saludo, Antonio Bou, 25/4/99
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>. Puede afirmarse con seguridad que su tipo primigenio nació
> en la Banda Oriental a lo largo del siglo XVIII.
No creo que pueda afirmarse con seguridad tal cosa. Pero seguramente puede
afirmarse que tu fuente tiene mucho de gaucho. ;-))
En Brasil los gaúchos no dudan de que el "tipo primigenio" son ellos mismos,
en las pampas argentinas causaría risa la suposición de que el gaucho pueda
haber surgido en cualquier otro lugar sino aquí, y lo mismo en la Banda
Oriental. El gaucho (y sus descendientes) es localista, fuertemente xenófobo
y autoapologeta en todas partes.
En realidad el área cubierto por las potreadas y el ganado salvaje cubría
más de tres millones de kilómetros cuadrados, desde el Río negro en la
Patagonia hasta el Chaco paraguayo, desde el Atlántico hasta la cordillera
de los Andes. En algún momento del S XVII comenzó la comercialización de ese
ganado. Se mataba animales solamente por el cuero y en algunas regiones por
su carne que se procesaba en saladeros para producir charqui (carne
fileteada, secada al sol y salada) que se vendía en el Alto Perú para
alimento de los mineros o en Brasil para alimento de los esclavos. Esta fué
la matriz productiva que dió lugar al gaucho como tipo humano, diferente del
criollo de los pueblos y del indio todavía no "reducido". Por eso resulta
bastante arbitrario suponer que su origen fué en los alrededores de Buenos
Aires o de Montevideo y que se difundió de allí al resto del Cono Sur..
> El vocablo gaucho proviene de la expresión quechua "huachu", que quiere
> decir huérfano o vagabundo. Los colonizadores españoles transformaron el
> término, a los huérfanos pasaron a llamarlos "guachos" a los vagabundos
> "gauchos". En el sur del Brasil suele llamársele "gauderio" o "gaúcho".
No es imposible que haya alguna relación entre uajchu y gaucho, por ejemplo
en Chile el vaquero es el "huaso", socialmente no muy diferente del gaucho
de las provincias argentinas limítrofes. Pero sospecho que en la difusión
del término entre los criollos intervinieron otros factores, tal vez la
similitud con términos despectivos traídos desde España (y vuelvo a
"gavacho",etc..).
Saludos ! Raul Ernesto Ajman <ra...@interserver.com.ar>, 26/4/99
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Raúl escribió:
"El gaucho (y sus descendientes) es localista,
fuertemente xenófobo y autoapologeta en todas partes."
Efectivamente. En el "Martín Fierro" se refleja claramente tanto la
xenofobia como el racismo del gaucho (o, al menos, del gaucho Martín
Fierro). No hay más que ver los comentarios que hace sobre indios, mulatos,
negros y gringos.
Un ejemplo:
"A los blancos hizo Dios,
a los mulatos San Pedro,
a los negros hizo el diablo
para tizón del infierno"
(y que no es lo más políticamente incorrecto que hay en el poema)
Por el contrario, la palabra "criollo" la usa en ocasiones como adjetivo con
el significado de 'sujeto generoso y noble'. La palabra
"gaucho" también la usa como adjetivo y en este caso significa 'despierto,
hábil, capaz' (uso las definiciones que da el editor a pie
de página).
La autoapología también es clarísima en el Martín Fierro, que no tiene
dificultad ninguna en encontrar justificación para sus peores crímenes.
"No es imposible que haya alguna relación entre uajchu y gaucho"
A mí me parece la etimología más razonable, sino fuera porque parece casi
incontrovertible (por diversas razones) que la forma original tuvo que ser
"gaúcho".
Habría que ver qué formas y qué acentuaciones presenta (o presentó) la
palabra quechua. Dejémoslo en tablas de momento.
--
NOTA:
Totalmente de acuerdo, Raul! Es muy, muy probable que haya sido una
combinación del quechua y el sonido parecido de 'gavacho', etc.
Cuando es muy difícil llegar a la etimologia de una palabra, en general es
porque tiene orígenes distintos, que tienen una cercanía fonologica y a
veces,
semantica - aunque la semántica se puede estirar bastante, alejándose
del prototipo, y sin olvidar la pragmática, claro.
elisa/uruguay/chicago, 26/4/99
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Raúl escribió:
"Es que en guaraní no existe [el "che"] y en cambio en araucano es una
palabra común..."
En guaraní existe como pronombre (y adjetivo posesivo) de primera persona,
claro que se hace dificil pensar que a partir de ahí se pueda haber
convertido en una interjección.
"Los gaúchos riograndenses usan el "tse" como nosotros el "che"."
Eso habla a favor de que provenga del "ce" del español.
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Saludos, fhb, 26/4/99
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No se usa como la interjección nuestra. Inimaginable un paraguayo que diga
"Pero, che !!!!!!" o "Vamos che !!" en tono contrariado o "che, bandoneón"
en tono confidencial como en el tango.
>
> "Los gaúchos riograndenses usan el "tse" como nosotros el "che"." Eso
habla a favor de que provenga del "ce" del español.
Pero los valencianos lo usan como nuestro "che" ?
El che aquí es algo así como una invocación. Jamás se lo escuché a un
español, ni en películas ni en canciones.
Saludos ! Raúl Ernesto Ajman, 27/4/99
------
Siempre supe que el '' che' había venido del guaraní, ya que por ser la
persona singular, en el norte argentino se referian a sí mismos como che. Al
llegar a Bs.As., la gente empezó a referirse a los (perdón) 'cabecitas
negras' con el pronombre que muchos usaban, y de ahí el apelativo.
En cuanto al acento final en los imperativos, es más viejo que... Lope:
dineros pidamelós y tambien hay algo, no en el Quijote, sino en otra obra de
Cervantes (pero no me acuerdo de la cita exacta)
elisa steinberg <este...@midway.uchicago.edu>, 26/5/99
------
De: Raul E.Ajman <ra...@interserver.com.ar>
Para: <mem...@egroups.com>
Asunto: [memoria] Re: Planicies (era:energía)
Fecha: Viernes, 02 de Julio de 1999 02:18 p.m.
> ¿Es cierto que las casas - si así se llaman - de los
> gauchos no tenían ventanas para evitar el vértigo causado
> por la visión de la infinitud de la pampa?
>
> Angel
Que yo sepa no hay nada de eso. La infinitud de las pampas la
contrarrestamos mirando pa'abajo o durmiendonos al volante. ;-))
No tendrían ventanas porque cuesta más _trabajo_ construir una ventana que
no construirla. Y eso no es cosa de criollos, me entiende ?
El verdadero gaucho responde _poeticamente_ a su carencia general de casi
todo y a la degradación progresiva de lo poco que tiene. Fijate en este que
intima con un arbolito que no sirve para nada, por medio del consumo de
litros de mate amargo, en lugar de arreglar su rancho que se le está cayendo
en pedazos. :-)) (no es para reírse, la milonga es de Osiris Rodriguez
Castillo, un
excelente poeta oriental, y la letra pinta muy bien la actitud del gaucho
frente a la vida).
" ......
Pa qué mentar mi tapera
velay que s'está cayendo
la'n rigoriau los agostos
de una ponchada de inviernos
La vi quedarse vacia
la vi poblarse e'ricuerdos,
sólo por no abandonarme
le hace pat'ancha a los vientos
Y con goteras de luna
viene a estrellar mis ricuerdos
Estrib:
No venga a tasarme el campo
con ojos de forastero
porque no es como aparenta
sino como yo lo siento.
Debajo de ese arbolito
suelo amarguear en silencio
si habré lavau cebaduras
pa'intimar y conocerlo
no da leña ni pa un frío
no da flor ni pa rimedio
y es un pañuelo de luto
la sombra en que me guarezco
No tiene un pájaro amigo
pero pa mi es compañero
Estrib. etc"
----
Tapera= rancho ruinoso
Velay= Vedla ahí
Ponchada= gran cantidad
Hacer la pata ancha = aguantar
amarguear= tomar mate amargo o "cimarrón"
cebaduras= cebar mate significa llenar la calabacita (tambien llamada
"mate") con agua caliente.
Saludos ! Raul E. Ajman
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De: Ruben D. Romani <rdro...@imaginario.org.ar>
Fecha: Viernes, 02 de Julio de 1999 09:06 p.m.
Raul, la verdad que detras de esos versos ("cipayos" diria Scalabrini) me
parece escuchar a Borges o a Sarmiento menospreciando al habitante rural
para trer la hacendosa poblacion rural europea a fines del siglo pasado.
Este tipo de visión apunta al acabamiento del otro, al ninguneo, y no esta
muy alejada, como contrapartida, de las ideas y "sentidos comunes" que se
construyeron antes, poco antes, para poder "educar y colonizar, civilizar"
al salvaje indio sudamericano, mientras le escurrian la riqueza de la tierra
y los recursos y la mano de obra, por que claro, esos pobres vagos y
salvages en verdad "necesitaban" de la educacion occidental para poder
sobrevivir en su mundo..., es decir, aprender a tener ventanas góticas o
neoclasicas, con vidrio, aunque no pudiera comer. Yo mas bien creo que la
pequeñez de las ventanas se enmarcan en una solución tecnológica nativa que
redunda en aligerar el ingreso de los extremos frios y calores que azontan
las planicies.
Cualquiera que haya vivido en una casa de barro, y cuanto más alta peor,
(que se sabe que la influencia italianizante elevo los techos de nuestras
construcciones coloniales), recordara lo imposible de calentar tremendo
espacio en el invierno y lo genial de pasarse el verano(las siestas) y sus
noches al reparo de la resolana, en una pieza fresca.
El gaucho no era hombre de casa adentro, no necesitaba mayor reparo y
durante muchos años tambien una ventana pequeña se podia enrejar o tapar
firmemente para repeler el ataque de la indiada o de los ejercitos federales
o unitarios que asolaron las poblaciones de un bando o del otro. Y calentar
con poca leña de la crudeza del invierno y su viento sur.
Le dejo picando el consonante por si me quiere retrucar.
Saludos! Ruben
Rubén, me parece que nos estamos refiriendo a dos cosas diferentes. Yo no
estoy hablando del "habitante rural", que nunca en nuestra historia ha sido
idéntico al "gaucho". Me refiero al tipo humano, ya desaparecido, del que
trata, por ejemplo, Alcide D'Orbigny en su "Viaje por la América meridional"
(I y II, editados el año pasado por Emece, de lectura a mi entender
indispensabe para este tema) o del que trata - ya con pretensiones de
crítica conceptual -- este artículo originado en una lista oriental, y que
recibí gracias a Elisa:
**************************************************************************
"Tipos humanos del campo y la ciudad" Daniel Vidart, 1969
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Quedamos, pues, en que el paisano es el hombre del área ganadera. Este
hombre abstracto tiene declinaciones tipológicas concretas: las que imponen
las jerarquías sociales, las especializaciones laborales, las variedades
folclóricas, las actitudes insurgentes, el desclasamiento
socioeconómico,etc.
Entre los paisanos, considerados en sentido amplio, caben también los
gauchos y los gauderios. Y en atropellado montón se definen los peones de
estancia, los changadores y zafreros, los domadores, troperos, carreros,
trenzadores de guascas, cantores y payadores, bolicheros, comisarios y
milicos, mercachifles y contrabandistas, matreros y curas rurales,curandero
y tahúres, carperas y quinchado res, montaraces y ñanduceros, baqueanos y
rastreadores, chasques y carreros, cazadores furtivos (garceros, loberos,
nutrieros, carpincheros, bicheros) y alambradores, etc.
Todos estos tipos se encuadran en parámetros comunes. Pertenecen al área de
la ganadería; exhi ben en su personalidad básica la influencia del complejo
cultural del caballo. Padecen unánimemente las desventajas del subdesarrollo
consustancial a una existencia que linda con la barbarie: tecnología
pobrísima, analfabetismo, vivienda sumaria, alimentación escasa, aislamiento
espacial, explotación económica por los terratenientes, desconocimiento de
las ventajas del gremialismo.
Hemos escogido una serie de tipos, entre los muchos que caben en este
sector, para ejemplificar el repertorio de la humanidad paisana:
1) los tipos humanos de la estancia;
2) los tipos humanos del camino:
3) los desclasados, los buscavidas, los refugiados.
LOS DESCLASADOS, LOS BUSCAVIDAS, LOS REFUGIADOS. ANTECESORES Y DESCENDIENTES
DEL GAUCHO
Las descripciones convencionales del gaucho uruguayo, que tienen caracteres
similares al argentino (pampeano, mesopotámico y subandino) y al
riograndense, lo pintan como un hombre libre, insumi so, arrogante,
justiciero, penetrado por el inflexible sentido de la honra ibérica,
valiente hasta la des mesura y contento de su destino errante. Es -o era- el
señor de las cuchillas, autosuficiente en su economía de subsistencia,
anárquico en su integración social, dominado por el complejo cultural del
caballo, afiliado por instinto a una ideología libertaria.
Pero si se estudia al gaucho a la cruda luz de las fuentes históricas y se
le interpreta como un pro ducto de la lucha de clases en el medio ganadero,
se advertirá que hay mucha exageración patriote ra y mucha fantasía
despistadora en la imaginaria personalidad básica que acuñan los
gauchófilos.
Como contrapartida de este arquetipo dotado de excelsas e infusas virtudes,
los documentos legados por la administración española y la justicia
republicana nos proponen otro modelo, absolutamente polar. Se trata del
estereotipo de un asesino, vagabundo, ladrón de ganado y de mujeres, siempre
dispuesto a degollar a su prójimo por una futileza, enemigo de la propiedad
constituida y del poder vigente. Este sujeto pendenciero, haragán y
patibulario aparece una y cien veces en los documentos coloniales. Una sola
muestra alcanza para dar la tónica de infinitas definiciones similares: "No
dejaron de asombrar éstos a quienes no se hallan acostumbrados a verlos con
la barba crecida, inmun dos, descalzos y aún sin calzones, con el tapalotodo
del poncho, por cuyas maneras, modos y trajes se viene en conocimiento de
sus costumbres, sin sensibilidad y casi sin religión. Los llaman gauchos,
camiluchos o gauderios. Como les es muy fácil carnear, pues a ninguno le
falta caballo, bolas, lazo y cuchillo con qué coger y matar una res, o como
cualquiera les da de comer de balde, satisfaciéndose con sólo la carne
asada, trabajan únicamente para adquirir tabaco, que fuman, y el mate de la
yerba del Paraguay, que bebe, por lo general sin azúcar, cuantas veces
pueden en el día" (Lastarria, ed. 1914).
Pero casi dos siglos después un representante de la oligarquía rioplatense
vuelve a insistir en este tono peyorativo, con mayor rencor y puntería
intelectual:
"La verdad sea dicha entre nosotros: el gaucho no trabajó en su vida ni para
comer (.) Andar a caballo, bolear avestruces y domar potros era su
diversión, no su trabajo.Fue haragán por definición y jamás contrariada
vocación, mugriento por deleite personal y feroz por naturaleza (.) Dijimos
que era triste para no decir que era hosco, antipático y mal dispuesto para
todo. También afirmamos que era lacónico y reconcentrado: pero el pobre n
era otra cosa que ignorante y guarango (.) Existió, sí, desgraciadamente,
ese personaje rotoso, sucio, inútil y petulante, descomedido, escandaloso,
ratero y haragán, que poblaba sórdidos rancheríos y las taperas malolientes
de la llanura, que cazaba vacas ajenas como si fuesen perdices, que cortaba
alambrados sin escrúpulos de conciencia y se alzaba con las pilchas y
caballos de los demás, que manejaba el naipe con pasmosa agilidad pero
rechazaba colérico el arado; que asestaba puñaladas por deporte y no tenía
siquiera el sentimiento de la familia y del hogar" (Echagüe, 1943).
La descripción de Lastarria, testigo del gaucho, y la diatriba de Echagüe,
denostador de su memoria, exageran igualmente una gauchofobia que la
antropología cultural juzga como una mera búsqueda de chivos emisarios.
El gaucho tampoco es un producto del medio geográfico y la vida ecuestre,
como lo han querido definir los partidarios del determinismo mesológico. El
gaucho es un marginal económico que no cabe en el elenco laboral de la
estancia y un desclasado social que no se inscribe en el muestrario de la
estratificación colonial. La real figura del gaucho no se comprende si no se
la contempla a través del prisma del latifundismo español y del
centrifuguismo económico de los desocupados criollos. Los grandes
estancieros, dueños de infinitas cabezas de ganado, aspiran a la posesión
total de las vaca das cimarronas. Para ello roban, mediante el servicio
tarifado de los changadores, las haciendas de las pequeñas estancias. Este
fenómeno ha sido estudiado en un libro ejemplar y a él remitimos a los
lectores (Sala, Rodríguez, De la Torre: "Evolución económica de la Banda
Oriental", Montevideo, 1967). Los que no caben en la comunidad pastoril
señalan, ya desde el comienzo de nuestra historia, el paradójico fenómeno de
la superpoblación de los campos: los mal entretenidos, vagamundos, mozos
desgaritados, amigos de novedades, vagos y malévolos configuran las
variedades del gaude rio, que cuando trabaja de ladrón de ganado a servicio
de un señor feudal se convierte en changador.
El gaucho, descendiente del gauderio, tiene los mismos rasgos
socioeconómicos de su antepasado: es un criollo sin propiedad, un jinete
nomádico que come de lo ajeno pues lo cree propio, un asalaria do ocasional
que depreda al servicio de los grandes terratenientes. Su movilidad
geográfica condicio na su desarraigo social. Su soledad biológica justifica
su costumbre de raptar mujeres. Su necesidad de sobrevivir en un escenario
riesgoso (naturaleza avasallante, indios bravos, partidas represivas) lo
obliga al robo y al saqueo, que para él no son tales.
En 1790 escribe Manuel Cipriano de Melo un juicio que ubica al gaucho en su
exacto sitial histórico: "Pero la malicia ha trastornado la sabia provi
dencia porque los ricos conservan en su hacienda un corto número de ganado
en rodeo cuyos partos yerran, y a la sombra de éste se hacen dueños de todo
el que quieren, a pretexto de que se les ha alzado o ahuyentado una gran
parte. De este pretexto nacen las correrías que hacen (.) y los ricos (.)
haciendo la corambre a tan poca costa y en tanto número que no viene a
cuenta a ninguno que no sea rico criar una vaca. Queda de este modo
despoblada la campaña de vecinos, los ganados vagos, y la gente pobre
necesitada a hacer sinlicencia lo que otros hacen con títulos (.) matando a
diestra y siniestra para sacar cueros y llevarlos a los ricos españoles o
portugueses que dan una bagatela
por ellos. Éstos son los changadores, los gauchos tan decantados, unos
pobres hombres, a quienes la necesidad obliga a tomar lo que creen no tiene
dueño para utilidad de los que le pagan con mano bien miserable."
Este documento colonial ubica las cosas en su lugar y zanja muchas dis
cusiones inútiles. El gaucho no es un señor sino un paria, un desocupado que
realiza de tarde en tarde changas ocasionales mediante salarios irrisorios.
No hay que esperar a la intelectualizada can ción de protesta contemporánea
para que la amargura del miserable se convierta en coplas. Una muy vieja, de
tradición oral, dice ya en el siglo XVIII:
"Yo nunca espero justicia
porque no tengo ni un cobre;
como campana de palo
son las razones de un pobre."
LOS "SIETE OFICIOS"
Fue el gran escritor Juan José Morosoli quien trazó una inolvidable e
insuperada semblanza del "siete oficios", el ganapán del área ganadera.
Este buscavidas, que desvirtúa los prejuicios acerca de la "haraganería
criolla", es un "elemento nobilísimo para hacer el temple de un pueblo",
pero "lo desper diciamos (...) Y lo dejamos que se herrumbre -moho y orín-
en las cuadras de los batallones o en la molicie de los poblados de paja y
lata". No le hace ascos a cualquier rebusque para salir adelante, por lo
menos en sus etapas iniciales de juvenil intrepidez: "Él comienza todos los
días. Allá averigua que se necesita un hombre para hacer piques. Si el monte
está cerca de la estancia, comerá en la estancia y dormirá en la estancia.
Si está lejos hará una aripuca con cuatro palos y unas ramas, y allí estará
hasta que se termine el trabajo. Alguna vez se llega a la pulpería. Tabaco,
naipe y caña. Otras veces rumbea a lo oscuro, como perro sin dueño,buscando
una mujer para sacarse un poco el mon te que tiene adentro. Parra asentar un
poco el malhumor que hace días lo tiene lleno de espinas. La soledad tiene
esos inconvenientes también. Terminado el trabajo cobra y marcha buscando
nuevos destinos.
"Ahora será alambrador, haciendo yunta con otro agenciavidas como él, con
quien compartirá -si quiera sea- mate y silencio. Otra vez es parte de una
comparsa de esquiladores que va picoteando, aquí y allá, porque las
estancias tienen sus máquinas para ese fin. Después será hornero, parando
una quema de ladrillos, comenzando por elegir piso, siguiendo por la playa,
armando pisadero, cor tando y embarrando el horno para pasar después las
noches, a lo lechuza, vigilando la quema.
"Más tarde va a una cruzada buscando contrabando. Es decir, se suma a una
pandilla que perdió a un hombre por enfermedad o porque encontró otro
destino mientras marchaba (...) Será al fin esta quero, que es el que
apronta las estacas para hacer un monte, generalmente con intención de
aprovechar un bañadito que se forma en un bajón del campo. Será otro día
domador, entreteniendose con el rezago de la tropilla, reservados llenos de
vicios, a los que los mensuales cobardes no se le animan porque no tienen
necesidad de romperse los huesos porque sí. Aquí está mostrada la evolución
del coraje de nuestro gaucho. Ayer se pedía la bolada. Hoy se piensa que no
hay necesidad de hacerse machucar de gusto, y no se juega la vida arriba del
caballo el más guapo sino el que tiene más necesidad. El coraje, aquí y en
todos lados, no es sino esto: una gran necesidad de ganarse la vida.
"Hay, además, mil pequeñas changas en la que este hombre puede obtener unos
días de actividad (...) Si la estancia cercana tiene chacra para el consumo
de la casa desgranará maíz, compondrá algún chiquero, cortará paja en el
bañado para hacer un quinche nuevo(...)
"El siete oficios no camina ciertamente por ansias de infinito. Lo que le
hace andar es la necesidad, domadora de cogotudos y amansadora de ariscos.
Porque en el campo la liberación económica del hombre es prácticamente
imposible (...) El terrateniente es ganadero y no quiere que sus campos se
llenen de familias (...)
(Mososoli, "El siete oficios", Marcha, 1940).
La caracterización de Morosoli es aún más ancha y honda. Pero baste con
estas transcripciones para comprobar la voluntad de supervivencia de un
proletario que huye del desempleo crónico buscando desesperadamente algún
conchabo transitorio. A este empeñoso buscavidas la ideología terrateniente,
infiltrada en las clases medias urbanas, lo moteja de holgazán, de
inconstante, de marrullero. Su ademán rebelde de supervivencia al final
sucumbe: se sume en un rancherío, se engancha de solda do, cae como un
aerolito en un planeta suburbano para revolver en los basurales y tripular
un yoyó descangayado. Este es el último chapaleo. El tipo prístino ha
fermentado y decaído. Sin reservas de voluntad y paciencia, atenaceado por
las enfermedades y loco de hastío, de soledad, se allega a las colmenas de
los arrabales para terminar sus días entre las moscas, el hueserío y los
olores agrios del cantegril.
LOS MONTARACES
Existe una especial tipología de hombres del área paisana que se evaden
laboralmente de la misma y se guarecen en los bosques fluviales y serranos,
en los pantanos y en las lagunas, en las orillas de los ríos. Son los
montaraces, los recolectores de yuyos, los cazadores furtivos. Estos
refugiados han escapado al vaivén infinito de la penillanura, a la
incitación ambulatoria del campo abierto. Viven bajo el regazo escondedor
del monte, entre las maciegas del estero, en los socavones de las quebradas
donde sombrean los helechos.
Los montaraces tienen un ciclo inexorable de agobiantes trabajos: voltear
los árboles de madera incorruptible, preparar las ramas para hacer el horno,
armar los hornos y revestirlos, quemar esta pira con lento fuego interior
que arde sin llama, embolsar el carbón y cargarlo en las carreteras. Los
montaraces viven en el escenario de su trabajo. En un claro han armado un
"bendito", o sea un simple techo a dos aguas que descansa sobre el suelo
semejando unas manos en oración. A veces plantan zapallos, boniatos y maíz
en los claveros, pero esto sucede cuando el montaraz trae consigo su mujer e
hijos. Es de ver entonces cómo el pequeño grupo retrograda a la recolección
de los pueblos arcaicos para sobrevivir: pájaros, huevos, mulitas, bayas
silvestres, panales de lechiguana, hongos, bulbos de macachines, todo sirve
para capear las necesidades de la comida cotidiana.
El montaraz es huraño por destino ecológico y autárquico por necesidad. Se
cocina en su propia salsa de soleda des, apenas mitigadas por el verde
universo de la flora y el incesante pulular de la fauna. La planta y el
animal son, casi, los deudos de su biológica familiaridad con la naturaleza.
Refugiado en la marsu pia de las rinconadas ha retrocedido a la condición
primicial del hombre, a los tiempos del prehistórico bosque materno.
Su mismo aspecto -clinudo y barbudo las más de las veces, hercúleo a fuerza
de lidiar con el hacha, vestido con ropas burdas destrozadas por las
espinas- lo distingue de los habitan tes del área paisana. Es un apeado cuyo
ámbito vital se halla limitado por la floresta. Está de espaldas al campo y
de frente a los detalles no captados por el jinete que rueda sobre los
paisajes sin penetrar en su secreto. Se encuentra sumergido en un mundo
donde el tiempo prima sobre el espa cio; no ve paisajes sino microcosmos,
pequeños frisos animados y significativos. Es por ello un botá nico
empírico, un zoólogo instintivo, un meteorólogo analfabeto. Los árboles no
le dejan ver la totalidad del bosque pero no obstante adivina en cada árbol,
en cada fragmento de naturaleza, en cada cosa singular, la presencia total
del universo. El cazador furtivo se ha desprendido del mundo donde trabajo y
vive al montaraz. Al igual que éste se disimula en la maraña y aguarda,
mirando sin ver -por lo menos en apariencia- acuclillado en las orillas de
los ríos.
Caza nutrias, lobos fluviales, mano peladas. Mata y cuerea a los gatos
monteses después de rastrearlos con la seguridad de un sabueso. Cuando se
interna en los bañados hace hecatombes de garzas para quitarle las plumas
más preciadas. Sabe sacarles a los cisnes su duvet más fino. En ocasiones
abandona el monte y recorre sus aledaños en busca de zorrinos y peludos, la
pequeña fauna nocturna que sirve para ir tirando y lo rebaja a la ordinaria
categoría de "bichero".
El lobito de río y la nutria son las presas predilectas, las mejor
remuneradas. También los carpinchos valen por las buenas y suaves badanas
que sacará de su piel. El fruto de las largas noches de espera lo vende al
chupasangre del boliche cercano que estiba en sus galpones, entre
intachables cueros de oveja, el tesoro que adquirirán los peleteros de la
gran ciudad lejana.
Como el contrabandista, el cazador furtivo debe a veces defender a tiros su
precioso botín. Otras veces sale al campo abierto y participa en la corrida
y desplume del ñandú. Pero cada año que pasa el monte le retiene cada vez
más hasta transformarlo en un ermitaño. Hosco, solitario, de movimientos
felinos, agazapado, atraviesa la maraña con pie liviano y cauto. Las grandes
lunas alumbran sus acechos cuando aguaita a la presa que viene, imantada
casi, hasta ponerse bajo la mira infalible de su rifle. Y así vive, y así
envejece, del escondite a la aripuca, de la aripuca al boliche y del
boliche, donde se surte de los vicios, otra vez al monte que lo alimenta y
cautiva. Y en el monte muere al fin, como un bicho más, consustanciado con
el humus originario del mundo, convirtiéndose -recuérdese al viejo Andrada
de Morosoli- en la huella de una mariposa gigantesca sobre el pasto
amarillento, de donde lo recogerán los peones que van en busca de vacas
alzadas.///
Raul E. Ajman
"Gavot et les termes gavach ou gavacho , viennent du latin gabalus ou
gabalitanus qui est le nom des habitants de Gévaudan. Les espagnols donnent
nom de gavacho comme une injure, non seulement aux journaliers du Gévaudan
qui sont dans l'usage très ancien d'aller faire chaque année la moisson en
Espagne, mais à tous les Français que le bas peuple n'aime pas, ou qu'il
détestes même cordialement" (source de Saugages, I, 371)
...en vieille Castille, on appelait gavaches les Navarrais ; En Navarre et
en Aragon, c'étaient les Béarnais à qui on donnait ce nom. Pour les Gascons,
étaient Gavaches (gabaï) les gens de langue d'oïl qui étaient en contact
avec eux. Dans le Gers, gabachou
se dit d'un mauvais Gascon. Plusieurs ont cru que ce mot ne s'adressait
qu'aux habitants de quelques communes situées autour de la Réole......Les
Perpignanais disent gavach aux Narbonnais... Pour tous les pais-bassols,
habitants du Bas Languedoc, sont réputés gavachs tous les "montagnards du
Tarn, de l'Aveyron et de la Lozère" (source : Mazuc, p.286)" ANTHOLOGIE DES
EXPRESSIONS DU LANGUEDOC
Claude ACHARD "Aller faire têter les puces" aux Editions Rivages (106, bd St
Germain - 75006 Paris)Dépot légal : juin 1987 "Gavach"....pages 118/119
" "Los gabachos" ou "los franchutes", ce sont des mots courants aujourd'hui
en Espagne quand on parle des Français.
C'est à cause, peut-être, de la mémoire collective subconsciente d'après
"la francesada" (l'envahissement de l'Espagne par l'armée de Napoléon et
après l'institution de la monarchie de José Bonaparte, dit "Pepe Botella"
ou "Pepe Barajas"). À Madrid, le 2 Mai, jour férié, est la fête officielle
du Département et rappelle la résistance madrilène contre cet envahissement
cette journée de l'an 1808." santerorm rsan...@boursorama.com
«Jusqu'au lancement de la colonisation, les relations entre les ethnies
européennes sont très ouvertes en ce sens que tous cherchent, à des degrés
divers, à profiter de l'affaire qui a sorti la Méditerranée de sa torpeur.
Ensuite les installations des uns et des autres et des autres suscitent et
provoquent des affrontements, des liaisons... En règle générale, l'Espagnol
va quelque peu mépriser le Français, surtout le concessionnaire qui, malgré
les avantages accordés, est incapable de travailler la terre. Stigmatisant
la paresse de l'agriculteur, il ne supporte pas d'avantage la condescendance
du fonctionnaire. De son côté, le Français le lui rend bien en montrant
chaque fois que possible l'origine modeste de l'Espagnol et son peu de
culture. L'exubérance, l'orgueil, l'assurance dont fait preuve l'Espagnol
l'indisposent. A «l'escargot» surnom dédaigneux de l'Espagnol, répond le
«gavacho» plein de mépris à l'encontre du Français..... ces relations vont
s'envenimer après 18891 car les Français doutent de la fidélité des Néos à
leur nouvelle patrie... Et à ce titre 1914 devait être le test suprême pour
les Néos. Or, l'enthousiasme et l'ardeur dont ils font preuve les
consacreront dans l'unité française et on ne peut plus douter de leur
fidélité à cette nouvelle patrie.2 » CRESPO Gérard, JORDI Jean-Jacques, Les
Espagnols dans l'Algérois, 1830-1914:Histoire d'une migration, 1991, Ed. De
l'Atlanthrope, ISBN 2-86442-023-6, page 168.
Selon la Real Academia Española de la lengua: gabacho, cha. (Del prov.
gavach, que habla mal).
1. adj. Natural de algún pueblo de las faldas de los Pirineos. U. t. c. s.
2. adj. Perteneciente o relativo a estos pueblos.
3. adj. Dicho de un palomo o de una paloma: De casta grande y calzado de
plumas.
4. adj. despect. coloq. francés. Apl. a pers., u. m. c. s.
5. m. despect. coloq. Lenguaje español plagado de galicismos.
6. f. Zam. Especie de dengue de paño que usan las aldeanas.
7. f. El Salv. bata (ǁ de los que trabajan en laboratorios, clínicas,
etc).
Sobre todo se utiliza en el lenguaje coloquial como forma despectiva de
referirse a los franceses.
Bonjour,
D'après le"Diccionario de la Lengua española" de la Real Academia
Española,on peut lire ceci:
GABACHO ( del pov.gavach, que habla
-1° adj.Dicese de los naturales de algunos pueblos de las faldas de
los Pirineos.U.t.c.s.
-2° Perteneciente o relativo a estos pueblos.
-3° Aplicase al palomo o paloma de casta grande y calzado de plumas.
-4° fam. despect. francés. Apl. a pers., u.m.c.s.
-5° m. fam. despect. Lenguaje español plagado de galicismos.
Bonne journée
>
>
ANA
Loulou
décidément on ne croise vraiment plus beaucoup de monde en ce moment sur ce
NG...