(...) "la educación ha de ser entendida como una articulación, como una tensión permanente, entre un propósito instruccional (saber) y unos procedimientos regulativos (disciplina). Al estudiante se le dice:
“Tienes que operar de esta manera”, y eso aplica para el aprendizaje, para el trato con el otro, para la relación con la autoridad, para el juego, para la custodia de los bienes de la escuela, para el cuidado de sí, etc. Si se pregunta “¿por qué?”, en últimas hay una sola respuesta, por mediada que esté: “porque yo [el lugar de mando] lo digo”.
El Maestro Cuadrifronte, Guillermo Bustamante Zamudio , Revista Infancias Imágenes Vol. 11 No. 2 (2012), p.90.