El
18 de agosto, el Departamento de Estado incluyó a Cuba, por trigésima ocasión, en
la espuria lista de “Estados patrocinadores del terrorismo internacional”,
con el único propósito de desacreditar a nuestro país y continuar justificando
la política cruel y repudiada de bloqueo contra Cuba.
El gobierno
de Estados Unidos, que ha practicado históricamente el terrorismo
de Estado, las ejecuciones extrajudiciales, los secuestros de personas, los
asesinatos con aviones no tripulados, la tortura y las detenciones
ilegales, que ha establecido cárceles secretas, que es responsable de
la muerte de cientos de miles de civiles inocentes como resultado de sus guerras
de ocupación y conquista en Iraq y Afganistán, que bombardea sistemáticamente a
Estados soberanos como Libia, no tiene la más mínima moral ni
derecho alguno de juzgar a Cuba, que tiene una trayectoria intachable en la
lucha contra el terrorismo y que ha sido, además, sistemáticamente víctima de
ese flagelo.
El gobierno de Estados Unidos actúa como si no
hubiera amparado, de manera permanente, al criminal confeso Luis Posada Carriles, a quien no ha querido juzgar por cargos
de terrorismo, a pesar de contar con abundantes pruebas. Posada Carriles, junto
con Orlando
Bosch Ávila, quien fue beneficiado por un perdón presidencial de George Bush
padre, es autor del horrendo atentado contra un avión civil cubano en pleno
vuelo, que costó la vida a 73 personas inocentes. También es responsable directo
de la muerte del turista italiano, Fabio Di Celmo, durante los atentados con
bombas en instalaciones turísticas cubanas en 1997. Hoy Posada
Carriles se pasea libre e impunemente por las calles de Miami, tras haber sido
absuelto en una farsa judicial en El Paso, Texas.
Al propio
tiempo, como prueba irrefutable de su doble rasero, el gobierno
norteamericanomantiene en injusta prisión y castiga a nuestros cinco
luchadores antiterroristas, por preservar la vida de ciudadanos
cubanos, norteamericanos y de otros países.
3 478 cubanos han
muerto y otros 2 099 han quedado mutilados, como resultado de
acciones terroristas, organizadas, financiadas y perpetradas desde territorio
norteamericano, en muchos casos, con la propia complicidad del gobierno de
Estados Unidos.
La manipulación política de un tema tan sensible
como la lucha contra el terrorismo ofende también la memoria de las víctimas de
los criminales actos del 11 de septiembre de 2001, hecho que
suscitó la solidaridad y el ofrecimiento de ayuda incondicional de nuestro
gobierno y pueblo.
Cuba exige al gobierno de Estados Unidos que
castigue a los verdaderos terroristas que hoy residen en
territorio norteamericano, libere a los Cinco Héroes y ponga fin a la política
de bloqueo y hostilidad contra nuestro país, que atenta contra los intereses
legítimos de ambos pueblos.
La Habana, 19 de agosto del 2011

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