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¿Subió TVE el volumen del himno durante la retransmisión?
ELMUNDO.es | Madrid
Actualizado sábado 26/05/2012 05:06 horas
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Apenas ha durado 27 segundos, pero serán los más ruidosos de los últimos
días. Casi medio minuto es el tiempo que ha durado la versión corta del
himno de España que sonó anoche en el estadio Vicente Calderón al comienzo
de la final de la Copa del Rey de fútbol y es también el tiempo que duró la
pitada de los aficionados de los equipos que se enfrentaban, el Athletic de
Bilbao y el Barcelona.
Seguidores de uno y otro habían advertido en los días anteriores al
encuentro que silbarían en el momento en que el himno sonara por los
altavoces del recinto y las reacciones no se hicieron esperar. La más
criticada fue la de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre, que llegó a pedir que se suspendiera el partido si la amenaza se
cumplía. Precisamente ella ha sido el blanco de los gritos que se mezclaban
con los pitidos: "Esperanza, hija de...", corearon.
No ha sido la primera vez que ocurría algo similar. En la final de 2009, que
también disputaron ambos equipos en Valencia, el ruido de las dos aficiones
se mezcló con las notas de la música nacional. Esta realidad sólo pudo
apreciarse en el campo, ya que Radio Televisión Española, que emitió el
partido, omitió el momento en el que sonó el himno y también la llegada de
los Reyes al palco del estadio. La polémica vino acompañada, incluso, de la
destitución de Julián Reyes, el entonces director de deportes de la cadena.
Con este precedente, la gran duda este viernes era cómo actuaría el ente
público en ese momento del partido. Pues bien, en las imágenes de Televisión
Española el himno ha sonado por encima del sonido ambiente, sin embargo, en
el campo resultaba muy evidente que los pitidos se escuchaban por encima de
la Marcha Real.
Fuentes próximas al equipo de deportes de RTVE han explicado a ELMUNDO.es
que ellos se han limitado a reproducir "el sonido de referencia. En el
estadio, el volumen del himno ha subido de manera notoria, realizando lo que
se denomina un 'petardazo' y ese es el sonido que se transmitido. De hecho,
cuando ha terminado el himno y se ha elminado ese volumen se han escuchado
los pitos". Las mismas fuentes apuntan que "no tiene nada que ver con lo
sucedido en 2009. Se ha subido el sonido en el campo de los altavoces y eso
es lo que se ha oído en la televisión", informa Raúl Piña.
Ante la polémica, TVE ha emitido un comunicado donde asegura que "realizó y
emitió la señal de audio del himno de España siguiendo las pautas que se
siguen habitualmente en eventos deportivos de esta naturaleza".
La cadena apunta a que "al comienzo de la ejecución del himno se produjo un
aumento en el volumen de la señal que entregó la organización del evento así
como en la del himno que se escuchó a través de los altavoces del Vicente
Calderon, que en este caso la organización reforzó, alcanzando una potencia
de 100.000 vatios". También matiza que "la señal que captan y emiten los
distintos medios no tiene por qué coincidir, ya que se recoge desde
distintos puntos de origen (graderíos, exteriores, terreno de juego, etc)"
Como adelantó este diario, informadores y técnicos que habían presenciado
los ensayos del himno denunciaban que el equipo de sonido era una
'salvajada'. Los alrededor de 20 potentes amplificadores, que rodeaban todo
el estadio, excepto el lateral donde está el palco y se ha situado el
Príncipe Don Felipe, estaba colocados cada cinco metros en el espacio entre
el césped y la grada. Los altavoces se han colocado mirando hacia el
público.
Sin embargo, parece que no ha sido suficiente para silenciar a los miles de
seguidores de los dos equipos que se han dado cita en el estadio y que han
disfrutado de un partido en el que el Barça ha derrotado por 0-3 al equipo
de Marcelo Bielsa.
Pep Guardiola se ha despedido con esta copa de un banquillo que ha ocupado
durante los últimos cuatro años y en los que ha cosechado 14 títulos y ha
desarrollado un estilo de juego que le ha valido el reconocimiento de
aficionados de todos los puntos del planeta. Pese a ello, Guardiola se
marcha casi sin hacer ruido.