1) Vos proponés una definición "cuantitativa" de fortaleza y
debilidad, según la cual el fuerte es el que vence y logra imponer su
punto de vista, aunque un tiempo antes estos que ahora se volvieron
fuertes hayan sido débiles, porque estaban sometidos a otros. Apoyás
tu definición en algunos ejemplos históricos (revoluciones modernas).
Tu posición está, entonces, muy cerca de la de Trasímaco. Los fuertes
son los que imponen sus leyes al conjunto (o al resto, porque a veces
se las arreglan para no cumplir con esas leyes). Según tu postura no
hay una justicia natural, sino que, como las leyes son históricas y
temporales, justo es obedecer las leyes vigentes (Si gobierna Batista,
las leyes de Batista; si triunfa la revolución de Castro, las leyes de
la Revolución -para tomar tus ejemplos-). Me parece una buena
ejemplificación de lo que Trasímaco quiere decir.
Calicles plantea otra cosa, porque su concepción del fuerte y del
débil no es la misma, no tiene que ver con la cantidad (mayor número,
mayor riqueza, ejército más poderoso, etc.). La mayor parte (si no
todas) de estos ejemplos supone una perversión, una deformación o una
distorsión de la vida sana y natural. La vida sana y natural es
aquella que realiza plenamente todas las capacidades con que la ha
dotado la naturaleza. Fuerte sería el que va hasta el fondo de lo que
puede. No se trata de que el pez grande se coma al chico; éste no es
un buen ejemplo porque se confunde con la cantidad. Por supuesto que
las hormigas nunca podrán con los osos hormigueros, pero no se trata
de eso. Las hormigas no necesitan comerse a los osos hormigueros.
Estos están cerca de la extinción; en cambio, las hormigas no dejan de
propagarse y fortalecerse en otros territorios. (Hace unos años hubo
una migración de hormigas argentinas que hicieron estragos en
territorio de los EE. UU., por ejemplo). En estos sentidos las
hormigas son más fuertes que los osos hormigueros, porque han sabido
acrecentar su poder, crear nuevas especies, conquistar nuevos
territorios. Los osos hormigueros, en cambio, no pueden sobrevivir por
sí solos y sólo la intervención del hombre los está salvando de la
extinción.
Para Calicles (complementándolo un poco con Nietzsche) el fuerte nunca
busca la mera supervivencia. La supervivencia es el objetivo de los
débiles. El que se pone como objetivo más alto sobrevivir es siempre
un débil. Más aún (y de manera más general): los que se preocupan por
los límites y los "fines" son los débiles, porque estos sirven para
debilitar (a los fuertes) y reducirlos a la condición de débiles; es
decir, para igualarlos con los que son débiles naturalmente. Para
Calicles, el fuerte es el que es capaz de desarrollar sus
potencialidades naturales, el que es capaz de crear, de inventar algo
y potenciar a la vida misma. Calicles te diría que desde tu misma
definición de debilidad y fortaleza estás adoptando el punto de vista
de la debilidad. Los fuertes no hacen leyes, porque las leyes son un
instrumento de la debilidad (incluso las leyes de la razón o de la
ciencia) y tienen por efecto el debilitamiento. El fuerte no hace
leyes sino que manda y su voluntad es ley, en el sentido de
imposición, no de límites. La tesis de Calicles es que los mejores
tienen que mandar, es decir, los fuertes, es decir, los que realizan
plenamente sus capacidades naturales. Estos son siempre pocos. No son
las mayorías. Pero las mayorías votan y promulgan las leyes que
tenemos, por eso Calicles dice que las leyes están hechas por los
débiles.