> la realidad es que se hacen más parejas fuera del programa –durante los descansos o las noches entre grabación y grabación que los protagonistas pasan en los locales de moda de la noche madrileña– que dentro de él. David Morales, uno de los primeros pretendientes, definió muy claramente la situación: “Aquí se consigue el amor, aunque no sea con la ‘tronista’, os lo aseguro yo”. Y sabía de lo que hablaba, porque él dejó plantada a Verónica, su tronista, porque se enamoró de otra chica.
> los participantes incumplen sistemáticamente varias cláusulas del contrato estándar que firman casi todos, como la 15, que dice: “Vd. se obliga desde la firma de la presente Carta-Acuerdo y hasta la conclusión del programa a no mantener ninguna comunicación fuera del momento de grabación del programa con otros concursantes (ya sean tronistas o pretendientes), ni con periodistas o personal de terceras cadenas o productoras”, o la cláusula 10 b: “No tiene ninguna relación sentimental de pareja”.
> Verónica Lago era pretendiente de Luis durante la primera edición de programa. Ahora tiene novio, pero cuando fue a la tele no lo tenía. Verónica explica que “el ‘tronista’ no elige, lo hacen los guionistas, pero puede gustarte alguien que no sea el que te han elegido y entonces surgen los problemas. A mí me gustaba Víctor Enguídanos, que era otro, no elegido para mí, y claro, estuvimos tres meses allí. Salíamos todas las noches al Garamond y ocurrió lo que era inevitable”.
> Verónica cuenta su relación con Víctor: “Una noche de verano, en Ananda, acabamos liados. La cosa no fue más lejos, nada importante, pero en la productora lo supieron y no pasó nada”.
> entre cita y cita programada la mayoría de los participantes salen por las noches y se ven en Garamond, el New Garamond, Buda, La Posada de las Ánimas o Ananda, cuando hace buen tiempo, y eligen estos locales por ser precisamente el punto de encuentro nocturno de concursantes de los reality de Tele 5 y de la gente guapa de la noche madrileña. La productora suele alojar a las chicas en el hotel Foxá 32, y a ellos en uno de la cadena NH cercano a Tele 5.
> “Cuando Víctor eligió a Blanca, le dijo que tenía novia, y la chica nos lo contó después porque a ella le gustaba realmente él y se sintió defraudada”. Ali cree que el programa de Tele 5 es divertido, pero que no hay que creérselo todo a pies juntillas y pone un ejemplo: “Astry, una de las actuales ‘tronistas’ vive ahora en un hotel, pero hasta hace poco vivía en casa de su actual novio, un piloto de Iberia que se llama M.G.”. Astry Díaz, modelo cubana, ya era conocida de Tele 5, pues fue elegida finalista en el concurso de belleza veraniego que promovía en su día el magacín Aquí hay tomate.
> Aleja cuenta su experiencia: “Todos eran pretendientes, pero luego se liaban todos entre ellos. Yo vi a Víctor y a Blanca juntos de fiesta antes de que él la eligiera como vencedora, ahí entendí que yo tenía pocas posibilidades, porque a mí me gustaba Víctor de verdad. Cuando estás fuera de cámara ves que casi todos se conocen de antes porque han coincidido en otros trabajos e incluso en la misma agencia”, a pesar de la cláusula 10 e del contrato entre productora y participantes: “No conoce a alguno de los pretendientes con anterioridad al programa y en caso de conocer alguno, está obligado a comunicarlo a la producción”.
('a mí me gustaba de verdad...' eso lo dicen todas :p)
> “Tamara Gorro, ‘miss Segovia’, portada de interviú y reciente tronista –relata Aleja–, tuvo relación con Víctor hace tiempo. Yo conté la relación entre Ali y Efrén Reyero porque me parecía una burla al espectador que Efrén eligiera a Soraya de novia y estuviera con Ali”. Aleja conoció también a Soraya Segura, una de las tronistas más populares del programa y que gracias a su fallido romance con Efrén consiguió elevar la audiencia, y explica que “estuvo antes con Pedro, otro pretendiente. En definitiva, todo el mundo muestra una cara falsa en ese programa. Mientras Astry pretendía a Víctor conoció al chico con el que sale ahora, mientras Víctor terminó viviendo con su novia, con la que tenía desde tres meses antes de entrar en el programa, y no con Blanca”.
> Roberto Bravo, unos de los primeros pretendientes, fue expulsado del programa tras exhibirse unas fotografías suyas en una discoteca junto a otros pretendientes y varias desconocidas en actitud más que cariñosa. “Fui injustamente tratado –dice Roberto–, porque en las fotos parecía más de lo que en realidad era. Estábamos en la discoteca, pero no nos liamos con nadie, sólo jugábamos para la foto”. Magnolia lo expulsó por incumplimiento del contrato, aunque Roberto cree que la verdadera causa es que “no daba juego en el programa porque me molestaba que no me dejaran hablar ni defenderme y yo me revelaba bastante contra esta situación, así que no era un participante cómodo”. A pesar de que Roberto fue expulsado, la productora recuperó a uno de los pretendientes que estaban con él en el mismo local y en la misma fiesta para continuar grabando programas.
nada del otro mundo, los recauchutados no son lo mío