UNIVERSIDAD ALBERTO HURTADO
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y
HUMANIDADES
LICENCIATURA EN FILOSOFÍA
FENOMENOLOGÍA
TRABAJO ESCRITO INDIVIDUAL I
PROFESOR: ROBERTO RUBIO
ESTUDIANTE: JORGE ENRIQUE CORVALÁN, SJ.
24 DE MAYO DE 2010
1- Reproducir de manera precisa y clara la disputa entre el psicologismo y antipsicologismo lógico, tal como Husserl la presenta, enunciando en el orden correspondiente los argumentos y contraargumentos.
En el libro de las Investigaciones lógicas, Husserl lleva a cabo una exposición en que presenta la disputa entre el psicologismo y el antipsicologismo lógico. Lo medular de esta discusión es fundamentar de manera convincente si la lógica está de alguna manera subordinada a la psicología o en su defecto, si la lógica es independiente de ésta. En dicha discusión, el autor expone los fundamentos de las dos corrientes para, de esa manera, dirimir el conflicto.
Los psicologistas lógicos sostienen que los fundamentos esenciales de la lógica residen en la psicología, y esto quiere decir que la lógica sería una rama de la psicología, de la misma manera que la suma pertenece a la matemática. Por lo tanto, no habría motivo para considerar la lógica como una nueva ciencia teorética. Su posición se fundamenta en la constatación de que siempre estaríamos tratando con “actividades o productos psíquicos como objeto de regulación práctica”.[1] Según ellos, cualquiera sea la manera como se define el arte lógico (arte de pensar, de juzgar, de conocer etc…) siempre estamos tratando con conceptos cuya definición pertenece a la psicología, por lo tanto es la psicología la que aporta los fundamentos teóricos de la lógica.
De ninguna manera se puede separar lo psicológico de la lógica, dicen los psicologistas, porque vemos claramente que lo “psicológico hunde su raíz en los mismos conceptos constitutivo de las leyes lógicas”[2] en conceptos como verdad y falsedad, afirmación y negación, entre otras..
Para los antipsicologistas, el argumento anterior contiene un grave error, esto es que los psicologistas pasan por alto la distinción de los planos del ser y el deber ser y comienzan con esta distinción: “la psicología considera el pensamiento tal como es; la lógica tal como debe ser”.[3]
Con esto distinguen que la psicología trata de las leyes naturales del pensamiento, la lógica en cambio trata de las leyes normales del pensamiento. Teniendo en cuenta esta distinción; “si tomásemos los principios a la psicología, esto es a las observaciones sobre nuestro entendimiento, solo veríamos cómo tiene lugar el pensamiento y cómo es bajo los muchos y variadas trabas y condiciones subjetivas; por esto sólo nos conduciría al conocimiento de leyes meramente contingentes”[4]. Luego, aseveran que en la lógica no se pregunta por reglas contingentes, sino por reglas necesarias; es decir no se pregunta cómo pensamos, sino cómo debemos pensar. Todo esto lleva a la conclusión de que indudablemente las reglas de la lógica no deben salir del uso contingente de la razón, sino del uso necesario de la misma y este último lo encontramos en nuestro razonamiento sin tener en cuenta las leyes contingentes de la psicología. Y de esta manera sostienen que la psicología no aporta ningún fundamento teórico de la lógica.
Frente a estas argumentaciones, los psicologistas responden que el estudio del pensamiento tal como debe ser, es sólo una parte del estudio de la psicología. No existe ninguna cosa que nosotros podamos pensar o que de alguna manera pueda ser objeto de nuestro conocimiento, tal como ella es, prescindiendo de la forma en que debemos pensarla. Esto quiere decir que pensamos siempre de manera material cuando pensamos las cosas como son, entonces si la cosa es de este o aquel modo, no podemos pensarlo de un modo distinto. La naturaleza propia del pensamiento nos dan las reglas por las cuales debemos proceder para pensar. Así deducen que “la lógica es una física del pensamiento o no es absolutamente nada”[5].
Ante esta contra argumentación, los antipsicologistas lanzan otro argumento en contra, afirmando que de ninguna manera ellos están negando que los distintos géneros de representaciones, juicios, raciocinio, etc., en cuanto fenómenos entran también en la psicología, de esto no hay ninguna duda, pero sostienen que la psicología tiene temáticas distintas a las de la lógica, o sea, “el problema de la psicología es investigar las leyes de la conexión real de los procesos de conciencia entre sí, como también con las disposiciones psíquicas respectivas y con los correspondientes procesos del organismo corporal”[6]. Esto lleva a los antipsicologistas a afirmar que ley para la psicología significaría fórmula sintética de enlace necesario, entonces, la conexión es causal.
Con esto, los antipsicologistas acentúan que la misión de la lógica es muy distinta a la de la psicología, pues la lógica en contrapartida a la psicología no pregunta por los orígenes y consecuencias causales de las operaciones intelectuales; la lógica pregunta por la verdad de su contenido; esto es qué cualidades deben tener y cómo deben transcurrir estas operaciones.
Los psicologistas no se quedan callados ante esto, sino que responden con claridad que ellos tampoco niegan que la lógica tiene un problema totalmente distinto del problema de la psicología; “la lógica es una tecnología del pensamiento”[7], pero no puede prescindir de las conexiones causales. La lógica, sin estudiar las conexiones naturales, no puede de ninguna manera buscar las conexiones ideales; porque todo saber necesita fundarse en un ser y toda ética es una física. Queda claro para los psicologistas que "lo que debe hacerse" siempre es subordinable a "lo que hay que hacer", sólo así se puede alcanzar un objetivo determinado.
Ante esto último, los antipsicologistas elaboran otro contra argumento (poco feliz según Husserl) la lógica no puede basarse sobre la psicología, ni sobre ninguna otra ciencia, porque toda ciencia es ciencia sólo por la armonía de las reglas de la lógica; de esta manera la postura psicologista entra en un contrasentido.
A esta última argumentación responden los psicologistas responden que ella es imposible, simplemente porque de ella se seguiría la imposibilidad de la lógica en general. Ya que la lógica como ciencia necesita proceder lógicamente, entonces es un error muy grande suponer que una ciencia supone la validez de (sólo) ciertas reglas, “la lógica debería suponer la exactitud de las reglas que supone”[8]. También los psicologistas sostienen que lo que se puede aplicar a las pruebas en particular, también se puede aplicar a la ciencia en general. Con este argumento los psicologistas cierran la discusión con la partida a su favor, pero veremos la forma como Husserl argumenta contra el psicologísmo, distinguiendo el plano real del ideal.
2- Husserl basa su argumentación contra el psicologismo lógico en la distinción entre el plano real y el plano ideal. Explicar en qué consisten, según Husserl, ambos planos, y por qué para Husserl el conocimiento sobre lo real no puede ofrecer una base teórica apropiada al conocimiento de objetos ideales. (Para la explicación de este punto, apoyarse en citas pertinentes)
Como ya hemos visto más arriba en la discusión entre psicologistas y antipsicologistas lógicos, Husserl, elabora su fenomenología en un ambiente filosófico altamente cientificistas. La filosofía predominante del paso del siglo XIX al siglo XX es la que se reconoce a sí mismo como filosofía positiva o positivismo. “Esta filosofía pretende reducir la realidad toda del universo al sólo orden de los llamados fenómenos físico y psíquico”[9];
En esta misma época también surgía el neokantismo, que interpretaba la crítica de la razón pura como teoría de la ciencia, ciertamente podemos decir que es una interpretación restringida de kant, que hoy día se intenta superar. Indudablemente tampoco podemos dejar de lado a Franz Brentano, quien conduce el trabajo filosófico a una ciencia de la conciencia. Pero lo decisivo se halla en su [psicología desde un punto de vista empírico][10] veremos más adelante la influencia de este en Husserl.
Como hemos mencionado en la última parte del primer punto, Husserl, elabora su argumento contra el psicologismo lógico distinguiendo el plano real del plano ideal.
Husserl, tiene la pretensión de hallar un fundamento teórico para la lógica como ciencia; entonces, elabora una teoría del conocimiento que sin duda es muy consistente y coherente, refutando así la tesis psicologista que niega la posibilidad de un conocimiento universal y necesario.
Lo que a Husserl, le parece grave es la afirmación de los psicologistas lógicos que pretenden fundar todo tipo de conocimiento en las operaciones psicológicas, que siendo así, serán contingentes. “Los fundamentos teoréticos esenciales de la lógica residen en la psicología, a cuya esfera pertenece por su contenido teorético las proposiciones que dan a la lógica su sello característico”.[11]
Husserl, partirá diciendo que “la psicología es una ciencia empírica, la ciencia de los hechos psíquico. La posibilidad psicológica es, por lo tanto, un caso de la posibilidad real. Pero aquellas posibilidades de la evidencia son ideales”.[12]
Con esto llega a afirmar que, idealmente hablando puede ser posible lo que psicológicamente es imposible. También decía que ciertamente no se puede negar que haya una relación entre los principios lógicos puros con el dato psicológico de la evidencia, pero que esta relación es "puramente ideal" y también indirecta. Husserl, también dice: “negamos que los principios lógicos puros enuncien sobre lo más mínimo de la evidencia y sus condiciones.”[13]
Con esto, vemos claramente cómo Husserl toma un camino nuevo para refutar al psicologismo lógico. La base de su argumentación se centra en la distinción entre el plano ideal y el plano real.
El plano ideal es aquél desde donde se pueden encontrar ciertas estructuras invariantes, las cuales se encuentran fuera de los criterios espacio-temporal. El plano de lo ideal dice relación con un ámbito diferente; no es un mundo aparte y debe así quedar bien claro que si la asociamos con la “idea” del platonismo, estaríamos cometiendo un grave error. Husserl expone la distinción entre los planos real e ideal en la siguiente cita: “lo que es verdadero es absolutamente verdadero, "en sí". La verdad es una e idéntica, sean hombres u otros seres no humano, ángeles o dioses, los que la aprehenden por el juicio. Esta verdad, la verdad en un sentido ideal frente a la multitud real de las razas, los individuos y las vivencias, es la variedad de que hablan las leyes lógicas”[14]
Con esto Husserl llega a la conclusión de que la verdad del conocimiento pertenece al plano ideal y que al plano real pertenecen las vivencias psíquicas empíricas.
Con palabras del mismo Husserl en la siguiente cita podemos ver más claramente el contraste entre los dos planos: “Pertenece a la psicología, como ciencia natural de las vivencias psíquicas, el investigar las condiciones naturales de estas vivencias. Su esfera abarca también, pues, las condiciones reales empíricas de las operaciones matemáticas y lógicas. Pero las condiciones y las leyes ideales de estas forman un reino por sí. Este se compone de puras proposiciones generales, construidas con “conceptos” que no son conceptos de clases de actos psíquicos, sino conceptos ideales (conceptos de esencias) que tienen su base concreta en estos actos [o en sus correlatos objetivos]”[15]
Sin lugar a dudas la referencia al plano ideal es fundamental en Husserl, y nos dice que aun en el supuesto que no existiesen seres capaces de conocer proposiciones ideales toda verdad sigue siendo lo que es. Este conocimiento de la verdad es análogo estructuralmente al conocimiento de la especie.
Ahora bien, según Husserl, el plano de lo real sería lo efectivamente cambiante, aquellos actos psíquicos con los que conocemos los objetos concretos, “realidades individuales, temporales que empiezan a ser y dejan de ser”. [16] Entonces el plano de lo real, sería un ámbito donde entraría, precisamente, lo que el positivismo entendía por hechos. En este plano, teniendo el ejemplo del color rojo planteado por Husserl, entraría lo rojo concreto y lo rojo del objeto rojo, es decir, los que dependen de la experiencia sensible.
Para Husserl el conocimiento sobre lo real no puede de ninguna manera ofrecer una base teórica apropiada al conocimiento de objetos ideales. Los hechos del plano real son siempre algo concreto y contingente. Al ser individuales y contingentes los hechos siempre afirman verdades, pero verdades que no están contenidas en ellos mismos; si afirmamos lo contrario, estaríamos sosteniendo que las verdades dependen de las conciencias que las piensan como sostiene el antropologismo que refuta el mismo Husserl. Nuestro autor hace una muy buena distinción en el siguiente ejemplo, “no se debe confundir el juicio, en cuanto contenido del juicio, esto es, en cuanto unidad ideal, con el acto de juzgar concreto y real. Aquel juicio es la que mentamos cuando hablamos del juicio: 2×2=4; el cual es el mismo, sea quien sea el que lo pronuncie. No debe confundirse tampoco el juicio verdadero, en el sentido del acto de juzgar rectamente o conforme a la verdad, con la verdad de tal juicio o con el contenido verdadero del mismo. El acto de que juzgo que 2×2=4 está sin duda determinado causalmente, pero no la verdad 2×2=4”[17].
Aquí, si observamos con cuidado, vemos que Husserl, refuta el relativismo que supone el antropologismo con el propósito de dejar un espacio para la verdad, porque si toda la verdad tuviese su origen exclusivo en el hombre, entonces si no existiesen hombres no existiría la verdad. Por lo tanto el acceso a los objetos lógicos ideales sería imposible.
Según Husserl, el plano de lo real de ninguna manera puede servir como fundamento para el conocimiento de los objetos lógicos porque; “definir la verdad por referencia a la comunidad de la naturaleza significa destruir su concepto. Si la verdad tuviese una relación esencial con las inteligencias pensantes, sus funciones y sus movimientos espirituales, surgiría y desaparecería con ellas, y si no con los individuos con los especies.”[18]
3 -¿Cómo entiende Husserl la relación entre la unidad de la estructura lógica y la multiplicidad de los actos psíquicos correspondientes? Ilustrar mediante un ejemplo.
En el punto anterior hemos visto que Husserl, para refutar al relativismo del psicologismo lógico hace una distinción entre el plano real e ideal. Y de esto se sigue la pregunta por la relación entre la unidad de la estructura lógica y la multiplicidad de los actos psíquicos correspondientes.
Husserl nos deja claro que sin el concurso previo de una serie de actos cognoscitivos es imposible acceder al conocimiento de los objetos ideales. Con esto indudablemente estamos afirmando que existe una relación entre ambos planos. No es posible, por lo tanto, acceder a un objeto ideal sin que antes acontezca la multiplicidad de operaciones sensibles a través de los cuales captamos a una cosa concreta. El acto de ideación de una cosa hunde sus raíces, en la base empírica de aquellos actos sensibles mediante los cuales percibimos a una cosa concreta, como por ejemplo, la imagen de un cuadrado.
Nuestro autor sostiene que la verdad o que la estructura lógicas ideales se encuentra en un plano diferente donde se puede encontrar ciertas estructuras invariantes, estos pertenecen fuera de los criterios espacio-temporal. Aquí irremediablemente nos surge una pregunta ¿Cómo accedemos a ese plano diferente donde se puede encontrar ciertas estructuras invariantes? “La respuesta que nos da Husserl ante esta pregunta es por medio de la Abstracción” [19] ahora bien, me parece de suma importancia advertir que abstracción para Husserl, no es igual a la teoría desarrollada a lo largo de la historia de la filosofía, pues el no quiere desarrollar una metafísica nueva,[20]
Pues bien, captar una especie por abstracción, presupone, la existencia de un plano abstractivo que actúa como un campo intermedio entre el plano de lo ideal donde yacen las “unidades ideales” y el plano real donde accedemos sensiblemente a “individualidades empíricas”.
Precisamente en este plano, los objetos lógicos se dan en tanto tales al conocimiento. y así, la relación entre la multiplicidad de actos psíquicos correspondientes al plano real converge abstractivamente mediante un “intuición categorial” hacia una misma y única idea u estructura lógica.
Ilustremos esto con un sencillo ejemplo; en cima de la mesa de la sala de visita de mi casa, se encuentra un libro en cuya tapa está el dibujo de un cuadrado, cuando yo entro en esa sala el cuadrado que está dibujado en la tapa del libro es percibido por mí directamente; aquello que yo percibo empíricamente o experiencialmente, me lleva a la idea o especie de un cuadrado; “este momento, ingrediente”[21]es decir, la forma, las líneas que la componen al cuadrado, me llevan a la unidad ideal donde el cuadrado tiene validez, donde se puede encontrar algunas estructuras invariantes; ese mismo cuadrado puede ser observado por todos aquellos que entran en la sala, pero en su unidad ideal continúa siendo un objeto único e idéntico, pues la unidad ideal de los objetos siempre permanecen invariables, conserva su unidad ideal por más que haya sido captado por diversos actos síquicos. Es decir por diversas personas desde diversos ángulos.
“Y así como, mirando al objeto individual y concreto, no nos referimos sin embargo a este, sino al objeto general, a la idea, así también mirando a varios actos de esta ideación, adquirimos el conocimiento evidente de la identidad de estas unidades ideales, pensadas en los distintos actos”.[22]
Uno de los conceptos fundamentales de la fenomenología es precisamente la intuición categorial. Pues la intuición categorial nos permite entender la conexión existente entre los planos de lo real y lo ideal, y por medio de la intuición categorial se produce la abstracción cuya fuente es el hecho o dato concreto. Entendemos que no hay inconexión entre la multiplicidad de actos psíquico y la unidad de la estructura lógica por medio de la intuición categorial pues por medio de ella se da la conexión.
[1] Husserl, Edmund. Investigaciones Lógicas I. Traducción de Manuel Gonzalez y José Gaos. Ediciones Atalaya, Barcelona, 1998, pág. 67
[1] Ibid. pág 68
[2] Idem
[3] Anotaciones de clase
[4] Ibid. pág. 69.
[5] Ibid. pág. 70
[6] Idem
[7] Ibid. pág. 71
[8] Ibid. pág. 72
[9] Gaos, José. (2007) Introducción a la fenomenología. La critica del psicologismo en Husserl. Madrid. Encuentro. Pg 85
[10] Heidegger, Martin Prolegómenos para una historia del concepto de tiempo. Traducción de Jaime Aspiunza. Alianza Editorial. Pg. 37
[11] Husserl, Edmund. Ob. cit pg. 67
[12] . Ibid. pág. 159
[13] Ibid. pág. 158
[14] Ibid. pág. 113
[16] Ibid. pág .121
[17] Ibid. pág. 115
[18]Ibid. pág. 123
[19] Apuntes de clase..
[20] Apuntes de clase.
[21] Apuntes de clase..
[22] Edmund, Hussserl, Ob. cit. pp. 121-122