El apoyo que ofrecen las abuelas cuidadoras a sus hijas y nietos puede generar diversos riesgos de conflicto en las familias, al querer implementar límites, jerarquías y/o autoridad. Así mismo conlleva grandes responsabilidades pudiendo caer en una sobrecarga de roles.
La sobrecarga de roles, así como la sobrecarga de cuidadores primarios puede manifestarse con signos y síntomas de alarma que hacen referencia al impacto emocional y a sus consecuencias sobre su persona, traducidas como desmoralización, ansiedad, depresión, etc.
Como médicos familiares ¿qué herramientas tenemos para establecer una sobrecarga y cómo podemos intervenir en ella?
Recuerden contestar de forma personal (no copy/paste) y con bases en evidencias clínicas.
Muchas veces lo que en un principio pareciera apoyo por parte de los abuelos para con sus hijos, respecto al cuidado de sus nietos, se convierte en una tarea cotidiana, pesada, desgastante e inclusive lleva al incremento del riesgo de enfermedades como depresión, ansiedad e incluso de las propias enfermedades.
Esto debido a que en muchas ocasiones se pierde esa línea apoyo y se convierte en una responsabilidad, generando desgaste físico y emocional, debido a que las horas de cuidado suelen exceder las 6 horas, que incluso es más tiempo de lo que pasan con sus respectivos padres, deslindando de ellos diferentes problemáticas como la presencia de límites generalmente difusos con los abuelos y rígidos con los padres, lo cual a su vez crea confusión en todas las personas involucradas. Al igual al pasar tanto tiempo con ellos podemos esperar que los niños se encuentren mayormente identificados con ellos que con sus mismos padres, que también generará problemas respecto a la jerarquía y comunicación. Los abuelos al estar tanto tiempo en contacto con su nietos que en muchas ocasiones ellos refieren que están creciendo por segunda ocasión a un hijo, hace que descuiden sus actividades, cuidados y descansos, con tal de no dejar mal a sus hijos y nietos, aún estando agotados, por lo cual favorece la presentación de cansancio, agotamiento, estrés, ansiedad, soledad a pesar de estar acompañados, depresión e incluso descontrol de sus propias enfermedades o aparición de nuevas como trastornos del sueño y dolores musculares.
Por lo cual es importante tratar de mantener un balance respecto al apoyo haciendo que los padres se responsabilicen más por lo hijos, así como los hijos también apoyen a sus padres y no les den más responsabilidades de las que les corresponden.
Respecto a la valoración de la sobrecarga del cuidador existen múltiples escalas validadas pero la más conocida es la de Zarit, la cual es muy sencilla de aplicar dentro del mismo consultorio, con previa valoración e interrogación al paciente que nos orientará a que si el paciente cuenta o no con sobrecarga del cuidador. Si el puntaje de escala es >56 pts esto no hablaría de sobrecarga, en donde nosotros podríamos realizar intervenciones y sugerencias al paciente, así como entrar en contacto con el resto de la familia para apoyarla y que esto ya no siga pasando.
http://www.elmundo.es/vida-sana/familia-y-co/2018/05/20/5afebcc6268e3e422b8b456e.html
M, Carrasco, A, Domínguez, P, Muñoz, E, González & J, Ballesteros. 2013. Instrumentos para medir la sobrecarga en el cuidador informal del paciente con demencia. Revista Española de Geriatría y Gerontología. 48(6):276–284
¿Qué herramientas tenemos para establecer una sobrecarga y cómo podemos intervenir en ella?
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Escala de carga del cuidador de Zarit (Caregiver Burden Interview) |
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Ítem |
Pregunta a realizar |
Puntuación |
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1 |
¿Siente que su familiar solicita más ayuda de la que realmente necesita? |
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2 |
¿Siente que debido al tiempo que dedica a su familiar ya no dispone de tiempo suficiente para usted? |
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3 |
¿Se siente tenso cuando tiene que cuidar a su familiar y atender además otras responsabilidades? |
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4 |
¿Se siente avergonzado por la conducta de su familiar? |
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5 |
¿Se siente enfadado cuando está cerca de su familiar? |
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6 |
¿Cree que la situación actual afecta de manera negativa a su relación con amigos y otros miembros de su familia? |
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7 |
¿Siente temor por el futuro que le espera a su familiar? |
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8 |
¿Siente que su familiar depende de usted? |
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9 |
¿Se siente agobiado cuando tiene que estar junto a su familiar? |
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10 |
¿Siente que su salud se ha resentido por cuidar a su familiar? |
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11 |
¿Siente que no tiene la vida privada que desearía debido a su familiar? |
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12 |
¿Cree que su vida social se ha visto afectada por tener que cuidar de su familiar? |
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13 |
¿Se siente incómodo para invitar amigos a casa, a causa de su familiar? |
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14 |
¿Cree que su familiar espera que usted le cuide, como si fuera la única persona con la que puede contar? |
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15 |
¿Cree que no dispone de dinero suficiente para cuidar a su familiar además de sus otros gastos? |
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16 |
¿Siente que será incapaz de cuidar a su familiar por mucho más tiempo? |
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17 |
¿Siente que ha perdido el control sobre su vida desde que la enfermedad de su familiar se manifestó? |
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18 |
¿Desearía poder encargar el cuidado de su familiar a otras personas? |
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19 |
¿Se siente inseguro acerca de lo que debe hacer con su familiar? |
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20 |
¿Siente que debería hacer más de lo que hace por su familiar? |
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21 |
¿Cree que podría cuidar de su familiar mejor de lo que lo hace? |
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22 |
En general: ¿Se siente muy sobrecargado por tener que cuidar de su familiar? |
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Cada ítem se valora así:
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Puntuación de cada ítem (sumar todos para el resultado): |
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Frecuencia |
Puntuación |
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Nunca |
0 |
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Casi nunca |
1 |
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A veces |
2 |
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Bastantes veces |
3 |
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Casi siempre |
4 |
Puntuación máxima de 88 puntos. No existen normas ni puntos de corte establecidos. Sin embargo, suele considerarse indicativa de «no sobrecarga» una puntuación inferior a 46, y de «sobrecarga intensa» una puntuación superior a 56.
Modelo de Intervención de Bill Doherty y Macaran Baird
Nivel 3: Sentimientos y apoyo emocional, consejería en crisis:
El médico usa instrumentos para abordar familias. Este nivel implica un conocimiento sistémico de la familia para relacionar los problemas del paciente con la interacción familiar. Además de conocer los instrumentos para estudiar la familia, sabe de las modificaciones conductuales y de roles que se producen en cada etapa del ciclo vital familiar. Conoce la trascendencia de los acontecimientos vitales estresantes, los factores desencadenantes de crisis familiares, así como su forma de reaccionar ante una situación de tensión. Es capaz de responder en forma empática a signos sutiles de necesidades emocionales. Fomenta en forma preliminar el nivel de funcionamiento de la familia a medida que se involucra con el problema del paciente, connota positivamente el esfuerzo de los miembros de la familia de enfrentar su situación y refiere familias disfuncionales.
Alternativas de ayuda al cuidador
Atención médica y/o psicológica
Enseñar estilos de afrontamiento más apropiados
Enseñar habilidades para el manejo y cuidado
Enseñar a relajarse
Brindar ayuda en servicios sanitarios y sociales
Brindarle información sobre la enfermedad y su manejo
Consejos para el cuidador
No abarque usted sólo el cuidado del paciente, desde el principio solicite la cooperación de otras personas
No se sienta culpable de no haber dado al enfermo los cuidados que merece. Mañana lo hará mejor
No centre su vida en el cuidado del enfermo, comparta su tiempo en otras tareas también importantes para usted
No piense que usted es el único que sabe cuidar al enfermo
Culpe siempre a la enfermedad y no al enfermo de sus conductas inadecuadas
Acepte el rol de cuidar como una obra realmente humanitaria
Tómese un descanso cuando se sienta agotado y/o agobiado
Solicite la ayuda de un médico y/o psicólogo en el momento que lo necesite
Documéntese acerca de la enfermedad
Realice ejercicios físicos y de relajación mental
Atienda su salud y cuídese usted mismo para poder cuidar mejor al enfermo
Relaciónese con personas que estén en su misma situación
Declaración de Principios (ADI, 1999)
Los familiares cuidadores de una persona que padecen demencia deberán hacer evaluar sus necesidades, que deberán estar cubiertas.
Todos los que estén involucrados en el cuidado de personas que padecen demencia requieren información, educación y entrenamiento sobre los efectos de la enfermedad y cómo proveer cuidados.
Bibliografía:
Lic. Ana Margarita Espín. (2011). Manejo de la Carga del Cuidador. 2018, de Infomed Red de Salud de Cuba Sitio web: http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/gericuba/sobrecarga_del_cuidador.pdf
Doherty, WJ; Baird, MA. Developmental Levels in Family- Centered Medical Care. Family Medicine, 1986; 18:153-156.
Suarez B. Intervenciones Familiares Básicas. Parte I: Niveles de Abordaje Familiar y Aspectos Generales. MPAej. med.fam.aten.prim.int., 2010. 5(3).
R1 MF Alvarado León Jacqueline Elizabeth.
¿Como médicos familiares ¿qué herramientas tenemos para establecer una sobrecarga y cómo podemos intervenir en ella?
R: Los cuidadores principales, también llamados primarios, asumen la total responsabilidad en el cuidado con base en ayuda formal o informal que reciban. El concepto de carga al cuidar un paciente es tomado del inglés “burden”, que se traduce como “estar quemado e indica agotamiento mental y ansiedad frente al cuidado. La sobrecarga se concibe como el grado en que la persona cuidadora percibe que el cuidado influye en diferentes aspectos de su salud, su vida social, personal y económica. Además, también puede definirse como el conjunto de situaciones estresantes que resultan de cuidar a alguien. Estudios previos demostraron que los cuidadores habituales de ancianos en la familia son predominantemente las hijas, esposas y nietas, las nueras.
Para establecer una sobrecarga podemos apoyarnos con la escala de sobrecarga del cuidador con las preguntas tipo Likert; el resultado clasifica al cuidador en: ausencia de sobrecarga, sobrecarga ligera o leve o sobrecarga intensa. Se considera que la sobrecarga ligera representa un factor de riesgo para generar sobrecarga intensa. Esta última se asocia con mayor morbilidad médica, psiquiátrica y social y mortalidad del cuidador.
La escala de Zarit es capaz de discriminar sufrimiento psíquico con sensibilidad de 93% y especificidad de 80%. Esto debido a que evalúa tres factores principales: efecto del cuidado, la carga interpersonal y expectativas de autoeficacia.
Otro instrumento recomendado para evaluar la carga del cuidador es el Caregiver Burden Assessment, que mide tres factores: carga objetiva, carga de estrés subjetiva y carga de demanda subjetiva.
Las características más prevalentes del SCC son entonces:
• Trastornos en el patrón de sueño.
• Irritabilidad.
• Altos niveles de ansiedad.
• Reacción exagerada a las críticas.
Dificultad en las relaciones interpersonales.
• Sentimientos de desesperanza la mayor parte del tiempo.
• Resentimiento hacia la persona que cuida.
• Pensamientos de suicidio o de abandono.
• Frecuentes dolores de cabeza o de espalda.
• Pérdida de energía, sensación de cansancio.
Aislamiento, perdida del interés y dificultades para concentrarse, así como alteraciones de la memoria.
En la psicopatología descriptiva se encuentran varios trastornos que correlacionan con el síndrome de carga del cuidador: neurastenia, trastorno mixto ansioso-depresivo, trastornos de adaptación y algunos de sus subtipos y reacción mixta de ansiedad y depresión.
Dentro de las estrategias encontradas se sugiere la psicoeducación, programas de autoayuda, terapia cognitiva conductual como: técnicas de relajación y respiración, entrenamiento en habilidades sociales, entrenamiento en habilidades comunicativas asertivas, terapia de conducta, Mindfulness, resolución de problemas, estrategias de afrontamiento y autocontrol personal, etc.
http://www.medigraphic.com/pdfs/medintmex/mim-2015/mim156d.pdf
http://www.scielo.org.co/pdf/rcp/v36s1/v36s1a05.pdf
http://www.redalyc.org/html/2738/273846452015/
La primera concepción de carga del cuidador surgió en la década de 1960 con el trabajo de Grad y Sainsbury (1963) con familiares de enfermos psiquiátricos. Estos autores definieron la carga como “cualquier coste para la familia”. Sin embargo, la imprecisión de esta dio lugar a la diferenciación de dos componentes de la carga del cuidador. La objetiva se refería a los acontecimientos, actividades y demandas en relación al familiar enfermo, mientras que la carga subjetiva comprendía los sentimientos, actitudes y emociones del cuidador; en 1980 surgió otra tendencia de incluir más dimensiones dentro de la carga, como económica, física, psicológica, emocional o social. Como médicos familiares en la atención a pacientes gerontológicos y sus familiares o cuidador primario tenemos como herramientas para identificar por medio de cuestionarios la “sobrecarga del cuidador”
1. IEC (López y Moral, 2005) para evaluar la carga en cuidadores de personas mayores que han sufrido un ictus o para evaluaciones rápidas (para estos últimos casos también se sugiere el uso de versiones abreviadas del ZCBI de Zarit (ZCBI Zarit Caregiver Burden Interview).
2. SCB (Screen for Caregiver Burdenm versión de Guerra-Silla et al., 2011) para cuidadores cónyuges de una persona mayor que padece Alzheimer.
3. ESCZ (Martín et al., 1996) en el resto de casos en que el cuidador preste ayuda a personas mayores con demencia u otro tipo de situación discapacitante y que se utilicen versiones específicas para determinadas situaciones cuando aquéllas estén disponibles.
· La evaluación de la carga del cuidador: una revisión más allá de la escala de Zarit María Crespo* y Mª Teresa Rivas Universidad Complutense de Madrid, España. M. Crespo y M. T. Rivas / Clínica y Salud 1 (2015) 9-16
Como ya se comentó en la introducción de esta actividad, la sobrecarga de roles es un fenómeno que se puede presentar cuando la abuela dentro de una familia extensa adquiere el rol de cuidadora. Existe abundantes referencias e información respecto a la sobrecarga de cuidador primario o cuidador indirecto, para mencionar sólo uno de los instrumentos más empleados, encontramos la escala de Zarit, definiendo a la sobrecarga, de acuerdo con George y Gwyther, como el conjunto de problemas físicos, psicológicos o emocionales, sociales y económicos que pueden ser experimentados por una persona que realiza tareas de cuidado, sin especificar necesariamente si se trata de un paciente adulto mayor, o alguna discapacidad implicada.
Las cargas impuestas sobre el cuidador primario alcanzan a afectar su calidad de vida en las dimensiones de bienestar físico, social, espiritual y psicológico, evaluadas desde un nivel objetivo y subjetivo (1). Otro aspecto importante que debemos abarcar es que en un futuro la hija probablemente tenga que ser cuidadora primaria de su madre, hecho común en las familias de esta conformación, es ahí en donde radica nuestra intervención en educación familiar, debemos concientizar a nuestros pacientes de la importancia en el establecimiento de una sana red de apoyo familiar, con asignación de roles de manera equitativa, a fin de que la dinámica familiar sea favorable para dicha familia en particular. Podríamos auxiliarnos con el instrumento llamado Caregiver subjective and objective burden scale CSOB, la cual es aplicable a cuidadores de familiares ancianos de manera genérica, sin especificar patologías concomitantes
BIBLIOGRAFÍA
1 Archury, D; Castaño, H; Gómez, L; Guevara, N. (2010). Calidad de vida de los cuidadores de pacientes con enfermedades crónicas con parcial dependencia. Investigación en Enfermería: Imagen y Desarrollo. Revista Científica Javeriana. 13(1), 27-46.
2 Alvarez, L., Gonzáles, A & Muñoz, P. (2008). El cuestionario de sobrecarga del cuidador de Zarit: Cómo administrarlo e interpretarlo. Gac Sanit . Vol 22 (0), 618- 819
R3MF Ángel Reyner Cruz Solís
Como médicos familiares ¿Qué herramientas tenemos para establecer una sobrecarga y cómo podemos intervenir en ella?
La mayoría de los artículos encontrados en internet mencionan la escala de Zarit, pero en una tesis doctoral se menciona el Cuestionario para evaluar la calidad de vida de los cuidadores familiares de personas dependientes en domicilio, el cual no se centra en el cuidado de los pacientes geriátricos, sino en la salud de los cuidadores familiares de niños menores de 5 años y adultos mayores de 65 años. Además el Cuestionario ICUB97 nos da información acerca de los cambios que realiza el cuidador para poder desempeñarse como tal, con repercusiones negativas probables.
En un artículo del 2011 acerca de la valoración del cuidador se describen los pasos entre los cuidados, la sobrecarga y las herramientas que tienen los trabajadores de la salud para recuperar al cuidador “quemado” dentro de las que destacan la recuperación de ciertas necesidades: Necesidad de actividades recreativas, necesidad de descanso y sueño, necesidad de movimiento, necesidad de seguridad, evitar peligros, necesidad de comunicación, necesidad de autorrealización, necesidad de higiene y protección de la piel, necesidad de alimentarse e hidratarse, necesidad de respirar, necesidad de adquirir conocimientos y necesidad de eliminación.
https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/2081/IUB_TESIS.pdf
Los abuelos que cuidan de los nietos se conocen como "abuelos canguro". Si eres de los padres que cuentan con su ayuda, usando el método educativo que seguían con los papas y ahora con los nietos.
Sin embargo, en ocasiones, los abuelos pueden sentirse sobrecargados. Algunos sienten que la tarea de cuidar a sus nietos va más allá de unas cuantas horas y ya no tienen tiempo para su descanso u ocio.
En Estados Unidos es habitual que los abuelos que cuidan de sus nietos reciban una retribución económica. Para los padres es una manera de valorar y agradecer su ayuda, mientras que para los abuelos supone una recompensa económica que siempre es bienvenida.
Esta situación todavía no es habitual en la sociedad española. Esto se debe a que, tradicionalmente, la cultura latina ha tenido muy arraigado el cuidado de los pequeños dentro del entorno familiar y en lugar de pensar en ello como una actividad lucrativa, se ve como una obligación familiar.
Desde la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología recomiendan establecer límites en el cuidado de los nietos. Para evitar que el cuidado de los nietos sea un problema, desde la SEGG recomiendan que los mayores eviten sobrecargarse, realizando únicamente las tareas de las que se vean capaces, y reserven un espacio propio para sus cuidados y ocio. Además, es importante establecer unos límites, tanto a los padres como a los hijos, para que el tiempo que los abuelos pasen con los nietos sea lo más gratificante posible.
La GPC detección y manejo del colapso del cuidador: menciona evaluar los factores de riesgo en el cuidador del paciente dependiente: 1. Factores relacionados con la persona cuidada. 2. Factores de riesgo relacionados con el cuidador. 3. Factores relacionados con el apoyo social. Para buscar y determinar síntomas de sobrecarga de los cuidados y trastornos del ánimo. Evaluando los trastornos médicos, psicológicos y sociales, ante la sospecha de colapso realizar la escala de Zarit., de acuerdo al resultado, si hay dato s de colapso se realizará una intervención multidisciplinaria a través (médico, trabajo social, psicología y enfermería) e de la integración de estrategías de intervención psico-educativas y sociales interdisciplinarias. En caso contrario proporcionar información para la prevención del colapso.
Detección y Manejo del Colapso del Cuidador. México: Secretaría de Salud; 2 de diciembre de 2015 Esta guía puede ser descargada de internet en: http://www.cenetec.salud.gob.mx/interior/catalogoMaestroGPC.html
www.elbebe.com/familia/cinco-consejos-para-evitar-sobrecargar-abuelos-que-cuidan-ninos
www.abc.es/sociedad/20150725/abci-nietos-estres-abuelos-201507241254.html
Se recomienda evaluar si existen síntomas que nos hagan sospechar sobrecarga del cuidador, tales como:
Ansiedad, tristeza o depresión
Insomnio, miedo o angustia
Irritabilidad, ira o enojo
Labilidad emocional
Aislamiento y soledad
Cansancio y agotamiento físico
Sentimientos de culpa
Salud física deteriorada
En el manejo se debe:
Escuchar las inquietudes , sentimientos y preguntas de la familia.
Favorecer una relación de confianza
Aceptar los valores familiares sin emitir juicio
Identificar la naturaleza del apoyo espiritual para la familia
Respetar y apoyar los mecanismos de adaptación utilizados por la
familia para resolver problemas.
Se recomienda a los cuidadores cinco estrategias con el fin de mejorar su control sobre la situación:
Fijarse objetivos expectativas realistas
Establecer sus propios limites
Pedir y aceptar ayuda
Cuidar de sí mismos
Implicar en el cuidado a otras personas.
En caso necesario, se recomienda la utilización de inhibidores de recaptación de serotonina a dosis baja por lo menos 6 a 8 días y posteriormente incremento a dosis plenas durante un año.
Ejemplo: Sertralina 25 mg Vía Oral cada 24 h
Martha Elizabeth Amparo Carrillo



Bibliografia:
1. 1. Tirado G. López- Saez A. López T. Et al. La valoración en el síndrome dl cuidador. 2011. Desarrollo Cientif Enfem.2011; 19(3): 102-106
2. 2. Detección y Manejo del Colapso del Cuidador. México: Secretaria de Salud; 1de diciembre 2015.
3. 3. Prieto- Miranda S. Arias-Ponce N. Villanueva- Muñoz E. Et al. Síndrome de sobrecarga del cuidador en familiares de pacientes geriátricos atendidos en un hospital de segundo nivel. Med. Int Méx. 2015; 31: 660-668.
4. 4. Zambrano R. Ceballos P. Síndrome de carga del cuidador. Rev. Colob. Psiquiat. 2007; XXXVI (1): 26S- 39S.
Martha Elizabeth Amparo Carrillo
¿Qué herramientas tenemos para establecer una sobrecarga y cómo podemos intervenir en ella?
Realmente existen múltiples test que se pueden aplicar en distintos niveles de atención, los ya mencionados por mis compañeros como Zarit, el cuestionario entrevista de carga familiar objetiva y subjetiva entre otras, que nos servirán como herramientas diagnosticas para la identificación de sobre carga, pero como en cualquier entidad patológica, el diagnostico solo es una fase del tratamiento, una vez identificado el problema lo prudente seria tomar como referencia a los niveles de Doherty y Baird con la cual podemos clasificar el nivel de atención que podemos brindar, claro está que la intervención es en función la preparación del médico tratante.
Lenin Eduardo Roblero Castillo
Bibliografia
Salazar de la Cruz, Miriam; Jurado-Vega, Arturo Niveles de Intervención Familiar Acta Médica Peruana, vol. 30, núm. 1, 2013, pp. 37-41 Colegio Médico del Perú Lima, Perú
La práctica de los cuidados es una actividad necesaria para los seres humanos, se esperaría que cada una de las personas se encontrara en condiciones de realizarla para sí misma, como una actividad individual o de autocuidados, pero no siempre es posible. Razones como la edad, falta o pérdida de capacidad física, psíquica o intelectual, limitan para realizar el cuidado en beneficio de uno mismo, algunas actividades de la vida diaria, entre las que destacan las básicas: alimentarse, vestirse, asearse, arreglarse, levantarse, desplazarse, controlar esfínteres e ir al servicio y las instrumentales que incluyen salidas, usar los medios de transporte, comprar, preparar alimentos, limpiar el hogar, lavar la ropa, medicarse, administrar el dinero, etcétera.
En estas circunstancias de falta de autonomía, se recurre a otras personas para que proporcionen el apoyo necesario. La merma det las capacidades puede ser temporal o permanente y puede estar asociada a los ciclos vitales y la edad, como la infancia y la vejez.
Por ser la familia, en especial las mujeres, que tradicionalmente, se ocupa de mantener las condiciones para el desarrollo de los sujetos, en las diferentes etapas de la vida, de éstos se justifica socialmente que siga ocurriendo de ese modo y no de otro.
Al momento no existen test avalados o estandarizados para la identificación de sobrecarga en abuelos que cuidan a sus nietos que son cuidadores o abuelos esclavos.
Sin embargo hay test avalados para sobre el cuidado de pacientes ancianos enfermos cronicos; como son:
1. Cuestionario Entrevista de Carga Familiar Objetiva y Subjetiva (ECFOSII) (GRAQol 90,9%), validado por Vilaplana M y cols. en 2007, es la versión castellana del instrumento Family Burden Interview Schedule (FBIS), que permite medir no sólo la carga subjetiva sino también la carga objetiva de los cuidadores.
2. La Escala de Sobrecarga del Cuidador de Zarit (GRAQol 90,9%), fue adaptada al
castellano por M. Martín Carrasco et alt. en su artículo: “Adaptación en nuestro medio
de la Escala de Sobrecarga del Cuidador (Caregiver Burden Interview,CBI) de Zarit ,en
el año 1996. La cual ya comentaron varios compañeros.
3. El IEQ (GRAQol 90%) Es un instrumento de medida de la carga de cuidadores de pacientes con esquizofrenia realizado por Van Wijngarden y cols . El IEQ se elabora en los Países Bajos a instancias de la Unión Europea de Servicios de Psiquiatría y posteriormente se traduce a otros idiomas.
4. El SBAS (GRAQol 88,88%) (Social Behaviour Assessment Schedule). Este artículo
es la publicación de parte de los resultados de la Tesis Doctoral titulada “Escala de
desempeño psicosocial: un instrumento para evaluar programas de rehabilitación en
enfermos mentales crónicos. La escala original consta de 286 ítems con una duración de hora y media y la versión
adaptada de 152 con una duración de media hora.
5. En el CCVFEII (GRAQol 83,3%), creado por Vergara Gómez M . El objetivo principal de este estudio es desarrollar y validar un Cuestionario específico de Calidad de Vida para los familiares que conviven con pacientes con enfermedad de intestino irritable. Se trata de un trabajo extenso, tema de una tesis doctoral; consta de 14 preguntas estructuradas según una escala de tipo Likert con 7 niveles de respuesta y una puntuación total que oscila entre 14 (peor) y 98 (mejor calidad de vida).
6. El CSCDP (GRAQol 83,3%), es un Cuestionario específico de sobrecarga de cuidadores de pacientes de diálisis peritoneal elaborado por J. Teixidó et alt. El estudio se dividió en tres fases. 1) Cuestionario inicial; 2) test-retest; 3) administración del cuestionario a 2 centros colaboradores.
Estos 6 principales según el articulo en la referencia bibliográfica, son los que tienen una mayor sensibilidad para distintas patológicas cronicas.
Para nosotros médicos familiares la importancia de conocer a priori qué cuidadores se encuentran en mayor situación de riesgo posibilitaría establecer como de forma prioritaria intervenciones preventivas a los cuidadores más necesitados, el establecimiento de medidas de alivio o “cuidados de respiro”. Cuanto más tiempo los cuidadores gocen de buena salud, más tiempo podrán mantener su independencia, llevar una vida satisfactoria y proporcionar cuidado a sus seres queridos. Se puede realizar intervenciones educativas, además de inmiscuir a la familia en completo para evitar la sobrecarga, formación de redes de apoyo o grupos de ayuda mutua, el ser auxiliados por un personal en área de la salud como servicio de enfermería, para los cuidados de las personas o adultos fragiles con enfermedades crónicas y degenerativas; brindar estrategias de afrontamiento que proporcionen al cuidador un respiro para el manejo del estrés que les genera la sitaución de cuidado, implementar y diseñar programas institucionales para detección e intervención de la sobrecarga psicofísica en los cuidadores primarios de enfermos dedemencia, en donde se incluya el seguimietno al cuidador como parte de la consulta, aconsejar el descanso de al menos 8 horas diarias, tener un ambiente de cuidado limpio y armónico, con adaptaciones adecuada para el paciente a cuidar.
Referencias bibliográficas:
Bermejo C. et al. (2004) Factores, necesidades y motivaciones de los cuidadores principales que influyen en el mantenimiento del cuidado de las personas dependientes en el núcleo familiar. Nure investigación. no. 11. España
Delgado E. et al. (2011) ¿Existen instrumentos válidos para medir el síndrome del cuidado familiar? Una revisión de la literatura. Revista de enfermeria basada en la evidencia. no. 8. ISSN: 1697-638X. España.
Jímenez A. (2012) Acercamiento a la situación delas abuelas que cuidan a nietos y nietas en una localidad rural del estado de Hidalgo. Alegatos revista. no. 79. México
El papel de cuidador que asumen el o los abuelos (as) se pueden dar a partir de múltiples circunstancias. Entre ellas se incluyen los que ejercen el rol como cuidadores auxiliares, ocupando relativamente poco tiempo y en otro extremo se encuentran los que ejercen el papel de padre sustituto ya que ocupan gran cantidad de tiempo y esfuerzo. Este papel de cuidador parental resulta en estrés psicológico hacia los abuelos y altos niveles de depresión, lo que se ha denomina “síndrome de la abuela esclava”.
En mujeres que presentan este síndrome podemos encontrar sobrecarga física y emocional que ocasiona desequilibrios somáticos y psíquicos tales como:
· MANIFESTACIONES FISICAS: Hipertensión arterial, taquicardia. Disnea, debilidad, decaimiento y caídas fortuitas.
· MANIFESTACIONES EMOCIONALES: malestar general, disconfort, ansiedad, tristeza, falta de motivación, sentimientos de culpa y constantes episodios de crisis.
Una propuesta para evaluar estas manifestaciones es:
1) ISRA. Inventario de situaciones y respuestas de ansiedad. El cual se puede aplicar a partir de los 16 años, su aplicación es de aproximadamente 50 minutos. Y evalúa la frecuencia con la que se manifiestan reacciones ansiosas ante distintas situaciones.
i) FACTOR I: SITUACIONES QQUE IMPLCAN EVALUACION Y ASUNCION DE RESPONSABILIDADES: como tomar una decisión o resolver un problema, ser observado en el trabajo, recibir críticas o evaluaciones negativas.
ii) FACTOR II: SITUACIONES SEXUALES Y DE INTERACCIÓN SOCIAL: formado por situaciones como asistir a eventos públicos, conocer gente nueva o situaciones intimas sexuales.
iii) FACTOR III: SITUACIONES FOBICAS: incluye situaciones con un factor fóbico como viajes en avión o barco, lugares altos, acudir al médico, espacios cerrados etc.
iv) FACTOR IV: SITUACIONES HABITUALES: como la hora de dormir, y trabajo etc.
Este instrumento puede resultar de gran utilidad para el médico familiar, ya que abarca diferentes esferas en las que el paciente se desenvuelve.
BIBLIOGRAFIA:
· Triado C., Villar F. (2008)Las abuelas/os cuidadores de sus nietos/as: Tareas de uidado, beneficios y dificultades del rol. International Journal of Developmental and Education Psychology. Año XX, Numero 1, Volumen4.
· Tobal Miguel J., Cano Vindel A. ISRA. Inventario de situaciones y respuestas de ansiedad. PSEA S.A.S. http://www.pseaconsultores.com/sites/default/files/ISRA_0.pdf
El síndrome de sobrecarga al cuidador es cada día más visto en nuestros tiempos, pues con el aumento de los años de sobrevida la población experimenta la presencia de enfermedades crónico degenerativas y sus complicaciones que ameritan el cuidado estrecho por parte de uno o varios integrantes de la familia. Hay muchas herramientas para valorar la presencia o no de síndrome de sobrecarga al cuidador, entre las más utilizadas es la escala de Zarit la cual costa de 22 ítems, con un valor máximo por pregunta de 4 puntos que representaría en "frecuencia casi siempre"., se puede tener un puntaje máximo de 88 Sin embargo, suele considerarse indicativa de "no sobrecarga" una puntuación inferior a 46, y de "sobrecarga intensa" una puntuación superior a 56.
Los médicos familiares normalmente nos enfocamos en los cambios que esta sobrecarga pueda causar a la persona en su entorno en este caso "la familia". En la actualidad hay programas bien estructurados donde se orienta al cuidador para cuidar....como el programa "cuidando al cuidador "... pues al igual que en muchas otras situaciones, no se está preparado en nuestro medio para cuidar, en este caso alguna persona con capacidades especiales o un adulto mayor por mencionar algunos casos, este programa nos habla de cómo orientar a la familia del cuidador, para apoyar física y emocionalmente a este y hacer del cuidado una responsabilidad de todos.
Bibliográfica A. Murphy (2012) Cuidar al cuidador. hospital clic de Barcelona. sitio web https://portal.hospitalclinic.org/uploads/media/default/0001/02/3bb8f30560548ecfc20f15db38ac0e0da8e14a01.pdf.
A parte de las escalas ya mencionadas podemos ver las caracteristicas de sobrecarga según el paciente refiera las siguientes caracteristicas:
· Presencia de ansiedad
· Ganas de llorar a menudo
· Problemas para conciliar el sueño o de despertarse muchas veces durante el sueño
· Encontrarse continuamente cansado
· Pérdida de apetito o comer demasiado
· Problemas físicos, como malestar general, problemas digestivos, temblores, palpitaciones o dolores inespecíficos
· Olvidar las cosas
· Falta de concentración en alguna actividad
· Sensación de soledad y desamparo
· Pérdida de interés por las aficiones habituales
· Aislamiento social
· Fumar o beber más de lo normal
Con esa información se pueden estalecer medidas de autocuidado o lo que es lo mismo, aprender a atender las propias necesidades. Podemos hacerlo mediante:
· Cuidar de la salud física y psicológica
· Cuidar el descanso y la alimentación
· Procurar practicar ejercicio físico y/o técnicas de relajación
· Buscar relevos en el cuidado
· Plantearnos metas realistas
· Intentar mantener las aficiones habituales, planificando alguna actividad fuera de casa para desconectar de la situación
· Dedicar un espacio de tiempo al día para hacer algo placentero
· Pedir ayuda de los demás y nunca rechazarla
· Favorecer la independencia del paciente, siempre que sea posible
· Aprender a poner límites al cuidado, a veces es necesario decir “no” para evitar sobrecargarse de actividades y tareas
· Planificar el tiempo de cuidado en función de las actividades a realizar y las personas disponibles
· Solicitar recursos de apoyo (Centros de día, Residencias de respiro temporal, o personal contratado), si ello fuera necesario.
López Martínez, Javier; Crespo López, María . Intervención con cuidadores. Portal Mayores, Informes Portal Mayores, nº 54. Lecciones de Gerontología, IV [Internet]. 2006.
Como médicos familiares debemos detectar y manejar a los cuidadores con colapso derivado del otorgamiento de cuidados crónicos, Identificar los factores de riesgo que pueden provocar una crisis en la familia, Conocer la utilización del instrumento para la detección además de establecer estrategias de intervenciones médicas y sociales para superar los cambios que se presentan. Todo esto favorecerá la mejora en la efectividad, seguridad y calidad de la atención que estamos dando en el primer nivel.
Al iniciar la abuela como cuidadora de nietos y el cambio de roles y su sobrecarga requieren grandes cambios en la vida personal del cuidador, dependiendo la edad del niño requieren de mayor vigilancia por cortos periodos o a distancia, por ello, los cambios tienden a ser más drásticos. El tiempo promedio de cuidado es de 10.9 horas al día, esto se traduce en cansancio, mayor dependencia y esto reduce los tiempos de descanso para el cuidador. Esto impacta también en la economía familiar que no satisface las necesidades básicas de la familia y predispone a colapso del cuidador de una manera temprana debido a que se tiene que erogar los nuevos gastos que demandan. Además el antecedente de una mala relación con los padres, que se reencuentra en una nueva etapa se asocia a relaciones disfuncionales, generando colapso del cuidador.
Los síntomas que son sugestivos del colapso del cuidador son: Ansiedad, tristeza o depresión, Insomnio, miedo o angustia Irritabilidad, ira o enojo Labilidad emocional Aislamiento y soledad Cansancio y agotamiento físico Sentimiento de culpa Salud física deteriorada.
Existe una escala que mide el grado de cansancio del cuidador que es la escala de Zarit, esta escala logra enlazar consistentemente todas las dimensiones. Esta escala es práctica pues se necesita un tiempo corto.
· Sonia Carreño Moreno, Mauricio Arias Rojas,Competencia para cuidar en el hogar y sobrecarga en el cuidador del niño con cáncer,Gaceta Mexicana de Oncología,Volume 15, Issue 6, 2016, Pages 336-343, ISSN 1665-9201, https://doi.org/10.1016/j.gamo.2016.09.009.
· Detección y Manejo del Colapso del Cuidador. México: Secretaría de Salud; 2 de diciembre de 2015
CUARTA ACTIVIDAD R2MF ALMA NUÑEZ GALICIA
Se han desarrollado numerosos instrumentos para la sobrecarga del cuidador por mencionar algunos Índice Global de Carga, el Cuestionario Entrevista de Carga Familiar Objetiva y Subjetiva, el IEQ, SBAS, CBI, el Cuestionario Índice de Esfuerzo del Cuidador.
Sin embargo, uno de los más usados internacionalmente es la Escala de Sobrecarga
del Cuidador de Zarit (EZ), debido a que abarca diversas áreas como redes de apoyo, calidad de vida, capacidad de autocuidado y competencias para el afrontamiento de problemáticas conductuales y clínicas del paciente.
Esta escala como ya lo mencionaron anteriormente está compuesta por 22 ítems con
con un rango de puntuación total entre 22 y 110 puntos, clasificando
al cuidador con ausencia de sobrecarga (≤46), sobrecarga ligera (47-55) o sobrecarga intensa (≥56).
Como médicos familiares nos corresponde no solo el tratar la sobrecarga o los síntomas si no realizar prevención de la sobrecarga del cuidador como son: que tenga una adecuada información sobre la enfermedad de su familiar, comparta los cuidados con el resto de la familia, no abandone su actividad laboral si la tiene, no abandone su actividad social, no descuide su relación con otros miembros de la familia, y acuda a grupos de apoyo.
Albarracín Rodríguez, A. P., Cerquera Córdoba, A. M. y Pabón Poches, D. K. (2016). Escala de sobrecarga del cuidador Zarit: estructura factorial en cuidadores informales de Bucaramanga. Revista de Psicología Universidad de Antioquia, 8(2), 87-99.
Gran parte de los cuidados a las personas dependientes son prestados por personas del ámbito familiar no vinculadas a ningún servicio de atención profesionalizada. El desgaste que suele implicar el rol de cuidador/a informal somete a la persona a un estrés continuado con consecuencias negativas para la que se caracteriza por agotamiento emocional y físico, sentimientos y actitudes negativas hacia la persona cuidada, y sentimientos de insatisfacción. Entre los factores de riesgo y de protección de esta sobrecarga las creencias, los valores, el apoyo social, el afrontamiento emocional de la persona cuidadora y el tipo de problema o discapacidad de la persona cuidada. Sin embargo, menos atención han recibido variables como la empatía y la resiliencia, posibles moduladoras de los procesos de estrés en general en el ámbito de la atención a personas dependientes. Por otra parte, en los últimos anos ˜ las asociaciones de pacientes y de cuidadores/as han ido cobrando importancia y presencia, articulándose como pilar fundamental de la atención sanitaria integral a personas dependientes, ofreciendo información, asesoramiento y un espacio para compartir experiencias.
Navarro-Abal Y, et al. Sobrecarga, empatía y resiliencia en cuidadores de personas dependientes. Gac Sanit. 2017. https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2017.11.009.