Valcarcel apunta que el origen de toda justicia es el talion (22). Como sabemos, la violencia abre la puerta a una cadena interminable de venganzas. "Para romper esa cadena se ha inventado la ley, que cierra las venganzas porque, por asi decirlo, se venga por el ofendido. Pero la ley se desentiende de la victima, lo que le importa es el delito, y eso implica que hay algo que siempre va a quedar sin pagar" (VALCARCEL, 2011).