La subjetividad asediada. Medicalización para domesticar al sujeto, Topía editorial

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Editorial Topia

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Oct 31, 2011, 9:56:46 PM10/31/11
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Entrevista a Enrique Carpintero del diario Los Andes de Mendoza en ocasión de la realización de las XI Jornadas de Salud Mental y Derechos Humanos realizadas en dicha ciudad el 28/29 de octubre.  

 

 

 

Los Andes

Sociedad

Aumenta el consumo de medicamentos sin control médico

Se da particularmente en los psicofármacos y los de venta libre. Dicen que obedece a su tratamiento como "bien de consumo".

Edición Impresa: jueves, 27 de octubre de 2011

 

Aumenta el consumo de medicamentos sin control médico

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·         Congreso en Mendoza

Verónica De Vita - vde...@losandes.com.ar

Para todo mal hay un remedio y en estos tiempos parece que se cumple literalmente. Es que los pacientes han volcado toda su confianza sobre la "pastillita mágica" que resuelve todos los males y los médicos recetan cada vez más. A esto se suma el tratamiento de los medicamentos como si fuera un bien de consumo.
 
Del análisis de estas circunstancias surge, principalmente, que el acceso a la salud va de la mano del poder adquisitivo, lo que redunda en una vulneración de los derechos humanos.

Esto es lo que sostiene el doctor en psicología Enrique Carpintero, quien llegará a la provincia para disertar en las XI Jornadas Nacionales de Salud Mental que se realizarán mañana y el sábado.

Según el profesional, en las últimas décadas "el concepto de derecho a la salud fue desapareciendo y cediendo espacio a la noción de derecho a la propiedad; en este contexto lo importante es el consumo y los medicamentos se fueron transformando en una mercancía para vender", explicó.

Para graficar este punto, Carpintero tomó como ejemplo el omeprazol (una droga para el tratamiento de la gastritis) que, según investigó, redunda en beneficios de más de 33 mil por ciento para el laboratorio que la comercializa.

A este proceso, Carpintero lo llama "medicalización", para referirse a una forma de producción, distribución y propaganda del medicamento como si fuera un bien de consumo.

Uso racional

Una cuestión cultural va de la mano de este proceso: muchos pacientes prefieren salir con la receta en la mano cuando han sido atendidos por el médico porque, si no, sienten que la atención no ha sido completa y, por otra parte, hay quienes quieren tenerlos a mano ante cualquier imprevisto.

"Se está atentando contra el uso racional de los medicamentos. No se recetan sólo cuando se necesitan", sentenció Gabriela Giornelli, directora de la facultad de Farmacia de la Universidad Maza. "Esto el farmacéutico lo percibe en el mostrador y termina asumiendo el rol de prescriptor al decir al paciente que antes de comprar espere o vuelva al médico".

Los medicamentos de venta libre alcanzan el 40 por ciento del mercado, se aseguró desde la Cooperativa Farmacéutica de Mendoza, la principal distribuidora local. Su gerente general, Federico Böhm, sostuvo que "en términos generales los últimos dos o tres años se observa un crecimiento sostenido por encima de la media histórica, de un 8 por ciento anual".

Destacó que el posicionamiento de los productos de venta libre -que incluyen analgésicos de menor concentración- se debe a la publicidad. De todas formas, dice que luego de que durante años se vendieron sin receta, ahora la situación está cambiando lentamente debido a controles más exhaustivos.

El consumo sin control, la automedicación y la concepción del medicamento como producto de consumo y no como bien social favorece la conformación de un mercado informal fuera de las farmacias. Es decir, el medicamento se equipara a un producto que no puede faltar en la casa porque da ?seguridad' al momento de la necesidad de paliar algún malestar.

Un ejemplo es este testimonio de Yolanda (63) a Los Andes. "Tengo remedios para varias cosas que suelen aquejarme: alergia, descomposturas, dolores de cabeza e inflamaciones. Cuando voy al médico pido la receta y los compro a fin de mes para tenerlos en la casa; creo que después de los 50 años, cuando uno empieza con ciertos problemitas, es importante tenerlos por si no se consigue turno en el médico inmediatamente".

Psicofármacos

La situación es particularmente palpable en el caso de los psicofármacos. Argentina es el cuarto país del mundo en cuanto a su consumo.

"Tiende a reducirse el trastorno a algo meramente neuronal o psíquico, lo cual está mal, lo que se hace es psiquiatrizar la subjetividad sin contemplar la necesidad de un abordaje interdisciplinario".

Se trata de situaciones complejas en las cuales además hay que contemplar problemas del sujeto consigo mismo, con su familia y con el conjunto social.

Asimismo, según Carpintero, esto pasa al plano de los derechos humanos en la medida en que sólo podrán acceder a ellos y a una "especie de bienestar" o mejor tratamiento quienes tengan poder adquisitivo dejando de lado la necesaria universalización de la salud.

Profesionales que han abordado el tema dicen que otro aspecto a destacar es que a veces este tipo de prescripciones son hechas por médicos no especialistas, como ginecólogos y hasta odontólogos.

La farmacéutica Silvana Grilli dijo que detectó hasta cuatro recetas del mismo paciente por el mismo producto y con distinto médico. "Identificar esto permite demostrar que no hay seguimiento médico y que sólo con la medicación y fuera del contexto de un tratamiento adecuado, la patología persistirá", aseguró.

 

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