LA RELIGIÓN CÍVICA DE BENITO JUÁREZ
Sally Frahm
Comienzos en Inglaterra
La cruz y el compás. ¿Qué representan? ¿Quiénes han sido los actores
sobre el escenario mexicano? ¿Sacerdotes católicos y políticos
católicos? ¿A pesar de la excomunión por hacer los juramentos
masónicos? ¿Qué papel ha tenido la masonería en la introducción de la
tolerancia y la libertad religiosa? ¿De qué manera persigue la
separación entre la iglesia y el Estado?
La cruz representa la crucifixión, la resurrección y la expiación de
Jesucristo de Nazareth. Para los masones libres el compás y la
escuadra representan la habilidad del hombre para alcanzar la
perfección y el progreso sobre esta tierra, a través de la Ilustración
espiritual e intelectual. El cristianismo habla de un camino de
salvación, la muerte del hombre-Dios Jesucristo, pagando el precio por
el pecado del hombre. La masonería libre reconoce verdad en todas las
religiones. "La masonería, sin época, pertenece a todos los tiempos;
la religión de nadie encuentra sus grandes verdades en todas."1
Puede parecer algo remoto regresar a Inglaterra. No obstante, una
breve mirada a Gran Bretaña durante la era cuando la masonería libre
empezó será útil para entender las creencias masónicas, especialmente
conforme tratan con la tolerancia religiosa y la separación entre
iglesia y estado, un concepto tan intimamente eslabonado con las
luchas por la independencia en el Nuevo Mundo.
Aunque la masonería "operativa" fue eslabonada con el sistema de
gremios medievales, la masonería como una sociedad fiósófica secreta,
la masonería especulativa apenas tuvo sus comienzos en 1717. El
reverendo John Desaguliers y otros revisaron los ritos de la masonería
operativa en la enseñanza de los conceptos de la Ilustración. Los
masones de Londres vieron la masonería como la base de una religión
civil en la cual Dios, el Arquitecto Supremo, era la fuente de un
sistema moral universal.2
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La Gran Bretaña fue vista como el símbolo de la libertad. John Locke
autor de ensayos sobre la tolerancia religiosa, estableció tendencias
para los siglos que habrían de venir. Sus ideas impactaron a Matthew
Tindal, un deísta cuyos escritos influenciaron la libre masonería. El
deísmo y la religión natural, prevalecientes a finales del siglo
dieciocho y principios del siglo diecinueve en Inglaterra, fueron
probablemente la base de la masonería libre.
Tindal definió la religión natural como una ley de la naturaleza o
razón dada por Dios la cual cuando era obedecida hacía a los hombres
aceptables a Dios.3
El deísmo, tal y como lo define Webster, es "[1] la creencia de que
Dios existe y creó el mundo pero después de ello no asumió ningún
control sobre el mismo... [2] la creencia de que la razón es
suficiente para demostrar la existencia de Dios, con el consecuente
rechazo de la revelación y la autoridad". Los deístas reclamaban una
tradición más antigua que el cristianismo, la cual apelaba a fuentes
druídicas, egipcias y babilónicas. Marcia Schuchard estableció que
mientras la libre masonería inglesa se hacía cada vez más deísta la
masonería libre francesa enfatizaba las antiguas tradiciones ocultas.
Aquí se dieron los comienzos de dos tendencias en la masonería libre,
el deísmo y lo oculto.4
Por el tiempo de la fundación de la masonería libre había una fatiga
por los pleitos religiosos, los debates confesionales. La tolerancia
religiosa se puso de moda. John Locke (1623-1704), no tan radical como
los deístas subsecuentes, defendió la libertad de creencia religiosa
más que una iglesia estatal. Su "Carta concerniente a la tolerancia",
declaró que aunque había una verdad y un camino al cielo, los hombres
deberían de ser libres de adherirse a cualquier iglesia.5
La Iglesia de Inglaterra se acomodó al nuevo pensamiento. Los
cristianos fueron animados a ponerse bajo el amparo del anglicanismo.
Los masones libres fueron bienvenidos dentro de la iglesia. El pecado
original fue minimizado, así como la expiación y la encarnación. Había
discusión concerniente a la Trinidad.6
2
El libro de Matthew Tindal, al cual se referían como la Biblia del
deísta, publicado en 1730, fue
intitulado El cristianismo tan antiguo como la creación o el
evangelio, una republicación de la religión de la naturaleza. Marcó el
climax de la controversia deísta. Tindal desacreditó todos los
milagros oponiéndose al Dios triuno, la encarnación y la resurrección,
creyendo que los sacerdotes y el papa eran enemigos de la verdadera
religión. Intentó mostrar que estaban de acuerdo los anglicanos
liberales. Su primer libro publicado en 1707, Los derechos de la
iglesia cristiana, atacó a la alta iglesia anglicana. Los deístas
posteriores lo imitaron.7
Knoop y Jones, historiadores masónicos, concluyeron que Tindal,
especialmente en
La cristiandad tan antigua como la creación, sintetizaba la teología
de los deístas anteriores.8 Reconocieron que el primer cargo del
reverendo Anderson en las constituciones masónicas fue fuertemente
influenciada por el deísmo. Decía lo siguiente:
Un masón está obligado por su Posición a obedecer la ley moral; y si
entiende correctamente el arte, nunca será un estúpido ateo ni un
libertino irreligioso. Pero aunque en los tiempos antiguos se les
mandó a los masones en todo país que adoptaran la religión de ese país
o nación, cualquiera que ésta haya sido, no obstante, se piensa ahora
que es más expedito obligarlos solamente a esa religión en la cual
todos los hombres están de acuerdo, dejando sus opiniones particulares
para ellos mismos; esto es, ser hombres buenos y verdaderos u hombres
de honor y honestidad, por encima de cualesquiera denominaciones o
persuasiones por las que puedieran ser distinguidos; de donde la
masonería se convierte en el centro de unión y el medio de conciliar
la verdadera amistad.9
El deísmo no fue tan prominente a mediados de siglo. No obstante,
encontró su lugar dentro de la masonería. En el continente la
masonería libre fue percibida como una amenaza a la iglesia y la
monarquía, ¡pero no en Inglaterra! Muchos ministros anglicanos
predicaron en funerales y fiestas masónicas. Bernard Fay escribió que
muchos clérigos se adhirieron. ¡Por qué no, dijo, muchos del hábito
son incrédulos!10
Los masones libres sostienen no discutir política o religión
estableciendo que sus creencias no son ni políticas ni religiosas.
Parecería que eso se les dice a propósito a los novicios para que no
ofendan. Cualquiera que estudie los escritos de las autoridades
masónicas se da cuenta que los adeptos son religiosos. En todo país
los masones libres han estado políticamente involucrados.
La Trinidad fue eliminada de la invocación masónica entre 1670 y 1708.
Knoop notó: "El primer cargo de Anderson (1723) reemplazó el
cristianismo con el deísmo". Un masón libre podía sostener dos
creencias religiosas variantes la de su país y "la religión (masónica)
en la cual todos los hombres están de acuerdo". La masonería es
frecuentemente vista como patriótica. Muchos, sorprendentemente, no
encontraron conflicto entre el cristianismo y la masonería.11
Los masones libres apoyan la separación entre iglesia y Estado.
Algunos católicos romanos identificaron la masonería como una
extensión del protestantismo, pues los protestantes frecuentemente
cooperaron con los masones para obtener libertad religiosa. Los
protestantes, sin embargo, apoyaron la separación entre la iglesia y
el Estado, por razones diferentes. Creyeron que la fe y una religión
de Estado no podían caminar fácilmente juntos.
Desde Inglaterra la masonería se extendió al continente. Francia y
España influenciaron México. Margaret Jacob estableció: "La historia
de este grupo masónico, en efecto, proporciona un eslabón entre la
revolución inglesa del siglo diecisiete y... las revoluciones
democráticas de fines del dieciocho". Comentó: "Ahora parece
crecientemente claro que, desde su formación temprana como una cultura
internacional, el mundo social de la Ilustración radical, aunque no
necesariamente todos sus adherentes, eran masones". De acuerdo
3
con J. M. Roberts, el carácter y ritual de la masonería libre inglesa
"conformó directa o indirectamente casi toda sociedad secreta en
Europa Occidental o América hasta el siglo diecinueve".12
La masonería llega a México
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Los primeros dos partidos políticos en México estaban basados en ritos
masónicos. Los escoceses eran conservadores, favorecían el
centralismo, los lazos con España. Los yorkinos miraban hacia los
Estados Unidos y el federalismo. Muchos se han preguntado cómo
difieren estos ritos entre sí. Todos los masones (al menos en
principio) independientemente del rito, sostienen creencias similares
acerca de la libertad, el progreso y la perfectibilidad del hombre. El
rito de York, desarrollado en Inglaterra y los Estados Unidos,
consiste de nueve grados. El rito escocés, con treinta y tres grados,
empezó en Francia y fue completado en Charleston, Carolina del Sur. El
rito de York es a veces identificado con el protestantismo y el rito
escocés con el catolicismo. Sin embargo, ninguno puede ser llamado
propiamente cristiano. Ambos toman cosas de muchas religiones y son
eclécticos. 13
Dos de las más completas historias de la masonería mexicana fueron
escritas por José María Mateos, fundador del Rito Nacional Mexicano y
Luis J. Zalce y Rodríguez, gran maestro de la logia del Valle de
México y Lugarteniente, Gran Comandante del Consejo Supremo en México.
Mateos fue un contemporáneo de la generación de la Independencia, pero
su libro no fue publicado hasta 1884. La historia de Zalce fue
publicada en 1950.
En 1825 una gran logia mexicana del rito de York fue establecida para
organizar las logias del rito de York. Los escoceses eran
principalmente españoles o criollos con fuertes lazos españoles. Los
años entre 1826-1828 fueron turbulentos, con conflictos entre los dos
ritos. Los yorkinos emergieron victoriosos; muchos afirmaron que la
victoria fue lograda por la fuerza. En 1826 todo parecía pacífico
hasta que los yorkinos culparon a los escoceses por su apego a la
monarquía. Los yorkinos persuadieron a la gente de que los escoceses
eran enemigos de la libertad. Los masones abusaron de la prensa, cada
partido con uno o más periódicos. Semillas de anarquía fueron
sembradas. Los abusos culminaron en la guerra civil. Cuando los
diputados fueron electos los yorkinos tenían una mayoría. El gobierno
solicitó la opinión de los gobernadores estatales, quienes afirmaron
su oposición a la masonería. En realidad, muchos eran miembros de uno
u otro partido.14
Finalmente se pasó una ley en octubre 25 de 1828 la cual ponía fuera
de la ley a las sociedades secretas. Joel Poinsett, el primer
embajador de los Estados Unidos y un masón involucrado en el
establecimiento del rito de York, fue expulsado. Zalce relató que:
"Contra el protestante Poinsett, ... se desató el odio de la clerecía
y sus fieles. La demanda de libertad religiosa legal se le atribuyó a
él. Se creyó que el propósito era destruir la influencia de la
clerecía católica así como el sentimiento religioso tradicional del
pueblo de México".15 Los católicos no se dieron cuenta de que la
separación de iglesia y Estado había sido un rasgo de la masonería, no
necesariamente del protestantismo desde el principio.
El Rito Nacional Mexicano, fundado por Mateos en 1825, comenzó poco
después de la fundación del yorkino. Este rito estaba preocupado por
la intrusión de la religión en la masonería. Ésta es una queja
familiar, tanto de masones como de no masones, ¡Todos impotentes para
hacer algo al respecto! Al Rito Nacional no le agradaba el requisito
de los otros ritos que establecían que los miembros tenían que ser
católicos romanos. ¡Esto no es masonería! Deseaban ver restaurada la
masonería, promoviendo la felicidad para todos los hombres,
perfeccionando la humanidad.16
Los otros ritos, escribió Mateos, se entregaron al catolicismo romano,
el cual controlaba las conciencias de miles. Un Estado sujeto a la
iglesia estaba contra el progreso. Era contrario a los principios
masónicos insistir en que los masones pertenecieran a la religión del
país en el cual vivían; esto era inconsistente con los principios
filosóficos de la masonería. Mateos creía que la constitución de 1824
era un intento fútil por
4
unir principios opuestos. La libertad de pensamiento y la libertad de
prensa no podían reconciliarse con la intolerancia religiosa.17 El
rito de York había casi desaparecido desde la partida de Pointsett. El
rito nacional tuvo el "gran honor de establecer el fundamento de las
reformas políticas y sociales..." a través del Dr. Mora. 18
En 1833 Santa Ana ganó las elecciones pero dejó la presidencia al
vicepresidente Gómez Farías, quien empezó a hacer reformas con el Dr.
Mora a su lado. Estos dos influenciaron el desarrollo del Rito
Nacional entre 1832-1833. Había una asamblea general en la cual
declararon la unidad con todos los masones, esperando formar la base
de un partido nacional.19
La causa inmediata de la reforma fue la cuestión relativa al
patronato, la cuestión de quién gobernaría la iglesia. El gobierno
mexicano esperaba nombrar obispos, heredando los derechos de España.
El papado, sin embargo, tenía otras ideas. Sierra estaba convencido de
que la reforma hubiera sido menos drástica si la iglesia hubiera
estado más abierta a las nuevas ideas:
Los reformadores del ´33 eran apóstoles de estas ideas; no eran
anticristianos... la mayoría eran buenos católicos; pero, deseosos de
igualdad... tenían tres metas que no fueron alcanzadas hasta la
siguiente generación: destruir los fueros eclesiásticos, secularizar
la propiedad de la iglesia y transformar la nueva generación mediante
la educación; sin la cual no serían capaces de alcanzar la libertad
religiosa o la libertad de conciencia, base de las otras libertades.
La iglesia nunca estaría de acuerdo... la negación de la libertad de
conciencia era la esencia de su autoridad.20
Sin duda la mayor parte de los mexicanos masones se consideraban
buenos católicos. Muchos no vieron ninguna contradicción entre el
cristianismo y la masonería, así como muchos masones hoy son
suficientemente insensibles como para sostener dos conjuntos opuestos
de creencias. Se les dice a los masones por sus líderes locales que la
masonería no es una religión, que no es meramente religiosa. No
obstante, las autoridades masónicas aceptadas publicadas no vacilan al
declarar que es una religión y que su religión no es la del
cristianismo.21
Los reformadores discutieron muchas medidas que no se realizaron sino
hasta veinte años después. Los cambios propuestos duraron poco,
suspendidos por Santa Ana, cuando en abril de 1834 retornó a la
presidencia, disolvió el Congreso, exiliando a Gómez Farías. La
reforma liberal se puso en espera alrededor de una década. Santa Ana
fue cálidamente recibido por el pueblo, quien estaba muy poco en favor
de las nuevas direcciones liberales.22
La masonería es una religión civil
Juárez se refirió a la ley como: "Mi espada y mi escudo". Mateos
ecribió que el rito nacional mexicano, del cual Juárez era un miembro,
promovió la Constitución como la bandera del partido progresista.
Zalce, favoreciendo al rito escocés, no creyó que Juárez fuese un
miembro del rito nacional mexicano.23
Los masones hablaban del "trabajo" que hacían en logia. Albert G.
Mackey, una autoridad masónica, lo explicó en su diccionario. Desde
que se abre hasta que se cierra, la logia está trabajando: "como
nuestros ancestros operativos... estaban involucrados en la
construcción de edificios materiales, así... los masones están...
empleados en la erección de una superestructura de virtud y moralidad,
sobre el fundamento de los
5
principios masónicos".24 El trabajo era la palabra más importante en
la masonería libre. "Como masones trabajamos... para hacernos un
edifico perfecto, sin mancha, trabajando llenos de esperanza para la
consumación, cuando la casa de nuestro tabernáculo terreno sea
terminada,... cuando hayamos sido encontrados habiendo el servicio a
Dios mediante nuestros propios esfuerzos hacia la perfección".25
Mateos creía que el buen masón le debía todo a su país. Además del de
"difundir la luz", el patriotismo era el bien más alto. Los masones
debían apoyar el gobierno contra la clerecía y el ejército, las clases
privilegiadas, quienes estaban en oposición a los principios
constitucionales y el sistema representativo. Estaba sorprendido de
que algunos afirmaban que la masonería era apolítica. ¿Cómo podía la
masonería influenciar el destino del país si era indiferente,
aislándose de las emergencias políticas?26
¿Qué es la luz masónica? Mackey escribió: "luz es una palabra
importante en el sistema masónico". Es el primer símbolo presentado al
neófito y continúa en el camino hacia los grados futuros. Los masones
libres son llamados "hijos de la luz", y los no masones se hallan en
la oscuridad. "La luz fue el objeto y su consecución el fin de todos
los misterios antiguos". Los druidas adoraban al sol como la fuente
eterna de luz. La luz era "un objeto principal de adoración, como la
fuente primordial del conocimiento y la bondad". La luz era un
representativo del bien humano más alto, y la oscuridad representaba
el mal.27
Margaret Jacob, en su libro
Living the Enlightenment, produce nueva evidencia que indica la
importancia de la masonería en la difusión del gobierno
constitucional. Desde la Segunda Guerra Mundial los registros
masónicos han estado disponibles. Tuvo acceso a los archivos de La
Bien Aimée en Amsterdam, una logia con registros extraordinarios, la
gran logia de los Países Bajos, la colección masónica en la
Bibliothèque Nationale en París, así como varias colecciones en
Inglaterra.28
Gran Bretaña fue el lugar de nacimiento de una sociedad civil con una
estructura constitucional, y en las logias los hombres se convirtieron
en legisladores y en hacedores de constitución. Los registros
policiacos en París registraban alarma y preocupación acerca de la
legislación que ocurría dentro de las logias. "La logia, la sociedad
filosófica, la academia científica, se convirtió en el puntal... de
las formas republicanas y democráticas de gobierno que evolucionaron
de manera lenta y vacilante en la Europa Occidental desde fines del
siglo dieciocho".29
"Las logias se convirtieron en gobiernos civiles microscópicos,
escuelas para el gobierno constitucional". A los hombres se les
enseñaba la oratoria, a llevar registros, al debate, a la tolerancia y
toda una vida de devoción hacia otros hermanos. Ganaron conciencia
cívica y llegaron a encarnar "una posición que era secular y
filosófica en tanto que distinta de lo religioso y doctrinal... sus
ideas fueron entretejidas en un tapete de rituales y juramentos... hay
una religiosidad en la sociabilidad masónica que todo lo penetra".30
Los orígenes británicos de la masonería libre hicieron que fuera
sospechosa en Europa donde los parlamentos, las constituciones, la
tolerancia y las cartas de derechos eran consideradas subversivas. La
constitución británica fue dotada de poder por el pueblo. La soberanía
del pueblo fue un tema que Juárez frecuentemente reiteró. Jacob citó
The London Journal de 1734, el cual decía: "La constitución de
Inglaterra es rey, loores y comunes legislando".31
Zalce comentó que las constituciones eran inadecuadas si partían de la
interpretación de principios universales, dinámicamente transmitidos
desde los primeros masones operativos, condensadas en una ley
fundamental que sirviera como una base para las logias de los grados
más tempranos."32 Puede ser que "una ley fundamental" se refiera a la
regla de oro: "haz a otros como quieras que te hagan a ti". Los
masones han visto esto como la base de todas las religiones, y esperan
combinar todas las religiones en un todo glorioso, que sería la
masonería, o por lo menos tendría una base masónica.
6
Entre 1945 y el presente el estudio de la masonería libre fue
descartado por los académicos serios, con algunas excepciones. Las
razones son complejas, siendo el secreto solamente un factor. Las
logias del siglo veinte no eran "enclaves" de movimientos
"progresistas y liberales", al menos en comparación con el siglo
diecinueve.33
Benito Juárez antes de su presidencia
Benito Pablo Juárez García fue un indígena de pura sangre zapoteca
nacido el 21 de marzo de 1806 en San Pablo Guelatao, un pueblo en el
estado de Oaxaca. Huérfano a la edad de tres quedó bajo el cuidado de
abuelos y posteriormente de un tío. Su tío lo animó a que aprendiera
el español, esperando que un día se convirtiera en sacerdote. Benito
anhelaba experimentar la vida de la gran ciudad de Oaxaca. Su
oportunidad llegó cuando se perdió una de las ovejas de su tío. A la
pronta edad de doce años tuvo miedo de regresar a casa de modo que
caminó los sesenta y cuatro kilómetros a Oaxaca. Fue llevado al hogar
de don Antonio Salanueva, un hermano laico de la orden de San
Francisco. Salanueva se convirtió en su padrino, permitiéndole asistir
a la escuela.34
Juárez, notando enseguida, la injusticia de los maestros que
favorecían a los niños de las respetables clases de hispanoparlantes,
decidió abandonar la escuela. A la edad de quince ingresó al
seminario, el Seminario Conciliar de la Cruz, pues convertirse en
sacerdote era una carrera prestigiosa y loable. ¡También era la única
carrera disponible en Oaxaca!35
Muchos deseaban un nuevo tipo de educación para preparar a los jóvenes
para las carreras laicas, especialmente en ley civil. En 1827 el
Instituto de Ciencias y Artes se estableció, y Juárez empezó a
estudiar leyes en 1828. El director y los profesores eran del Partido
Liberal. La clerecía reaccionaria se refería al instituto como "casa
de prostitución"; los profesores y los estudiantes eran etiquetados
como "herejes y libertinos".36
Brioso y Candiani escribieron: "No debemos olvidar que el instituto
era el agente impulsor de las ideas que promoverían la separación de
la iglesia y el Estado en Oaxaca. Era también el hogar de los hombres
que en 1859 iban a cambiar la orientación de la república mediante las
leyes de reforma". Sierra comentó que el instituto fue fundado bajo la
bandera de la religión; siendo la meta principal la emancipación del
Estado con respecto de la iglesia. "Fue aquí que el espíritu se liberó
y que las ideas de la reforma avanzaron con rapidez. Los abogados se
unieron en torno a la bandera del laicismo". Estudiantes del seminario
ingresaron al Instituto; la lucha entre reformadores y la clerecía
conservadora había empezado. El instituto en Oaxaca era como " el
Prometeo que lanzaba flamas en dos direcciones, hacia los clubes
secretos y a las columnas de valientes periódicos, y se puede decir
que tuvo impacto en todos los lugares que silbaban con el látigo del
tirano".37
Jorge Fernando Iturribarría, en su historia de Oaxaca, no creía que la
intención era provocar un conflicto con la iglesia. El instituto
funcionaba como un medio de emancipación pero no de una manera
preconcebida. Fue gobernado durante los primeros veinte años por una
clerecía imbuída por el pensamiento francés e inglés. Sin saberlo le
dieron alas al pensamiento que después cambiaría la orientación del
Instituto y el rostro de la república.38
Miguel Méndez, uno de los primeros profesores del Instituto,
influenció mucho a Juárez. Méndez se dió cuenta de que aunque el
instituto había sido fundado por yorkinos para oponerse al partido
clerical, aún eran profesores encumbrados por el viejo modo de pensar.
Siendo un ávido seguidor del pensamiento ilustrado francés, abrió su
hogar a los estudiantes. Aprender francés permitió a los estudiantes
estar en contacto con los enciclopedistas del siglo dieciocho, con las
obras de Rousseau y Voltaire, dos masones franceses. Al invitar a los
estudiantes al té a principios de 1829, Méndez animaba a sus
discípulos a fundar un Estado basado en la soberanía del pueblo.
Realizó un examen sicológico de sus invitados.39
7
Se dió una profecía acerca de Juárez: "Y este que ustedes ven aquí tan
reservado y serio, quien parece inferior a nosotros, este va a ser un
gran político, se convertirá en uno de nuestros hombres famosos y en
la gloria de la patria". En la opinión de Manuel Martínez esas
palabras anunciaron la fundación del Partido Liberal, el partido que
influenciaría profundamente la república. Todo mundo estaba
sorprendido "porque Juárez solamente estaba dando los primeros pasos
hacia la ciudad santa y la justicia".40
En 1831 Juárez empezó la práctica del Derecho y en 1833 fue elegido
para el Congreso estatal. Durante este tiempo tuvieron lugar las
primeras reformas bajo Gómez Farías. El gobierno civil ya no deseaba
apoyar a la iglesia, poner en vigor los votos monásticos y el pago de
diezmos. Juárez subrayó que pocos eclesiásticos cobraban lo que era
correcto. Lamentando la suerte del pueblo, cuyo trabajo y tiempo
satisfacía la avaricia de sus "así llamados pastores". Él mismo fue
una víctima, cuando los parroquianos de un pueblo vecino se quejaron
de que su cura estaba cobrando demasiado. Juárez llevó sus quejas a la
corte de justicia, con el resultado de que al cura se le ordenó no
regresar a su parroquia hasta que su queja fuese resuelta.41
La situación cambió cuando el gobierno liberal se derrumbó. Los
parroquianos y Juárez fueron puestos en prisión. Permaneció en la
cárcel nueve días. Después de que lo soltaron resolvió "trabajar
constantemente para destruir el pernicioso poder de las clases
privilegiadas; cuando Juárez tomó el caso era un profesor, un
diputado; cuando lo dejó era un reformador para toda la vida".42
El 31 de julio de 1843 Juárez se casó con doña Margarita Maza. Ella
tenía diecisiete años, su nuevo esposo le doblaba la edad. Tuvieron
doce hijos, nueve niñas y tres niños. El matrimonio en una familia de
descendencia italiana representó para Juárez un status social más
alto. Roeder dijo que Margarita comentó acerca de su esposo: "Es muy
feo y muy bueno".43
Elegido nuevamente para la legislatura estatal en 1845, Juárez estuvo
involucrado en El Rito Nacional Mexicano, el rito que sucedía al de
los yorkinos, el cual había caído en desgracia después de la elección
de 1828.44 Muchos yorkinos se volvieron miembros del Rito Nacional
Mexicano, el rito que levantó los principios masónicos de separación
de iglesia y Estado y la tolerancia religiosa para todas las fes.
La primera logia en Oaxaca fue establecida en abril de 1828, de
acuerdo con Iturribarría. Esto está registrado también en
La historia de la masonería mexicana, de Mateo. El fundador y primer
digno maestro fue el coronel don Antonio de León. Fue una logia del
Rito Yorkino, llamada El esfuerzo de la virtud.45 Zalce habló de su
visita a Oaxaca en l926, ayudando a restablecer la Gran Logia
Oaxaqueña. Tuvo una conversación con el hermano Hernández, un viejo
masón que había sido secretario de la Gran Logia durante muchos años.
Hernández, una historia viviente de la masonería en Oaxaca, afirmó que
Juárez fue iniciado en la logia de Oaxaca entre 1833 y 1834,
probablemente El esfuerzo de la virtud. Fue un masón cuando se
convirtió en gobernador.46
De acuerdo con su biografía, Juárez fue uno de aquellos nombrados para
reescribir La Constitución Mexicana de 1824. Declaró que el Partido
Liberal deseaba adoptar los "principios de libertad y progreso que
hicieran de la república vecina, los Estados Unidos del Norte, feliz y
próspera". La Constitución de 1824 limitaba el progreso declarando que
la religión del Estado habia de ser católica. La autoridad civil
debiera determinar la voluntad nacional sin ningún control o abuso por
parte de la religión.47
Santa Anna, depuesto en 1843, escapó a La Habana. Enviando un
mensajero a Washington, ofreció vender tierra mexicana al norte del
Río Bravo y El Colorado del Oeste ¡por treinta millones de dólares!
Los Estados Unidos estuvieron de acuerdo con la condición de que la
oferta fuera hecha por una autoridad reconocida en México. El agente
de Santa Anna subrayó que ¡ningún gobierno en México podía permanecer
en su puesto y hacer tal oferta! Por lo tanto los Estados Unidos
sugirieron que se aplicara presión a través de fuerzas en el
8
norte y un destacamento naval en Veracruz. La triste historia de la
invasión y la victoria en sucesivas ciudades, la cual terminó en la
Ciudad de México, es bien conocida.48
Santa Anna, un personaje muy convincente, persuadió a Gómez Farías que
favoreciera el federalismo y deseaba servir en contra de las fuerzas
invasoras de los Estados Unidos. Un tipo doble, le aseguró al
presidente Polk que su regreso a México sería valioso para los Estados
Unidos y así fue como se le permitió que pasara a través del bloqueo
naval de Veracruz. El 6 de diciembre de 1846 fue electo presidente con
Gómez Farías como vicepresidente.49
Los masones, quienes no tenían ninguna confianza en Santa Anna,
estaban fascinados con Farías bajo cuyo gobierno tuvieron lugar
algunas reformas; reformas inspiradas por José María Luis Mora ex
miembro del Rito Escocés. Las reformas de Mora se habían convertido en
el programa del Rito Nacional. La mayoría del congreso estaba
constituída por masones. Autorizaron al gobierno a hipotecar la
riqueza de la clerecía para apoyar el esfuerzo de guerra.50
De acuerdo con la tradición española las posesiones eclesiásticas
adquiridas a través de las donaciones eran revocables en tiempo de
necesidad nacional. Cuando el decreto fue anunciado la catedral se
cerró. La clerecía se mostraba indiferente al peligro en el que México
estaba. Se amenazó con la excomunión a aquéllos que favorecieran el
secuestro de los fondos eclesiásticos. La iglesia no estaba dispuesta
a entregar su riqueza, aun cuando México podía perder la mitad de su
territorio ante la invasión del protestantismo.51
Los masones apoyaron el esfuerzo de guerra, dejando su "trabajo" en
las logias. Cuando los Estados Unidos invadieron la capital en
septiembre de 1847, el gobierno se movió a Querétaro. Zalce notó las
cortesías fraternas intercambiadas entre los masones mexicanos y
estadounidenses: "más de un prisionero de ambos lados fue librado de
la muerte por el uso oportuno de algún gesto (masónico) conocido y así
los horrores de la guerra fueron ligeramente mitigados".52
El tratado que puso fin a la guerra fue firmado el 2 de febrero de
1848. El territorio de México fue dividido en dos mediante un pago de
15,000,000 de dólares. Este injusto arreglo agregó insulto a la
injuria, pues Texas había ya cambiado anteriormente los limites
reconocidos durante siglos. La desilusión se apoderó de los ánimos.
"Fue algo espantoso para nuestra pobre nación exhausta y débil, fue
una pesadilla; el destino manifiesto era nuestra caída, nuestro
infortunio, la gran tragedia de la nación mexicana".53
La guerra México-Americana de 1846-1848 provocó una crisis, la cual
resultó en veinte años de aflicción, guerra civil e intervención
extranjera. Los mexicanos analizaron su humillante derrota. Se lamentó
que cuando Farías ordenó que se expropiaran quince millones de pesos
de las autoridades eclesiásticas, tropas leales al partido conservador
se rebelaran. México perdió así la guerra y la mitad de su territorio.
Los liberales vieron esto como una traición de la nación por el
partido eclesiástico. "La iglesia plantó la semilla de esta derrota,
irrevocablemente puso a los liberales en su contra y se eslabonó con
la traición".54
Santa Ana regresó enviando a Farías al exilio. El tiempo de Juárez en
la capital terminó abruptamente; retornó a Oaxaca para practicar el
Derecho. Trabajó para que la ley se obedeciera, la ley que "siempre ha
sido mi espada y mi escudo". Preocupado por los liberales oaxaqueños,
Santa Ana pronto quitó a Juárez de su puesto de director del
Instituto. Juárez se exilió con otros liberales en Nueva Orleans,
donde había de vivir por un año y medio. De acuerdo con Richard
Sinkin, "ellos (los liberales) podían nunca haberse conocido si la
mala fortuna no los hubiera juntado en el clima corrompido de Nueva
Orleans".55
Se formó en Nueva Orleans un gobierno revolucionario en el exilio para
derrocar a Santa Anna. Ocampo era el líder, Juárez era el segundo de a
bordo. Los exiliados estudiaban y analizaban México, formulando la
reforma. No parecía haber alternativa más que la de destruir el poder
de la iglesia, por lo menos en cualquier asunto que no perteneciera al
ámbito espiritual. Dominado por Ocampo, el grupo decidió suprimir los
9
fueros, las comunidades religiosas y nacionalizar la riqueza de la
clerecía. De acuerdo con Ocampo, era necesario deshacerse de los
privilegios de la clerecía y de los militares, y ¡también de las
mismas clases privilegiadas!56
¿Quién era este hombre? Melchor Ocampo, dos veces gobernador de
Michoacán, tuvo un impacto perdurable sobre Benito Juárez. Juárez hizo
las paces con la clerecía cuando era gobernador; mientras que Ocampo
causó un escándalo. Ocampo estaba enfurecido porque la clerecía
imponía cuotas fijas y no obstante, dejaba de cumplir con sus deberes.
No atendían los funerales de los pobres, quienes eran sepultados como
animales. La autoridad de conciencia no era compatible con la
autoridad de la iglesia.57
Don Antonio Gibaja y Patrón tenía otra teoría. Un abogado y
probablemente un jesuita mexicano, creía que la masonería estaba
involucrada en movimientos revolucionarios por todo el mundo. De
acuerdo con él, el plan revolucionario estaba formado por una sociedad
masónica, la junta afictiónica de Nueva Orleans, (anfictiónica tiene
una connotación religiosa, asociada con la antigua Grecia) con el
propósito de dar libertad a los mexicanos. Díaz, autor de La masonería
en México, creía que las Leyes de Reforma habían sido incubadas en las
logias norteamericanas y que los masones mexicanos las ejecutaban.58
Ocampo se convirtió en gobernador de Michoacán en 1846. Debido a su
posición radical sobre la libertad religiosa y a la educación secular,
se puso bajo intensos ataques recibiendo amenazas de muerte. Sus
escritos contenían las ideas para las leyes de reforma, la
constitución de 1857, la separación iglesia-Estado y la libertad de
religión.59 Estaba convencido de que el gobierno civil no tenía ningún
papel que jugar en la salvación de las almas. En un diálogo escrito
con un cura Ocampo escribió:
que debiera hacer cuando veo que se danza y se grita en la iglesia;
cuando veo a un protestante que junta a su familia para leer la
Biblia; cuando veo a un rabino entrar al lugar santísimo; cuando veo a
un musulmán devoto conducir sus absoluciones...¿Qué cree que
debiéramos hacer con esta desafortunada parte de la humanidad a la
cual Dios no le ha concedido el beneficio del catolicismo?.
¿Deberíamos prohibirle que rinda culto a su concepción de la majestad
divina hasta que conozca el método determinado por Dios y enseñado por
la iglesia? Debiéramos sujetar todas estas naciones, más de 400
millones de personas, y convertirlos en ateos; no debieran aproximarse
a su creador hasta que aprendan el modo correcto..."60
Comparó a los reformadores con los primeros apóstoles, quienes a veces
tenían dudas, a veces eran débiles. Los nuevos principios eran
conducidos por el amor y la razón. Sus apóstoles eran tan perseguidos
como los de Cristo. Jesús solamente combatía contra los vicios del
altar; los reformadores combatían también contra los vicios del trono.
61 Ocampo se apegó a la doctrina masónica como se pretendía
originalmente, no admitiendo la naturaleza pecaminosa del hombre o la
expiación de Cristo. Todas las religiones eran igualmente buenas, en
tanto que no causaran daño a su vecino. Respetuoso de la religión,
habló de la Divina Providencia, de Jesucristo y su iglesia. No
obstante, en el fondo él era un panteísta como Rousseau, un masón
francés al cual él admiraba.62
Mientras que los exiliados en Nueva Orleans y Brownsville formulaban
planes para la revolución, se proclamó un plan revolucionario en el
pueblo de Ayutla el 1 de marzo de 1854. Un año después muchos líderes
del norte de México apoyaron este plan, oponiéndose a Santa Anna,
apoyando un gobierno republicano. Sinkin vió al Plan de Ayutla como un
"catalizador de diez años de holocausto que involucraron tanto una
guerra civil como la intervención extranjera".63
Nuevas de la revolución llegarón a Nueva Orleans. Ocampo financió el
retorno de Juárez para que fuese la voz del grupo exiliado. Juárez
ahora profesaba la filosofía de la reforma. Estaba listo para
involucrarse en una batalla para liberar a México del dominio
clerical. En Cuernavaca Juan Álvarez fue elegido presidente de la
república. Juárez fue nombrado ministro de justicia y de instrucción
pública. Durante este tiempo, Juárez estaba ya contemplando la reforma
de ciertas leyes.64
10
El encuentro en Cuernavaca fue una reagrupación de las logias. "La
masonería se autodeclaró unida al partido progresista y en el seno de
las logias empezó a preparar proyectos de reforma esperando que,
cuando el gobierno se instalara, hubiera una ocasión propia y un
método adecuado para presentar estas reformas". Todos los ministros de
Álvarez eran masones, lo cual no era el caso cuando Comonfort tomó
posesión el 11 de diciembre de 1855, "una circunstancia que no fue
prevista por los miembros del Rito Nacional".65
En su nueva posición Juárez consideraba reformar el sistema judicial.
Esto se convirtió en el ímpetu para la Ley Juárez del 23 de noviembre
de 1855. El único progreso posible era la remoción de los fueros. La
clerecía y el ejército serían juzgados en cortes civiles, permitiendo
que el fuero permaneciese solo en casos criminales. De acuerdo con
Juárez esto era "la chispa que produciría la flama de la Reforma que
en tiempos posteriores consumiría la estructura decadente del abuso y
el prejuicio". Roeder dijo que la Ley Juárez fue la piedra angular de
la constitución futura, la cual le dió prestigio nacional a Juárez.66
El 25 de junio de 1856, se pasó la segunda ley de reforma. Se le llamó
Ley Lerdo por su autor, el ministro del tesoro, Miguel Lerdo de
Tejada, quien también era un miembro del Rito Nacional Mexicano. El
propósito no era confiscar la propiedad de la iglesia, sino ponerla en
el mercado esperando que se beneficiaran pequeños terratenientes. En
vez de ello se la tragaron los ricos.67
Si el Papa hubiese sido más flexible, la iglesia hubiera aceptado la
Ley Lerdo, que meramente requería la venta de su propiedad con un
cinco por ciento de impuestos para el Estado. "Con sus cofres repletos
de hipotecas fácilmente negociables, se hubiera evitado la guerra
civil y el progreso del país y la prosperidad de la iglesia hubieran
podido estrechar las manos". Pero la ley fue un grito de batalla. Se
declaró la guerra entre iglesia y Estado.68
Los diputados se juntaron en la ciudad de México en febrero de 1856
para escribir la Constitución de 1857. En julio, el arzobispo de
México compareció ante el congreso solicitando que no se convirtiera
en ley el artículo 15, el artículo que garantizaría la libertad de
religión. Como solo podía haber una sola religión verdadera y un solo
Dios verdadero, no era posible que los mexicanos abrazaran cualquier
fe. Los representantes eclesiásticos le imploraban a los delegados:
"solo hay una fe, sin lugar a duda la religión católica es la
depositaria exclusiva de este precioso tesoro. Es el gran árbol que
cobija a la gente que quiere disfrutar la verdadera libertad. Millones
de creyentes y siglos, dan testimonio de la veracidad del catolicismo".
69
Uno de los diputados, Guillermo Prieto, anhelaba una época "sin
fanatismo, sin desigualdad, odios... la Constitución simboliza todos
nuestros sueños de lo bueno, todas nuestras esperanzas de felicidad".
Así como los paganos tenían que purificarse antes de entrar a sus
templos, así debemos lavar nuestros espíritus corrompidos por la
tradición colonial y el fanatismo. Todos los hombres son hermanos y el
partido de la Fraternidad no podía apartarse de este dogma. Gibaja y
Patrón se referían a Prieto como un masón exaltado que odiaba a la
iglesia católica, implantando los principios de 1833 y la Revolución
Francesa. Si uno no conociera a Prieto y leyera partes de su discurso,
uno hubiera pensado que era un místico. "Por el contrario, era un
masón de extrema pasión".70
El Rito Nacional tenía logias a lo largo y ancho de la república,
atentas a movimientos militares sospechosos y a la predicación
destructiva de los sacerdotes y los obispos. Informaban a sus líderes,
quienes informaban al Supremo Gran Oriente. Los diputados masones eran
instados a duplicar sus esfuerzos para terminar la constitución.71
Algunos sintieron que los hombres de este Congreso no eran
representativos del pueblo, no importa cuánto pretendieran serlo. No
obstante, la gente gradualmente aceptó sus ideas. Enfatizaban derechos
absolutos, la libertad del hombre natural y el dogma de una religión
social.72
11
No es que fuera un nuevo concepto. Richard Overton, un inglés que
escribiera en 1646, escribió con respecto a la relación entre los
derechos y los principios de naturaleza. Por derecho natural, todos
los hombres eran iguales, nacidos para la libertad. Cada uno era
dotado por Dios (o la naturaleza) con libertad innata como su derecho
de nacimiento, "Dios por naturaleza los había hecho libres". Estas
ideas dieron nacimiento a la Edad de los Derechos, expresada en la
Declaración de Independencia de los Estados Unidos y la Declaración
Francesa de los Derechos del Hombre.73 Los conceptos de la Ilustración
fueron diseminados y popularizados a través de las logias masónicas.
En oposición a estas ideas estaba la creencia cristiana de que el
hombre, aunque creado libre, había perdido su libertad al caer de la
gracia. El concepto de pecado original heredado de Adán y de un hombre
necesitado de un redentor, de una reconciliación con su hacerdor,
había caído en desgracia durante el tiempo de la Ilustración. Para el
cristiano los derechos eran un don de Dios, comprados por la sangre
del hijo unigénito de Dios e idealmente un cristiano debiera estar en
el negocio de defender el derecho de su hermano pero rindiendo el
propio.
El primer tema considerado fue el de los derechos del hombre. El
artículo 1 declaraba: "La nación mexicana reconoce que los derechos
del hombre son la base y el objeto de las instituciones sociales".
Veintinueve artículos definían estos derechos. Se volvió intenso el
debate relativo a si el hombre debiera rendir culto, o no, como le
pareciese.74
Este debate fue registrado en la Crónica del congreso constituyente
(1856-1857) por Francisco Zarco. De acuerdo con Díaz, Mateos y Zalce
la mayoría de los liberales eran masones. José María Mata de Jalapa,
yerno de Juárez, tuvo una participación activa. Mata habló en contra
de la pretención de unidad religiosa en México, afirmando que la
población estaba dividida en tres grupos de gente: católicos,
indiferentes e idólatras. La hipocresía era la única unidad, la cual
estaba desapareciendo conforme la sociedad se volvía ilustrada. Sentía
que el Espíritu de Dios estaba guiando a "los apóstoles de la
democracia". Gibaja y Patrón se refirieron a Mata como un "masón
fanático debido a sus ideas". Los liberales exaltados solo pretendían
ser verdaderos católicos.75
Sigue una porción del acalorado debate entre el 25 de julio de 1856 y
el 5 de agosto de 1856. El contenido teológico es muy notable. Se
aventaban notas reaccionarias desde las abarrotadas galerias: "¡Que
viva el Papa romano. El pueblo no quiere tolerancia. Mueran los
enemigos de la religión católica!76 Durante la sesión del 30 de julio,
Mata tomó la palabra. Habló de la más poderosa arma, el arma de la
razón. Si los que apoyan la reforma tienen que sufrir, ¿qué era ello
en comparación con la muerte de Cristo en la cruz? (En este punto hubo
toces, estornudos, murmuración ruidosa y gritos, "¡deshazte de los
sacerdotes!") Mata continuó:
La democracia es también una religión que tiene sus apóstoles y
mártires. Aquéllos que defienden el progreso aceptan este apostolado y
nosotros también aceptamos el martirio... en los Estados Unidos y en
Inglaterra, y en todos los países donde hay libertad de conciencia,
hay un orden y tranquilidad envidiables. Si la mayoría de las personas
están contra la reforma, no votaré por ese artículo, pero tampoco
contribuiré a la intolerancia. Dejaré este recinto y le diré al
pueblo: Si ustedes quieren clavarse una daga en el pecho, yo no seré
su asesino. Busquen a otro... hacia adelante, hacia adelante, progreso
y civilización. Esta es nuestra bandera: el dogma de la democracia, la
verdad del evangelio, libertad, igualdad, fraternidad.77
Algunos argumentaban que el pueblo mexicano no quería tolerancia
religiosa, y que por lo tanto el catolicismo debía ser mantenido como
la religión nacional. Después de días de debate, el voto del 5 de
agosto fue 65-44 contra la libertad religiosa (artículo 15), lo cual
causó un gran tumulto en las galerías.78
12
Zarco creía que el triunfo de la libertad religiosa solo era cuestión
de tiempo. Incluso el debate acerca del artículo 15 fue una victoria.
Su predicción fue tan exacta como la ley del 4 de diciembre de 1860 y
la reformas del 25 de septiembre de 1873 que finalmente terminaron con
la lucha legal en favor de la tolerancia religiosa.79
En concesión a las demandas de libertad religiosa, se adoptó el
artículo 123 con un voto de 82-4, concediendo al gobierno federal
poderes para intervenir en asuntos religiosos. También se incluían en
la constitución la Ley Juárez y la Ley Lerdo. No se logró la reforma
radical; no obstante el catolicismo perdió influencia. Zalce notó que
los masones vieron esto finalmente como una separación de la iglesia y
el Estado, una meta por la cual habían trabajado largo y duro.80
Gibaja y Patrón declaró que los principios de la Revolución Francesa
de 1789, entre los cuales se encontraban la separación entre la
iglesia y el Estado, la soberanía del pueblo, el absolutismo de la ley
humana, la libertad, la igualdad y la fraternidad debían ser más bien
llamados, "la supresión de los derechos de Dios". La constitución de
1857 fue la supremacía del Estado sobre la iglesia "en el nombre de la
separación de los dos". Diputados y senadores recibieron su
nombramiento de las logias. El pueblo en el concepto de la
constitución eran los masones, los liberales y las sociedades
auxiliares de la masonería. "Es así que la autoridad del pueblo
mexicano para formular la constitución es solamente la autoridad del
supremo gobierno de la masonería". Cuestionó si el sufragio del pueblo
era efectivo cuando el ochenta y cinco por ciento eran iletrados.81
La Constitución se promulgó el 5 de febrero de 1857. El Congreso
Constituyente hizo una proclama:
Mexicanos: Hoy se ha completado la gran promesa... retornar el país a
la ley constitucional. Agradeciendo a la Divina Providencia... el
Congreso ofrece hoy la Constitución prometida... para que sea el
arcoiris de paz, el símbolo de reconciliación entre nuestros
hermanos... nuestros representantes... esto ha animado nuestra fe en
Dios, en Dios quien no protege la iniquidad o la injusticia. Nuestra
guía ha sido la opinión pública... y lejos de ser esclavos miserables,
redimidos, libres, traeremos nueva vitalidad, nueva energía a la
República... el Congreso proclamó orgullosamente el dogma de la
soberanía del pueblo y desea que todo sistema constitucional sea la
consecuencia lógica de esta verdad resplandeciente e
incontrovertible... y así la Constitución será la bandera de la
República... ha sido fiel al espíritu de la época, a la radiante
inspiración de la cristiandad... ¡imploramos al gobernante supremo de
las sociedades que haga esta nueva Constitución aceptable al pueblo
mexicano y que prodigiosamente rinda los beneficios de la paz,
justicia y la libertad!82
Hacia finales de 1856 la controversia religiosa estaba dividiendo
hogares. El Papa denunció el programa de Reforma entero. La guerra
civil se hallaba en el horizonte. Zalce creía que un enunciado en la
constitución reflejaba el conflicto entre los lados opuestos, "En el
nombre de Dios y con la autoridad el pueblo mexicano..." Él se daba
cuenta que este era un enunciado desconcertante.83
Se requería que los empleados del gobierno por ley juraran lealtad a
la constitución o arriesgaran perder sus trabajos. El arzobispo de
México ordenó a la clerecía que no hiciera el juramento. Los católicos
que apoyaban la constitución no recibirían entierro, ni tampoco los
sacerdotes escucharían sus confesiones al momento de morir. Los
católicos que tuviesen puestos en el gobierno debieran de renunciar.
Era un grave pecado hacer testigo a Dios al jurar la constitución,
contra la misma iglesia que Él había fundado. El arzobispo quería que
se aboliera la constitución, lamentando que los fieles debieran
escoger entre obediencia a las autoridades eclesiásticas o el gobierno
la cual la Escritura también ordenaba obedecer. Los masones declararon
que continuarían con las reformas. No había necesidad de buscar la
aprobación del Papa; con o
13
sin esa aprobación deberían de continuar. El Rito Nacional vió a la
Constitución como la coronación de su trabajo, aunque no era todo lo
que deseaban.84
Uno de los pensadores conservadores sobresalientes era J. J. Pesado
cuyo escrito fue publicado en
La Cruz. Creía que las leyes eran insuficientes para transformar el
corazón del hombre. El catolicismo le enseñaba al hombre su verdadero
orígen, su caída y su expiación. Lo mejor que uno podía esperar del
gobierno civil era que apoyara a la iglesia católica. La idea de la
soberanía del pueblo era del protestantismo. La Ley Juárez implicaba
el rechazo del Papa como cabeza de la iglesia. El Papa condenaba la
constitución declarándola nula tres meses antes de que fuese aprobada.
85
Es así que Pesado confundió la enseñanza de Lutero sobre el sacerdocio
de todos los creyentes con el concepto ilustrado de la libertad
innata, concedida a todos los hombres por el dios de la naturaleza, no
necesariamente el Dios de la Biblia. Los protestantes no negaban la
pecaminosidad del hombre y hubieran estado de acuerdo con la
evaluación de Pesado concerniente al peligro de la voluntad humana
ilimitada, la necesidad de que el Estado apoyara a la iglesia, si bien
una iglesia desprovista del papado.
Mateos describió la emoción que los masones experimentaron mientras el
famoso masón mexicano, el padre de la reforma, Valentín Gómez Farías,
hizo su juramento sobre la Biblia y la constitución. ¡Las reformas
comenzadas por Farías y Mora en 1833 habían visto una compleción
parcial! Zarco reseñó el modo en que Álvarez se postró ante el altar
de la iglesia, una mano sobre la Biblia y la otra sobre la
constitución. Los sacerdotes amenazaron que aquellos que apoyaran al
gobierno serían arrastrados de noche por satanás. Sinkin creyó que la
oposición de la iglesia hizo que los liberales identificaran todavía
más a la clerecía con el enemigo. Se perdió la esperanza de una
reconciliación.86
Siguió una guerra civil de tres años. Durante este tiempo los
conservadores en la ciudad de México publicaron caricaturas que
ridiculizaban a los masones. ¡Uno los mostraba asaltando a la iglesia,
con cañones apuntando a las puertas de la catedral principal! 87 En
febrero de 1859 Miramón, el general conservador, sitió sin éxito la
ciudad de Veracruz. Fue recibido en Guadalajara, el diciembre
anterior, por la clerecía, quien hizo una liturgia especial,
"comparando el nombre sagrado de Miguel Miramón con el de todos los
políticos del Antiguo Testamento, saludándolo con cada giro del
incensario como su salvador enviado por el cielo". Sin embargo, los
liberales estaban empezando a ganar victorias militares. El 22 de
diciembre el liberal general Ortega derrotó a Miramón y el 25 de
diciembre la capital fue ocupada. Juárez y su familia estaban en
Veracruz atendiendo la obra Les Huguenots. Un correo le llevó la
noticia y "el hombre de destino que consumaría la emancipación de su
país..." anunció la victoria y el fin de la guerra.88
Los conservadores no estaban dispuestos a ceder. Los años de 1861-1867
trajeron la intervención de Francia. Por invitación de los
conservadores, a Maximiliano, archiduque de Austria, se le ofreció el
trono del imperio mexicano el 3 de octubre de 1863. Los conservadores
se sorprendieron al darse cuenta que era masón. A pesar de ser un
hermano masón, no encontró el favor de Juárez, puesto que había
violado la soberanía de México. Siguieron otros seis años de guerra,
mientras que Juárez y sus seguidores se movían hacia la frontera
norte. Los franceses abandonaron a Maximiliano, dejándolo a su suerte.
Fue ejecutado el 19 de junio de 1867.89
Cuando Juárez entró a la ciudad de México el 15 de julio de 1867,
después de cuatro años de andar errante, entró en el nombre de la
Constitución de 1857. "El gobierno salió para defender la bandera de
la patria ...para obtener el triunfo de la causa santa de la
independencia y de las instituciones de la República. Después de una
década los liberales habían obtenido la victoria y la constitución se
convirtió en "el documento más reverenciado en la historia mexicana".
90
Margarita murió en 1871. Apenas tenía 45 años. El presidente llevó
luto profundo por su esposa y durante el año siguiente sus cartas
estuvieron con los filos en negro. Su propia muerte tuvo lugar poco
después. El 18
14
de julio de 1872 sucumbió a una serie de ataques cardíacos, a pesar de
los esfuerzos del doctor, quién virtió agua caliente sobre su pecho en
el área del corazón.91
El boletín oficial del Gran Oriente de España publicó el obituario
masónico de Benito Juárez en octubre de 1872. La carrosa funeraria
exhibía una estrella masónica de metal amarillo. Los hermanos masones
se aproximaron a su cuerpo, levantaron la túnica y dieron tres gritos
de dolor. Agitaron su cuerpo y gritaron en su oído las palabras
simbólicas. Las repitieron, pero Juárez no oyó. Pusieron los
utensilios de trabajo en su mano, pero no pudo sostenerlos. Lo
levantaron, y se cayó. Palpitaron su corazón, pero no latió. Sabían
que la esperanza de México se había ido al cielo.92 Estuvo incluído un
discurso por C. Francisco T. Gordillo, en nombre de la masonería, del
cual siguen algunas secciones:
La voz de Gómez Farías, de Rejón, de Zubeta, de Ocampo, de Degollado y
de muchos otros sembró la semilla en el corazón del único que podía
completar la idea de la reforma. Secretamente entre los masones se dió
el feliz pensamiento de destruir los fueros, abolir los títulos y
traer igualdad para las masas... Juárez retornó a sus hermanos y
depositó con ellos las leyes que constituyeron el código fundamental,
diciéndoles: "El trabajo que me habéis dado está aquí... mirad, estas
palabras con las que me bautizásteis se hallan ahora sin misterio y
sin temor. Podéis pronunciarlas como un lema de nuestra fraternidad".
Los masones leyeron y he aquí estaba escrito: libertad, igualdad y
fraternidad. Los mexicanos nunca olvidarán el nombre de su jefe...
abrazándolo junto con la bandera, la constitución y las leyes de la
reforma... Juárez fue el salvador de la autonomía mexicana...
respetemos su memoria con nuestras obras; si la paz establece nuestra
república mediante el trabajo, la moralidad y la obediencia a la ley
que nos recomendara, podrémos decir a nuestros hijos lo que los
primeros cristianos dijeron acerca de Cristo ..."con su muerte nos ha
redimido".93
¡Palabras duras de tragar para los católicos! ¿Quién es el redentor?
¿Cristo o Juárez? La masonería es frecuentemente vista como una
religión nacional. Así como George Washington fue un redentor de la
tiranía de Inglaterra, Benito Juárez logró la emancipación final de la
era colonial. La masonería fue el vehículo que permitió a estos
hombres traer libertad e independencia. La dificultad para los
cristianos sería la confusión de los términos. Redención, libertad,
igualdad, emancipación, independencia, fraternidad, todos tienen
significados dobles. Es interesante que porque el catolicismo
compitiera con la masonería para construir un reino temporal, la
batalla se perdiera. El catolicismo quería gobernar de un modo
temporal, tratando de responder a la fuerza on la fueraz, lo cual no
era la manera de actuara de Jesús. La verdad se puede decir, pero es
cuestionable tomar las armas para defender la verdad.
Juárez, desde enero de 1858, había sido..."el abanderado de la causa
liberal; había mantenido el movimiento junto en el desierto del
norte... dirigiendo seis años de guerra de guerrillas hasta que
Maximiliano fue ejecutado". La Constitución de 1857 duró hasta la
constitución revolucionaria de 1917. El Estado-nación reemplazó a la
iglesia como "el árbitro último de los asuntos humanos".94
Algunos sintieron que la iglesia obtuvo nuevamente poder bajo Porfirio
Díaz, pero Sinkin no estaba de acuerdo, creyendo que los tres años de
la Guerra de Reforma habían sido cruciales. "Toda actividad política
después de la restauración de la República fue en el nombre de la
Constitución de 1857". Incluso cuando Venustiano Carranza vió la
necesidad de una nueva constitución durante la revolución de
1910-1920, solamente proponía una ligera modificación de la
constitución de 1857.95 La masonería había sido exitosa al traer el
gobierno constitucional, elevando la constitución y el gobierno por la
ley a un nuevo nivel de prestigio.
Juárez se convirtió en "el objeto de un culto patriótico y en el tema
de poemas y estatuas ...en ocasiones establecidas se llevaban a cabo
ritos y se rendía el honor debido; periódicamente en el equinoccio y
el
15
solsticio, regresaba con los ciclos de los años que pasaban para
recibir su pensión de inmortalidad de los vivos".96
Desde el tiempo de Juárez hasta el reciente presidente mexicano Carlos
Salinas de Gortari hubieron unas cuantas reformas constitucionales con
respecto a la libertad religiosa. Bajo Salinas se restauraron algunos
derechos a la iglesia. La mayor parte de estos derechos perdidos
fueron el resultado de la Guerra de Reforma y de la legislación bajo
Benito Juárez. La ley del 15 de julio de 1992, promovida por Salinas y
aprobada por el congreso otorgó a las iglesias un status legal, el
derecho a poseer propiedad, el derecho a impartir educación religiosa,
el derecho a tener eventos religiosos fuera de los templos con
permisos apropiados y la libertad de publicación. Se prohiben todavía
las transmisiones religiosas, como se prohibe que los ministros o
sacerdotes tengan puestos públicos, aunque se les permite votar.97
El 21 de septiembre de 1992, México restauró plenas relaciones con el
Vaticano. Esta relación se había roto ciento veinticinco años antes.
México había sido el único país latinoamericano sin una relación plena
con la Santa Sede. En una entrevista telefónica con
The New York Times, el secretario general de la Conferencia Episcopal
Mexicana, Mons. Ramón Godínez Flores, lo llamó un "paso muy
importante".98
Roderic Ai Camp, en su contribución al libro
La evolución del sistema político mexicano, tenía esto que decir:
Por lo que concierne a la Iglesia Católica, Salinas ha dado el paso
controversial de reanudar relaciones más formales entre ella y el
gobierno. Una de las razones por lo que lo ha hecho es una creencia de
que relaciones más abiertas, establecidas, forman parte de su
concepción de modernizar la política mexicana... Salinas está
desarrollando su propio apoyo político. Uno de estos apoyos que espera
cooptar o al menos neutralizar,... es la jerarquía católica ...Más
mexicanos pertenecen actualmente a organizaciones con afiliación
católica que a cualquier organización social o política, incluyendo
sindicatos y partidos políticos ...La Iglesia Católica es única entre
los grupos de interés mexicanos... al grado de que es financieramente
autónoma y tiene tanto apoyo popular como apoyo externo.99
El American Statesman de Austin, el 22 de septiembre de 1992, citó al
obispo católico romano Genaro Alamilla, subrayando que México se
beneficiaría de relaciones con el Vaticano, "... un Estado que no
tiene ejércitos, no tiene poder económico, pero si el poder moral para
hablar y decir lo que es bueno o malo". El historiador Enrique Krauze
lo llamó "un acto de madurez política por parte de México. El gobierno
reconoce que ya tiene suficientes problemas actualmente sin tener que
venir arrastrando aquéllos del siglo diecinueve", dijo Krauze. "El
lider de la masonería libre Carlos Vázquez Rangel, cuya organización
combatió la influencia eclesiástica durante el siglo diecinueve,
advirtió que "debemos ser muy cuidadosos de que la Santa Sede no se
inmiscuya en los asuntos internos de México y viceversa".100
La aseveración de que el Vaticano no tiene poder económico es
debatible, y está por verse si es posible impedir que "arrastre
problemas del siglo diecinueve", problemas que tienen un modo de
reaparecer. Los masones libres estarán en alerta ante la interferencia
de la iglesia en los asuntos civiles. La iglesia continuará pujando
por más autoridad. Si la iglesia realmente creyera las palabras de
Jesucristo, "mi reino no es de este mundo", quizá la situación fuese
más feliz, pero se tiene la esperanza de que las reformas traerán una
mayor libertad religiosa para todos los mexicanos.