Luis
unread,May 28, 2008, 10:01:49 AM5/28/08Sign in to reply to author
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to Estrategias de prevencion
Definicion de Problema social:
Liliana Pantano cita a Paul Horton y señala que hablar de problema
social implica hacer referencia a la cultura del hombre, a sus
relaciones con otros individuos, a su conducta personal orientada por
otras conductas y a lo relativo a la conciencia colectiva. En términos
comunes es aquello que suscita malestar generalizado y que aparece más
precisamente como “la condición o el proceso que ejerce una influencia
desorganizadora sobre las personas o la sociedad”.
Pantano cita luego en su obra la definición de Paul B. Horton y Gerald
R. Leslie, quienes dicen que “los problemas sociales constituyen una
condición que afecta a un número importante de personas, de modo
considerado inconveniente y que, según se cree, debe corregirse
mediante la acción social colectiva”. A continuación, la autora
realiza un análisis de la definición: “Los problemas sociales son...
• Una condición. Es decir reconocen un origen social; implican
situaciones creadas por el hombre, o que él puede modificar,
excluyendo así lo natural o sobrenatural, y poseen cierto grado de
permanencia.
• Que afecta a un número importante de personas. Se destaca aquí la
magnitud cualitativa y cuantitativa del problema. Cualitativamente: C
Wrigth Mills hace una diferenciación entre las “inquietudes” y los
“problemas” de una sociedad. En el primer caso se trata de un asunto
privado donde se ve amenazado un valor amado por un individuo; en el
segundo, un valor amado por la gente. Para Wrigth Mills, “los
problemas se relacionan con materias que trascienden del ambiente
local del individuo y del ámbito de su vida interior... Un problema es
un asunto público”. A pesar de las cifras, lo que realmente interesa
no es tanto “cuántos son” sino que se ve amenazado aquello que es
relevante para una comunidad: la dignidad de que debe gozar el ser
humano como tal. Esto, sencillamente, justifica encarar la situación
aunque el número de casos no sea alto.
• De modo considerado inconveniente. Todos los problemas no afectan
de igual modo a todas las comunidades, ya que una condición, sea o no
deseable, depende de los valores aceptados por la población. No
obstante, para que se pueda pensar que cierta condición es un problema
social, se debe reconocer como socialmente indeseable... debe existir
en la sociedad cierto grado de conciencia de que existe una condición
no deseada.
• Que debe corregirse mediante la acción social colectiva. Este
último elemento, esencial de un problema social, según Horton y Leslie
es que esa “conciencia de la condición indeseada” se vea acompañada
por la idea de que puede y debe hacerse algo -en forma organizada,
privada o institucionalmente- para resolverla ... El sustrato
indiscutido de la acción es la concientización. Solamente una
conciencia clara del problema puede vislumbrar los recursos necesarios
para encarar soluciones eficaces”.
El SIEMPRO (Sistema de Información, Monitoreo y Evaluación de
Programas Sociales) define el problema social como “una brecha entre
el ser y el deber ser de la realidad, que un actor o un conjunto de
actores identifica con la intención de transformarla. Se formula a
través de un enunciado que expresa la insatisfacción con respecto a su
realidad social y la intención de cambiar esa realidad que no
satisface”.
La noción de “brecha” también está presente en la definición de
problema social que realiza Mario Róvere, quien lo define como “una
brecha entre una realidad o un aspecto de la realidad observada y un
valor o un deseo de cómo debe ser esa realidad para un determinado
observador, sea este individual o colectivo”.
Asun Carretero, docente de la Escuela de Trabajo Social
De Málaga, describe que el problema social se debe analizar desde
todos sus aspectos y después proceder a su síntesis. Dice la autora
que son sus rasgos:
1. Histórico: los problemas sociales han sido diferentes a lo largo de
la historia humana, con características propias en cada tiempo y
lugar, por depender de las condiciones espacio-temporales (cambian
según el tiempo en que se producen y el espacio en que se
materializan), lo que configura nuevas necesidades sociales y nuevos
problemas sociales.
2. Dinámico: los problemas sociales son un fenómeno en constante
evolución sobre el que influyen factores económicos, culturales, etc.
que se manifiestan con caracteres propios en cada ciudad, grupo o
individuo. A resolver unos problemas surgen otros motivado por: el
dinamismo social, necesidades insatisfechas, desigualdades sociales,
etc.
3. Social: los problemas sociales trascienden del ámbito particular al
social, porque:
• Se generan por las contradicciones del sistema social.
• Se manifiestan en conductas con consecuencias sociales.
• Se proyecta en grupos numéricamente considerables de la sociedad.
• Su presencia produce preocupación social.
• Su resolución exige de distintas acciones, prestaciones, servicios
sociales, etc.
4. Carácter estructural: surgen dentro de la estructura social,
engendrados por éstas en su proceso de transformación.
5. Carácter complejo: los problemas sociales son una realidad
compleja, esencial a su naturaleza que se presentan en estrecha
relación con otros en una configuración sucesiva de causa-efecto. H.
Mahler expresó metafóricamente su complejidad como una "espiral
diabólica".
6. Carácter psico-social: los problemas sociales poseen aspectos
objetivos (de la realidad como vandalismo, accidentes, etc.) y
subjetivos (del aspecto bio-psico-social del hombre como ansiedad,
miedo, dolor, etc.).
En referencia al abordaje del problema social, Carretero señala que si
bien éste no es exclusivo del TS, lo distintivo en él, es su
particular modo de abordarlo, desde una perspectiva integral y
totalizadora, ya que entiende los problemas sociales encarnados en
personas concretas, producidos en la transacción hombre-medio. El
Trabajo Social es la única profesión que trabaja en los problemas
sociales desempeñando un rol "generalista". Frente a estos, debe:
1. Examinar la organización social donde se producen, analizando sus
causas-efectos para actuar sobre ellas.
2. Identificar, describir y definir los problemas sociales existentes,
clarificando los factores que los producen y sus efectos en quienes lo
padecen.
3. Jerarquizar los problemas, según criterios: su magnitud, urgencia
de solución, conciencia del problema, recursos existentes, etc.
4. Planificar la intervención a desarrollar. Incluye atención directa
(en crisis, duelo, emergencias) y proyectos que promuevan la formación/
participación de los afectados para que sean los protagonistas en
solucionar sus problemas, etc.
5. Ejercer de forma permanente el rol educativo en la intervención
profesional, para prevenir problemas sociales.
6. Denunciar los problemas sociales que generan desigualdades,
marginación, discriminación, etc., planteando alternativas a los
mismos.
7. Prevenir problemas sociales, siendo crítico con el análisis de las
organizaciones sociales y actuando sobre ellas preventivamente.
8. Evaluar el resultado de la intervención profesional, introduciendo
las oportunas correcciones en proyectos que no resuelvan los problemas
existentes.
9. Determinar los cambios que la sociedad necesita para erradicar sus
múltiples problemas, apoyando los que posibiliten el crecimiento
personal y la mejor calidad de vida de individuos, grupos y ciudades.
Vinculando la temática de la definición de los problemas a las
políticas públicas y la agenda de gobierno, Luis Aguilar Villanueva
señala que una larga y sustentable tradición epistemológica indica que
los llamados problemas no son datos externos, realidades objetivas,
sino “construcciones”, datos seleccionados y caracterizados con
referencia a ciertos esquemas cognoscitivos y valorativos de los
sujetos que los observan o experimentan. No hay problemas “en sí”, no
están objetivamente. Son construcciones sociales, políticas, de la
realidad. Cuando el problema es de altísima prioridad (y no asunto de
rutina) se vuelve cuestión y se debate acerca de los pasos a dar para
resolverlo y acerca de si su definición y planteamiento sea correcto,
de manera que se pueda resolver. De este modo el problema conduce a
una definición operativa que da pie y espacio a una intervención
pública viable con los instrumentos y recursos a disposición del
gobierno.
Por su naturaleza construida, dice Aguilar Villanueva citando a
Ackoff, los problemas de las políticas públicas “son productos del
pensamiento que actúa en su entorno, elementos de las situaciones
problemáticas que han sido analíticamente abstraídos de situaciones.
Lo que nosotros experimentamos son situaciones problemáticas; no
experimentamos problemas que, a la manera de los átomos y las células,
son construcciones conceptuales”. Las “situaciones problemáticas” son
hechos vividos u observados por el sujeto y que al ser referidos a su
cuadro valorativo arrojan conclusiones negativas de reprobación y
malestar. Se trata de discrepancias entre las condiciones vividas u
observadas y las deseadas, entre lo que efectivamente ocurre y lo que
se desea ocurriera, entre el ser y el deber ser. Estas situaciones
problemáticas o problemas vitales son distinguidos por el autor del
problema cognoscitivo. Así, los problemas tienen una naturaleza
cognoscitiva más que vital o valorativa; son construcciones lógicas
que articulan, ordenan los datos y elementos que la tensión entre la
factualidad y el deseo liberó y los reúnen en una definición.
Aguilar Villanueva indica que los problemas se plantean, se
estructuran, de manera que tengan una respuesta, que sean solubles; la
solución forma parte de la misma definición del problema. Cuando un
problema está mal estructurado se advierte una indeterminación acerca
de cuáles son los componentes de la situación que se consideran han de
ser modificados o removidos y/o acerca de cuáles pueden ser los
factores que los originan y en los que habría que intervenir o
incidir.
Finalmente agrega el autor que estructurar bien un problema es
producir tal definición del hecho calificado como problema que pueda
volverse el sujeto u objeto de un enunciado causal. Hay que
estructurarlo como “causa de” o “efecto de”. Sin la inclusión
explícita o implícita de un enunciado causal (además de un concepto
del problema) no se puede actuar para modificar una situación
problema.