2ª semifinal de la Final Four correspondiente a la temporada 2013-14,
jugada en Milán. El Barcelona venía de ganarle fácil al Madrid el pasado sábado
en su cancha del Palau Blaugrana, tras 4 partidos consecutivos perdiendo ante el
Madrid. Llegaban algo subidos los azulgrana por esta victoria en la Liga
española ante un Madrid reservón sin Felipe Reyes y Rudy Fernández
autoexpulsándose por dos técnicas ante las constantes provocaciones de los
jugadores barcelonistas. Pablo Laso escondió sus cartas, sabedor de que el
primer puesto en la liga regular española lo tiene prácticamente a tiro (de los
dos partidos que quedan, ganando uno se asegura el primer puesto), y preparó “la
trampa” al Barcelona.
Estadísticas de ambos equipos: (anticipo 55-117 en valoración)
Lástima que no haya sido la final. El mejor partido de baloncesto jugado
por un equipo en una Final Four, que no debe faltar en la videoteca de todo
aficionado al basket.
Todo el equipo estuvo muy serio durante el partido: defensa asfixiante los
40 minutos, sin bajar los brazos, y lo que es más importante, sin mirar el
marcador. Se puede incluir como anécdota que tanta era la ambición del equipo
que Carroll robó el balón a escasos segundos del final para llegar a la centena
de puntos.
El partido, como tal, no existió. Bueno, quizás los primeros 4 minutos,
donde el equipo catalán dominó. Dominaba el rebote de forma insultante y esas
segundas o terceras opciones le permitían anotar. Mientras tanto, el Madrid no
acertaba con el aro rival, con tiros algo forzados.
Fue entrar a la cancha, el MVP del año, el tinerfeño Sergio Rodríguez, el
Chacho, cuya barba a este paso será más famosa que la de Harden, y se acabó el
partido. Se consiguió terminar el primer cuarto con empate a 20 y a partir de
ahí, el Madrid fue una máquina engrasada, y el Barcelona un muñeco roto en manos
de un niño con ganas de aprender boxeo. Triples, penetraciones a canasta,
jugadas en el poste bajo, mates... Era un vendaval y los jugadores azulgranas
sólo podían realizar faltas para parar a los madridistas, algunas bastantes feas
(sólo sancionaron como antideportiva un empujón flagrante de Papanikolau, pero
dejaron sin castigar otras del propio griego, Tomic...). El arbitraje no influyó
en el resultado pero fue benévolo con el equipo azulgrana y duro, muy duro, con
Felipe Reyes al que sancionaban con faltas acciones que sólo veían ellos.
El Madrid, al final del partido, no le dio la importancia que tenía al
triunfo. Lo celebraron como un partido más, sabedores de que sólo se ha subido
el penúltimo escalón hacia el título. Queda el último. Muy centrado el cuerpo
técnico con Laso a la cabeza y los jugadores, cautos en sus declaraciones a la
prensa. Increíble, la madurez mental del conjunto. Esperemos que acierten el
domingo ante el sorprendente Maccabi de Tel Aviv que dejó sin final al eterno
favorito (máximo presupuesto continental) CSKA Moscú.
Laso, tan criticado por muchos, incluso madridistas sin idea de baloncesto
(nunca me podré olvidar de la manifestación organizada por los Berserkers frente
a las oficinas del Bernabéu el día que iba a ser presentado como entrenador,
porque no le querían dado su perfil bajo...), ha cambiado el baloncesto FIBA de
clubs. Ha devuelto la alegría a un deporte que estaba viviendo horas bajas por
culpa de entrenadores como Messina, Pascual, Obradovic... que sólo buscaban
defender fuerte como primera opción y al final un ataque ramplón con el máximo
de segundos consumidos. Todo esto conseguía que los partidos acabasen con
tanteos bajísimos, los espectadores dejasen de acudir a los pabellones y bajasen
las audiencias.
Sé que todavía no se ha ganado nada, pero nadie puede quitar al Madrid, lo
que ha aportado a este deporte. Ni a Laso, el mérito de haberlo “parido”.
PD: Invito a todos los que puedan ver el partido que no se lo
pierdan.
El domingo a las 20:00 horas (peninsular española) comenzará la FINAL
contra el Maccabi. ¡¡¡Ojalá sea la 9ª!!! Desde luego, por la actitud del cuerpo
técnico y jugadores, parece que aprendieron la lección del año pasado cuando
tuvieron la final a su alcance y la dejaron escapar por la inexperiencia de
jugar estos partidos.