Escribe Fernando Castaño,
Eso que llamamos la personalidad –ego-, con la que percibimos nuestras experiencias, está en permanente conflicto con el flujo natural de la vida y es la causa de la insatisfacción. Damos carácter de realidad a la corriente de pensamientos. Confundimos la película con la tela sobre la cual se proyecta. La tela es la Conciencia -Gran Mente-, entonces, es preciso despertar.