Esto me recuerda a una asociación de vecinos en la que una vieja se empeñó
en que los perros no utilizasen el ascensor, porque los niños también lo
utilizaban. Siempre pongo el ejemplo de esta vieja como una muestra de la
degeneracións psicológica de la sociedad.
Si te dedicas a sobreproteger a los chavales para que no vean un perro de
cerca, no puedes esperar que no se conviertan en unas nenazas. O que sean
capaces de interactuar con un perro de forma normal, llegado el caso.
Los perros son como las armas de fuego. Son una cosa que existe, está ahí,
y hay un montón dando vueltas por la calle. Si te dedicas a enseñarle a la
gente que son una cosa sucia, malvada, perversa y demás, lo único que estás
haciendo es fomentar la paranoia irracional frente a elementos cotidianos
de la vida.
Luego viene gente quejándose de que la población Española "es débil", "no
tiene huevos" y, en definitiva, se ha vuelto cobarde. Lo que yo pregunto
es: ¿de verdad le extraña a alguien?