En el contexto actual, es cada vez más frecuente la aparición del Hijo parental. Mencione:
· Las causas del aumento en la frecuencia de este rol.
· Los rasgos característicos de personalidad que distinguen a quienes lo asumen o se les designa este rol.
Las causas del aumento en la frecuencia de este rol.
Suele emerger de manera inconsciente, producto de la falta de alguno de los padres por razones de divorcio, fallecimiento o simplemente ausencia física o emocional de alguno de ellos ó el hijo percibe a un padre o madre incapacitado para hacerse cargo de la situación
El hijo comienza a tomar la batuta y el padre o madre gustoso se la cede. La mayoría de las veces ni siquiera es consciente, es un mecanismo de compensación para mantener el equilibrio en la familia.
El lugar que debería ocupar el padre (o madre) es reemplazado por el hijo, dando lugar a niños que en lugar de jugar y descubrir el mundo, tienen que ocuparse de las labores domésticas o de cuidar y proteger a sus padres.
Quien cuida, protege, guía y da sostén es el hijo en lugar del progenitor.
Así encontramos pequeños que se hacen responsables de ocuparse de sus hermanos, de hacer la comida, limpiar la casa, etc., labores de las que debería ocuparse el adulto.
También suelen asumir el cuidado y la atención de alguien que enferme en la familia: vela porque éste tome los medicamentos, esté atendido, acompañado, etc.
Tambien existe la parentalización emocional en la cual recae sobre los hombros del hijo todo el peso de ser el sostén emocional del adulto. Convirtiéndose en aquél que escucha, cuida, apoya, protege y es depositario de las confidencias de su padre o de su madre.
Al crecer no es de extrañar que éstas personas busquen de manera inconsciente parejas y amigos que funcionen de la misma forma que sus padres en un intento neurótico de conseguir un “esta vez si sale bien”.
La parentalización siempre es nefasta para quienes la han sufrido. Ambos tipos generan una rabia enorme, ya que a ese hijo se le ha robado literalmente su niñez y le han estropeado su capacidad de relacionarse de forma sana con sus iguales y con quienes ocupan puestos de poder.
Otra de las consecuencias es el aumento de un sentimiento de culpa del que el sujeto en cuestión no es capaz de discernir de donde proviene. Se siente culpable de algo pero no llega a saber a ciencia cierta de qué.
Chavez, Martha Alicia. “Tu hijo, Tu espejo” (2003) Editorial Grijalbo.
Se define hijo parental como aquel integrante del subsistema filia se le asigna el rol de alguno de los progenitores (Minuchin). Sin duda alguna es un fenómeno que se aprecia en nuestro tiempo, debido al tipo de vida que es necesario llevar, hay un mayor número de familias modernas, por lo que en caso de no contar con una adecuada red de apoyo familiar o la oportunidad de contratar un servicio para cuidar a los hijos, se tendrá la necesidad de asignar un rol paterno a alguno de los menores, la mayoría de las ocasiones se realizará de manera involuntaria.
Coincido con la Dra Pacheco R3MF, referente a los rasgos que deberán tener los hijos parentales: Maduro, Responsable, Fuerte, ya que se adquirirá una responsabilidad grande, sin embargo, considero que es a un costo elevado, ya que inevitablemente causará cierta desestabilización emocional en el menor, considerándose una crisis paranormativa.
Bibliografía
La elección del hijo parental y su rol en la familia. Leonor DomÌnguez Valdés
Gabriela Hernandez. (2016) Parentalización: Cuando un niño se convierte en padre. http://www.psiquentelequia.com/parentalizacion-nino-padre/
R3MF Ángel Reyner Cruz Solís
Hijo parental. Mencione: Las causas del aumento en la frecuencia de este rol, los rasgos característicos de personalidad que distinguen a quienes lo asumen o se les designa este rol.
Causas:
1.- Fallecimiento de uno de los padres
2.- Divorcio de los padres
3.- Padres que no cumplen sus funciones
Podemos ver que dos de las tres situaciones supone la ausencia de uno de los padres, en el tercer caso se pueden incluir a los padres adolescentes o personas inmaduras que tienen hijos.
Características de personalidad:
¨ Incremento en la responsabilidad, competencia y autonomía, discordes a la edad: Un niño que adopta las funciones que no realiza un padre tendrá un cambio en su manera de pensar que lo hará atribuirse responsabilidades y competencias que no debería, por lo que es común que el hijo se considere autónomo en sus decisiones puesto que no “hay nadie” que le diga qué es lo correcto o incorrecto.
¨ Posición de liderazgo y poder ejecutivo subalterno: El subsistema fraterno es frecuentemente afectado al tener la necesidad de protección sobre sus consanguíneos, es menos frecuente que el menor se ocupe del mayor a menos que éste presente una discapacidad, sea cual sea.
¨ Delegación de responsabilidades y roles para su edad y adaptación al rol parentalizado: Los padres pueden darle responsabilidades al hijo para los cuales no está capacitado, el hijo al verse envuelto en este ambiente puede volverse tiránico e igual de inmaduro que sus progenitores o aceptar el rol y funcionar dentro de la familia como tal.
https://dspace.ups.edu.ec/bitstream/123456789/9707/1/UPS-QT07498.pdf
http://itzel.lag.uia.mx/publico/publicaciones/acequias/acequias35/la_eleccion.pdf
Las principales causas de aumento de la frecuencia de este rol es cuando los uno de los padre delega a un hijo las responsabilidades propias del subsistema conyugal, por ejemplo:
Situaciones como las antes mencionadas provocan que un padre empieza a ubicar a un hijo como un sostén emocional, en momentos difíciles, teniendo como consecuencia en los hijos sobre ajustes compensatorios a las faltas de los que deberían generar los espacios de cuidado, afecto y protección: sus padres. Los hijos, generalmente el hijo mayor, empieza a sumir responsabilidades y tareas propias del sub – sistema parental.
Dentro de los rasgos característicos de esta personalidad, observamos niños o jóvenes dejan de vivir su etapa de desarrollo y su infancia para poder adaptarse a una etapa más compleja “las responsabilidades de adultos”, lo que conlleva dificultad para desarrollar relaciones con sus pares adecuadas y sanas. Dentro del sistema fraternal el hijo parentalizado tiene un poder que lo ubica en el sistema paternal, lo cual hace que se desconecte del sistema fraternal, suelen evidenciarse dificultades en las relaciones entre hermanos, rivalidades, conflictos que pueden ir perpetuándose en el tiempo y generando así la alteración definitiva del sub – sistema fraternal.
Parentalización; cuando un niño se convierte en padre. Psicología, Tematicas de infancia y derechos humanos; Chile 2016
Esto puede ocurrir cuando los padres fallan en cumplir con el papel de adultos de manera adecuada, algunos ejemplos de estos en los casos de abuso parental de alcohol o drogas, en hogares de un solo padre, cuando uno de los padres es militar en servicio, familias inmigrantes donde el principal ausente es el padre, padres adictos al trabajo que se mantienen ausentes en sus casas. En todos los ejemplos, los padres crean un ambiente en el cual el comportamiento de cuidado del niño no se promueve.
Se pueden distinguir entre parentalización instrumental y emocional; la instrumental consta de ayuda práctica, como hacer las compras, cocinar y cuidar de los padres o hermanos, mientras que por el lado emocional se refiere a apoyar emocionalmente a miembros de la familia, esto puede incluir tomar el papel de hombre de confianza de los miembros específicos de la familia o ser un mediador en los conflictos.
Como comenta varios compañeros la parentalización influye negativamente en el desarrollo normal de la personalidad y el funcionamiento interpersonal; asociándose a una menor autoestima y tienen una tendencia a cuidar excesivamente y agradar a los demás, acompañados de alteraciones psicopatológicas como depresión, ansiedad y abuso de sustancias. Por otro lado este tipo de relaciones han demostrado mejorar las habilidades adaptativas para el afrontamiento, la autoeficacia y la competencia social; además tienen una excepcional sensibilidad a los deseos y necesidades de los demás, ya que aprenden a anticipar el estado emocional de los padres y hermanos, manifestándose como un aumento en la empatía.
Referencia bibliográfica:
Van der Mikil R. (2017) The positive effects of parentification: an exploratory study among students. Department of Medical and Clinical Psychology, Tilburg University UDK – 159.922-052.2. The Netherlands.
No es algo nuevo ni viejo simplemente es algo que siempre algo ha existido, el hijo parental según Minuchin es aquél que toma las actividades o el rol de los padres. En la sociedad actual es más común ver este tipo de casos debido a las siguientes causas:
Fallecimiento de los padres o ausencia de uno Divorcio de los padres Enfermedades crónicas en alguno de los padres Padres inmaduros incapaces de cumplir con sus responsabilidades Familias numerosas
Debido a las siguientes causas dentro de la familia se puede generar una falta de identidad y una transgresión en los límites que desencadenará la aparición del hijo parental en sus distintos contextos como puede ser social, escolar, familiar.
Generalmente el hijo parental tienda a madurar de manera más rápido respecto a su edad, olvidando en muchas ocasiones que son niños, que no han desarrollado cierta habilidades y destrezas, crecen y viven en el ahora, no se detienen a pensar en sus inseguridades, miedos, trabaja, general dinero y otorga cosas a la familia y casa, pero a la vez adquieren responsabilidades que no les competen.
La mayoría de las ocasiones este hijo parental suele ser el hijo mayor, el cual pudo carecer por parte de sus padres de cuidado, afecto y protección, aprende hacerlo por si mismo sin saber si es la manera correcta, pero como puede suceder que esto sea funcional para la familia debido a las distintas crisis por las cuales este cruzando, pueden asignarle cada vez más responsabilidades y sobrecarga de roles, produciendo una confusión de identidad y limites dentro de la familia.
Al perpetuarse cada vez más el desempeño de esto rol puede generar distintas crisis desde un nivel individual con la dificultad del desarrollo de una autoestima sana, empatía, privación propia con tal de dar a los demás, respecto a los padres suele ser el que manda, decide y provee, con sus hermanos puede crear rivalidades, celos y conflictos, así como impedir que con el paso de los años cuando este tenga una propia familia hacer una diferencia sobre su familia de origen.
Por eso es de gran importancia como padres ser capaces de reconocer si esta clase de problema existe en nuestra familia, pasando por las etapas de reconocimiento, aprendizaje, reparación y crecer como familia, apoyándonos y generando redes de apoyo social y comunitario que refuercen y complementen la labor educativa y de socialización familiar.
http://www.psiquentelequia.com/parentalizacion-nino-padre/
Alma Nuñez Galicia R2 MF
En la vida actual como ya mencionaron existen diversos factores que llevan a que se asuma el rol parental como son las familias monoparentales, el divorcio de los padres, enfermedad de alguno de los padres, en familias numerosas debido a que los limites y roles no se encuentran bien definidos sin embargo también puede ser un problema de herencia debido a que los padres asumieron este tipo de rol.
Los hijos parentalizados poseen características específicas y parte de estas es una personalidad depresiva debido a la responsabilidad que presentan, es una persona hipersocializada es decir que trata de quedar bien asumiendo responsabilidades que nadie le asigna. En ocasiones se observa aceleramiento en el desarrollo debido a que incrementa su competencia, autonomía por el rol que asume.
Así como también ya mencionaron poseen características de liderazgo lo que le facilitara el desarrollo social.
https://dspace.ups.edu.ec/bitstream/123456789/9707/1/UPS-QT07498.pdf
Mencione:
· Las causas del aumento en la frecuencia de este rol.
· Los rasgos característicos de personalidad que distinguen a quienes lo asumen o se les designa este rol.
R1MF BERENICE CANTO
Las causas de aumento del rol de hijo parental es el incremento de los divorcios y separaciones entre los padres. Datos de la INEGI, indica que tan solo en 2015 se registraron 123 mil 883 divorcios. El número de divorcios incrementó un 136.4 por ciento del año 2000 al 2015; a su vez, en el mismo periodo, la cantidad de matrimonios decreció un 21.4 por ciento. Esto se ve muy relacionado con el problema sobre los hijos parentales. Otra causa son el fallecimiento de uno de los cónyuges, donde se le asigna la función del padre ausente.
Cuando se da una separación violenta o conflictiva, en la que uno de los cónyuges aparta al otro, habla mal de él frente al niño, etc.; causará gran dolor a los hijos, además que por lealtad a ese padre el niño podría sentir que debería unirse a él y luchar contra el otro. En esta lealtad y apoyo que desarrolla el niño se puede iniciar el rol del hijo parental.
El termino de hijo parental se refiere a los niños que hacen la función de apoyo de la madre o padre, sustituyendo a la pareja y desempeñando el rol de padres de sus hermanos e incluso de sus padres, asumiendo las responsabilidades de un adulto. En algunos casos el hijo parental se encarga del cuidado de uno o ambos padres cuando estos son mayores; en otros, el hijo toma las responsabilidades de un adulto cuando uno o ambos padres son aún jóvenes. Por lo general encontramos este rol en el hijo del sexo opuesto al padre, pero también puede presentarse en el hijo del mismo sexo, de igual manera por lo general este papel suele tomarlo el hijo o hija mayor, aunque a veces recae en cualquier otro.
El hijo parental rápidamente deja de ser niño para asumir con madurez las responsabilidades impuestas, suele ser muy fuerte y comprometido, contrario al padre quien debería estar asumiendo estas funciones, quien suele ser débil, dependiente, inmaduro, temeroso, inseguro. El hijo parental adquiere un gran poder en la familia, se le ha dado implícitamente toda la autoridad para manejar a la familia.
El rol del hijo parental es una pesada carga para el niño o joven sin importar la edad que tenga y en algún momento va a generar sentimiento de impotencia, ansiedad, tensión y resentimiento hacia sus débiles padres.
Algunas bibliográficas catalogan a este tipo de rol como maltrato infantil.
Chavez, Martha Alicia. “Tu hijo, Tu espejo” (2003) Editorial Grijalbo.
La elección del hijo parental y su rol en la familia. Leonor DomÌnguez Valdés
http://itzel.lag.uia.mx/publico/publicaciones/acequias/acequias35/la_eleccion.pdf
El termino de hijo parental se refiere a los niños que hacen la función de apoyo de la madre o padre, sustituyendo a la pareja y desempeñando el rol de padres de sus hermanos e incluso de sus padres, asumiendo las responsabilidades de un adulto.
El hijo parental rápidamente deja de ser niño para asumir con madurez las responsabilidades impuestas, suele ser muy fuerte y comprometido, contrario al padre quien debería estar asumiendo estas funciones, quien suele ser débil, dependiente, inmaduro, temeroso, inseguro.
El hijo parental adquiere un gran poder en la familia, se le ha dado implícitamente toda la autoridad para manejar a la familia.
El rol del hijo parental es una carga para el niño o joven sin importar la edad que tenga y en algún momento va a generar sentimientos de impotencia, ansiedad, tensión y resentimiento hacia sus débiles padres que le han impuesto semejante paquete.
El hijo parental presenta comportamientos como cuidar a sus hermanos, darles consejos, regañarlos, se siente el ejemplo de estos, ser soporte emocional y a veces económico de sus padres, tomar decisiones que influyen en toda la familia, recibir quejas de padre o madre con respecto a la pareja.
Actualmente se da más debido a que existe mayor número de padres jóvenes que se divorcian y no saben cómo enfrentar esto haciendo participes a sus hijos, madres que aún no planeaban serlo y se enfrentan a ser madres solteras.
Bibliografía:
1. Segura C. Gil M. sepulveda M. El síndrom de alineación parental: una formade maltrato infantil. Cuad Med Forense. 2006; 12 (43-44): 117-128.
2. Chavez. M. Tu hijo, tu espejo. México. 2003; 1-2.Editorial. Grijalbo.
3. Molina R. El padre adolescente, su relación parental y de pareja. CICPA Valparaiso.2011; 35:89-110.
4. Aguilar J. Ruptura de pareja e hijos el síndrome de alineación parenteral. Defensor del menor en la comunidad de Madrid. 2006; 6-14.
Martha Elizabeth Amparo Carrillo
Según el comentario de la Psicóloga chilena Gabriela Hernández los niños al dejar de vivir su infancia para poder adaptarse a una etapa más compleja, se convierte en adultos en miniatura por lo que pueden evidenciar dificultades para desarrollar relaciones con los de su edad adecuadas y sanas. En el sistema fraternal, al tener el rol de padre, hace que se desconecte del sistema fraternal, por lo que tiene constantemente problemas con sus hermanos, aflorando rivalidades o celos entre ellos, marcando conflictos que pueden perpetuarse en el tiempo y generando así la alteración definitiva del subsistema fraternal. Los hijos parentalizados “juegan a ser padres”, utilizando intuitivamente los recursos observados o naturales necesarios para abordar diferentes situaciones. En algunos casos estas posturas son acatadas por los hermanos como un proceso natural, aceptando y cumpliendo con la función de “hijo”, normalizando así la parentalización de su hermano, quienes en algunos casos pueden utilizar estrategias de regulación y disciplinas inadecuados. La parentalización también puede traer como consecuencia la dificultad futura en desarrollar diferenciación con la familia de origen. Ese sentimiento de sentirse responsable eternamente de la salud y la estabilidad emocional de toda la familia, en especial de estos padres que le otorgaron este “poder”. Sienten la obligación de mantener el cuidado a este padre o madre. Esto puede generar conflictos al momento de decidir hacer vida en pareja, ya que se puede vivir con “culpa” la experiencia de separarse física y emocionalmente de este padre o madre. Igualmente, una parentalización puede traer como consecuencia la dificultad de desarrollar una autoestima sana, la constante obligación de satisfacer los deseos y cuidado de los demás, dificultara la exploración de las necesidades y potencialidades propias, por lo que enlentece el proceso de auto conocimiento.
El en comentario otorgan la dirección electrónica para visualizar un vídeo muy interesante sobre el tema se las comparto: https://youtu.be/byDPAVDpmS8
Se revisó en la Monografía científica para optar al grado de magister en familia, mención intervención familiar titulada “FENOMENO DEL HIJO PARENTALIZADO EN NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES EN CONTEXTO DE VULNERACIÓN DE DERECHOS” de la autora Paz Alejandra de Lourdes Zamora Opazo de Septiembre, 2013 nos explica la definición de paternalización como la asignación de un rol parental a niños, niñas y adolescentes y que en una familia la disfuncionalidad se presentará cuando la delegación de los roles supera la edad y madurez de los hijos e hijas menores de edad, afectando su desarrollo psicosocial y además de esto se presenta un conflicto de lealtad con la figura parental.
Esto se puede presentar en diferentes escenarios como familias con ambas figuras parentales presentes, familias en que la figura paterna o materna está ausente o bien grupos familiares en que ambas figuras están ausentes y el adulto responsable es un abuelo o abuela, otro pariente o una persona sin lazo de consanguinidad.
En la sociedad mexicana es común observar el hijo varón, menor de edad, se ve obligado a asumir el rol de padre frente a sus hermanos menores. La niña o adolescente se hace cargo de las labores domésticas, asumiendo roles maternos. Incluso el hijo puede asumir el rol de esposo, al tomar las decisiones del hogar, ejercer el rol de contención y apoyo emocional, proveedor de recursos económicos, o bien, los roles pueden ser delegados sin distinción de género.
En el trabajo de titulación “La paternalizacion hijo-varón y su interferencia en la dinámica familiar. Un estudio desde el enfoque sistémico” de Paola Puertas presentado en 2009 se habla de las posibles implicaciones que provoca la paternalización en la dinámica familiar, y dice que al estar alteradas las reglas de éstas familias, la paternalización no produce dinámicas conflictivas, estas se producen por un sinfín de factores pues en la mayoría de las familias se logra una reorganización de la estructura. También se describe que los hijos paternalizados sienten abandono en especial los hijos de madres trabajadoras sin embargo los hijos menores sienten menos el impacto.
Existen diferentes causas por las que se puede parentalizar a un hijo; entre las más comunes se encuentran las familias en la que la figura paterna o materna está ausente o grupos familiares en que ambas figuras están ausentes y el adulto responsable es un abuelo/a, otro pariente o una persona sin lazo de consanguinidad. Cuando un hijo dentro de la familia tomo el rol parental comienza una sobre exigencia de sus capacidades y de su madurez y que no corresponden a su propio desarrollo.
El reconocimiento de su identidad como persona se determina en la medida en que cumple los roles que se le han delegado. De esta cuestión puede desencadenarse un problema basado en la extralimitación de este delegación de roles, sin considerar las características y edad del niño y se le sobrecarga con exigencias impropias para su fase etarea.
Si el hijo o hija no cumple con estas tareas puede desarrollar sentimientos de culpa derivado de sentir que le ha fallado a sus padres, ya que no lleva a cabo correctamente sus obligaciones y generándole una sensación de frustración. Además al no poseer la madurez necesaria para desempeñar roles adultos, la paternalización entorpece su adecuado desarrollo y desvía la atención de su propias necesidades en contra de las necesidades familiares. Esta situación puede derivar en un “círculo vicioso”, el cual consiste en sobre esforzarse para realizar una tarea de la cual, si fallan, se auto recriminan y en tareas posteriores redoblan esfuerzos para no volver a fallar.
Mientras más se prolongue este rol, se transforma en un grave obstáculo para su personalidad, se vuelven esclavos de la inmadurez de ser adultos y la libertad les provoca una sensación de vergüenza, por la sensación de “abandono” a la lealtad familiar.
Estos niños se vuelven razonables, serios y responsables con mucha prematures con el fin de esquivar la desesperación que el rol les provoca, pero no se encuentran realizados ni sienten una correcta ubicación
Zamora Opazo P. fenómeno del hijo parentalizado en niños, niñas y adolescentes en contexto de vulneración de derechos”. Universidad del Bio-Bio. Magister en Familia. Chile 2013.
RIMF Alvarado León Jacqueline Elizabeth
En el contexto actual, es cada vez más frecuente la aparición del Hijo parental. Mencione:
Las causas del aumento en la frecuencia de este rol.
Los rasgos característicos de personalidad que distinguen a quienes lo asumen o se les designa este rol.
El termino de hijo parental se refiere a los niños que hacen la función de apoyo de la madre o padre, sustituyendo a la pareja y desempeñando el rol de padres de sus hermanos e incluso de sus padres, asumiendo las responsabilidades de un adulto. En algunos casos el hijo parental se encarga del cuidado de uno o ambos padres cuando estos son mayores; en otros, el hijo toma las responsabilidades de un adulto cuando uno o ambos padres son aún jóvenes. Por lo general encontramos este rol en el hijo del sexo opuesto al padre, pero también puede presentarse en el hijo del mismo sexo, de igual manera por lo general este papel suele tomarlo el hijo o hija mayor, aunque a veces recae en cualquier otro.
El hijo parental presenta comportamientos como cuidar a sus hermanos, darles consejos, regañarlos, se siente el ejemplo de estos, ser soporte emocional y a veces económico de sus padres, tomar decisiones que influyen en toda la familia, recibir quejas de padre o madre con respecto a la pareja.
Es frecuente ver que los hijos parentales gocen de una supuesta gran independencia y autónoma. No obstante, siempre debe tener lugar dentro de los límites que hagan posible el control de estos por parte de los demás miembros de la familia ya que de la disposición incondicional de ellos depende el mantenimiento de la homeostasis del sistema. Si por alguna razón este abandonara la escena en la que ocurren los acontecimientos, la vida de todas las demás personas que constituyen el conjunto universal familiar se verá seriamente alterada y, consecuentemente los hijos tendrán que abocarse a la atención de los abuelos y de los padres, es decir; de los viejos y enfermos de la familia. El cumplimiento de las funciones consustanciales al rol de hija/o parental exige enormes renuncias, mismas que la mayoría de las veces se cumplen cotidianamente sin que la dinámica propia de sus vidas les dé tiempo para que tomen conciencia de los costos tan grandes que esto representa.
En gran medida, el equilibrio del sistema familiar descansa sobre los hombros del hijo parental. Esto puede presentarse posterior a un divorcio, fallecimiento del padre o enfermedad del mismo, ambos padres trabajen, etc.
Freud, para subrayar el aspecto patológico del niño adulto, había hablado de madurez precoz del yo, y Ferenczi había subrayado incluso la madurez apresurada de la fruta podrida (Ferenczi, 1932). El niño adulto es una adaptación
a una presión familiar o social, se adaptan haciéndose cargo de todo lo que los rodean. En un primer momento estas conductas pueden tener un efecto protector, pero si duran demasiado se transforman en un grave obstáculo para su personalidad. Aprisionados en la inmadurez del adulto, no se atreven a desprenderse de ella. La libertad les produce vergüenza, como si estuviesen abandonando a un pariente, a un niño.
Los niños adultistas no son adultos. Son razonables, serios y se vuelven responsables demasiado pronto con el fin de esquivar la desesperación, pero no están realizados. De hecho, es una alteración de la parentalidad: no están ubicados en su sitio en su familia.
www.divorcioalportador.com/terapia-y-decisiones/hijo-parental
http://itzel.lag.uia.mx/publico/publicaciones/acequias/acequias35/la_eleccion.pdf
El hijo parental rápidamente deja de ser niño para asumir con madurez las responsabilidades impuestas, suele ser muy fuerte y comprometido, contrario al padre quien debería estar asumiendo estas funciones, quien suele ser débil, dependiente, inmaduro, temeroso, inseguro. El hijo parental adquiere un gran poder en la familia, se le ha dado implícitamente toda la autoridad para manejar a la familia. El rol del hijo parental es una pesada carga para el niño o joven sin importar la edad que tenga y en algún momento va a generar sentimiento de impotencia, ansiedad, tensión y resentimiento hacia sus débiles padres que le han impuesto semejante paquete. Tomar el rol de hijo parental es producto de un acuerdo inconsciente e implícito entre padre e hijo. Cuando el hijo percibe a un padre o madre incapacitado para hacerse cargo de la situación, él comienza a tomar la batuta y el padre o madre gustoso se la cede. No significa que el hijo haya decidido tomar este rol, la mayoría de las veces ni siquiera es consciente, es un mecanismo de compensación para mantener el equilibrio en la familia.
El hijo parental presenta comportamientos como cuidar a sus hermanos, darles consejos, regañarlos, se siente el ejemplo de estos, ser soporte emocional y a veces económico de sus padres, tomar decisiones que influyen en toda la familia, recibir quejas de padre o madre con respecto a la pareja. Algunas frases que refuerzan la tendencia a este rol; “Ahora que no esta papá, tu serás el hombre de la casa”, “Ahora que nos hemos divorciado tu serás la mujer de la casa”. Nunca un hijo es el hombre o la mujer de la casa, si en una familia no hay esposa o esposo de manera definitiva o temporal, simplemente no habrá hombre y/o mujer de la casa.
https://www.psicologiaintegraluruguay.com/2016/10/el-hijo-parental-una-carga-muy-pesada.html