Constantino distorcionó bastante la realidad del cristianismo
legitimo. Este emperador estableció el Catolicismo, como religion
oficial de su imperio, unos 300 años despues del nacimiento del
Cristo.
Permitio q paganos entraran al hoy catolicismo y ellos introdujeron
sus costumbres y supersticiones como la adoracion de imagenes y la
repeticion incansable de las mismas oraciones. Delitos contra la
Biblia. -Exodo 21:1-21
El catolicismo es falso cristianismo:
http://groups.google.com/group/religion-politica/web/falso-cristianismo
Recuerden visitar de vez en cuando el siguiente enlace donde hallaran
informacion secreta jamas revelada:
http://groups.google.com/group/religion-politica/topics
Sí, eso es cierto, pero es que es el catolicismo el que elevó a Jesús a
la categoría de Dios, en vez de profeta que era en el cristianismo. Fue
el catolicismo el que resucitó a Jesús al tercer día.
Un saludo,
Leto Atreides (Dios-Emperador del Universo Conocido)
Tienes un lio tremendo.
El catolicismo, para empezar, no existía en tiempos de Cristo.
Fueron los discipulos de Cristo, los JUDIOS, que fueron predicando
el evangelio por todo el mundo.
Muy pocos judios abandonaron el judaismo ortodoxo de su tiempo para
convertirse en cristianos, fieles seguidores de las enseñanzas de
Jesus.
Las enseñanzas de Cristo chocaban contra las enseñanzas judaicas.
La noche antes de su muerte; el evangelio muestra q los judios
apresaron a Jesus en un huerto en la madrugada liderados por JUDAS
ISCARIOTE quien lo traicionó por unas cuantas monedas...
Entre esos judios estaba el siervo de un importante sacerdote a quien
Pedro, encolerizado y defendiendo a Jesus, cortó la oreja. Jesus allí
mismo le sanó milagrosamente la oreja y reprendió a Pedro diciendole q
sus siervos no deben usar la violencia.
Luego los judios, despues de azotar y torturar a Jesus, lo entregaron
a Poncio Pilato, procurador romano, quien ordenó darle otra golpiza.
En una audiencia publica ante Pilatos, los judios blasfemaron contra
Jesus con calumnias, mentiras y cuentos falsos y por eso le dieron los
romanos muerte en un madero de tormento.
Hoy, los descendientes de estos judios, siguen persiguiendo y
perjudicando a los cristianos de múltiples formas, pero de manera
sigilosa, silenciosa y discreta y difamando a Cristo y burlándose de
él... por medio de peliculas, documentales y videos, como la
taquillera cinta "EL CODIGO DE DA VINCI ", lee para q lo confirmes:
http://groups.google.com/group/religion-politica/web/cristo-jesus-es-historia-universal-indiscutible
Los judios crearon el SOCIALISMO INTERNACIONAL para exterminar a sus
oponentes y este es el tipo de guerra sucia y traidora q los judios
modernos han usado contra cristianos y gente de otras religiones,
ideologias, filosofias y creencias no-judaicas. Algunos no pueden
creer que FIDEL CASTRO y otros politicos y militares son judios
involucrados en esta matanza o genocidio contra inocentes personas
solo porque piensan diferente.
http://religion-politica.googlegroups.com/web/comunista.htm
Un judío.
¿Quienes fueron los discipulos de Jesucristo?
Judios.
¿Cuanta gente se convirtió al cristianismo después de la resurrección
de Jesucristo?
Millares de judios.
¿Le mataron judios?
Si, y también ROMANOS.
Pilatos era ROMANO.
Le crucificaron bajo mandato ROMANO.
Los ROMANOS, adoraban al CESAR, y prohibian
a los cristianos adorar a Cristo.
Por éso los ROMANOS, asesinaron a miles de JUDIOS,
porque no adoraban al CESAR ROMANO.
¿Quien fué responsable de la muerte de Jesucristo?
AMBOS, pero LOS DISCIPULOS QUE ERAN JUDIOS PREDICARON
EL EVANGELIO DE CRISTO POR TODO EL MUNDO.
Y HOY DÍA, ES GRACIAS A LOS PRIMEROS JUDIOS QUE FUERON
ASESINADOS POR PREDICARLO
QUE TENEMOS ÉSOS EVANGELIOS.
On 10 oct, 00:28, arcangel <alien...@univision.com> wrote:
> ¿ Cuantas veces hay que repetirle a LIBERA que los judios fueron los
> que asesinaron a Cristo ? ¿ Es que no lees el nuevo testamento de la
> Biblia ?
>
> Muy pocos judios abandonaron el judaismo ortodoxo de su tiempo para
> convertirse en cristianos, fieles seguidores de las enseñanzas de
> Jesus.
>
> Las enseñanzas de Cristo chocaban contra las enseñanzas judaicas.
>
> La noche antes de su muerte; el evangelio muestra q los judios
> apresaron a Jesus en un huerto en la madrugada liderados por JUDAS
> ISCARIOTE quien lo traicionó por unas cuantas monedas...
>
> Entre esos judios estaba el siervo de un importante sacerdote a quien
> Pedro, encolerizado y defendiendo a Jesus, cortó la oreja. Jesus allí
> mismo le sanó milagrosamente la oreja y reprendió a Pedro diciendole q
> sus siervos no deben usar la violencia.
>
> Luego los judios, despues de azotar y torturar a Jesus, lo entregaron
> a Poncio Pilato, procurador romano, quien ordenó darle otra golpiza.
> En una audiencia publica ante Pilatos, los judios blasfemaron contra
> Jesus con calumnias, mentiras y cuentos falsos y por eso le dieron los
> romanos muerte en un madero de tormento.
>
> Hoy, los descendientes de estos judios, siguen persiguiendo y
> perjudicando a los cristianos de múltiples formas, pero de manera
> sigilosa, silenciosa y discreta y difamando a Cristo y burlándose de
> él... por medio de peliculas, documentales y videos, como la
> taquillera cinta "EL CODIGO DE DA VINCI ", lee para q lo confirmes:http://groups.google.com/group/religion-politica/web/cristo-jesus-es-...
http://www.biblegateway.com/passage/?search=hechos%206:8-13;%207:1-60;&version=61;
La Iglesia no es ni judía, ni gentil, sino una nueva creación en
Cristo,
formada de entre los dos grupos, judios y no judios, es decir,
gentiles,
por la fe en Cristo, y la obra redentora en la cruz (Gá. 3:28; 5:6;
Ef. 2:16).
Se te nota mucho la vena ANTISEMITA.
Y si tú sabes tanto de la Biblia,
verás que Dios dice sobre Israel, ésto:
"En tí serán benditas todos los linajes de la Tierra"
"Bendeciré a quien te bendiga y maldeciré a quien te maldiga"
Tú no vés la parte profética de la Biblia, ni vés más allá de tus
narices
y deberías tener más respeto por los judios,
puesto que ellos han sido luz para muchas Naciones.
Además, Dios dice otra cosa muy importante de Israel:
Romanos CAPÍTULO: 11
1Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera.
Porque
también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu
de Benjamín. 2No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes
conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a
Dios contra Israel, diciendo: 3Señor, a tus profetas han dado muerte,
y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran
matarme?
4Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil
hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. 5Así también
aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia…
Hebreos CAPÍTULO: 8
8Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en
que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo
pacto;
9No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la
mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no
permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el
Señor.
10Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel
después
de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de
ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y
ellos me serán a mí por pueblo; 11y ninguno enseñará a su prójimo, ni
ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me
conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos. 12Porque seré
propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y
de sus iniquidades.
Abdías
17Mas en el monte de Sión habrá un remanente que se salve; y será
santo, y la casa de Jacob recuperará sus posesiones.
Romanos CAPÍTULO: 9
33como está escrito: He aquí pongo en Sión piedra de tropiezo y roca
de caída; y el que creyere en él, no será avergonzado.
1Pedro CAPÍTULO: 2
6Por lo cual también contiene la Escritura: he aquí, pongo en Sión la
principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en
él, no será avergonzado.
Jeremías CAPÍTULO: 23
5He aquí que vienen días, dice Yahweh, en que levantaré a David
renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará
juicio
y justicia en la tierra. 6En sus días será salvo Judá, e Israel
habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán:
Yahweh, justicia nuestra.
Asi es que si tú hablas de Dios,
primero entérate qué es lo que dice Dios
sobre Israel, porque las Naciones que estén en contra
de la NIÑA DE SUS OJOS,
VÁ EN CONTRA DE DIOS MISMO.
¿Te enteras ya?
Yo no he dicho que el catolicismo existiera en tiempos de Cristo. Cristo
no era un dios en sus tiempos, era un profeta, y fue Constantino el que,
varios siglos después, creó las bases del catolicismo y elevó a cristo a
su actual figura de Dios (o hijo de) basándose en dioses paganos.
>
> Fueron los discipulos de Cristo, los JUDIOS, que fueron predicando
> el evangelio por todo el mundo.
>
Fueron los romanos conversos, en aquella época eran los únicos que se
extendían por tantos territorios para tener la suficiente influencia. Y
fueron los que al final impusieron su ortodoxia religiosa.
Constantino (aproximadamente. del 272 al 337 d.C.) inició su reinado
como emperador romano en el 306 d.C. y asentó su poder en el 312 d.C.
al vencer a un rival en la famosa batalla de Puente Milvio, en la que
se sintió fortalecido e inspirado por una visión que consideró
cristiana.
No está claro lo que Constantino vio ni cuándo (si antes de esta
batalla o después de alguna otra). Algunas versiones dicen que se
trató de «chi-ro», las letras griegas «x» y «r» combinadas, que son
las dos primeras letras de Cristo «X????». Otros relatos dicen que
fue
una cruz.
Hasta ese momento, la práctica de la doctrina cristiana era
esencialmente ilegal en el Imperio Romano y de hecho, solo unos años
antes (303 a 305 d.C.), los cristianos habían sufrido una persecución
especialmente despiadada en todo el Imperio bajo el reinado de
Diocleciano.
(Sería oportuno detenemos aquí y preguntamos el motivo de que el
Imperio Romano encarcelara y torturara a los que permanecían fieles a
un maestro sabio, si Jesús no era más que eso. Y ¿por qué habían de
ser una amenaza para el Imperio los seguidores de aquel maestro
sabio?
En el Imperio abundaban los sistemas y las escuelas filosóficas. No
estaban perseguidas. ¿Por qué lo era el cristianismo?).
Por alguna razón –quizá una tenue luz de la verdadera fe, la
presencia
de cristianos en su propia familia o alguna misteriosa estrategia
política–, una de las primeras actuaciones de Constantino fue la de
publicar un edicto de tolerancia del cristianismo, que daba fin a las
persecuciones al menos por el momento.
Es cierto que durante su reinado, Constantino amplió no solo la
tolerancia, sino sus preferencias por el cristianismo. Los motivos no
están claros. Deseaba unificar el Imperio, seriamente agitado durante
un siglo por las divisiones y los continuos conflictos. Ciertamente,
la religión representaba un instrumento en aquel proyecto, y, quizá,
él detectaba la fuerza del cristianismo y el declive del poder
tradicional de la religión romana. Quizá influyeron los pensadores
cristianos que tenían acceso a él, y posiblemente alguien de su
propia
familia, pero parece que finalmente, Constantino decidió hacer del
cristianismo la única fuerza unitiva.
Todo ello resulta muy extraño para nosotros, acostumbrados como
estamos a la separación entre la Iglesia y el Estado, una situación
que sencillamente, no existía en el mundo antiguo ni en ninguna
cultura. Cualquier Estado se sabía apoyado en cierto modo por el
favor
divino, con la subsiguiente responsabilidad de apoyar, a su vez, a
las
instituciones religiosas. Hasta Constantino, aquellas instituciones
habían sido los templos de los dioses romanos. Cuando Constantino
cambió de opinión y apoyó a la cristiandad, asumió, naturalmente, la
misma actitud respecto a las instituciones cristianas, financiando la
construcción de templos e interviniendo en los asuntos de la Iglesia
de un modo hoy sorprendente para nosotros.
Brown dice que Constantino hizo del cristianismo la religión oficial
del Imperio Romano. No lo hizo. Proporcionó un fuerte apoyo imperial
al cristianismo, pero el cristianismo no llegó a ser la religión
oficial del Imperio Romano hasta el reinado del Emperador Teodosio,
que gobernó desde el 379 d.C. hasta el 395 d.C.
El Concilio de Nicea
Ciertamente, Constantino hizo convocar el Concilio de Nicea en el 325
d.C. en Asia Menor, la zona que hoy conocemos como Turquía. En
realidad, fue la segunda reunión de obispos que convocó durante su
reinado. Aunque no todos acudieron, y apenas alguno de Occidente, el
propósito del Concilio era el de adoptar decisiones que afectaran a
toda la Iglesia, por lo que se le llamó «Concilio Ecuménico».
Pero ¿por qué? ¿Por qué lo hizo Constantino? Pues bien, según Brown,
lo hizo con objeto de hacer más poderosa y más eficaz a la
cristiandad
según convenía a sus propósitos.
Un Concilio Ecuménico es la reunión de los obispos de toda la
Iglesia.
Cada uno acude desde las diócesis que ocupa. Los católicos reconocen
veintiún concilios ecuménicos. Empezando por el Concilio de Nicea y
terminando con el Concilio Vaticano II (1962 a 1965).
Un mero maestro mortal como Jesús no tenía valor para él, pero si era
el Hijo de Dios podría serle útil.
Realmente, hemos de detenernos y considerarlo. Trescientos obispos se
reúnen en Nicea, obispos que, según el relato de Brown, creen que
Jesús fue un «profeta mortal».
Constantino les dice que declaren que Jesús es Dios.
Y ellos dicen: de acuerdo. Todos ellos.
De nuevo tenemos que decir: no, en absoluto. No por que lo digan las
fuentes: simplemente porque no fue así.
¿Por qué no es lógico? Quizá porque cuando examinas lo que hacían los
obispos antes de reunirse en Nicea no nos mostraban un Jesús como
«profeta mortal» en las liturgias que celebraban, ni en los tratados
que escribían y usaban, ni en las Escrituras (perfectamente
establecidas por ellos) desde las que predicaban y enseñaban.
¡Jesús es el Señor!
¿Es cierto que, trescientos años antes de Nicea, lo que llamamos la
cristiandad consistía realmente en pasarse de mano en mano la
sabiduría del profeta Jesús?
No. De hecho, el cristianismo nunca lo hizo.
Cuando examinamos los Evangelios y las cartas de Pablo, todo datado
entre el 50 d.C. y el 95 d.C., lo que encontramos es una muestra
coherente de descripciones de Jesús como un ser humano en el que Dios
mora de un modo único.
Los Evangelios muestran con toda claridad que los apóstoles no
llegaron a conocer la identidad de Jesús hasta después de la
Resurrección. Estaban continuamente confusos, equivocados y
naturalmente, seguían siendo unos judíos fieles, capaces de pensar
sobre Jesús solamente dentro de un contexto accesible a ellos: como
profeta (sí), maestro, «hijo de Dios» y «Mesías». En el ambiente
judío, ninguno de estos términos implicaba una naturaleza divina,
sino, más bien, el sentimiento de que era un ser elegido por Dios.
Sin embargo, a la luz de la Resurrección, comprendieron lo que Jesús
les había insinuado durante su ministerio y que por fin afirmó
explícitamente, como relata Juan en los capítulos 14 a 17 que Él y el
Padre son uno.
Si leéis el Nuevo Testamento, lo encontraréis expresado de distintos
modos: en los Evangelios; en el recuerdo de la concepción única y
virginal de Jesús por obra del Espíritu Santo (ver Mateo 1-2; Lucas
1-2); en todos los relatos del bautismo de Jesús y de la
Transfiguración; en la actuación de Jesús perdonando los pecados, lo
que provocó el escándalo porque «solo Dios puede perdonar pecados))
(ver Lucas 7, 36-50; Marcos 2, 1-12); y en varios pasajes esparcidos
a
través de los sinópticos y de Juan, en los que Jesús se identifica
con
el Padre de un modo que implica que, cuando nos encontramos con
Jesús,
nos encontramos con Dios en su misericordia y en su amor (ver Mateo
10,40; Juan 14,8-14).
Si recorres los Hechos de los Apóstoles y las cartas de Pablo, que
describen a la Iglesia primitiva y reflejan la predicación
apostólica,
no podrás evitar llegar a la convicción, que se encuentra en el
núcleo
de esa predicación, de que Jesús es el Señor –no solo un gran maestro
o un hombre sabio–. (Lee 1 Colosenses o 2 Filipenses, por ejemplo,
datadas ambas un par de décadas después de la Resurrección).
(Por cierto. el tema de esta sección no es «demostrarte» que Jesús es
una Persona divina. Es hacerte ver que los primeros cristianos le
daban culto como Dios, y que no eran sus seguidores por considerarle
un sabio y un maestro mortal. Descifrar lo que tú crees sobre Jesús
no
depende de mí, ni ¡por todos los santos! de Dan Brown. ¡Encuéntrate
con Jesús, no a través de una novela, sino a través de los
Evangelios!).
Se profundizó en aquel conocimiento de que Jesús comparte su
naturaleza con Dios alrededor de los siglos siguientes, como
demuestra
un rápido estudio de cualquier grupo de escritos de ese período. Por
poner un ejemplo, Taciano, un escritor cristiano que vivió en el
siglo
II, escribe: «No actuamos como locos, ¡oh griegos!, ni contamos
historias vanas, cuando anunciamos que Dios nació en forma de
hombre» (Oratio ad Graecos, p. 21).
Como hemos visto, a lo largo de esos siglos, los maestros cristianos
ya habían tenido que aclarar la fe en Cristo frente a las herejías.
Una de ellas, que ocasionó un problema en el siglo II, fue el
«docetismo», nombre que se deriva de una palabra griega que significa
«Me parece». Los docetistas afirmaban que Jesús era Dios, pero
excluían toda humanidad real. Creían que su forma humana y sus
sufrimientos no fueron auténticos, sino solamente una visión. La
existencia del docetismo demuestra, de un modo exagerado que la
divinidad de Jesús estaba muy asentada antes del siglo IV.
No es este el lugar adecuado para explicar el significado y las
implicaciones de las naturalezas divina y humana de Jesús sino
simplemente para señalar lo profundamente equivocado que es el relato
de Brown cuando se refiere a lo que pensaban los cristianos respecto
a
Jesús.
Afirma Brown que Constantino fue el inventor de la noción de la
divinidad de Jesús en el siglo IV. Como demuestran los testimonios
del
Nuevo Testamento y aclaran los tres primeros siglos de doctrina y
culto cristianos no fue así. Y si estamos realmente interesados en lo
que enseñaban y creían los primeros cristianos sería mucho mejor que
acudiéramos a una fuente original en lugar de a una novela popular.
¿Cuál es esa fuente? El Nuevo Testamento por supuesto, que cualquier
persona seriamente interesada en estos temas debería leer, estudiar y
reflexionar.
Y no olvidéis esto. Cuando Brown cuestiona la persona de Jesucristo
en
El Código Da Vinci jamás cita algún libro del Nuevo Testamento.
Jamás.
Arrio y el Concilio
Ahora bien, el Concilio de Nicea tuvo algo que ver con el tema de la
divinidad de Jesús, pero no lo que dice Brown en El Código Da Vinci.
Como probablemente sabes, si intentas explicar durante uno o dos
minutos la realidad de Jesús como perfecto Dios y perfecto Hombre,
captarás la dificultad que tienes en entenderlo y expresarlo, pues
surgen toda clase de preguntas espinosas e interesantes que no están
explícita y directamente respondidas en la Escritura.
El Nuevo Testamento deja constancia de lo que experimentaron los que
conocieron a Jesús: un hombre perfecto en el que encontraron a Dios,
que como Dios, perdonaba los pecados, que hablaba con la autoridad de
Dios y al que la muerte no pudo vencer. ¿Cómo explicarlo? ¿Cómo
definirlo?
Eso llevó varios siglos y, como suele ocurrir en estos casos, la
necesidad de definir a Jesús con mayor claridad y exactitud nació en
el contexto de un conflicto. Había surgido la siguiente teoría: Jesús
no era, en realidad, un ser humano, sino que Dios adoptó forma humana
como si fuera un disfraz (docetismo), lo que era claramente
incoherente con el testimonio de los apóstoles. En consecuencia, los
obispos y los teólogos tuvieron que reexpresar el testimonio de los
apóstoles de un modo asequible para su época y que respondiera a las
preguntas que la gente les planteaba.
No era fácil, pues, como hemos dicho, es un concepto extremadamente
arduo para que lo comprendan nuestras mentes. Pero recordemos que fue
fundamental para los que defendían la antigua creencia en Jesús como
perfecto Dios y perfecto Hombre. Y lo fue. ¿Cómo podemos hablar de
Jesús de un modo que sea completamente fiel al complejo y completo
relato de Él que leemos en los testimonios apostólicos? Porque los
Evangelios nos describen a un Jesús hambriento, atemorizado y
enojado.
Lo describen actuando con la autoridad de Dios y venciendo a la
muerte. De cualquier modo que hablemos de Jesús, hemos de ser fieles
a
todo el misterioso y apasionante testimonio de los Evangelios y de
los
primeros escritos cristianos.
A comienzos del siglo IV apareció en escena un nuevo problema
especialmente atractivo propagado por un sacerdote llamado Arrio, de
Alejandría, Egipto.
Arrio enseñaba que Jesús no era perfecto Dios: era, ciertamente, la
más excelsa de las criaturas de Dios, pero no compartía con Él la
identidad ni la naturaleza. Estas ideas llegaron a hacerse
rápidamente
muy populares entre los seguidores de Arrio y entre los seguidores
del
cristianismo tradicional, y hubo que convocar el Concilio de Nicea
para resolver el problema.
Así lo hizo, reafirmando la naturaleza divina de Jesús en términos
filosóficos, pues tal era el tipo de lenguaje con el que Arrio basaba
su argumentación. El resultado es el que leemos en el Credo de Nicea,
que Jesús es: «Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios
verdadero, engendrado no creado, de la misma naturaleza que el
Padre...».
Un experto en Sagrada Escritura, Luke Timothy Johnson, escribe en su
libro El Credo:
«En el Concilio los obispos consideraron que estaban corrigiendo una
tergiversación, no la invención de una nueva doctrina. Emplearon el
lenguaje filosófico del ser, porque se había convertido en el
lenguaje
del análisis, y porque la Escritura no les proporcionaba los términos
precisos para expresar lo que era necesario exponer... consideraban
que no estaban desvirtuando sino preservando la totalidad del
testimonio de la Escritura» (p. 131).
Y sí; el debate fue sometido a una votación que Brown describe
entrecortadamente, y que para él significó el final de toda la
aventura. Pues bien, tanto la tradición judía como la cristiana ha
buscado de distintas formas la intervención de la sabiduría y la
voluntad divinas. Leemos, por ejemplo, que los líderes del Antiguo y
del Nuevo Testamento eran escogidos por sorteo, porque significaba
que
Dios guiaba el resultado de la elección.
Y no fue, en contra de lo que afirma Brown, una votación reñida.
Solamente dos obispos de los aproximadamente trescientos (el número
exacto varía) votaron en apoyo de lo que Arrio enseñaba en detrimento
de Jesús.
Un error más
Como podemos ver de nuevo, absolutamente todo lo que Brown dice sobre
este aspecto de la historia del cristianismo es incorrecto.
Dice que, hasta el siglo IV, la «cristiandad» era un movimiento
formado en torno a una idea de Jesús como un «profeta mortal». Una
simple lectura del Nuevo Testamento, escrito unas pocas décadas
después de la resurrección, demuestra que no es así. Los primeros
cristianos predicaban a Jesús como el Señor.
Dice que el Concilio de Nicea inventó la idea de la divinidad de
Cristo. Al contrario. Actuó con objeto de preservar la integridad de
esta fe constante en Jesús, misteriosamente humano y divino.
Una nueva equivocación en cada párrafo.
¿Cuál será la siguiente?
Bendiciones.
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