Así la madera flota de forma natural porque su densidad es menor que
la del agua sobre la que se apoya.
Los barcos de acero o de metales son más densos que el agua, se
hundirían si no fuera por el diseño que tienen la parte en contacto
con el agua tiene compartimentos que pueden llenarse de aire o de
agua, disminuyendo o aumentando su densidad a voluntad.
Sin embargo, a pesar de que el metal es más denso que el agua, se da
una característica fundamental para que el barco flote: puesto que
éste no contiene únicamente metal, sino que una gran parte del
interior es aire ya que éste no es macizo por dentro, fundamentalmente
debido a que a parte de que flote, se suele querer utilizarle para
transportar cosas en su interior, la densidad total media del barco es
inferior a la del agua.