pssshhh... a mí el argumento no me ha interesado demasiado.
Ni tomo ni leches, paso de arriesgar y me lo leeré en cbr :-)
Emilio
como lo busco "The State vs. Jason Mason III" ???
--
Saludos, L-Kjaer
"Emilio J. Padron" <Emilio...@f105.n348.z2.ftn> escribi� en el mensaje
news:slrnhbf9lm.ql2...@burgas.des.udc.es...
> Comentaba Lope el Mon, 21 Sep 2009 16:56:04 +0200:
>> �Para cuando sale en tomo?
>
> pssshhh... a m� el argumento no me ha interesado demasiado.
>
> Ni tomo ni leches, paso de arriesgar y me lo leer� en cbr :-)
>
> Emilio
dso, que se esperar� al Integral, dudu�, o mejor aun, a la reedici�n en
formato BM, ideal para calzar las masas :-)
"L-Kjaer" <elk...@wanadoo.es> escribi� en el mensaje
news:h98gae$g21$1...@news.eternal-september.org...
La película de Alejandro Amenábar recupera una visión peculiar de esta
sabia neoplatónica
Las mil muertes de Hipatia es un ensayo de Miguel Ángel García Olmo,
doctor en Antropología y licenciado en Filología Clásica y Derecho,
que ha sido citado en La Razón y extractado en Alfa y Omega. En
CinemaNet reproducimos bajo permiso el ensayo íntegro publicado por
ForumLibertas
[Miguel Angel García Olmo]
Uno de los más perdurables reflejos condicionados que el progresismo
ha desarrollado tras buscar la confrontación con el potente estímulo
cristiano, ha sido el de la canonización laica e incluso la confección
de un martirologio propio, evidentemente de carácter profano.
No caracterizan, qué duda cabe, a estos procesos de glorificación
secular el apego a la realidad histórica ni el compromiso con la
verdad que, sin embargo, obligan a la Iglesia —ligada insolublemente
por los mandatos evangélicos— a rodear de infinitas cautelas,
pesquisas, trámites jurídicos y protocolos canónicos de años o siglos
cada una de sus santificaciones.
Perfectamente consciente de ello y en plena coherencia con su entraña
relativista, el laicismo en sus variadas presentaciones
(librepensador, marxista, anarquista, cientifista, francmasón,
socialista, feminista, bon vivant…) sólo ha buscado en la exaltación
de figuras de las que luego se adueña propagar su ideología.
Propaganda y demagogia no son objetivos que se compaginen fácilmente
con la expresión veraz de los mil y un matices que hermosean y dotan
de profundidad al lienzo de una vida, máxime si ésta es singular; mas
esto queda fuera de la consideración de aquéllos cuya Weltanschauung
cabe toda en el titular de un suplemento dominical o en un muestrario
de lemas de megáfono y ripio.
Cuando el progresismo fabrica un mártir, el bel morir petrarquiano
pasa a anegar toda la vida de la víctima y hasta su misma muerte,
rebanando y volviendo casi inaccesible al conocimiento general la
histórica realidad de su existencia, que suele ser harto más
interesante que el arquetipo preparado para el incienso.
Absorbidos por la vulgata mediática y las peroratas de la enseñanza
oficial, muy pocos y con gran esfuerzo llegan a preguntarse,
verbigracia, por la trastienda de la muerte del inofensivo García
Lorca que tan absurdo oprobio arrojó sobre la causa franquista. Con
mayor esfuerzo aún ni entenderían por qué Miguel Hernández subió un
peldaño más hacia su triste fin el día en que soltó en el palacio de
Zabálburu, sede durante la guerra de la Alianza de Intelectuales
Antifascistas, aquello suyo de “aquí hay mucha puta y mucho hijo de
puta”.
Ni tal vez esos mismos alcancen a comprender, si no visitan sin prisas
Florencia, que el hoy mártir supremo de la ciencia frente al
oscurantismo católico lleva siglos descansando en su mausoleo al
abrigo de una artística iglesia. Un gran desconocimiento se proyecta a
sabiendas sobre las figuras en cuestión, llegando en casos como el del
Che a ensalzar a completos villanos.
De esto último no cabe afligirse: allá cada cual con lo que luce en su
camiseta y en qué gris cadena decide insertarse; pero cuando la que se
anula o deforma es una personalidad rica tronchada en la plenitud de
su vida la idealización interesada se asemeja a una nueva muerte.
Hipatia según los autores antiguos
Dicen los antiguos que entre los siglos IV y V de nuestra era vivió en
la más culta y agitada metrópoli del Imperio oriental la hija del
científico Teón. Éste fue un académico de cuando el emperador Teodosio
I, integrado en el Museo de Alejandría y que ha merecido un hueco en
la historia de la ciencia por sus comentarios a Euclides y a Tolomeo.
Estaba imbuido de la religiosidad pagana, pues como los demás
matemáticos alejandrinos cultivó también los saberes ocultos, el
hermetismo y la adivinación.
El viejo lexicón bizantino Suda, bajo la voz “Théōn”, enumera obras
suyas de sugestivo título: Sobre las señales del cielo, la observación
de las aves y el graznido de los cuervos, Sobre la salida del Can
(constelación)…
Su hija Hipatia, en cambio, habiendo atendido con aprovechamiento a
las enseñanzas de su progenitor hasta el punto de producir una obra
personal de gran calidad científica, manifestaba desapego por los
aspectos teúrgicos y cultuales de la gentilidad helénica, inclinándose
en su lugar por la vivencia y la transmisión del platonismo. Y así se
distinguió durante decenios entre sus conciudadanos de la gran urbe
del Delta; cubierta con el tribon, austero hábito filosofal, recibía
la veneración de sus discípulos y el respeto del resto de los griegos
lo mismo paganos que bautizados, y su consejo era requerido incluso
por las autoridades para la mejor gestión de los asuntos públicos.
Mas un infausto día de la Cuaresma de 415 en que Hipatia volvía a casa
en su carruaje, fue sorprendida por una horda de cristianos iracundos
quienes, tras arrastrarla al Caesareum de Alejandría y despojarla allí
de su vestidura, la mataron con cascotes de teja (los inconformistas
prefieren “afiladas conchas de moluscos”) y luego quemaron los restos
de su cuerpo tras haberlo hecho pedazos. Debía de rondar entonces los
sesenta años.
Hipatia según el mundo moderno
Los modernos, por su parte, exaltan a una Hipatia de la que afirman
que también vivió y murió asesinada en la capital de los Ptolomeos y
por las mismas fechas, pero bien podría ser otra enteramente ajena a
aquélla de la que testimoniaron los antiguos. O tal vez su fantasma.
La Hipatia actual que decimos aparece como la bellísima directora de
la Biblioteca alejandrina que encarna en su desafiante existencia los
ideales de la autonomía científica, el progreso racional, la
pervivencia de los saberes clásicos y la liberación de las mujeres (o
cualesquiera de ellos por separado); militancia que pagó entregando su
vida a las caníbales tinieblas cristianas, lo que hoy la convierte en
mártir de la ciencia, el helenismo, la perspectiva de género o la
combinación que se desee.
Esta nueva y popular Hipatia (mejor pondríamos Hypatia por servir a
los designios del influjo anglosajón, hodierno faro cultural de
Alejandría) parece en parte un subproducto de la copiosa novelería que
la figura inspira, porque la narrativa en cualquier soporte constituye
hoy día la fuente por excelencia de conocimiento y deleite.
Nos preguntamos si Sinesio, Olimpio, Herculiano y los demás alumnos de
Hipatia, reconocerían a su reverenciada maestra en esta rutilante
súper-mujer, o pensarían dolidos que los modernos hemos sofocado
neciamente su recuerdo.
Sea lo que fuere, lo cierto es que la muerte moral de Hipatia —y su
consiguiente resurrección como predecible alegoría ideológica— no ha
sido una, sino muchas muertes, que se vienen sucediendo desde el siglo
XVIII. De entre los que las han perpetrado destaca el gran Gibbon en
su Historia de la decadencia y ruina del Imperio Romano (1776-1789).
La tesis que sostiene y vertebra esta monumental obra, que ve en el
cristianismo al verdugo de la civilización clásica, conduce también a
presentar a una Hipatia comprometida con los valores de la religión
antigua y enseñando en Alejandría y hasta en Atenas (algo sobre lo que
carecemos de testimonios).
Tomando pie de varias fuentes, pero sobre todo del relato de Damascio
recogido en la citada Suda (Damascio fue un filósofo neoplatónico del
siglo VI), Edward Gibbon imputa sobre la conciencia del santo
patriarca cristiano —supuestamente devorado por la envidia y los celos
— la responsabilidad última del asesinato de Hipatia, que «ha dejado
una marca indeleble en la personalidad e integridad religiosa de
Cirilo de Alejandría».
Este inseguro camino no lo traza solo el historiador inglés, sino que
otros autores de su tiempo ya lo dejaron allanado en sus respectivas
obras. Voltaire, sin ir más lejos: en su Diccionario Filosófico (1764)
aparece un odioso San Cirilo azuzando a los fanáticos cristianos
contra la filósofa, y el propio ilustrado de Fernay pidiendo a Dios
cínicamente por la salvación de la pobre ánima de aquél. Voltaire
contribuye también a crear el halo de voluptuosidad que envuelve la
figura de Hipatia y su trágico destino.
Las fuentes sostienen de modo inequívoco (salvo alguna contradicción
menor) que la hija de Teón se mantuvo virgen hasta su muerte,
rubricando con la castidad perpetua su entrega al idealismo
neoplatónico. Y debió de ser bella en su juventud, nadie lo duda, pero
los relatos antiguos son sobrios a este respecto y, desde luego,
excluyen cualquier connotación lúbrica del hecho de haber sido
desvestida antes de caer bajo los óstraka, porque de los más fiables
se desprende que Hipatia murió siendo una mujer mayor.
Voltaire, sin embargo, deja asomar tras una rijosa frase su alma
machista y trivial: «Cuando se desnuda a mujeres hermosas no es para
perpetrar matanzas», escribe. Decenios antes, en 1720, un John Toland
había publicado su ensayo contra la memoria de San Cirilo y la Iglesia
alejandrina donde se ensalza no sólo la sabiduría y la virtud de
Hipatia, sino también su belleza excepcional; obra que, a su vez,
motivó la réplica indignada de un Thomas Lewis en cuyo título se
presenta a nuestra baqueteada heroína como «a Most Impudent School-
Mistress of Alexandria»…
El siglo XIX no le irá a la zaga al de las Luces en su contribución a
las metamorfosis de Hipatia y su catasterismo final (Hipatia, en
efecto, es desde 1884 el asteroide nº 238); nuevamente desde
Inglaterra el escritor anticatólico Charles Kingsley da a la imprenta
su novela sobre la pensadora, y en los ambientes franceses circulan
obras de Maurice Barrès o resuenan los versos de Leconte de Lisle
deplorando el sacrificio de la platónica Afrodita a manos del «vil
Galileo».
Ya en el XX, Bertrand Russell encabeza la turbamulta de autores que
hasta hoy mismo protagonizarán la dudosa tarea de presentar a los
distintos públicos una Hipatia extraña a sí misma. Para los
aficionados a la ciencia divulgativa, por ejemplo, ella es ya una
vieja conocida merced al impacto que en los ochenta tuvo la serie
televisiva Cosmos, del astrónomo estadounidense Carl Sagan.
La semblanza que entonces hizo Sagan de Hipatia era sólo un trasunto —
otro más— de la ideología cientifista y antirreligiosa de este popular
profesor: sobredimensionada como lumbrera científica, su doloroso fin
quedó asociado caprichosamente a la pérdida de su obra y a la de la
propia Biblioteca de Alejandría. Todo por culpa del cerril patriarca
que llegó a santo (seguramente por eso) y de un cristianismo
incompatible con el conocimiento que descuajó el radiante árbol del
saber clásico sumiendo al mundo en un sueño oscurantista del que
tardaría mil años en despertar. Para volver a aturdirse —le faltó decir
— tras la condena de Galileo…
No murió por “fanatismo cienciófobo”
Tantas y tan creativas “muertes” de Hipatia aguijando desde hace tres
siglos la imaginación y los sentimientos de los amantes de la
narrativa, no han podido menos de espolear también el innato sentido
de la justicia. Como el de una autora reciente que encabeza su cuento
breve con un título inquietantemente reivindicativo: Hipatia: ni
perdón ni olvido.
Cosa distinta es que hayan estimulado también la razón —ausencia que
cabría extrañar en un entorno que la diviniza y que se tiene por
escrupulosamente crítico— y que a los porqués románticos, justicieros
o retóricos haya seguido un verdadero deseo de conocer el contexto
histórico, los hechos y sus íntimas conexiones causales para poder
después juzgar en el más pleno y racional sentido de la palabra.
La muerte de Hipatia, la única y trágica que tuvo, no sobrevino por
accidente, pero tampoco el recurso primario al “fanatismo cienciófobo”
de los cristianos satisfaría ni de lejos ese deseo inteligible del que
hablamos.
El entorno y las circunstancias que moldean todo desenlace humano
debemos buscarlo, en este caso, en los sucesos que removieron
Alejandría al menos desde dos o tres años antes del asesinato de la
filósofa. Y tratar de conocerlos no nos aboca a ningún arduo esfuerzo
arqueológico ni paleográfico, sino que contamos con circunspectos
testimonios llegados del pasado y excelentes trabajos filológicos que
los han ordenado y explicado tras décadas de humanismo, bibliotecas y
estudio silencioso y constante.
Cirilo sucedió en el patriarcado de Alejandría a su tío materno, el
animoso Teófilo, tres días después del fallecimiento de éste: el 18 de
octubre de 412. La votación del pueblo fiel le prefirió (jeirotoneîn,
a mano alzada, precisa el bizantino Nicéforo Calixto) frente a la
candidatura del arcediano Timoteo, que estaba apoyado incluso por el
jefe de la guarnición militar de Egipto.
El celo madrugador y la enérgica resolución de Cirilo en la defensa de
las prerrogativas episcopales le revelaron como un nuevo Teófilo, para
lo bueno y lo malo según algunos.
Lo primero que hizo fue contener la herejía en su archidiócesis
desfondando el cisma novaciano (clausuras, requisas…). Y enseguida
llegó el choque con la antigua y floreciente comunidad hebrea de
Alejandría; pero en esto la estimación posterior y su comprensible
hipersensibilidad hacia los brotes de antisemitismo no ha sabido ser
justa con Cirilo.
Los publicistas judíos actuales demuestran una imprudente
animadversión hacia esta figura cuando, como hace Werner Keller,
cuentan sólo la parte que les conviene:
«Multitud de cristianos incitados por el arzobispo irrumpieron en el
año 414 en las sinagogas y se apropiaron de ellas. Los judíos fueron
expulsados de la ciudad que se había convertido en su patria. La
chusma se apoderó de sus casas y de sus bienes. Sólo un miembro de la
gran comunidad, Adamantius, un maestro de la ciencia de la medicina,
se libró de la desgracia: se dejó bautizar. (…) Y el que Orestes
[prefecto imperial de Alejandría] se atreviese a ponerse a favor de
los judíos, por poco le cuesta la vida, pues los monjes del monte
Nitra, cerca de Alejandría, asaltaron al prefecto, que fue gravemente
herido por una pedrada» (Historia del pueblo judío, 1966).
El relato de Keller manifiesta sin embozo su absoluta dependencia del
que en su día redactara un contemporáneo de los hechos: el jurista e
historiador de Constantinopla Sócrates, luego apodado “Escolástico”.
Su Historia eclesiástica tiende a ser distante y neutral, por estar su
autor seguramente cercano a alguna corriente heterodoxa. Su
imparcialidad no suele cuestionarse y su valor como fuente primaria lo
corrobora la pléyade de autores que ha ido sobre sus pasos a veces
demasiado servilmente.
Pues bien, es Sócrates Escolástico quien nos pone en antecedentes
sobre cómo empezó aquel enésimo choque entre judíos y griegos —éstos
ahora cristianos— de Alejandría. Era sábado, pero muchos hebreos
prefirieron postergar su deber piadoso de meditar los preceptos de la
Ley acudiendo en su lugar a los espectáculos que se ofrecían en la
ciudad.
Orestes, flamante prefecto, aprovechaba en ese momento la concurrencia
del teatro para dar publicidad a una serie de ordenanzas que acababa
de promulgar. Entonces, ante la presencia entre la multitud de un tal
Hiérax, maestro de escuela y seguidor entusiasta del obispo Cirilo,
los judíos se alborotaron y empezaron a acusar sin pruebas a este
Hiérax de venir únicamente a provocar una sedición.
Orestes, que ya veía con malos ojos los amagos del patriarca de
consolidar su influencia invadiendo la esfera estatal, prestó oídos a
las denuncias de los hebreos y ordenó prender y torturar a Hiérax allí
mismo. Enterado del caso, Cirilo convocó a los notables de los judíos
para advertirles que no toleraría nuevas insidias contra los
cristianos, pero esto no hizo sino envalentonar más a la plebe mosaica
que multiplicó sus golpes.
El peor de todos lo descargaron una noche en la que, tras haber
acordado una señal con la que reconocerse entre sí, repartieron
agentes por la ciudad para que alarmaran a los cristianos con el
anuncio de que su iglesia principal estaba ardiendo. Aprovechando
entonces el amparo de la oscuridad y el concurso de fieles que desde
todos los barrios corrían a sofocar las pregonadas llamas, los hebreos
cayeron sobre ellos causando una gran mortandad.
Las primeras luces del día revelaron el lastimero espectáculo de las
calles salpicadas de cadáveres y, ante la falta de reacción del
prefecto, Cirilo consintió entonces el saqueo de las propiedades de
los judíos, ordenando luego su expulsión de la urbe en la que habían
vivido y prosperado desde los tiempos del gran Alejandro.
Estudiosos de nuestro tiempo dudan de que se tratase de una verdadera
diáspora masiva viendo exageración en este punto; en cualquier caso,
el patriarca no hacía sino aplicar la pena prevista por el derecho
romano vigente (Codex Theodosianus IX.10.1) ante la pasividad de un
Orestes que eludía el cumplimiento de su deber.
La pérdida que para Alejandría supuso el quedar privada de un
importante y productivo sector de población irritaba aún más, si cabe,
al alto funcionario, que ya no quería oír hablar de arreglo alguno con
el patriarca y los suyos. Ni siquiera atendió el sincero intento de
éste de buscar una reconciliación rechazando el ejemplar de los
Evangelios que Cirilo le había hecho llegar como prenda de paz y
entendimiento.
La situación, pues, se había vuelto tan peligrosa que varios
centenares de monjes abandonaron sus cenobios del cercano desierto de
Nitria y bajaron a la ciudad para ponerse a disposición del arzobispo.
Quiso el azar que se cruzaran con el vehículo del prefecto al que
empezaron a tildar a gritos de “sacrificador” y “helénico”; Orestes
les contradecía medroso alegando que había recibido el bautismo de
manos del patriarca de Constantinopla. Pero la tensión desatada
impedía que se oyeran sus razones, hasta que un canto salió disparado
del grupo de los monjes aterrizando en la imperial cabeza.
La aparatosa efusión de sangre movió a los alejandrinos a acudir en
auxilio de su dignatario; dispersaron a los eremitas y detuvieron al
autor del guijarrazo —un monje llamado Amonio—, al que inmediatamente
condujeron a la presencia del propio Orestes.
El prefecto, cuya herida debía de ser más escandalosa que grave,
interrogó primero al arrestado legalmente; pero los terribles
tormentos que le infligió después dieron al traste con su vida. Cirilo
enterró a Amonio en sagrado postulando para él los honores del
martirio, mas la renuencia de parte de sus diocesanos, que no creían
que el monje hubiese perecido víctima del odium fidei sino a resultas
de su torpe acción, persuadió al obispo de olvidar su propósito. De
todas formas, la reconciliación entre el gobernador y el prelado se
percibió entonces como más improbable que nunca.
El conflicto con los paganos
Los tiempos de Diocleciano, Galerio y sus atroces persecuciones
debieron de parecer muy lejanos a los cristianos del Imperio tras la
promulgación en 380 de la constitución Cunctos populos, que establecía
como credo oficial el catolicismo niceno.
Mucho desdoro se ha vertido sobre la memoria del tío y predecesor de
Cirilo, el impetuoso patriarca Teófilo, por haber ordenado demoler en
391 el Templo de Serapis o Serapeo (que, en efecto, albergaba en sus
dependencias los volúmenes provenientes de la antigua Biblioteca de
Alejandría, pero de la destrucción ex professo de estos libros por
parte de los seguidores del arzobispo no tenemos constancia).
En esto el prelado no hacía sino aplicar en su diócesis, no dudamos
que con gusto, la política religiosa de Teodosio el Grande (un edicto
de este mismo emperador, fechado al año siguiente, vedará
definitivamente los cultos paganos).
Tampoco debió de sentir remordimiento el día en que purificó el Mitreo
alejandrino, pues treinta años atrás —según nos informa Sócrates
Escolástico en Historia eclesiástica III, 2— se habían descubierto
allí macabros vestigios de sacrificios humanos cuya exhumación llenó
de estupor a los cristianos y soliviantó a los “helenos” (paganos)
siguiéndose, como era natural en la ciudad, un sangriento tumulto.
Como recuerda la catedrática del King’s College Averil Cameron (El
Bajo Imperio romano, 1993):
«En otro lugar de Oriente, en Apamea, el obispo había destruido el
templo de Zeus ayudado por tropas del gobierno, en fecha tan temprana
como el año 386, y Porfirio de Gaza obtuvo permiso para destruir el
Marneion del mismo lugar en el año 402. Una ley dirigida al comes
Orientis en el año 397 ordenaba utilizar la piedra de templos paganos
destruidos para obras públicas».
Pero aunque públicamente en Alejandría las relaciones entre gentiles y
miembros de la Iglesia estuvieran aderezadas con enfrentamientos no
siempre exentos de violencia, en el día a día todo marchaba de forma
más tolerable y parsimoniosa.
La escuela de Hipatia es todo un ejemplo. A recibir sus enseñanzas y
nutrirse de su ciencia acudían jóvenes aristócratas de toda la región
e incluso de provincias lejanas; unos eran paganos, otros cristianos,
pero nada impedía que entre todos ellos y su maestra nacieran fuertes
vínculos de afecto y mutua solicitud tanto o más fuertes que los de la
sangre.
Esto puede parecer hipérbole a quien nunca haya examinado las cartas
de Sinesio de Cirene, interesante personalidad y orgulloso discípulo
de la filósofa, que se convertiría más tarde al cristianismo llegando
incluso a obispo de Ptolemaida (Alta Libia); lo que nunca obstó para
que, en la lejanía, añorase con hondo sentimiento los días pasados con
Hipatia junto a sus condiscípulos y tratase de mantener un intenso
contacto con ellos aunque fuese epistolar. Los elogios y alabanzas que
dedica a su mentora son conmovedores, mas no por eso deja de tener
también en alta estima a Teófilo, de quien recibió su consagración
episcopal. Ambos son objeto de la devoción del sin par Sinesio, y así
se lo manifiesta a Hipatia con toda naturalidad; aunque lo que le une
a ésta es algo muy profundo que le mueve a admiración e imperecedera
gratitud. Si algo tuvo de bueno su prematura muerte, fue que no llegó
a conocer el sino final de su «madre, hermana, maestra, benefactora
mía en todo».
Resumamos: Teófilo, ‘martillo de paganos’, respetó el trabajo
científico y filosófico de Hipatia, así como su docencia privada y
pública, guardándose de molestarla o de interferir en sus labores
durante los años en que estuvo a cargo de la sede alejandrina. Y esto,
se quiera o no, debió de quedar impreso en la mente de su fiel sobrino
y sucesor Cirilo.
El fin de Hipatia
Las desavenencias entre Orestes y sus partidarios y Cirilo y los suyos
han llegado al paroxismo y la ciudad vive dividida en la Cuaresma de
415. Un conciliábulo de cristianos febriles cree haber identificado el
obstáculo que se opone a la concordia entre las dos personalidades, y
decide removerlo por su cuenta descargando en él toda la rabia.
Saben que desde su llegada Orestes visita muy frecuentemente a la
filósofa y se deja asesorar por ella en las labores de gobierno, lo
cual tampoco era extraño pues lo hacían todos los señores de la cosa
pública atraídos por el prestigio de Hipatia como consejera versada y
clarividente. Acaudillados por un simple lector de nombre Pedro, salen
decididos al encuentro de su enemiga.
El desgraciado resto ya lo sabemos. La muerte de Hipatia sacudió la
ciudad y los informes llegaron pronto a la corte de Constantinopla,
que respondía vacilante y con cautela; Orestes acabó por abandonar
Alejandría para siempre. Los asesinos de la hija de Teón posiblemente
habían hecho el razonamiento correcto: la estrategia de dureza e
inexorable obstinación del prefecto, al fin y al cabo un recién
llegado a la capital egipcia, sólo podía deberse a los consejos de
Hipatia, su visible valedora.
Como sugiere Maria Dzielska, de la Universidad Jagellónica (Hipatia de
Alejandría, 1996), la filósofa pudo haber abandonado su exquisita
neutralidad para aglutinar un partido en el intento de frenar el
creciente predominio político del arzobispo y sus parciales. Y no se
trataría de una mera rivalidad entre cristianos y paganos, porque es
casi seguro que en el partido secular militaban también cristianos
como el propio Orestes.
Los antiguos condenaron el asesinato
En este sentido sí podría explicarse el ciego temor de los homicidas,
pero mucho más atinado y decente que su torva medida expeditiva fue el
reproche de los autores antiguos al que estos criminales se hicieron
pronto acreedores: «Si hay algo enteramente ajeno a los que tienen los
sentimientos de Cristo, eso son las muertes, las luchas y las cosas
por el estilo» (Sócrates, Historia eclesiástica, VII, 15).
Además, el recuerdo de su hecho vil proyectó duraderas sombras sobre
toda la asamblea de creyentes y sobre su santo patriarca: «Este asunto
supuso no poca ignominia para Cirilo y la Iglesia de Alejandría»,
sentencia Sócrates en el mismo lugar.
Verdad es que, como constatan la historia y sus fedatarios y hasta en
cierta medida reconocen los biógrafos modernos de la ciudad (p. ej.,
Lawrence Durrell en su Cuarteto de Alejandría), los alejandrinos
siempre se señalaron por su indomable afición a las bullas y las
algaradas sangrientas, entregándose a facciones y disturbios con
cualquier excusa que se ofreciese.
Como oportunamente refiere Sócrates y luego Hesiquio de Mileto
(historiador del siglo VI), los habitantes de Alejandría reservaron
también para dos de sus obispos cristianos sendas muertes muy
semejantes a la que dieron a la mujer filósofa: Jorge, sacado
brutalmente de la iglesia en 361 tras los sucesos del Mitreo, luego
atado a un camello, despedazado y quemados sus restos; y Proterio,
cuyo cadáver acabó igualmente en el fuego en 457 tras haber sido
arrastrado por las calles.
Pero esta importante matización no ha servido para que algún
malintencionado escritor tardoantiguo y casi todos los modernos cejen
en su afán de mancillar con el borrón de Hipatia la ejecutoria de un
pastor teólogo de vida esforzada y ejemplar como fue Cirilo de
Alejandría, venerado en Oriente y Occidente.
Incluso una autora ponderada y minuciosa como Dzielska revalida la
misma ajada conclusión en su por otra parte estimable estudio, aunque
para ello tenga que hacer una inverosímil lectura de cierta epístola
de Sinesio a un Cirilo del que salta a la vista que no es nuestro
personaje. Y quien dice Cirilo como chivo expiatorio, dice también la
historia cristiana, bocado suculento del anacronismo antiguo y
aceptado.
Con todo, será difícil lograr, por mucho que se siga rodando,
telefilmando y novelando, que al menos para las personas cultas
Hipatia deje algún día de ser la matemática, astrónoma y filósofa
neoplatónica que fue para encarnar el rol de mártir de la ciencia como
podría hacerlo un Lavoisier («La República no tiene necesidad de
sabios ni de químicos», le aclaró el presidente del tribunal
revolucionario mientras despachaba su ejecución).
O el de campeona inmolada de la emancipación femenina, como una
Olimpia de Gouges sucumbiendo en la guillotina de su propia
Revolución, o como cualquier mujer anónima aplastada por la furia
anuladora de algún monstruo.
Epílogo
Con la muerte de Hipatia no concluyó nada que no fuera su propia y
fascinante vida. Ni siquiera la escuela filosófica de Alejandría que,
como muestra el profesor del alma mater valenciana Gonzalo Fernández,
siguió suscitando figuras hasta su completa cristianización ya en
pleno siglo VII.
Fue mucho antes del torcido hado que venció a esta intelectual que la
viejas concepciones paganas habían dejado de ofrecer respuestas a los
interrogantes de la gente; fue antes de su fin que el oráculo de
Isaías («No penséis en lo antiguo, mirad que realizo algo nuevo; ya
está brotando, ¿no lo notáis?») y aquél otro del «Yo hago nuevas todas
las cosas» empezaron a acampar en millones de corazones.
Y tampoco con esa muerte se abrieron majestuosas vías canópicas por
las que marcharan triunfalmente los discípulos del Galileo exhibiendo
los despojos del progreso y la razón. En los mismos años en que
arrebataron la vida a Hipatia y en la misma África por su lado
occidental, densos celajes se ciernen sobre los cristianos; diócesis
enteras quedando huérfanas de sus pastores que huyen abrumados del
terror vándalo.
Y en Hipona, junto a Cartago, resiste entre sus feligreses un anciano
Agustín que, escribiendo bajo el shock de saber la Ciudad maestra de
pueblos impíamente saqueada y a una nube de Alaricos prestos a cruzar
el mar, se esfuerza por convencer al mundo de que la Historia tiene
sentido y es de esperanza porque, pese a los misteriosos pesares, la
guía y gobierna la Providencia.
El 4 de julio de 1776 tuvo lugar otra aparición de «el Profesor» al
producirse una discusión sobre la oportunidad de que las colonias
rompieran completamente o bajo ciertas condiciones con la metrópoli.
«!
Dios ha dado América para que sea libre!» concluyó su alocución a la
que siguió la firma de la Declaración de la Independencia. Nunca pudo
conocerse la identidad de «el Profesor», se marchó sin que nadie
pudiera despedirse de él.
La elaboración del gran sello de los EEUU fue, sin embargo, más
laboriosa. Franklin, Adams y Jefferson fueron comisionados para
diseñar el sello. Cada uno de ellos aportó su visión mesiánica
particular: para Franklin la imagen de Moisés conduciendo a los
judíos
a través del Mar Rojo era el episodio bíblico que mejor sintonizaba
con el sentir fundacional del nuevo país; Jefferson, por su parte,
siguió en la misma línea representando a los judíos marchando hacia
la
tierra prometida. Adams, más clásico, pintó a Hércules blandiendo su
maza, y «eligiendo entre la virtud y la pereza» (tema característico)
cuya filacteria remitía a «The New Atlantis» de Bacon: EEUU era la
nueva Atlántica como indicaba la inscripción «Más allá de las
columnas
de Hércules».
El congreso rechazó los tres proyectos y en 1782 y optaron por un
escudo en el que el número 13 era el leit–motiv. Este número en el
mundo anglosajón es signo de buen augurio. La superstición procede
del
mito artúrico. La Tabla Redonda tenía 12 asientos para cada uno de
los
caballeros que habían mostrado méritos suficientes para merecerlo.
Existía, sin embargo, un treceavo asiento, llamado en algunos relatos
«el asiento peligroso»; cuando un caballero que no lo merecía se
sentaba en él, la tierra se abría a sus pies y se lo tragaba.
Solamente un caballero «perfecto» –Gawain en unos relatos, Lancelot
en
otros– predestinado, con una dignidad casi «pre–natal», pudo sentarse
en el asiento y ser reconocido como el «caballero elegido». De ahí
que
el número 13 que para la mayoría está asociado a la desgracia, para
el
afortunado elegido (de nuevo aquí aparece el tema mesiánico) es
fuente
de dicha.
Por ello el escudo de los EEUU nos muestra a un águila con 13
estrellas de cinco puntas en torno a su cabeza, ostentando en su
pecho
13 rayas rojas, blancas y azules, en sus garras el olivo con 13 hojas
y 13 flechas, mientras que en su reverso puede verse una pirámide
escalonada de 13 escalones corona-da por el Delta Luminoso (otro
viejo
símbolo masónico) similar al «ojo que todo lo ve» aceptado por cierta
iconografía católica.
El sello sería completado por Charles Thomsom, franc–ma-són y amigo
de
Franklin, que añadió el águila, las flechas y rama de olivo que
ostenta en sus garras y que simbolizan las dualidades en conflicto.
De
Thomson proceden igualmente las tres leyendas que figuran en el
sello:
«Novus ordo Seclorum» (Nuevo Orden de los Siglos), «Annuit
coeptis» (13 letras, textualmente, «El favorece nuestra empresa») y
«E
pluribus unum» (13 letras de nuevo, «unidad en la pluralidad»). Salvo
el tercero que corresponde a la estructura federal americana, los dos
primeros son verdaderas muestras de la mentalidad escatológica y del
mesianismo americanos.
La concepción del poder en los Estados Unidos está inspirada
igualmente en la iconografía masónica y en una de las
interpretaciones
de los tres órdenes arquitectónicos clásicos: el dórico, jónico y
corintio, cada uno de los cuales representa respectivamente a los
poderes judicial, ejecutivo y legislativo. El orden corintio se
considera como expansivo, de ahí que fuera asociado al poder
legislativo; el orden jónico, cuyo capitel está rematado por las
volutas que recuerdan los cuernos del morueco, es el poder de
coordinación y liderazgo; finalmente, el orden dórico, en su
simplicidad y ausencia de aditamentos, indica un poder restrictivo,
esto es, judicial. Las tres partes de cada columna, la base, el vano
y
el capitel, corresponden respectivamente a los niveles local, estatal
y federal. Todo el conjunto comporta nueve divisiones orgánicas:
Tribunal Municipal, Tribunal Estatal y Corte Suprema; Alcalde,
Gobernador y Presidente; y Ayuntamiento, Asamblea Legislativa Estatal
y Congreso Federal.
Estas tres columnas, con sus distintos órdenes figuran en varios
grabados masónicos de la época. El hecho de que en la iconografía
figure sobre los capiteles el Delta Luminoso es una muestra añadida
del mesianismo que condujo desde los orígenes la política americana:
una nación bajo Dios.
El mismo símbolo se repetirá en el dólar. Fue durante el gobierno de
Roosevelt cuando el Secretario de Agricultura, Henry Wallace, tuvo la
idea de incluir el Gran Sello en el reverso del billete de dólar.
Tanto Roosevelt como Wallace tenían años de militancia masónica a sus
espaldas. Roosevelt pertenecía a la Orden de los Shiners con el grado
de Caballero de Pitias; Wallace, por su parte, estaba interesado en
el
ocultismo y las «búsquedas psíquicas» o espiritismo. Escribió: «Todo
ser es un Galahad en potencia». Ambos estaban persuadidos que tras la
gran depresión de 1929 América entraría en la «era futura» que
aseguraría un despertar espiritual y un gobierno mundial. Con la
inclusión del Delta Luminoso en el papel moneda pretendía dar un paso
adelante en esa tendencia que consideraba ineluctable y marcada por
los astros.
Los ocultistas creen en un poder contenido en los números. Y que el
máximo poder puede obtenerse con la práctica de la Gematría. El
Diccionario de la Nueva Era define Gematría como "el arte de
interpretar las designaciones y cualidades de Dios a través de letras
y números". Para las sectas ocultistas, los números 1, 10 y 100
representan "la unidad", o "la perfección ordinal", mientras que el
número 6 representa "la unión de todas las dualidades aparentes en la
realidad", o "la unión del infinito con el finito".
Las letras en la base de la pirámide egipcia al reverso del dólar
representan ciertos números romanos que sumados igualan 1776, año
cabalístico en el cual se impulsa el Capitalismo como sistema
económico referencial con una publicación desde Londres, se afianzan
los Illuminati en Los Estados Unidos como orden y se estabecen las
bases "independentistas" de esa misma nación que han servido como
referencia socio-cultural contaminante para los demás países del
mundo.
La persona responsable del diseño y promoción de este sello fue
Benjamin Franklin, que era un conocido iluminista. Muchas personas
creen que la fecha del Gran Sello hace referencia exclusiva a la
Declaración de la Independencia estadounidense (4 de julio), pero no.
La fecha del 1° de Mayo de 1776, marca la formación de los Illuminati
por Adam Weishaupt. Los Illuminati utilizaron el Sistema de
Numeración
Babilónica para diseñar el Gran Sello graficado en el dólar
El ojo omnisciente era un símbolo de los viejos tiempos. Los
babilonios y los egipcios lo exhibían en muchas formas, una fue
"UDJAT" o el "ojo de Horus". Udjat es el ojo del Dios egipcio pagano
HORUS. Este era el jeroglífico más común entre los egipcios, y la
clave de su religión.
El número 13: a la derecha del retrato de George Washington en el
anverso del billete, se observa el sello del Departamento del Tesoro.
Este contiene una llave, la balanza de la justicia y un cheurón
(pieza
heráldica parecida a una "v" invertida), que es un símbolo bien
importante dentro de la francmasonería. Si lo observa verá 13 huecos
en él. Existen también 39 puntos verdes que circundan el cheurón, la
llave y la balanza. También pueden observarse:
13 hojas en la rama de olivo
13 barras y bandas en el escudo
13 flechas en la garra derecha del águila
13 letras en la frase "E Pluribus Unum" sobre la cinta
13 estrellas en la cresta de arriba
13 piedras de granito en la pirámide (las 13 capas representan las 13
líneas de sangre iluminada [castas] )
13 letras en la frase Annuit Coeptis
El águila reemplaza al Ave Fénix en 1841 como el pájaro nacional de
los Estados Unidos. Dicha ave ha sido un símbolo de hermandad desde
el
antiguo Egipto. Fue adoptada por los padres fundadores de EEUU para
ser usada en el reverso del primer sello oficial de ese país después
de un diseño propuesto por Charles Thompson, Secretario del Congreso
Continental. El águila tiene 32 plumas en el ala derecha, pero 33 en
su ala izquierda. Las 32 plumas representan el número de grados
ordinarios del Rito Escocés, y las 33 plumas representan el nivel de
grado 33. (32+33=65). La cola porta nueve plumas, el número de grados
en el Rito de York. El águila, en sin misma, es un icono prominente
de
la masonería, que es usado extensivamente en el Rito escocés. Justo
debajo de la cabeza del águila se observan 13 pentagramas con una
nube.
Los pentagramas están dispuestos en la punta del hexagrama (estrella
de seis puntas)- o Gran Sello de Salomón (no confundir con la
estrella
de David). El hexagrama es una poderosa herramienta usada por los
paganos y hechiceros. Los 5 puntos de los pentagramas multiplicados
por 13 estrellas igualan 65, el mismo número cabalístico mencionado
arriba. En la francmasonería, el Pentagrama es encontrado comúnmente
en el interior de las cámaras de las logias masónicas y se utilizan
para los ritos de encantamiento y conjuro. En su origen antiguo
representaba la Estrella Sirius, entrelazado a través de la adoración
ocultista a la diosa egipcia Isis. Así, este ha llegado a ser el
símbolo de la Orden de la Estrella Oriental, la contraparte femenina
a
la hermandad exclusivamente masculina dentro de la francmasonería.
Hay un diminuto búho “símbolo de la sabiduría” justo a la izquierda
del "1" que aparece en la esquina derecha a lo alto del billete de
dólar.
Recientemente se ha publicado la novela “El Símbolo Perdido”, de Dan
Brown, conocido autor de “El Código da Vinci” y de “Ángeles y
Demonios”. De nuevo, el escritor norteamericano nos presenta una obra
llena de misterios a resolver, esta vez ambientada en el mundo de la
Masonería.
El protagonista de la misma vuelve a ser el profesor de Harvard Robert
Langdon, que tendrá que enfrentarse de nuevo a la resolución de una
serie de puzzles simbólicos, para evitar la muerte de un viejo amigo y
mentor, y todo ello en un plazo de 12 horas, siguiendo aquí Dan Brown
su costumbre de utilizar un breve espacio temporal para el desarrollo
de las tramas de sus novelas.
Si analizamos los principales personajes de la misma, nos encontramos:
- Robert Langdon, que recibe la petición de un amigo de acudir a
Washington DC para dar una conferencia en el Smithsonian, ante el
plantón que le da el conferenciante originario. Además, se le pide que
lleve un misterioso paquete que se le había entregado años atrás.
- Peter Solomon, es la cabeza visible del Smithsonian, y un
conocidísimo masón, que nunca ha ocultado tal condición. Su familia es
muy adinerada, y siempre ha destacado por su pasión por la cultura y
la filantropía. Dado que ocupa el más alto rango dentro de la
masonería (grado 33), tiene en su poder las claves de los misterios
que esta organización lleva guardando centurias; y ello hace que sea
secuestrado por el villano Malik, que solicitará a Langdon su
colaboración en la resolución de ciertas claves, para devolverle a su
amigo con vida.
- Katherine Solomon, es una científica que trata de probar la relación
que tienen las teorías místicas de la Antigüedad, mediante el método
científico. Así ha realizado múltiples experimentos destinados a
probar la existencia material del alma humana, o la posibilidad de que
los pensamientos de una persona se materialicen. A lo largo de la
novela, ayudará a Langdon en la resolución de los misterios que pueden
salvarle la vida a su hermano secuestrado.
- Inoue Sato, directora de la CIA con la que Langdon tendrá relaciones
tanto de colaboración como de obstruccionismo mutuo. Está más
preocupada por el peligro para la seguridad nacional que la revelación
de ciertos secretos supondría, y al contrario que Langdon, no tiene
inconveniente en que Peter Solomon de su vida, a cambio de mantener
esas informaciones en secreto.
- Warren Bellamy, es el “gerente” (en la versión original recibe la
denominación de “arquitecto”, aunque no en el sentido de diseñador del
edificio, sino de encargado de su mantenimiento) del capitolio, además
de masón. Le servirá a Langdon de ayuda en varios tramos del
desarrollo de la historia.
- Malik, el misterioso y tatuado villano que ha secuestrado a Peter
Solomon para obligarle a entregarle el gran secreto que celosamente
guarda la Masonería. Destaca además por haber infringido varios
ataques previos a la familia del secuestrado, llevándola a su práctica
destrucción. Además, su identidad guarda un peculiar secreto que se
desvela al final, pero que sin duda, será fácilmente identificable por
los lectores avispados (y esto ha sido una pista).
Una vez trazados los rasgos básicos de la obra, procedo a mi
valoración crítica, que como en el resto de novelas de Dan Brown es:
“se trata de una novela entretenida pero literariamente mediocre”.
Resulta interesante porque la continua sucesión de misterios sobre la
cultura clásica o los análisis etimológicos pueden entretener al
público que no es muy ducto en estas materias; pero en el fondo
muestra un gigantesco grado de mediocridad, porque se trata de “otra
novela paralela” a las que el autor ha escrito. Sigue exactamente el
mismo esquema, con personajes simétricos, desde el policía con el que
tiene tensiones, a la chica relacionada indirectamente con el
implicado, y que le ayuda a resolver el misterio; pasando
obligatoriamente por el villano que nos va contando su historia
personal a lo largo de la trama.
Y todo ello con la continua sucesión de puzzles como hilo conductor,
dándose la peculiaridad de que el autor, llega a repetir los misterios
utilizados en otras novelas anteriores. Así, el nombre en latín de
Isaac Newton, o la etimología de “sinceramente” y “sin cera” ya habían
aparecido respectivamente en El Código da Vinci y en Fortaleza
Digital.
En conclusión, que no tengo la más mínima duda de que arrasará en
ventas, y de que en un par de años, tendremos la película; pero no por
ello voy a dejar de destacar de que nos encontramos ante otro ejemplo
de mediocridad literaria con una buena campaña de marketing, y
dirigida a un público de masas que quiere algo “fácil de digerir”
intelectualmente.
WASHINGTON. Aunque la capital de Estados Unidos ya tiene su propio
superávit de teorías conspirativas, el lanzamiento del último volumen
de Dan Bown titulado "El símbolo perdido" ha servido no solamente para
estimular a la industria editorial sino también para multiplicar el
interés por la historia de la masonería en Washington. De repente,
todo el mundo vislumbra secretas conspiraciones y estrellas cinco de
puntas insertadas en el trazado original de la ciudad.
El libro -con más de un millón de copias vendidas el primer día de su
lanzamiento en inglés- arranca bajo la cúpula del Capitolio con el
peliculero descubrimiento de una tatuada mano sin su dueño original.
La amputada extremidad se encuentra justo bajo el fresco que
representa la ascensión a los cielos de George Washington. Y no hay
que esperar mucho para adentrarse a través de la exitosa combinación
de historia, pseudo-religión, conflictos de poder, política siniestra
y códigos por descifrar que han hecho de Dan Brown un escritor
multimillonario sin tener que hacer grandes concesiones a la
verosimilitud.
Por supuesto, el profesor de Harvard Robert Langdon vuelve a desplegar
contra reloj y contra feroces enemigos toda su sabiduría en materia de
iconología y simbología. Sin disimular su profunda fascinación por la
capital de Estados Unidos desde el primer capítulo: "Incluso desde el
aire, Washington D.C. irradiaba un poder casi místico. Langdon amaba
esta ciudad, y cuando el avión aterrizó, sintió una agitación
creciente por lo que le esperaba".
A la vista de todo el negocio que los anteriores libros de Brown -81
millones de copias vendidas en todo el mundo de "El Código Da Vinci"-
y sus correspondientes películas han sido capaces de producir para
Roma, París y otras lugares en Europa, las autoridades de Washington
no han desperdiciado la ocasión para fomentar su propia campaña de
turismo masónico-conspirativo. Y de esta forma rentabilizar el
formidable anuncio para la ciudad que supone la edición inicial de
casi cinco millones de copias prevista para "El símbolo perdido" en
inglés.
Según ha confirmado Rebecca Pawlowski, portavoz de la entidad
municipal de promoción turística de Washington, "sabiendo que existe
un tremendo interés y entusiasmo por esta novela largamente
anticipada, es una gran oportunidad para que nosotros destaquemos los
lugares y monumentos que aparecen en el libro". Campaña que incluye
concursos con claves, anuncios de televisión y hasta información de
itinerarios posibles colocada ya en Internet (www.washington.org/
lostsymbol).
Todas las propuestas publicadas en forma de libros, panfletos y
documentales suelen empezar por la sede del Congreso federal, cuya
estampa aparece en la portada del "best-seller" de Brown. Se dice que
George Washington lució su ceremonial delantal de masón cuando colocó
la piedra angular del Capitolio. Aunque para más información sobre la
no disimulada práctica masónica del primer presidente de Estados
Unidos, otra parada obligada en el gran templo y monumento construido
a las afueras de la capital, en Alexandria. El director de la
colección, Mar Tabbert, ya se lamenta ante la perspectiva de tener que
"invertir los próximos 25 años en responder a la ficción de Dan
Brown".
En la calle 16 del Distrito de Columbia, no muy lejos de la antigua
Embajada de España, otro punto de atracción fundamental es la Casa del
Templo, guardada por dos esfinges. En su día considerado como uno de
los edificios más hermosos del mundo, esta imitación del Mausoleo de
Halicarnaso alberga el cuartel general del rito masónico escocés para
la jurisdicción sur de Estados Unidos. País donde la masonería cuenta
con un censo estimado en casi dos millones de miembros.
A lo largo de la Casa del Templo no faltan continuas referencias al
número 33, cifra clave para los masones. Empezando por 33 columnas y
33 sillas ceremoniales. Por cierto, que la suma de la fecha de
publicación de "El símbolo perdido" (15-9-09) en Estados Unidos
también ofrece como resultado el número 33 para deleite de todo el
público que empieza a contemplar la ciudad de Washington bajo un
prisma de oculta premeditación.
Pentagramas en el Distrito de Columbia
Entre las teorías conspirativas recogidas por Dan Brown en su último
libro destaca el "empotramiento" de símbolos masónicos dentro del
trazado de la capital de Estados Unidos, cuyo plan original fue
diseñado por el arquitecto francés Pierre L'Enfant en1791. La
narrativa de "El símbolo perdido" detecta estrellas de cinco puntas, o
pentagramas, en el mapa del Distrito de Columbia con la ayuda de
líneas imaginarias entre sus plazas y edificios emblemáticos.
Según ha explicado Mark Tabbert, director de la colección reunida en
el monumental templo masónico dedicado a George Washington a las
afueras de la capital, es verdad que algunos masones tuvieron un papel
destacado en la construcción de Washington, que la ciudad tiene ahora
36 logias y que algunos símbolos pueden ser encontrados a pequeña
escala. Pero no hay un secreto mensaje masónico insertado en el
trazado original de la ciudad, empezando por el hecho de L'Enfant no
era masón. A juicio de Tabbert, "no hay motivos para molestarse en
trazar calles con la forma de símbolos masónicos, lo cual no impide
que Dan Brown como escritor de ficción haya encontrado una razón".
El actor Tom Hanks, protagonista de El Código Da Vinci y Ángeles y
Demonios, ambas basadas en novelas del escritor Dan Brown, podría
protagonizar una tercera adaptación titulada El Símbolo Perdido, la
cual está a la venta en los Estados Unidos desde el pasado 15 de
septiembre.
La cinta El Símbolo Perdido por ahora no está en el calendario de los
próximos estrenos. De momento únicamente se encuentra en las
estanterías de las librerías con el sello de ventas que supone el
estar escrita por Dan Brown, creador de todo un terremoto mediático
con la polémica ‘El Código Da Vinci‘.
El Símbolo Perdido se plantea como la secuela de El Código Da Vinci.
Para los que no lo recuerden, dicha novela nos hablaba de una
conspiración ancestral por ocultar la descendencia de Jesucristo,
procedente de una relación con María Magdalena. La cual habría llegado
hasta Europa y tendría su punto de arranque en el conocido museo
Louvre, de París.
El argumento de El Símbolo Perdido meterá al profesor Robert Langdon
en el meollo de una de las sociedades secretas de las que más se habló
en la historia: la masonería.
La editorial Random House Mondadori se tiró a la piscina con una
tirada de cerca de 7 millones de copias para su primera edición, y
parece que no les va nada mal con la venta, aunque no les quedara más
remedio que bajar notablemente el precio de venta de cada libro,
respecto a lo que se tenía previsto en un principio.
Si hay que hacer una estima para el lanzamiento en cines de El Símbolo
Perdido, estaríamos hablando del año 2013 como muy pronto. Eso sí, con
Tom Hanks en el papel protagonista, y casi seguro con Ron Howard en la
dirección del proyecto.
By atlantictimes
la Orden Jesuita fue fundada en 1534 en Paris por Ignacio de Loyola.
Esta orden fue aprobada en 1540 por el papa Pablo III. en 1548 sus
Ejercicios espirituales fueron llevados a la Inquisición, pero Loyola
fue rápidamente dejado libre.
Ignacio de Loyola, vasco, jesuita y fundador de varias universidades,
envió a sus discípulos como misioneros por Europa para crear escuelas,
universidades y seminarios donde estudiarían los futuros miembros de
la orden, así como los dirigentes europeos.
lo que se conoce de esta orden es sólo la Punta del Iceberg.
IHS, en realidad significa Isis Horus y Seth
La orden jesuita, misteriosa entidad que ha logrado ser expulsada de
más de 80 países y cuyo fin es establecer un nuevo orden mundial
satánico, acabar con los herejes y colocar al papa en el templo
reestablecido de Salomón en Jerusalem, que ha estado en el centro de
la polémica por cientos de años para que, últimamente, hayan colocado
agentes adelante de ellos como distracción (illuminati, masones, por
nombrar algunos) con el objetivo de evitar ser vistos públicamente
como Creadores intelectuales y controladores del Nuevo Des-orden
Mundial como lo que son.
Aunque sólo el 2% de los jesuitas hacen el juramento extremo (después
de 31 años en la orden) a donde juran “eliminar a todos los herejes”
siendo la definición de hereje “que no piensa que el papa es el
vicario -reemplazante- de dios en la tierra” “usando todos los métodos
posibles” y “siendo hereje entre los herejes” o sea, usando la
infiltración.
Juramento Jesuita
“Que cuando esto no pueda hacerse abiertamente, lo haré secretamente
usando una taza con veneno, una cuerda para estrangular, el acero o la
bala de plomo, no importa los honores, rango, dignidad o autoridad de
las personas, cualquiera que sea su condición en la vida, sea pública
o privada, ya que puedo ser ordenado en cualquier momento por
cualquier agente del Papa o Superior de la Hermandad del Padre Santo
de la Sociedad de Jesús.”
Alberto Rivera (ex sacerdote jesuita, muy famoso en habla inglesa, a
pesar de muchos intentos de asesinato (fue asesinado en 1995), pudo
contar su historia, luego uno de ellos lo consiguió, pero aquí contaba
cómo le enseñaban a comportarse con la gente, tenía que memorizarse
respuestas a preguntas frecuentes y incluso como hacer que las viudas
les dieran sus pertenencias a la iglesia, como se hacía pasar de
seminarista en alguna congregación protestante y plantaba evidencia al
Pastor!
La cuestión es que no es una orden eclesiástica común, es un Ejercito
conducido por un General, Adolfo Nicolás ahora, General de la orden
jesuita que usa de arma la infiltración.
los illuminati fueron creados por la orden jesuita para Actuar Como la
orden jesuita y Bajo la orden jesuita en los países en donde la orden
Había sido Expulsada! (en los países protestantes principalmente). Las
familias illuminati famosas son usadas y acomodadas para su uso
posterior donde sus integrantes son entrenados para servir al
“Plan” (que vendría ser el Nuevo (des)orden mundial y llevar al papa
al templo reconstruido de jerusalem y revivir el Reino Latino de
Jerusalem) y en donde son integrados a las sociedades secretas
controladas por la orden.
En 1993 y gracias a la Acción conjunta del Entrenado por jesuitas
Shimon Peres y el caballero de malta y alto oficial de la CIA John C.
Gannon a través del Acuerdo de Oslo el 60% de las tierras de israel
fueron Cedidas al Vaticano incluyendo el monte del templo.
Los sionistas son sólo una de las ramas del poder jesuita que controla
los gobiernos, religiones y bancos via la masoneria de alto nivel y a
través de ordenes papales nobles como los caballeros de malta,
caballeros de colon, San Gregorio y Constantino.
El nuevo Papa negro, Adolfo Nicolás, ayudará al antiguo en los tiempos
que se avecinan
En general infiltran todas las nuevas religiones y sociedades secretas
que se crean y su mayor arma ha sido la Francmasonería! en donde ellos
han creado los ritos superiores en donde eligen a ciertas personas
útiles a los cuales “iluminizan”, estos son una parte de los
illuminati. Otros lugares de reclutamiento son sociedades secretas en
universidades como Skull and Bones (que es un símbolo jesuita, la
calabera y las tibias) en Yale. George Bush junior y John Kerry son
skull and bones.
Otra de sus armas máximas es La orden soberana de los Caballeros de
Malta.
ordenes de caballería, descendientes de los templarios (los que se
quedaron con su dinero después de que los desbandaron) y han sido los
Banqueros del mundo y personas con puestos de importancia durante los
últimos 900 años. David Rockefeller, Amchel Mayer Rothchild, Bush
Padre, Himler y von Pappen (nazis poderosos), el Rey de España (rey de
jerusalem), Henry Luce (fundador de la revista Time), Allen Dulles
(jefe de la CIA). Todos ellos son Caballeros de Malta sujetos al
Vaticano y como consecuencia al Papa negro!
Loyola el noble español que empezó la orden era militar.
se salió tanto del control de la orden que en 1773 es suprimida por el
papa, en 1776 un jesuita, Adam Weishput funda los illuminati! Ellos
ayudan y usan a Napoleón para conquistar europa, el papa va preso y
luego se reestablece la orden.
Napoleón sobre la orden:
“Los Jesuitas son una organización Militar, no una orden religiosa. Su
jefe es el general de un ejercito, no el mero abad de un monasterio. Y
el objetivo de esta organización es Poder – Poder en su más despótico
ejercicio – Poder absoluto, universal, Poder para controlar al mundo
bajo la voluntad de un sólo hombre [El Papa Negro, Superior General de
los Jesuitas] El Jesuitismo es el más absoluto de los despotismo – y,
a la vez, es la más grandioso y enorme de los abusos…”
Napoleon I (Napoleon Bonaparte; 1769-1821; emperador de los Franceces)
Hace mas de 150 años, el general de una orden militar subversiva
llamada los jesuitas le contó al Duque de Brissac, “desde este cuarto,
su señoría, yo gobierno no sólo Paris, sino China – no sólo China,
sino el mundo entero – y todo ello sin que nadie sepa como se ha
hecho”
[Constitución de los Jesuitas 1843]
“La Sociedad de Jesús es una espada cuya empuñadura está en Roma y la
punta en todas partes.”
André Dupín
“No me agrada la reaparición de los jesuítas. Si ha habido una
corporación humana que merezca la condenación en la tierra y en el
infierno es esta sociedad de Loyola. Sin embargo, nuestro sistema de
tolerancia religiosa nos obliga a ofrecerles asilo.”
John Adams
“Los jesuitas son los perturbadores de los reinos, opresores de las
naciones, amos del mundo, Lo admito libremente”
Marcel de la Roche Arnauld, Sacerdote católico romano (1827)
“La sociedad de los Jesuitas tienen el poder para esconder al sol, y
hacer a los hombre ciegos y sordos a su capricho”
Montlarc
El cuartel de los Jesuitas en Roma… Loyola está pisando a un iniciado.
la Universidad de Georgetown, en Washington es la universidad más
antigua de EEUU
Fue fundada el mismo año en que George Washington es elegido
presidente. los jesuitas estaban disueltos a instancias de la
masonería y sus miembros expulsados de los Reinos Católicos de Europa,
lo que provocó que un grupo numeroso terminase en Estados Unidos.
Alegría y santo orgullo acompañó a la colocación de los símbolos en
cuanto la orden fue restaurada y la Universidad entregada
canónicamente. Hoy vergüenza y cobardía en ser lo que son…masonería y
jesuitas.
San Ignacio de loyola en la universidad de Georgetown
Antiguos alumnos
Bill Clinton, Felipe de Borbón, Abdalá II de Jordania, Ricardo Arias
Espinosa, Gloria Macapagal Arroyo, José Manuel Durão Barroso, Primer
Ministro de Portugal, Alfredo Cristiani, Galo Plaza Lasso, Agustín de
Iturbide y Green, nieto de Agustin de Iturbide, el primer emperador de
México; se convirtió en el hijo adoptivo del Emperador Maximiliano I
de México y la Emperatriz Carlota de México. William Peter Blatty,
escritor de El exorcista, Oscar al mejor guión adaptado de 1973.
Profesores destacados
José María Aznar, George Tenet, ex-director de la CIA. Madeleine
Albright, ex-secretaria de Estado de Estados Unidos. Carol Lancaster,
ex-directora adjunta de USAID. Henry A. Kissinger.
Durante su presencia en la Universidad, Husein Obama mandó a que se
taparan los símbolos de “IHS”, así como en el podio que se encuentra
en el escenario donde dió su discurso, Probablemente no quería ofender
los sentimientos musulmanes. La Universidad Georgetown está llena de
monogramas con “IHS” (ISIS HORUS SETH): siglas de la trinidad egipcia
adoptado por San Ignacio de Loyola como sello de la Compañía jesuita
(Dios prohibió a los Judíos adoración al dios solar) y que tenían
prohibido aparecer en las imágenes con el ¿anticristo? ahora esta una
madera oscura que lo esconde.
Triangulo cabalístico tras la cabeza de la imagen
La Bestia con el Falso Profeta.
La Biblia predijo que el mundo entero después de la llegada del
anticristo, el Islam se adaptaría perfectamente al proyecto de ley de
la religión de la ‘Bestia’, pero también sería una entidad política.
Malachi Martin, un jesuita:
En su forma completamente planeada, habrá una globalización monetaria,
y el flujo de capital y mercancías será gestionado por una entidad
central única, como el Banco de Compensaciones Internacionales de
Suiza. Cualquier nación que no se someta al sistema globalizado
perecerá. Adicionalmente, habrá unas Naciones Unidas expandidas que
extenderá su nueva estructura ética, ya capitaneada por Mikhail
Gorbachev y Maurice Strong. Esto reemplazará a los Diez Mandamientos y
será la base de una nueva religión universal sin Dios. Todos los
Cristianos, sobre todo los Católicos, serán forzados a soportar un
martirio en el que se les requerirá abandonar todo lo que crean, serán
presionados a que acepten la nueva forma del estado con su nueva
religión. Este nuevo orden mundial no estará centrado en un grupo de
edificios desde los que los emisarios saldrán a dar órdenes al mundo.
Habrá legislaciones nacionales, pero los gobiernos del mundo estarán
dirigidos por quienes estén en la cima.
El nuevo orden (viejo desorden) es jesuita en su cima.
La Orden Jesuita está en completo control de la institución del
Vaticano (clero católico y su jerarquía) y también controla
actualmente otras organizaciones, junto con la Orden Militar de Malta:
OTAN
Banco Mundial
Naciones Unidas
Servicios secretos
Grandes corporaciones
Varios bancos centrales
Movimiento de la Nueva Era
Fondo Monetario internacional
Comisión Europea (rama ejecutiva de la Unión Europea)
Consejo de Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations)
Numerosas sociedades y cultos como la Francmasonería, masonería
regular, masonería iluminizada, los iluminados y el Opus Dei.
Mucho que asumir para alguien que dice aspirar sólo a “que los
personajes y el argumento atrapen tanto a los lectores que no se den
cuenta de cuánto están aprendiendo por el camino”. Demasiado quizás
para alguien que de verdad se creyó llamado a componer y cantar
canciones acompañándose de un piano. El mayor de tres hermanos, Dan
Brown nació en 1964 en Exeter (New Hampshire) en el seno de una
familia episcopaliana. Su padre era profesor de matemáticas, y su
madre tocaba el órgano en la iglesia. La única premonición de su
futuro universo literario llegó de la mano de su temprana afición a
resolver anagramas, puzzles y crucigramas, a la que se añadieron las
elaboradas “cazas del tesoro” que sus progenitores montaban por toda
la casa por Navidad y en los cumpleaños. Formar parte de una
fraternidad universitaria llamada Psi Upsilon y un curso de historia
del arte en Sevilla, ciudad en la que ambientaría su primera novela
(Fortaleza Digital), brindaron su cuota de mérito en la composición de
sus aún lejanas intrigas conspirativas.
Sin embargo, Brown tenía por entonces la música en su punto de mira. A
finales de los 80 fundó su sello discográfico, Dalliance, en cuyo
catálogo incluyó un CD propio, Perspective. El fiasco del proyecto lo
condujo a Hollywood a labrarse una carrera como letrista y pianista.
En vez de esto, acabó dando clases en la National Academy of
Songwriters, donde conoció a Blythe Newlon, una pintora e historiadora
del arte doce años mayor que él. Además de contraer matrimonio,
escribieron a cuatro manos un libro humorístico (187 hombres a los que
evitar: una guía para la mujer románticamente frustrada) bajo el
seudónimo Danielle Brown. Juntos trabajaron profusamente en la
documentación de El código Da Vinci, tanto que no son pocos los que
señalan a Blythe como coautora. (Irónicamente, Brown no se libra de
conjeturas novelescas, y en su aversión a hablar en público otros han
detectado la prueba de que fue ella la responsable absoluta del
proyecto.)
En cualquier caso, la leyenda apunta que a Dan Brown le llegó la
inspiración para probar suerte con los thrillers leyendo en Tahití un
ejemplar de La conspiración del Juicio Final, de Sydney Sheldon. Lo
indiscutible es que en 1996 dejó de ejercer de profesor de inglés y de
español (para niños) en dos colegios para conseguirlo. Después de
vender unos discretísimos 10.000 ejemplares de sus tres primeros
títulos (Fortaleza Digital, Ángeles y demonios y La conspiración), la
histeria colectiva le aguardaba agazapada en un rincón del cuadro La
última cena. Hoy se levanta a diario a las cuatro de la madrugada,
escribe con un reloj de arena que le marca las pausas para hacer
flexiones y abdominales, juega a tenis cada tarde y, cuando se encalla
con un pasaje, se cuelga boca abajo del techo con unas botas
especiales en lo que denomina “terapia de inversión”.
RPP Noticias|
ClasificadosW|
ListasW¡nuevo!|
Más Studio92OxígenoCapitalFelicidadLa Mega
Estás acá RPP Portada > Programas > De la noche a la mañana << Ver
todos los programas de Radio RPP Portada|
Audios|
Radio en vivo “El Simbolo Perdido”… entre lo falso y verdadero de la
Simbologia Masonica
permalink | Octubre 22, 2009 | Sin comentarios | Deja tu comentario
El 29 de octubre se lanzara el libro para España y Latinoamérica…
desde el 15 de septiembre se hace en lengua inglesa y se prevé como en
los libros anteriores un éxito de ventas. En el Perú estará a
principios de noviembre… pero lo que importa en este caso es la trama
escogida… la Simbología Masónica. ¿Cual es el motivo por el cual Dan
Brown la escogió? Nuestro invitado nos puede despejar las dudas. Pero
además podemos aprovechar conocer mas de la logia y algunas
interrogantes que de seguro saltaran a la vista como: ¿que es la
masonería?, ¿quienes la integran?, ¿quienes pueden ser masones y que
pasos hay que seguir? ¿La masonería es una institución secreta?, ¿cual
es la explicación que nos dan sobre la masonería y religión?, y que
relación existe entre la masonería y política.
Que significado tiene para un masón esta frase: “desde la luz de la
palabra divina, el logos, procede la sabiduría de la vida y el fin de
la iniciación”… esta inscripción aparece en un templo masón
norteamericano lugar abrumado de símbolos masónicos.
Cuando en muchos países y lugares las personas se agreden por razones
de religión, política y raza… la masonería hace algo muy difícil de
lograr… une a todos en su seno y los invita a rezar juntos consciente
de que no es necesario etiquetar a la deidad que está por encima de
cualquier ser humano por igual. ¿Como logra hacerlo?
La masonería y su fin en el Perú
Los antiguos, libres y aceptados masones agrupados en la gran logia de
los antiguos libres y aceptados masones para la república del Perú o
Gran Logia del Perú, (g.·. l.·. p.·.) la misma que forma parte de la
francmasonería universal, reconocen y proclaman la existencia de un
principio creador universal al que denominan gran arquitecto del
universo (g.·. a.·. d.·. u.·.) y creen en la inmortalidad del alma.
La francmasonería es una asociación esencialmente fraternal y una
escuela de superación espiritual, sus miembros respetan las leyes del
país en que residen, aman la paz, rechazan toda forma de explotación
del hombre y ejercen la beneficencia sin ostentación, como un
imperativo de solidaridad social; tienen el deber de estar a la
vanguardia de los movimientos científicos y filosóficos, propendiendo
al bienestar y progreso de la humanidad.
La francmasonería tiene come objeto el perfeccionamiento moral e
intelectual de sus adeptos y la formación de una conciencia universal
de solidaridad y fraternidad entre los hombres, cuidando que no solo
sean libres y cultos, sino también conscientes de su responsabilidad
personal y social. es igualmente, una escuela de honor y virtud en
cuyo culto los educa, exaltando a los que por sus altos merecimientos
concitan el respeto y la gratitud de sus semejantes.
La francmasonería busca el conocimiento de la verdad, considera a la
justicia corno el valor supremo que regula nuestra conducta y a la
libertad e igualdad como derechos consustánciales del ser humano,
exige que sus afiliados practiquen la tolerancia como actitud
permanente en el trato social, respetando las ideas de todos los
hombres a los que considera componentes de una misma familia, no
admitiendo entre ellos ningún tipo de discriminación, ya sea por su
raza, nacionalidad, religión, credo político o situación económica
antes de presentar el tema con informacion interesante y pruebas,
quiero comentar que viendo como estas las cosas, decidi proponer este
tema de debate ya que seguramente muchos ni conocen y deben conocer
para entender la actitud de ciertas personas turbias y mal
intencionadas que quieren ocultarnos muchas cosas ademas de
manipularnos.
esta lleno de masones, los rockefeller, los bush, los clinton, el
mismo obama, chile no es exepcion, lagos, los bachelet, frei es
apoyado por la gran logia masona chilena, hay muchas logias ocultas
por todos lados pero ya no pueden seguir ocultandose.
para mi es son secta religiosa con un proposito oscuro y turbio ligado
a todo lo que estamos pasando, talvez muchos aca sean masones, talvez
todos solo de grado menor y nisiquiera ellos mismos saben o piensan lo
que su logia espera de ellos. todo es misterio, todo es secreto bajo
las sombras incluso para ellos mismos. su perfecto organigrama
piramidal consta de niveles donde ninguno sabe que le espera en el
proximo nivel.
su filosofia dice que son una secta libre, de respeto, cuando
realmente no lo son, desde el momento que se inician si bien es cierto
deben ingresar por voluntad propia pero luego de iniciados les deben
OBEDIENCIA a su maestro superior y les lavan el cerebro inculcandole
odio a las religiones cristianas haciendolos ver que ellos son los
atacados historicamente cuando en la realidad las iglesias cristianas
han realizado esfuerzos para un mutuo entendimiento y respeto pero los
masones siempre lo han rechazado, porque? porque tanto odio? porque
ese afan de sentirse superiores a los que piensan distinto si todos
somos iguales y no nos hace diferente una creencia?. todo esto puede
verse en sitios y foros masones como tambien tratando de conversar con
un mason. ellos siempre tienen la razon, se sienten superiores a los
demas, son capaces de pasar por encima de cualquiera que piense
distinto y tal como sus juramentos señalan son capaces de matar por
traicion a su logia. cuando un mason es revelado solo se puede ver
odio e insultos.
dejo algunos videos de iniciaciones y ritos masones grabados con
camaras ocultas algunos con clara señal de ritos luciferianos como
simbolismos illuminatis, les suena la piramide con el ojo del dios que
todo lo ve?, les suena crear un gobierno y religion unico donde todos
sean dominados tal como lo son los masones en su secta? vean los
videos para que relacionen todo el puzle:
http://www.youtube.com/watch?v=UNYpTd2YZ7E
http://www.youtube.com/watch?v=pOyoDm7aGBg
http://www.youtube.com/watch?v=CqVSalm-OeE
reportaje completo de alex jones infiltrandose en la logia del
Bohemian Goove, secta masona illuminati de la elite
http://video.google.com/videoplay?docid=-82095917705734983
secta seguidora de simbolismos:
comparen el simbolo con el que aparece en el billete del dolar o
simbolos illuminatis declarados
La Francmasonería admite que el Símbolo de la Pirámide en la parte
posterior del billete de Un dolar es ‘historia’ Masónica’!
Lo que ocurre es que la Masonería ha negado oficialmente y
consistentemente a los no afiliados que estos símbolos tengan algo que
ver con la Francmasonería. Ahora recientemente ellos han admitido que
estaban mintiendo todo el tiempo, y que de hecho estos símbolos
ciertamente son de la Masonería antigua.
La pirámide representa el pasado. Fíjese que la piedra superior de la
pirámide no está en su lugar, por lo tanto denota una situación
incompleta. La situación incompleta fue planeada a permanecer en
efecto hasta que el Viejo Orden Mundial fuese destruido y sustituido
por el Nuevo Orden Mundial. el ojo que todo Lo Ve se originó en la
Religión de los Misterios Egipcios y representa a Horus, ¡quien es
Lucifer!
* ‘Annuit Coeptis’ – Anunciando El Nacimiento – ¿Cómo describe Jesús
la aparición del Anticristo? Mateo 24:8, dice “dolores”, ¡lo que
significa punzadas de dolores de parto! ¡El Plan Illuminati es forzado
por el poder Omnipotente de Dios para idear un plan que cumple
exactamente Sus profecías!
* ‘Novus Ordo Seclorum’ – Nuevo Orden Mundial
* Piedra Superior – Ojo de Horus [Lucifer en Misticismo Egipcio] = Ojo
de Satanás
* Trece Pasos = Número de Depravación y Rebeldía
* MDCCLXXVI = 1776 [1 de Mayo, ‘Beltane’, Segundo Día Muy Santo del
Año, se inicia plan del nuevo orden mundial con el fin del poder y
dominio para el dios mason "lucifer"]
otro simbolo mason illuminati, el ojo del dios
DOCUMENTO COMPLETO SOBRE EL TEMA DE LA MASONERIA:
La masonería se presenta como una organización de orientación
filosófica, pero en realidad tiene las características de una
religión: Da culto al "Gran Arquitecto del Universo", formula sus
propias doctrinas, por ejemplo sobre el camino de salvación y la
retribución después de la muerte. Tiene su propio código de moral,
templos, altares, jerarquía, ritos de iniciación y ritos fúnebres,
vestimentas rituales, días festivos, y oraciones propias.
La filosofía masona exalta la capacidad de la mente y la lógica sin
tomar en cuenta la necesidad de la gracia y la misericordia divina
nuestra plena realización y salvación. Ignora la realidad del pecado.
Por lo tanto no considera la eficacia de la Cruz ni la vida en el
Espíritu Santo que los cristianos recibimos en la Iglesia.
Las doctrinas de la masonería contradicen la fe cristiana y por eso la
Iglesia ha declarado que no se puede ser cristiano y masón. porque
ambas se contradicen en lo esencial.
Muchos masones desconocen la ideología de su propia organización. Hay
dos razones para esto: Primero, la masonería tienen muchos grados y
los secretos de los grados superiores son desconocidos por los
inferiores. Segundo, parece que algunas logias modernas han optado por
mantenerse al margen de la ideología de su organización.
No pretendemos una presentación exhaustiva sino solo algunos puntos
básicos para aquellos que desean saber por que los católicos no deben
ser masones.
Orígenes
El profesor don Ricardo de la Cierva, historiador e investigador, ha
dedicado muchos años de su vida al estudio de la masonería afirma
que : "la masonería tiene una tesis fundamental: su esencia sólo puede
ser comprendida por un masón. Esta tesis tiene un precedente en el
siglo I después de Cristo, en los gnósticos, que buscaban la gnosis,
el conocimiento profundo, y que afirmaban poder alcanzarlo sólo ellos.
Ya el Papa León XIII, en su encíclica "In eminenti", explicaba que "la
masonería es la actualización del paganismo antiguo y el gnosticismo".
El gnosticismo nació como una reacción pagana contra el cristianismo,
y se ha venido reproduciendo a lo largo de la Historia hasta hoy. Se
puede afirmar que la masonería es una organización que tiene como fin
fundamental acabar con el cristianismo, implantar la secularización en
la sociedad, y esto se puede ver en la lectura de los rituales
masónicos". -Revista "Alfa y Omega"
La masonería toma su nombre del antiguo gremio de los masones. Éstos
eran los artesanos que trabajaban la piedra en la construcción de
grandes obras. Con el declive de la construcción de las grandes
catedrales en Europa y la propagación del protestantismo, los gremios
de masones comenzaron a decaer y para sobrevivir comenzaron a recibir
miembros que no eran masones de oficio. Con el tiempo, estos últimos
se hicieron mayoría y los gremios perdieron su propósito original.
Pasaron a ser fraternidades con el fin de hacer contactos de negocios
y discutir las nuevas ideas que se propagaban en Europa.
La fundación de la masonería moderna podría precisarse en 1717 con la
unión en Londres de cuatro gremios para formar la Gran Logia Masónica
como liga universal de la humanidad. De aquí pronto pasó a Francia
donde se fundó "El Gran Oriente de Francia" en 1736.
Una identidad anticristiana.
Los primeros masones fueron protestantes ingleses y por lo tanto
rechazaban el concepto de una Iglesia poseedora de dogmas de fe.
Tomaron como patrones a Adán y los patriarcas y se atribuyeron
arbitrariamente las mayores construcciones de la antigüedad, entre
ellas el Arca de Noé, la Torre de Babel, las Pirámides y el Templo de
Salomón.
Mezclaron las enseñanzas de las antiguas religiones y tomaron
libremente de los grupos cultistas, como los rosacruces, los
sacerdotes egipcios y las supersticiones paganas de Europa y del
Oriente. El objetivo era crear una nueva "gnosis" propia de personas
ascendidas a un nivel superior.
La Masonería se propone como la nueva religión universal mientras que
las iglesias cristianas son relegadas a la categoría de meras
"sectas". La verdadera filosofía masónica es el "humanismo secular",
una ideología meramente humana proponente del racionalismo y el
naturalismo. Según ella, la "naturaleza" está guiada por la razón que
lleva por si sola a toda la verdad y, consecuentemente, a una utopía
de "libertad, igualdad y fraternidad". Este debía ser el "novus ordo
seculorum" (un nuevo orden secular). La filosofía masónica es
precursora de la Revolución Francesa e influye mas tarde en la
filosofía comunista.
Según don Ricardo de la Cierva: "Hay que tener claro que, para su
finalidad principal, necesitan el poder. Yo hoy, lo que veo innegable
es una conexión entre la masonería y la Internacional socialista. En
el libro de Jacques Mitterrand, primo hermano del ex-Presidente
Mitterrand, masón y alto cargo del partido socialista de Francia,
titulado "La política de los francmasones", publicado en 1975, decía
que, "así como en el siglo XVIII la masonería equivalía a la igualdad,
en el siglo XIX a la libertad, en el siglo XX la masonería equivale al
socialismo de raíz marxista". Este libro desapareció de la venta a las
pocas semanas" -ABC, Suplemento "Alfa y Omega".
Conceptos Masónicos
Dios:
Dios es le "Gran Arquitecto" (Lucifer?), que aparece como un concepto
y no como persona. De hecho, en 1887 la logia masónica del "Gran
Oriente" (de la que se inspira por lo general la Masonería en América
Latina) formalmente eliminó la necesidad de que sus miembros crean en
Dios o en la inmortalidad del alma. Los símbolos cristianos de la
cultura recibieron una interpretación secular. Así, la cruz pasó a ser
un mero símbolo de la naturaleza sin mayor trascendencia. Las letras
"INRI" sobre la cruz de Jesús, pasaron a significar "Igne Natura
Renovatur Integra" (el fuego de la naturaleza lo renueva todo), lo
cual es un absurdo. (su verdadero significado es: "Iesus Nazarenus Rex
Iudaeorum", Jesús de Nazaret Rey de los Judíos).
Jesús
Se refiere a Jesucristo como el apóstol mayor de la humanidad, por
haber superado el fanatismo de los romanos y de los sacerdotes. Jesús
es "el Gran Maestro", pero, para no ofender a otras religiones, el
nombre de Jesús quedó prohibido en la logia.
El secretismo y los ritos de iniciación. La masonería cela a los
miembros en los ritos de iniciación. Los candidatos deben hacer
juramentos de no revelar en absoluto los "secretos" de la masonería.
Cada masón desconoce lo que enseñan y hacen en los grados superiores.
Por esa razón muchos masones de grados inferiores no saben la
verdadera naturaleza de la masonería.
Luz
Como el cristianismo, la masonería expresa el deseo de buscar "luz",
pero en la masonería la luz no es Cristo. Mas bien asegura a los
iniciados que recibirán la luz de la instrucción espiritual (masónica)
y que tendrán descanso eterno en la "logia celestial" si viven y
mueren según los principios masónicos.
La Masonería tiene una extensa jerarquía compuesta por 33 grados.
-Primer Grado: El masón "Aprendiz" jura: "No revelaré ninguno de los
secretos de la masonería, bajo pena de que me corten el cuello".
-Segundo Grado;: El masón "Compañero" jura: "No revelaré jamás ninguno
de los secretos de la masonería a los que no son masones, ni siquiera
a los Aprendices, y esto bajo pena de que me arranquen el corazón y de
que mi cuerpo sea arrojado a los cuervos".
-En el grado 18° se enseña al iniciando la naturaleza de Lucifer en
cuanto Ángel de la Luz; y se celebra una parodia de misa con pan y
vino "consagrados" por el Venerable Maestro de la Logia.
-En el ritual de iniciación del grado 29° el iniciando pisa y escupe
sobre un crucifijo, al que considera como signo de destrucción y
muerte oprobiosa.
- Al llegar al treintavo grado (llamado "Kadosh"), se debe pisar la
tiara papal y la corona real, simbolizando el repudio a sus mayores
enemigos, la Iglesia y el Estado. Entonces se jura liberar a la
humanidad "de las ataduras del despotismo" (que se refiere, sobre todo
a la Iglesia Católica).
Gabriel López de Rojas, quien fuera iniciado a la masonería en los mas
altos grados del Rito Escocés Antiguo y es fundador de la organización
paramasónica Orden Illuminati asegura que la leyenda masónica de Hiram
Abiff, asociada al tercer grado masónico es claramente luciferina.
Los masones se consideran librepensadores para opinar sin contar con
la Biblia o la Iglesia (a la que consideran una tiranía) y sin embargo
están atados a la logia.
La influencia masónica es poderosa tanto en la política como en los
negocios. Cuando los masones han tomado control de un gobierno, como
en Francia en 1877 y en Portugal en 1910, han establecido leyes para
restringir las actividades de la Iglesia. El continente americano ha
sido también profundamente afectado por la masonería. Muchos líderes
tanto de la corona española como de los movimientos independentistas
fueron masones. La masonería sigue muy presente en los grupos de
poder.
La Masonería y Fátima. Fue en un Portugal dominado por los masones en
que se apareció la Virgen de Fátima en 1917. Como consecuencia, las
ordenes religiosas fueron suprimidas, confiscaron las propiedades de
la Iglesia y se quiso cortar su contacto con Roma. Es de notar que la
Virgen se aparece en el bicentenario de la fundación de la Masonería.
Ante un mundo dominado por sociedades secretas, la Virgen nos ofrece
sus propios secretos.Realmente se trata de una batalla espiritual
La Virgen viene para advertirnos de los peligros en que se encuentra
la humanidad. Graves errores amenazan nuestra salvación. La Virgen nos
pide que renunciemos al pecado y volvamos a Dios. En 1917 surge el
Comunismo. Pero el aviso del cielo va mas allá del mal del comunismo.
Va a la raíz que es la filosofía moderna que se revela contra Dios y
es conocida con el nombre general de Humanismo Secular. Esta
filosofía, primero produjo la Masonería. Mas tarde, y como
consecuencia lógica de la Masonería, aparece el Comunismo.
En 1917, año de las apariciones, ocurrieron la revueltas en Roma
inspiradas por la Masonería que clamaba por el fin del papado. En el
mismo año surgió el código de ley canónica (Ver abajo) que
explícitamente condena la Masonería. Mientras tanto, los pastorcitos
estaban directamente amenazados por la Masonería. Arturo de Oliveira
Santos, quién arrojó en la cárcel a Lucia, Jacinta y Francisco y
amenazó con matarlos, era miembro de la temida autoridad masónica que
gobernaba Portugal.
Qué dice la Iglesia de la Masonería
La oposición de la Iglesia a la Masonería se fundamenta en:
-Su violación del Primer Mandamiento. Los masones tienen un concepto
de la divinidad opuesto al de la revelación judeo-cristiana. No
aceptan al Dios Trino, único y verdadero. Su deidad es impersonal. El
falso dios de la razón.
-Su violación del Segundo Mandamiento. El grave abuso de los
juramentos en nombre de Dios. Formalmente invocan la deidad en sus
ritos de iniciación para sujetar al hombre, bajo sanciones directas, a
objetivos contrarios a la voluntad divina,
-Su rechazo a las iglesias cristianas, las cuales intentan destruir.
(Su objetivo de destruir la Iglesia está ampliamente documentado).
El 24 de abril, de 1738 (21 años después de la fundación de la
Masonería) Clemente XII escribió IN EMINENTI, la primera encíclica
contra la Masonería. Desde entonces ha estado prohibido para los
católicos entrar en la Masonería. (Los ortodoxos y algunos grupos
protestantes también han prohibido en diversas ocasiones la entrada de
sus miembros en la Masonería).
Otros documentos papales que exponen el error de la Masonería:
Benedicto XIV, Providas, 18 mayo, 1751.
Pío VII, Ecclesiam a Jesu Christo, 13 sept., 1821.
León XII, Quo Graviora, 13 marzo, 1825.
Pío VIII, Traditi Humilitati, encíclica, 24 mayo, 1829.
Gregorio XVI, Mirari Vos, encíclica, 15 agosto, 1832.
Pío IX, Qui Pluribus, encíclica. 9 nov., 1846.
León XIII, Humanum Genus, encíclica, 20 abril, 1884.
León XIII, Dall'alto dell'Apostolico Seggio, encíclica,15 de
octubre1890.
León XIII, Inimica Vos, encíclica 8 diciembre, 1892.
León XIII, Custodi Di Quella Fede, encíclica 8 diciembre, 1892.
Algunos puntos de la encíclica Humanum Genus, escrita por León XIII en
1884. Esta es la mas extensa y reveladora de las encíclicas que
exponen la Masonería. Desvela el engaño masónico y sus verdaderos
objetivos:
El fin de la Masonería es derrocar todo el orden religioso y político
del mundo que ha producido la enseñanza cristiana y sustituirlo por un
nuevo orden de acuerdo a sus ideas.
Sus ideas proceden de un mero "naturalismo". La doctrina fundamental
del naturalismo es que la naturaleza y la razón humana deben ser
dueñas y guías de todo.
La Masonería reclama ser la religión "natural" del hombre. Por eso
dice tener su origen en el comienzo de la historia.
El concepto masón de Dios es opuesto al de la Iglesia Católica. No
aceptan de Dios sino un conocimiento puramente filosófico y natural.
(Dios es entonces imagen del hombre. Por eso no tienen una clara
distinción entre el espíritu inmortal del hombre y Dios)
Niegan que Dios haya enseñado algo.
No aceptan los dogmas de la religión ni la verdad que no puede ser
entendida por la inteligencia humana.
Poco les importa los deberes para con Dios. Los pervierten con
opiniones erradas y vagas.
La Masonería promulga un sincretismo que mezcla desde los misterios de
la cábala del antiguo oriente hasta las manipulaciones tecnológicas
del modernismo occidental.
El emblema masónico del compás y el cuadrante son símbolos de un
racionalismo que pretende identificarse con todo lo que es "natural".
Su calendario numera los "Años de Luz" (del primer día de la creación
o "Años del Mundo".
Enseña que la Iglesia Católica es una secta.
Su oposición a la Iglesia Católica antecede a la oposición de la
Iglesia contra ella.
Incompatibilidad entre el Catolicismo y la Masonería:
El Catolicismo es una religión revelada y esencialmente sobrenatural.
La Masonería promete la perfección por medio solo del orden natural y
ve el orden natural como el más alto destino.
De lo anterior se concluye que el Catolicismo y la Masonería son
esencialmente opuestas. Si una desistiera de su oposición a la otra,
dejaría de ser lo que es.
La encíclica hace una reflexión basada en las "dos ciudades" de San
Agustín que representan dos reinos opuestos en guerra. En un lado
Jesucristo, en el otro está Satanás. La fuerza detrás de la Masonería,
causante de sus engaños y su odio a la verdad de Jesús no puede ser
sino Satanás, el príncipe de la mentira.
El Papa enseña que el abandono de las virtudes cristianas es la
principal causa de los males que amenazan a la sociedad. (ref.
Misericors Dei filius, 23 de junio, 1883)
Otros pronunciamientos de la Iglesia referentes a la Masonería
El antiguo Código de Ley Canónica (ley oficial de la Iglesia) del año
1917, condena la Masonería explícitamente.
Canon 2335: "Personas que entran en asociaciones de la secta masónica
o cualquier otra del mismo tipo que conspire contra la Iglesia y la
autoridad civil legítima, contraen excomunión simplemente reservada a
la Sede Apostólica.
Se han estudiado los tres primeros estados (grados) de pertenencia a
la secta. Después de atento estudio de esos tres primeros estados, la
Iglesia Católica ha constatado que existen contrastes fundamentales e
insuperables. En su esencia la Masonería no ha cambiado. La
pertenencia a la Masonería pone en duda los fundamentos de la
existencia de Cristo; el examen minucioso de los rituales masónicos y
de las afirmaciones fundamentales, como también la constatación
objetiva de que hoy no ha sufrido ningún cambio la Masonería, lleva a
esta conclusión obvia:
No es compatible la pertenencia a la Iglesia Católica y al mismo
tiempo a la Masonería
La Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, el 17 de febrero,
de 1981, promulgó una clarificación sobre el estado de los católicos
que se asocian a la Masonería en la que se reafirma la posición
tradicional de la Iglesia acerca de la Masonería.
El Código de Ley Canónica actual (promulgado en 1983) no habla
explícitamente de la Masonería sino que se limita a la siguiente
advertencia general contra ese tipo de asociación:
Canon 1374: "Quien se inscribe en una asociación que maquina contra la
Iglesia debe ser castigado con una pena justa; quien promueve o dirige
esa asociación, ha de ser castigado con entredicho".
Algunos obispos pensaron que este canon ya no aplicaba a la Masonería
porque no la nombra explícitamente. Estimaban que la Masonería había
evolucionado y que ya no "maquinaba" contra la Iglesia. Sugirieron que
se podría abrogar la prohibición contra la entrada de católicos en las
logias masónicas. Sin embargo, posteriores declaraciones oficiales de
la Iglesia han dejado muy claro que eso no es posible.
La siguiente declaración expresa en resumen la posición oficial
vigente.
Declaración sobre las Asociaciones Masónicas, Quaesitum est...
de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.
26 de noviembre, 1983. Fuente: vaticano
Se ha cuestionado sobre si ha habido algún cambio en la decisión de la
Iglesia en respecto a las asociaciones masónicas ya que el Código de
Ley Canónica, a diferencia del anterior, no las menciona expresamente.
Esta sagrada congregación está en posición de responder que esta
circunstancia se debe al criterio editorial que se siguió también en
el caso de otras asociaciones que tampoco se mencionaron en cuanto que
están contenidas en categorías más amplias.
Por lo tanto, el juicio negativo de la Iglesia sobre las asociaciones
masónicas se mantiene sin cambios ya que sus principios siempre se han
considerado irreconciliables con la doctrina de la Iglesia ("earum
principia semper iconciliabilia habita sunt cum Ecclesiae doctrina") y
por lo tanto se continúa prohibiendo ser miembro de ellas.
Los fieles que se inscriben en asociaciones masónicas están en estado
de pecado grave y no pueden recibir la Santa Comunión. No está en la
competencia de las autoridades eclesiales locales el impartir un
juicio sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas que implicase
una derogación de lo que se ha decidido arriba, y esto en línea con la
declaración de esta sagrada congregación promulgada el 17 de febrero
de 1981 (1).
En una audiencia concedida al subscrito cardenal prefecto, el Supremo
Pontífice Juan Pablo II, aprobó y ordenó la publicación de esta
declaración que ha sido decidida en una reunión ordinaria de esta
sagrada congregación.
Cardenal José Ratzinger, prefecto.
Padre Jerome Hamer, O.P., Titular Arzobispo de Lorium, Secretario.
(Traducción no oficial -SCTJM).
La declaración de 1983 (arriba) establece con toda claridad que la
condena a la Masonería por parte de la Iglesia es vigente. Las
opiniones contrarias no cambian la realidad de las cosas.
Sobre la supuesta "oración" de Juan XXIII.
La siguiente "oración", falsamente atribuida al Papa, es una absurda
mentira con la que se busca justificar la masonería. A pesar de ello,
sigue propagándose impunemente:
Señor y Gran Arquitecto:
Nosotros nos humillamos a tus pies e invocamos tu perdón por la
herejía en el curso de desconocer en nuestros hermanos masones como
tus seguidores predilectos. Luchamos siempre contra el libre
pensamiento, porque no habíamos comprendido que el primer deber de una
religión, como afirmó el Concilio, consiste en reconocer hasta el
derecho de no creer en Dios.
Habíamos perseguido a aquellos que, dentro de la propia iglesia
habíanse distanciado inscribiéndose en las Logias, despreciando todas
las injurias y amenazas. Habíamos irreflexivamente acreditado que una
señal de la cruz pudiese ser
superior a tres puntos formando una pirámide.
Por todo esto nos arrepentimos Señor y con tu perdón te rogamos nos
hagas sentir que un compás sobre un nuevo altar puede significar tanto
como nuestros viejos crucifijos. Amén.
¿Por qué tantos caen en la Masonería?
La Masonería es producto del alejamiento de Dios en que los hombres
han caído. Su influencia sobre los hispanos es favorecida por el
machismo que considera la práctica cristiana como propia solo de las
mujeres. La participación en la logia masónica se ha presentado como
una alternativa para los hombres, donde, en vez de someterse a Dios,
hablan de negocios y hacen contactos según sus intereses. Esto ha
profundizado la crisis de falsa identidad masculina. Las consecuencias
han sido graves tanto para la familia como para la sociedad.
Del sincretismo a la ceguera espiritual. Hay que tener en cuenta que
muchos entran en la masonería buscando favorecerse de su poderosa red
de contactos e influencias. Es una gran tentación el percibir las
oportunidades que se abren en los negocios y trabajos para los
miembros de la logia. Los masones suelen ayudarse entre ellos y tienen
algunas obras benéficas. Está también el atractivo para los hombres en
creerse que entran en un grupo elite de librepensadores.
Sin duda, muchos están confundidos y creen que pueden ser cristiano y
masones. Quedan sinceramente consternados al conocer la posición de la
Iglesia contra la Masonería. Cuando se les explican las razones no lo
pueden creer. Dicen que su logia no es así. Es cierto que algunas
logias ya no tienen la agresividad tradicional contra la Iglesia, pero
la filosofía sigue siendo la misma. Hay además que tomar en cuenta que
los miembros de bajo rango no saben la realidad oscura de la masonería
porque se les esconde hasta que suban de grado y estén más
influenciados y comprometidos.
Un masón que se llama católico escribió un artículo asegurando que los
grados de la Masonería son complementarios con las creencias de
"cualquier religión que crea en Dios". No podía comprender el
"fanatismo" de "algunos" en la Iglesia que condenan la Masonería (el
"algunos" al que se refiere son en realidad todos los papas desde el
año 1738). Más adelante, en el mismo artículo se lee: "la Masonería me
ha inspirado a ser tolerante y aprender de las otras religiones. He
leído con gran interés la Kabala, el Korán... todos los masones adoran
al mismo Dios."
Parece por este escrito que en su logia no atacan directamente a la
Iglesia católica, pero ocurrió algo que a veces es peor: lograron
confundirle de tal modo que no ve la diferencia entre leer la Biblia y
la Kabala (escritos del ocultismo). Busca ambas lecturas "con gran
interés". Ha confundido la tolerancia (respeto a las creencias ajenas)
con el sincretismo (mezcla de creencias uniendo la verdad y el error).
En la masonería moderna, por lo general, hay menos agresividad abierta
contra la Iglesia. No se duda que haya habido algunos cambios, pero en
todo caso continúan latentes los mismos principios. ¿Por qué seguir en
una asociación que está esencialmente errada y es dañina para el
alma?.
La condena de la Iglesia no es falta de caridad sino una verdadera
expresión de amor. Enseñar la verdad y advertir el error es un gran
acto de amor. Por eso la Iglesia tiene el deber de alertar a sus hijos
sobre el peligro que los graves errores de la Masonería acarrean a su
alma y las consecuencias para la vida eterna. Eso mismo también es lo
que hizo Jesús. Vemos el ejemplo de Jesús con los recaudadores de
impuestos y con los pecadores en general. Ama al pecador mientras
condena el error y el pecado.
Cardenal Pablo Poupard (Presidente del Consejo para la Cultura -
Vaticano): "La francomasonería mete en un mismo paquete todas las
visiones del mundo. Es lo que yo denomino el 'relativismo absoluto'. Y
el cristiano no puede admitir eso porque sólo Jesucristo es la verdad.
Había que decirlo de forma clara. Ninguna visión del mundo puede
situarse en el mismo lugar que la verdad de Cristo."
La Masonería según un ex gran maestro masón:
La Masonería no es en todo caso una religión, por cuanto no se
presenta como un camino de salvación, sino como un método de
crecimiento personal y de aumento de la conciencia, en la búsqueda de
una plenitud como diría el filósofo masón Krause "del hombre en cuanto
hombre". La masonería no es en última instancia sino una forma
colegiada de reflexión filosófica, y hoy a nadie se le ocurre plantear
una contradicción entre filosofía y teología ya que se reconocen como
jurisdicciones diferentes. La masonería propone un esfuerzo de
autoconciencia y de autenticidad personal que está por supuesto
abierta a cualquier interpretación confesional y en esa libertad,
naturalmente todas las opciones son posibles para el masón. Decir que
por esa garantía de libertad la masonería es incompatible con el
catolicismo sería como venir a decir que la Historia de las Religiones
es una asignatura anticatólica porque estudia el fenómeno religioso
poniendo a todas las religiones en el mismo plano, o que la filosofía
es anticristiana por el hecho de no ser ya "sierva de la teología"
-Javier Otaola, Pasado Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica
Española. Carta del 26 de Abril, 2001 a la revista "Alfa y Omega".
Respondemos: La historia indica otra cosa.
La masonería dice no ser religión pero da culto al Gran Arquitecto del
Universo, ha formulado sus propias doctrinas religiosas, tiene
templos, altares, oraciones propias, un código moral, vestimentas
rituales, días festivos, la promesa de retribución después de la
muerte, jerarquía, ritos de iniciación y ritos fúnebres propios. Todos
esos elementos unidos reflejan una religión.
La filosofía y la teología son jurisdicciones diferentes pero no
aisladas. Una filosofía que desprecie la vida humana es incompatible
con la fe cristiana. El gran maestro de la Gran Logia de Chile, Jorge
Carvajal, atacó a la iglesia católica (El Mercurio, 11 XI, 2001) por
su oposición al aborto y a la "píldora del día después