Carta al Director enviada a El País y no publicada:
Nos ha defraudado el artículo “Sin
cazadores para los ciervos”Sr. Director:
Nos ha defraudado el artículo “Sin
cazadores para los ciervos” del pasado día 8 de febrero publicado en El
País. Aunque la primera impresión es que se ofrecen unas opiniones
plurales sobre técnicas para controlar poblaciones de herbívoros en los
Parques Nacionales, lo cierto es que les ha faltado exponer la opinión
de grupos ecologistas independientes de las subvenciones autonómicas y
estatales, como la nuestra. Hemos luchado en solitario desde hace cuatro
años contra las monterías comerciales (porque se llegan a vender
puestos a 900 euros) e ilegales (porque contravienen la Ley de Parques
Nacionales) y no hemos disfrutado del “honor” de ser mencionados por
nuestro nombre en su diario.
Las soluciones en Monfragüe
(y en otros espacios con este problema) pasan por una mezcla de varias
técnicas, entre ellas comenzar a recuperar las poblaciones de
depredadores naturales (el lobo ibérico por supuesto; el objetivo último
de conservar un entorno debe ser llevarlo a su estado de equilibrio
ecológico natural); también extraer animales y trasladarlos a otros
territorios y/o cazarlos, pero nunca mediante cacerías como las que se
están haciendo, porque están prohibidas por la ley. Se deberían hacer
con recechos y eliminación de individuos enfermos, débiles, etc.
practicada por empresas o trabajadores contratados al efecto. Otra
técnica podría ser esterilizando a los machos (a una proporción de la
población, no a todos).
Y por supuesto evitando hacer lo
que ha provocado todo este desequilibrio, debido a la gestión desastrosa
de los responsables del Parque Nacional de Monfragüe, la alimentación
artificial de los animales; o sea la suplementación con comida a ciervos
y jabalíes. Haciendo esto se contribuye a mantener una población
superior a la que pueden mantener estos sistemas naturales; este es y ha
sido el principal problema.